EL ARBOL DE CENTRODERECHA

On 5 enero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El derrumbe electoral del cristinismo, multiplicado por el desorden económico y los desbordes sociales asociados, ha producido reacciones diferentes. La centroizquierda encontró un camino fecundo en la construcción de UNEN, desde allí se orienta siguiendo un patrón ni caudillista ni dogmático, que la coloca primera en la competencia. Importante cuando el divague presidencial comprime el tiempo.

La centroderecha, indispensable para nuestro equilibrio y maduración política, se muestra titubeante, personalista o caudillista, inconclusa en el rol esperado.

 Un árbol de muchas ramas

Centroderecha es un concepto político, ético y económico, que implica autoridad moral, orden institucional y crecimiento económico en libertad. Mayor que su lugar relativo frente a la centroizquierda.

En nuestro escenario político en replanteo, la convergencia de fuerzas de centroderecha es necesaria, pero bajo definición de un núcleo de pensamiento basado en principios compartidos y trabajo intelectual. Sin ese trabajo, ocurre como ahora, sus partes actúan bajo órdenes de un jefe, al tanteo, exacerbando diferencias personales. Disgregándose.

Esa convergencia puede realizarse mejor cuando las partes se reconocen,  entonces vale repasar las fuentes, dejando para nunca la derecha cerrada, elitista y dogmática. Dichas fuentes originales y convocantes fueron el proyecto conservador y el intento de Perón, diferentes en las raíces convergentes en la copa.

El peronismo se encuentra estancado y dividido, a plena añoranza de su pasado, sin futuro definido. Su vacío fue pasto del populismo, ahora vergüenza de peronismo en renovación sobre valores de centroderecha.  Roberto Lavagna, Eduardo Curia y Eduardo Amadeo, economistas de reflexión política, se afligen correctamente, más por la escases, el Trabajo y la moneda que por el dinero

Todos coinciden con Perón, general de la nación y socio de conservadores-populares, también con la centroderecha económica, a la que adhieren de hecho, valorando la creación de riqueza.

Este giro en el pensamiento económico peronista, se logró con trabajo intelectual, comprobación empírica del fracaso populista y decantación política. Hace a la confluencia con sectores racionales de la política, superando al caudillismo que lo sumerge.

Mientras tanto, la razón conservadora cuenta con testimonios únicos de acción política y trabajo intelectual, la onda larga de la derecha. El pensamiento de unificador Urquiza llega hasta nuestros días a través de la Constitución escrita por Alberdi, representa una definición política sostenida en la excelencia intelectual, es la base de todas nuestras leyes y enorme refugio de la libertad.

El brazo de Mitre nos llega a partir de sus magníficos esfuerzos de trabajo intelectual, sobre nuestra Historia y en el diario La Nación. La actualidad de Roca es a través de la expansión de la agricultura, la  educación sobre valores patrios, la separación de la Iglesia y el Estado, el prestigio de colocarnos entre las diez naciones más ricas del mundo y la enorme creación de trabajo demandante de miles de miles de inmigrantes: fenómenos nunca repetidos. Positivista, fue el primer desarrollista.

Todos resultados de la derecha profunda, aunque formen parte de otros ejemplos no ejemplares, como la actitud golpista y un régimen elitista sin consideraciones sociales y laborales. Fallas catapultantes, originarias de la segunda ola de derecha, la popular y peronista.

Hay futuro a reconocimiento de errores, social en la visión conservadora, económico de estatismo-inflacionario en el peronismo. Aceptándolos surge lo mejor de cada cual, fungibles en una visión unificada y realista…ninguno puede por sí solo.

Es que la macroeconomía coloca en un mismo conjunto al PRO, al Peronismo federal y al Frente Renovador. En una síntesis de mayor interés para la Nación que las versiones territoriales de jefe de gobierno, gobernador e intendente respectivos.  Roberto Lavagna es factor común. Sus tres candidatos suman el 54% del electorado, (Ipsos Mora y Araujo. Perfil 5/1/14)

 Costo político del personalismo

PRO es centroderecha, pero su actitud frente al gobierno, perdiendo  iniciativa opositora, no coincide con la demanda de su propio electorado. Y cuando presenta un acuerdo oscuro con Cristóbal López, gestado con  metodología kirchnerista, surgen dudas sobre la impunidad  que intenta la corrupción K.

 ¿Por qué habría acuerdo solo en el juego?, ¿cómo sigue el intercambio de conveniencias? El personalismo zigzagueante no imprime carácter, y el contraste con la firmeza de Elisa Carrió se vuelve inevitable.

Sergio Massa no es peronista, radical o conservador, su transversalidad no es chicha ni limonada, ha sido participe y constructor del desastre populista y se dice  “de centro”, a pura ambigüedad utilitaria. ¿Quién le cree?, ¿cuál es su garantía de no impunidad al delito K?, ¿quién dice que ante la necesidad electoral no retorna al populismo?

Es triste comprobar que algunos líderes de centroderecha carecen de convicción ético-política, cuando entre sombras se menea un pacto de impunidad inaceptable…Falla de líderes, no del Programa CD.

Ahora, si buscamos el pensamiento de centroderecha no tenemos más que mirar a La Nación en sus editoriales y periodistas. Pagni, Morales Solá, Alconada Mon, Fernández Díaz, Mariano Grondona, por nombrar solo algunos, contrastan con el vacío de pensamiento de la Fundación Pensar.  Descubren y describen el juego de juego-lavado. Y el caso de las coimas en el senado, de fuerte desprestigio radical.

Entonces, ¿a dónde queda la centroderecha? En buena parte del electorado independiente, que no recala en partidos caudillistas, peronistas o gerenciadores, pero convoca: ¡unidos, más allá de  capitostes!

En el peronismo, porque los gobernadores De la Sota, Scioli, Romero, Das Neves, y los empresarios De Narváez y Puerta por un lado, Massa y Reutemann por el otro, son ramas de ese árbol. En el sector agropecuario, en la CGT y “los gordos”, en algunos pocos banqueros sanos-derechos, en otros pocos industriales sanos-derechos. En lo rescatable de PRO. Entre todos no forman una centroderecha organizada, sino un abanico disperso buscando identidad… ¡como cuesta madurar!

Sin Ética no hay Autoridad

La aproximación política, basada en el entendimiento macroeconómico, entre peronistas, gestionadores y conservadores es necesaria, aunque imposible bajo pacto de impunidad o método menemkirchnerista de corrupción constante. Porque, sin ética explícita no hay autoridad y sin ella no hay onda larga en la política.

A estribor centroderecha, a babor centroizquierda, son las bandas que se unen en la proa…para navegar.

 

 

 

 

 

 

 

 

DÉTENTE DE NAVIDAD

On 14 diciembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Un hombre melenudo sufría por sus dudas y ausencia de certezas, le impedían  posicionarse y empeoró cuando dudó sobre su existencia. ¿Existo? se preguntaba. Enfrentó el problema con método y dijo: “si puedo pensar y conocer entonces existo”, “cogito ergo sum”. Sobre su duda construyó  certeza, sobre ella, con método, levantó un edificio gigante de filosofía y análisis matemático. Era Rene Descartes.

Este recuerdo vale cuando los argentinos perdemos certezas y  multiplicamos dudas. El espectáculo de la “fiesta” de la presidenta cuando el país está de luto por los muertos, por los malones desatados y por la insubordinación de las policías provinciales, resultó escalofriante.

Una vez más la falta de realismo envuelve la torpeza populista y derrite el principio de autoridad. ¿Con qué credibilidad va a conducir un  gobierno derrotado en las urnas, sin re-elección posible, desbordado en la seguridad y culpable de la inflación?

Es más, se trata de un gobierno que sospecha un complot destituyente sin notar que él ha sido el autor de la tragedia, a partir de la desesperación que trae la inflación, la competencia entre los empleados del Estado por mayores salarios, la embestida del Trabajo por no quedarse atrás, la extorción económica a los gobernadores no alineados y la ausencia de planes para enfrentar el déficit fiscal. Más la contra-extorción policial que devuelve la que antes realizó el gobierno  sobre las provincias.

Cuando el gobierno, de hecho, está siendo superado por los acontecimientos ya no podemos jugar al gato y al ratón, todos somos ratones y corresponde darnos reglas de juego. No olvidemos a Raúl Alfonsín.

Una enorme cuota de responsabilidad adicional va cayendo sobre los hombros del liderazgo habitual, empresarios, sindicalistas, jefes partidarios, la Iglesia, la Prensa y sobre todo la Justicia. Y los  independientes que peticionan, demandan y exigen un cambio equilibrado y pacífico.

Es aquí cuando aparece la necesidad de usar el método cartesiano, revisando hasta el fondo los pilares falsos que nos llevaron a ésta situación, no se trata de ganar votos sino de consolidar el equilibrio entre precios y salarios, entre cantidad de dinero y cantidad de bienes, entre gasto público e ingresos públicos, dejando extorsiones mutuas, dándonos la mano para aguantar.

¿Por qué no hacer de nuestras dudas una certeza, como Rene Descartes?La construcción de ellas se hace con Acuerdos Básicos, es el aporte partidario, cuando empresarios y trabajadores  acompañan, cuando los independientes debemos solidaridad en la construcción.

¡La democracia automática no existe!

Incógnita en la centro-derecha

Mientras nos desordenamos como conjunto, en la centro-derecha crecen  dudas adicionales. ¿Para qué el acuerdo entre Cristóbal López y Mauricio Macri? Mejora ingresos municipales pero pierde credibilidad como presidenciable, cede Ingresos Brutos cuando trata de elevarlos, se presenta como opositor-conveniente para el gobierno creando dudas sobre su capacidad de lucha, ¿tiene proyecto o actúa sobre la marcha?

¿Cree que haciendo negocios con el “capitalismo amigo” entusiasma a los independientes?, ¿piensa que con marketing político compensa esa falta de identidad?

Le “hace el juego a López” cuando debiera exigir al gobierno, pidiendo la renuncia de Boudou y Gils Carbó. ¿Personalismo o falla de equipo? ¿Levedad o inconsistencia? Una derecha no-dogmática no implica sin-pensamiento. Y si es floja deviene en  populismo, como en los noventa, es lo que busca el cristinismo.

 Cómo erguirnos

Mientras el gobierno resuelve su inconsistencia entre el programa Capitanich y la tontera camporista de Kicillof-Zannini, los partidos opositores deberían llegar a un acuerdo entre sí al respecto de la inflación, para apoyar al gobierno o quitarle todo apoyo. Como conjunto fuerte, no como partes dispersas; como iniciativa política, no como balconeo. Creando certezas.

El tratamiento entre sí de este tema desbordado hace a la reconstrucción de Autoridad, aunque algunos se nieguen “porque son de derecha” o “porque son de izquierda”. Cuando enfrentar un problema compartido no es perder identidad, lo demuestra la reunión entre la Mesa de Enlace y los partidos.

No es izquierda o derecha, es ¡consistencia o Nada!

La Détente

Muchos años atrás, con referencia a la guerra fría, el Gral. De Gaulle proponía la détente, distención. Algo sabio en sí mismo y base de la coordinación que llevó a la Europa unida, rica y competitiva.

Lo mencionamos porque hoy necesitamos nuestra détente, que en tiempos de navidad y año nuevo, de recogimiento y reflexión, podemos establecer. Especialmente, cuando tenemos a Francisco entre nosotros, que predica el reconocimiento del otro, détente tan antigua como el mundo, facilita  el modo “todos ponen” de reconciliación sin ventaja.

No necesitamos erigir al dios-dinero como pide Francisco,  tampoco al dios del odio, resentimiento y poder, como propone el populismo de malones.  Distención es distinguir y luego ensamblar lo mejor de cada uno, posible desde que ética pública y generación de riqueza no están en las antípodas.

De babilonios a romanos dieron sentido al diezmo, el diez por ciento de nuestra fortuna para hacer por los demás y construir futuro. ¿Por qué no hacer un esfuerzo solidario cediendo 10 por ciento de inflación entre todos?

Bajar del 27 al 17 por ciento no tiene secretos para la ciencia económica, pero ésta no dispara sin soporte político. Ahora el gobierno, los partidos opositores y el pueblo lo deseanentonces, ¿cuál es el problema?

 

La patria está complicada

Hector Méndez, presidente de UIA dijo: “Creo que en estos momentos hay que tener gestos patrióticos porque la patria está complicada”. Se refirió al ajuste de precios pactado por 120 días y tiró una piedra sobre el agua que nos inunda. La misma formó círculos concéntricos que llegan tanto al Trabajo como al Ministerio de Trabajo.

Porque, ¿quién dijo que el Trabajo es obtuso y no lo va a comprender? “Hay que ayudar a la paz social” dijo Moyano. Ambos deberían aceptar la excepcionalidad que nos afecta, decretando y aceptando un aumento acotado de salarios, sumado a la decisión de reducir la emisión para que el esfuerzo laboral no se frustre. Una reducción en el consumo, hasta estabilizar los precios, es complemento necesario.

La ética de la responsabilidad pide a gritos un Acuerdo: interpartidario-opositor-contra inflación… ¿otra Mesa de Enlace?

Es la propuesta independiente en la détente de Navidad.

 

 

 

 

 

 

 

¡ TODOS JUNTOS Y DE UNA VEZ !

On 28 noviembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

¿Por qué cayó Moreno, sino por su ineptitud para detener la inflación y ahuyentar a inversores? ¿Por qué cayó Marcó del Pont sino por su incapacidad para evitar la pérdida de reservas? ¿Por qué perdió Cristina en las elecciones sino por el agotamiento de su modelo?

Ahora, los nuevos funcionarios, ¿irán a los hechos o seguirán en el “relato”?

Veamos. Kicillof está allí como garante ideológico, para defender su dogma,  Capitanich está allí para llegar a 2015, va por los votos, ninguno está allí para resolver el más significativo de los hechos: la inflación.

 Al formular nuestra hipótesis predictiva sobre la derrota del populismo, hecha hace muchos años, sostuvimos que: son los hechos, no el discurso político, los que determinan el éxito político. Ellos y no la vocación voluntarista de poder, deciden finalmente la inclinación de nuestra gente.

De modo que la derrota electoral y el reemplazo de los funcionarios más representativos fueron previsibles, forman parte de la secuencia de derrumbe y retirada que arrolla al populismo cristinista sin solución de continuidad.

Su desesperación por llegar a 2015 lo ha obligado a cambiar de rumbo, así cayeron Moreno y Marcó del Pont, Lorenzino y Yahuar, los pagos al Ciadi, la resignación frente a los holdauts, el Indec mentiroso, la indemnización a Repsol y el ajuste de precios de combustible. Giro por derecha, a toda ortodoxia, ¡demostrador preciso de la inconsistencia populista!

 Así como valoramos el giro del jefe de gabinete hacia funciones de virtual primer ministro, aproximación al parlamentarismo francés y creación de un fusible decoroso ante toda crisis política.

La corrección de la improvisación económica alcanzada requiere un esfuerzo adicional, que explica la búsqueda de Capital productivo para Vaca Muerta y Capital financiero para el Banco Central, mientras éste ajusta el tipo cambio.  Explícito reconocimiento al capitalismo y al mercado.

De todas maneras insuficiente. Porque si no se revierte la inflación no llegarán inversiones, no se detendrá la emisión ni la perdida de reservas, en cambio se reactivarán el conflicto en paritarias y la disgregación política en todas sus formas.

 Es hora de pensar distinto

¿A que apostó Cristina sino a ganar votos? Su meta no cumplida fracasó por abandono de la cuestión crucial: la solución de los problemas reales. Debería servir de lección a nuestros políticos, hoy buscando votos y candidatos carismáticos, sin enfrentar los problemas reales.

¿Nunca entenderán que la secuencia ganadora es inversa? Primero una convocatoria consistente, luego los votos…que llegarán cuando tengan que llegar, más allá de calendarios electorales.

Los que encuestan para conocer las prioridades del electorado van detrás de los hechos, sin  innovar, buscando el aplauso rápido, no la solución. Es el método de quienes no hacen los deberes, estudiar problema por problema y solución por solución, sin generar conocimientos para abordar la realidad. Forma parte de esa clase política acostumbrada a colgarse de un caudillo “que haga punta”, para luego fracasar todos juntos por falta de resultados, es la historia basal del peronismo pos-Perón y de nuestro cambalache siglo XX.

Los independientes rechazamos el método de abrazar a quejosos realzando sus conflictos, método populista por izquierda y derecha. Preferimos el de generar soluciones precisas y profundas, esfuerzo y realización.

 Convocar al esfuerzo

Se trata de convocar a enfrentar al flagelo que destruyó a éste gobierno y a la Nación, y no resiste una corrección gradual: la inflación. El gradualismo se come al que lo intenta, porque el daño actual es tan grande que demandaría años plagados de conflictos y pésima gobernanza.

Sin una arremetida hasta 10% de inflación, (después el gradualismo sirve), acordada entre partidos opositores para respaldar anticipadamente al ganador 2015, éste va a volver a caer como De la Rúa. Un presidente que  ignoró el problema económico durante su campaña.

Este ataque frontal necesario es de enorme beneficio, para el trabajo que está recibiendo salarios licuados, para nuestra clase media que ha perdido capacidad de ahorro-consumo, y para una Nación que busca su identidad ganadora.

 Un esfuerzo colectivo que, en la medida que lo realicemos, nos dará confianza para ir por más: el crecimiento. Pero no puede iniciarse con partidos temerosos del “costo político” al tiempo que se consagran perdedores por ausencia de convicción y convocatoria.

Actualmente, ninguno demanda esta lucha difícil y dolorosa, a pesar que una vez ganada dará las condiciones de moneda sana y competitiva, únicas para empinar la demanda de trabajo y la capacidad de ahorro-consumo.

 El programa Todos Juntos

Un acuerdo interpartidario y otro con el Trabajo son inevitables,  ninguno por sí sólo tiene condiciones para superar ésta inflación, mucho menos un gobierno que no percibe los hechos, sino sus consecuencias electorales. Veámoslo por partes.

El peronismo quebrado ya no es uno sino dos, o tres, disperso y entregado a sus internas. Como que el Trabajo que lo representa se debate entre dispersión y ambigüedad, corrido por el populismo de izquierda y la vaina de Micheli.

El Pro, todavía sin nivel nacional, difícilmente pueda comandar un acuerdo entre partidos hambrientos ante una sucesión vacía. Como tercero en cuestión,   sin una definición profunda, no lleva la voz cantante.

El FAP ha podido capear su dispersión pero sin ofrecer una propuesta económica, sus internas no resueltas esperan tiempos electorales a pesar que la memoria de la Alianza pide definiciones a rajatabla.

No hay en la oposición una convocatoria precisa y profunda contra la inflación. El gobierno, infla-adicto, no tiene resto ni convicción para realizarla y el deterioro económico-social actual ya socava al próximo gobierno.

 Por eso, el acuerdo para quebrar la inflación es de todos o de ninguno, así como montarlo sobre tiempos electorales es jugar a la ruleta rusa. De allí nuestra convocatoria, para hacerlo en 2014 en el seno del Congreso de la Nación, ¡Todos Juntos y de Una Vez!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA NADA O LAS COSAS

On 11 noviembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 LA NADA O LAS COSAS

(BASES RACIONALES PARA UN ESFUERZO COLECTIVO)

En su indagación metafísica Martín Heidegger se preguntaba: ¿por qué se da más bien el ente y no más bien la nada? En nuestra metafísica política la pregunta es inversa: ¿por qué se da más bien la nada y no más bien el ente (la Nación)?

Es que finalizadas las elecciones legislativas nuestra política parece retornar a su viejo nihilismo: nada en el gobierno, nada en la oposición. Es porque como conjunto hemos reemplazado a la mayor entidad, la Nación, por otras menores, parciales, nuestros partidos políticos. Esa partición supera a la visión de conjunto.

Cuando un país tiene que apurar el tranco para llegar entero a 2015, ¿de qué le sirven gobierno y oposición? Se agotan entre sí. Como ambos continúan en su parcialidad, atomizándose, nos acercamos al ideal nihilista: ninguna Nación. Y a la disyuntiva: o clavamos un proyecto nacional en el centro de nuestro devenir o continuará este ninguneo.

Así, de cara a los candidatos presidenciales, vale preguntarnos ¿cuáles hacen por su partido y cual se ocupa de la Nación?

El período de reconstrucción comenzó a partir del derrumbe cristinista pos 2011, aunque se inició sobre su impericia más que por iniciativa opositora. De ahora en más, ante el agotamiento del ciclo kirchnerista, se impone uno creativo.

Este requiere los esfuerzos de PRO, FAP y FR para, diferenciándose, demostrar que serán una opción política en 2015, pero también un esfuerzo macroeconómico de conjunto que actúe como soporte de todos ellos,  porque las transferencias de poder entre partidos no tienen efecto neto sobre la Nación.

Ambos objetivos requieren un proyecto insignia, guiador-ordenador de la voluntad económica de ésta Nación.

 EXPORTAR-O-PERDER

La locomotora alemana funciona recreando el Euro a partir de su antigua vocación: exportar; como que en la composición de su PBI las exportaciones participan con el 50%. ¿Podremos reconstruir nuestra economía sobre ese concepto?

Es un proyecto sólido de largo plazo, distinto a la interpretación financiera de nuestros noventa, aunque de enorme capacidad financiera por las inversiones que atrae el aumento de reservas. Muy alejado del populismo de factura política, basado en un consumo trunco por pérdida de reservas e inflación constante. De alto perjuicio al Trabajo.

Significa un cambio en nuestros precios relativos, impuestos a la exportación y cepo cambiario, que no puede iniciarse sin matar la inflación como paso previo. Ello requiere atacar el gasto público, los subsidios y la emisión monetaria, configurándose otro modelo, con un requisito ineludible: contar con el acuerdo del Trabajo, convocándolo en todas sus fracciones.

Porque si será uno de los sectores más beneficiados por el incremento de su demanda, también tendrá que aguantar la reducción del gasto público y la austeridad monetaria, hasta  resultados. Algo que ocultan los economistas al servicio de la visión político-partidaria, de retorno a la Nada.

Este esfuerzo colectivo tiene sentido a la luz de los actuales “términos de intercambio”, de los más favorables de nuestra historia económica, y puede recibir financiación inicial apenas comience el círculo virtuoso. Nos están esperando capitales nacionales y extranjeros, útiles frente a un anhelo nacional: una moneda con respaldo, útil para ahorrar.

Podemos comenzar ahora con acuerdo del Trabajo o esperar que se agoten las reservas siguiendo el “tempo político”, nuestro nihil-compromiso.

 Incorporación del Trabajo al pensamiento económico

La incorporación del Trabajo a la discusión macroeconómica pretende lograr la integración entre objetivos económicos y laborales. Una quimera bajo la politización populista, próxima al peronismo, pero fracasada por inducción a la inflación.

Son las exportaciones industriales y agropecuarias, las que enhebran los objetivos económicos de creación de riqueza y sociales de creación de trabajo.

Significan un acuerdo horizontal entre partidos políticos y la integración vertical entre trabajo y producción. Acotando la política a nuestra horma del realismo económico.

El Trabajo no trabaja

Mientras nuestros políticos papan votos el Trabajo pierde, por licuación de salarios, pérdida de ocupación y  precarización del empleo. Y los jefes sindicales “balconean” ese deterioro.

Los señores Moyano, Caló y Micheli, se acercan, esquivan y agregan a cuanto partido aparece, pero no se agitan ante las causas económicas de la inflación y pérdida de empleo.

¿Acaso lo hemos visto a Moyano protestar por la emisión monetaria?, ¿creerá que los salarios no tienen que ver con “eso”?, ¿o sospecha que la racionalidad económica no coincide con su intención política?

Caló o Micheli, ¿protestan por el atraso cambiario responsable por las pérdidas de puestos de trabajo o también se especializan en acople político? Ellos y sus acólitos, ¿aguantarán dos años hasta elecciones y tres adicionales para recuperar al Trabajo, sin mostrar resultados ni ser remplazados?

Y en caso de reaccionar, ¿cómo lo harán?, ¿con más consumo como los socialistas españoles hasta reventar, con más endeudamiento como Menem o a puro subsidio como le gustaba a su amigo Néstor?

Nuestra realidad los empuja hacia dos verdades: “un país que no genera divisas no genera trabajo” y “el Trabajo no se edifica sobre  partidos, sino sobre la causalidad económica.”.

Cuando el populismo cristinista quedó desbordado por impericia, nuestra gente dejó de acompañarlo, ahora tampoco acompaña a la dirigencia gremial. Todos asociamos la visión política laboralista con la politización cristinista… aún que se enfrenten entre sí. Cristina y Hugo, enfrentados, perdieron juntos.

¿Cuántos votos cosechó Moyano? ¿Anda perdido entre De Narváez y Massa, entre acompañar a Micheli o enfrentarlo? ¿Cuál es su propuesta de reconstrucción?  Caló ha sido calado como pendular, Micheli, ¿habla solo?

Se entregan a la política porque prefieren la dimensión caudillista-tribal a la económica-racional, mientras trabajadores y clase media comprueban que capital & tecnología son herramientas suficientes para la  creación de trabajo:   la economía es la que paga los salarios.

El tiempo de dirigentes laborales sin límites de mandato ha terminado,  no da para seguir protestando sin aportar o serán reemplazados por quienes lo hagan. Tiempo de abandonar la Nada… para ir a las Cosas.

 

 

 

 

NUESTRA EVOLUCIÓN POLITICA

On 17 octubre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A pocos días de las elecciones legislativas pueden observarse algunos signos de evolución indicadores de nuevas tendencias. Vale pasarlas en limpio para no dejarnos llevar por una vorágine electoral, banal, que oscurece sus  significados. Nos ayuda a elegir ahora atentos a 2015. Y a futurar.

Lo primero es reconocer que los cambios provienen del vacío que deja el derrumbe del populismo, cuando éste se ve disminuido por los errores del “grupo íntimo” Cristina-Cámpora-Zannini.

Repasemos los errores-causa:

Concentración de poder sin sentido. Puede concentrar poder quien cuenta con un plan de buena calidad para abarcar la realidad y proyectar el futuro. Pero Cristina carece de ambas y su descripción choca permanentemente con la realidad política, como se demostró en las PASO, y con la realidad económica, donde el fracaso es rutina. La concentración de poder sin plan fue un enorme error político y humano. Sin solución.

Promoción política de un grupo inservible. La promoción del grupo de los “jóvenes viejos”, La Cámpora, sin que los mismos trajeran algo nuevo o por lo menos una gestión exitosa, ha sido un sonoro fracaso político. Esa formación no arrastra ni a peronistas ni a la izquierda, no aporta ni atrae, su mentor no da la cara y el rechazo generalizado a Cabandie demuestra su impopularidad. Explica una herencia vacía.

Inconsistencia interna No hay éxito político posible si se alienta a fuerzas inconsistentes entre sí, como la Cámpora contra Scioli. En ese enfrentamiento el primer grupo resultó beneficiado por su posición ideológica, sumada a la jefatura de un joven tan perdido como allegado.

Luego, ante el descalabro electoral de Agosto, los votos de Scioli resultaron  indispensables para Octubre y el grupo Cámpora se guardó en espacios inmostrables. Nadie sabe qué ocurrirá luego de las elecciones, y si el “grupo íntimo” decide que el gobernador vuelva a ser “carne de cañón”.

Es enorme la inconsistencia acumulada, agravada porque Daniel Scioli tampoco cuenta con condiciones de presidenciable. (Su inseguridad personal e imprecisión resultaron evidentes en el programa televisivo “Desde el llano” el 14/10/13)

Desconocimiento de lo económico. La incapacidad de Cristina para abarcar y definir las cuestiones económicas, sobresalió desde su temprano desdén por la inflación. Como si esa no fuera una de las principales causas del fracaso político en nuestra historia, de Perón en adelante. Creyó que como él la había iniciado sería positiva.

El grueso error de menospreciar la inflación no es solo económico, sino político, genera rechazo público y acercamiento entre opositores.

Son errores que provienen, más de una personalidad egocéntrica no realista y propensa al resentimiento, que de una objetiva y serena reflexión política. Personalidad hoy exhausta por fracaso sistémico.

 

Evolución hacia el centro

 Los nuevos partidos como PRO, FAP y el FR, no solo no desafían a la clase media sino que le hacen todo el juego. Lo cual se traduce en términos de moderación política, respeto por la justicia, reglas de juego no arbitrarias, preferencia por la seguridad y condena de la corrupción.

Todos objetivos señalados desde el espacio independiente que ahora colonizan exitosamente nuestra clase política, desplazando al populismo.

El capital político de esos partidos está formado en una generación distinta a la que existía al iniciarse el kirchnerismo. En ella no prendió el intento de politización y apoderamiento populista, sino lo contrario.

En términos historicistas diríamos que la anti-tesis del populismo está en progreso; en términos matemáticos formulamos una conjetura: ¿habrá entre esas fuerzas un mínimo común divisor?, ¿entre ellas y los independientes se habrá formado un Conjunto con valores compartidos?

 

Innovaciones partidarias

 La innovación política aparece en nuestra realidad en cuatro manifestaciones:

1. La aparición de una tercera posibilidad política de nivel nacional entre peronismo y radicalismo: el Pro.

2. La organización interna de FAP, que mediante las PASO ha ordenado sus diferencias internas, aboliendo el caudillismo, con apoyo y satisfacción de los independientes que la habían reclamado.

3. La presentación de un nuevo partido de origen peronista, el Frente Renovador, que toma distancia de las formulaciones populistas, acercándose a independientes-vecinalistas de clase media y sus demandas económicas.

Es para peronistas expulsados por el “grupo íntimo”, pues el electorado independiente no confía en un partido de oportunidad, nacido  ante el colapso cristinista, lleno de referentes peronistas. En el campo de los hechos divide al peronismo entre una línea de centro derecha, próxima al último Perón y otra de populismo-izquierdoso, si esa “cosa” existe.

4. La situación de un conjunto a medio camino, formado por gobernadores como De la Sota  ubicados frente al “grupo íntimo”, otros como Urribarri en rumbo inverso e intendentes del interior buscando sombra. Todos empantanados en su localización territorial sin proyecto común.

Esta implosión y partición peronista es equivalente a la ocurrida antes en el radicalismo, aunque mientras éste va logrando nueva síntesis, en el peronismo se agrava por fracaso de gobierno y ambigüedad de “movimiento”.

5. Izquierda y populismo, dos grupos incapaces para la creación de riqueza, compiten entre sí por el electorado del resentimiento. La predica de la primera, con Altamira y Pitrola, es más coherente que la de su competidor, un millón de votos lo demuestra. El giro del cristinismo por financiación externa y contratos petroleros, más el derrumbe venezolano, aseguran el trasiego de populismo a izquierda.

 

Los nuevos brotes en su escenario económico

 Los nuevos partidos de nuestra política carecen de futuro asegurado, ninguno sabe si saldrá bien parado en caso de arribar al gobierno en 2015. La  debilidad de todos es su borrosa porción minoritaria en medio de una  economía encogida que acumula hartazgo social.

Dos temores unen vergonzosamente a gobierno y oposición: el de tomar medidas antiinflacionarias, para que no se vean como “ajuste antipopular”, y el de efectuar una acción contracíclica en el tipo de cambio.

Mientras tanto, Cristina elige al centro derecha como rival y al período 2015/19 como explosión, imaginando en la “resistencia popular” el retorno al populismo.

Ahora, los partidos PRO, FAP y FR y el 70% de los argentinos, ¿aceptaremos ese escenario o impulsaremos un entendimiento entre ellos para superarlo? Los independientes solicitamos un Acuerdo Mínimo de Sustentabilidad, que coordinando variables macroeconómicas impida el canibalismo típico entre partidos minoritarios. Asegurando una reconstrucción económica de ancha base social y formato institucional.   

 

 

 

 

 

 

COMIENZA UNA SOCIEDAD ABIERTA

On 21 septiembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Con la derrota del populismo en las PASO y la ampliación de la misma en las próximas elecciones comienza una sociedad abierta entre nosotros. Resulta de la decisión de nuestra clase media de rechazar al populismo: su desesperación por el poder determinó su ineptitud para gobernar.

Son personas cultural y políticamente independientes que han dado pautas  a los partidos opositores para enfrentar al gobierno populista. Es una enorme renovación social y cultural, la población independiente ha servido de referencia a nuestra política, dando apoyo a la Justicia, estimulando al periodismo y rechazando la arbitrariedad económica.  Sin retorno.

Fueron las demostraciones callejeras de la clase media, la constante acción de las redes sociales y el periodismo independiente, los encargados de derrotar el relato falso. La opinión pública no sucumbió a los intentos del “periodismo militante”, los intelectuales de Carta Abierta, los discursos por cadena nacional o los tuit de la presidenta.

La retórica populista resultó vencida por la contundencia de los hechos económicos, la corrupción, la inseguridad, el autoritarismo y la soberbia.

La ineptitud del populismo lo ha excluido como método, dando lugar a otro:   “gobernar es también no gustar”, es sacar fuerzas de la responsabilidad y los resultados, allende los votos de hoy. Es el único que funciona.

 

Construcción de nuestra sociedad abierta

Vamos re-haciendo una sociedad tolerante, abierta, competitiva y solidaria. La revisión de nuestros asuntos públicos, cuotas de poder, Presupuesto, modelo de financiamiento y ética implícita, no es una expresión de deseos. Hechos y no buenas intenciones son el viento sobre nuestra vela.

 El Poder en cuotas

Tras el derrumbe del populismo quedan fracciones políticas sin mayoría electoral, frágiles ante la actitud crítica, analítica, de la mayoría independiente.

El peronismo está dividido, mal herido en su fracción para la victoria que lo llevó a la derrota, y a plena ambigüedad en las restantes. Su corrida interna en manada no es sinónimo de pensamiento y proyecto, continua lo que ocurre desde 2011 cuando cayó el peronismo federal y se impuso la impericia cristinista. El Frente Renovador renueva la división porque el peronismo es un método a caudillos que se pisan el poncho.

El Pro, un partido original, que remplaza el pensamiento político por uno de  gestión, tampoco ha ido muy lejos. En CABA limitado por UNEN, en Santa Fe por FAP y sin éxito en la Provincia, no ha sobresalido. Pero el fracaso económico del gobierno potencia el valor “gestión-administración” que descoloca a la política facciosa y caudillista.

La socialdemocracia, un conjunto de reciente formación sin ejercicio de
gobierno, es una valiosa alternativa, aunque su experiencia como Alianza demanda atenta observación. Su definición en internas abiertas y los recientes éxitos de gobernadores radicales la proyectan. Stolbiser y Binner también. Consistencia política sin caudillismo es una “rara avis argentina”, aunque a tono con una sociedad abierta.

Es más, nuestro país construyó su historia política sobre la influencia de un  grupo poderoso por turno, conservador, radical o peronista, nunca como ahora en  “mènage a trois”.

Ninguna de las tres fracciones políticas tiene poder para imponerse sobre las demás, menos cuando el electorado no tiene dueño. No es anarquía sino comienzo de una sociedad abierta, definida por ausencia de poder dominante y competencia entre ideas políticas.

No estamos acostumbrados… pero ha llegado para quedarse.

 

La batalla del Presupuesto

La democracia no transcurre en una vía electoral, sino en dos. La segunda se manifiesta durante el gobierno, es económico-social y no se fabrica a voto sino a conocimiento.

Tanto el kirchnerismo, en auge con Roberto Lavagna y desgracia con inflación cristinista, como los derrumbes de Alfonsín, Menem y De la Rúa por cuestiones económicas, demostraron que no hay éxito político con deterioro económico.

Algo referido al rechazo de pobres e indigentes, también a una clase media que no soporta su deterioro por causas políticas o ideológicas. No les reconoce entidad, prefiere racionalidad económica, la misma que derrotó al marxismo.

El deterioro inflacionario actual se da en medio de una liquidez política, frágil e insuficiente ante la demanda de orden económico. Las causas, gasto público y sobre-emisión, no se mencionan en la campaña electoral, son demasiado costo para partidos licuados.

Ninguno asume que “gobernar es también no gustar”, generando rechazo por cobardía entre los no-partidarios, donde crece la demanda de coraje ante el farragoso futuro económico.

Una amplia mayoría desea que el gobierno de 2015 no quede aislado ante la inflación, sino que cuente con el apoyo de todo el arco político desde 2013 en adelante, empezando por el Presupuesto 2014.

No se puede burlar a los próximos representantes sancionando ahora el Presupuesto. Las mentiras insertas en él demuestran que será utilizado para financiar la política, no para ordenar la economía y explican el apuro La oposición y los independientes estamos unidos contra el Presupuesto-C, los súper poderes y la emergencia económica.

El valor dólar expresado en ese presupuesto a $6,33 con aumento del 16% en inflación del 28%, sugiere que Cristina va a “pisar” el tipo de cambio hasta que explote en el gobierno siguiente, reeditando el traspaso Menem-De la Rúa. Y escrachando su propia memoria.

Se explica por fracaso del populismo: un éxito 2015/19 es su tumba y entierro. ¡Pero no podemos aceptarlo como método!

 

Juicio Político. Los gobiernos que “patean” los problemas hacia el próximo degradan a sus políticos. En este caso el cristinismo se apresta a entregar un cadáver económico, en el cepo y atraso cambiario, el nivel de reservas, Anses y BCRA vaciados, moneda licuada, perdida de abastecimiento energético, deuda agravada por soberbia, mentiras del Indec y una espantosa inflación con recesión.  Con su principal economista, Guillermo Moreno, procesado.

Si el Congreso decidiera un juicio político a los responsables económicos daría un mensaje trascendente, obligaría a replantear el rumbo y avalaría las medidas no demagógicas a tomar.

No estaríamos sólo ante un fin de siclo, tomaría forma el siguiente.

 

Programa de financiamiento

Una vez superado el financiamiento “para la corona”, nuestra sociedad se debe el replanteo para financiar el crecimiento. En medio de la inflación que nos deja Cristina, ¿lo haremos a partir del consumo?, ¿o en éste contexto se imponen las inversiones para multiplicar la oferta?

 Y éstas, ¿las financiaremos siguiendo el modelo brasilero o mejicano?, ambos con éxito, aunque el segundo, con mayor producción de divisas propias, depende menos de los mercados financieros.

Un programa semejante tiene un requisito “sine qua non”: eliminar impuestos a las exportaciones industriales, agropecuarias, mineras y petroleras. Asegurando ingreso de divisas, repago financiero, crecimiento de reservas y estabilidad en nuestra moneda.

Es un programa nacional-racional compatible con equilibrio fiscal (menores importaciones de combustible), con izquierdas y derechas, incompatible con el resentimiento político.

En cambio, el programa que perjudica a todo el interior y a la obtención de reservas en nombre del conurbano, es el programa de la estupidez.

Ética implícita

La apertura demanda su soporte ético, no dogmático, reglas de juego para la   libertad y la información. Y va llegando cuando la clase media pierde el miedo, sale a las calles, reclama sus derechos y rechaza a todo dueño de la verdad. Sabe que ésta se construye a diario.

Significa colocar a la Justicia en posición pivotal, arbitral, compensando el lugar oscuro y taimado del Poder Ejecutivo populista. Estamos ante otro giro cualitativo enorme. Expresamente solicitado por la población independiente, destinado a poner freno a la Corrupción y a la inmoralidad de la política-poder que utiliza las causas sociales como fuente de conflicto. Odio para medrar.

Mientras la historia de corrupción de uno de los partidos más populares trabaja como piedra en su cuello.

Cuando Cristina y sus disvalores han perdido votos, la  Corte Suprema de Justicia se ha elevado en la consideración pública. Ningún pacto oscuro la ha menoscabado y nuestra sociedad la admira.

Cimiento de la sociedad abierta, es el contrapeso de la Cultura al Poder, otorga significado moral a nuestra sociedad y ésta a nuestro querido país.

 

 

 

 

 

 

EL ESTADO CONTRA EL TRABAJO

On 4 septiembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cuál fue la razón del impuesto a las ganancias aplicado al trabajo? Ese impuesto reducido por razones electorales que aumentará con la inflación.

Hay una respuesta: es el crecimiento del Estado a expensas del ingreso de los trabajadores. Fue lo que vio Hugo Moyano en tiempos de Néstor Kirchner, retirando su apoyo y comenzando el deterioro político del kirchnerismo.

Este impuesto, rechazado por trabajadores y oposición, que hizo caer los  votos por Cristina en las PASO, ¿es una respuesta a las necesidades sociales o la forma como prospera el Poder, con alto costo social?

 ¿Se ha reducido el costo para el Trabajo, o el mismo continuará creciendo para sostener al Estado a través del mayor de los impuestos: el inflacionario?

¿Acaso no hay emisión monetaria?, ¿que fueron los 23000 millones aprobados por DNU, sino licuación de salarios para cubrir el gasto electoral?

¿Qué pueden esperar los trabajadores si para ganar elecciones el Estado  contrata un millón de personas adicionales, con sueldos que pagarán los trabajadores a pura inflación?

¿Y los impuestos al capital que deterioran la demanda de Trabajo? ¿No es el Estado el creador del impuesto inflacionario que golpea en la canasta familiar?

¿Cómo siguen 2013, 2014 y 2015 si no es con deterioro del valor del  trabajo y desocupación?

 Insuficiente reacción del Trabajo

 Mientras el Trabajo se prepara para estar cada día peor, los capitostes  peronistas, Cristina, Scioli, Massa y De Narvaez se enfrentan sin respuestas a la inflación. Son colectores de votos no de soluciones. ¿Sirven al trabajo?

La idea de 1945 fue “la presión sindical logra mejoras laborales”. Desde entonces, lo demostrado en China y Rusia,  Brasil, Chile y México, es que las razones económicas consiguen mucho más.

Son inversiones y tecnología las que aumentan la productividad del trabajo… y con ello su remuneración.

Pero, ¿esa es la propuesta de CGT y CTA? ¿Cómo es que Moyano que preside la CGT desde el gremio de camioneros, trabajadores privados, se muestra tan estatista como Cristina?, ¿actúa sobre efectos y desprecia las causas?

Cuando el fracaso populista está a la vista, ¿vamos a continuar impulsando al Estado, que aplica impuestos al trabajo, impide inversiones, espanta al capital, y es el principal creador de inflación desde el Gasto y la Emisión?

Cristina, Scioli, Masa y De Narvaez no tienen respuestas pero solicitan votos, ¿otra vez se los van a entregar para después fracasar, como con    Menem y Kirchner y todos aupados a la corrupción sistémica?

 1.    ¿Continuaremos la frustración del Trabajo por razones de filiación política o ideológica?

2.    ¿O construiremos un pensamiento laboral-económico para resolverla?

El Trabajo puede tomar la iniciativa, resolver lo que los políticos no logran, mucho menos los empresarios alcahuetes. Consiste en reformar la manera de obtener ganancias: en asociación con la producción, no con el Estado. Como proponen Venegas y De la Sota, Binner y Cobos, todos custodios de la economía real y el federalismo económico. No se trata de endeudamiento financiero o industrialismo faccioso, sino   de instalar al Trabajo en el campo económico:

1. Reduciendo el costo social y laboral del Estado.

2. Ajustando el tipo de cambio hasta la competitividad, creando riqueza.

3. Colocando en el mundo los productos de nuestro trabajo (financiamiento por superávit fiscal y comercial)

Si el Trabajo busca un acuerdo, el gobierno, la oposición o los empresarios no pueden negarse, lo necesitan para existir. En cambio, no sirve la actitud ambulante de dirigentes laborales tras políticos busca votos, no crea riqueza ni trabajo.

La mayor parte de nuestro trabajo proviene del sector privado, pero en acuerdo de Kirchner con industriales, se encontró la fórmula para pagar bajos salarios y además licuarlos. Luego, con subsidios al consumo, en energía, transporte, bajos precios de alimentos e inflación “estimulante”, trataron de compensarlo y fracasaron.

Impericia y populismo con viento de cola, todo agotado con cargo al trabajo.

Un lugar en el Banco Central

Está visto que los partidos políticos llegan al gobierno y se olvidan cómo obtuvieron los votos, a poco de andar harán como Menem y Kirchner: usar al trabajo para absorber desocupación o inflación. Ocurre en connivencia de dirigentes laborales, su “viveza” de no anticiparse, esperar al fracaso para reaccionar sin perder sus bases.

Una postergación a cargo de la politización laboral, con alto costo económico: “a Trabajo resignado, inflación constante”.

Dirigentes más responsables, como para atacar la inflación, deberían tener derecho a un asiento en el Banco Central: la central del flagelo.

Sería un giro hacia la dimensión económica del trabajo.

 Maastricht y Moncloa

Algunos economistas temerosos, asociados a políticos sin coraje, creen que no se puede enfrentar los ajustes sino lentamente y cuando nadie se dé cuenta.  Algo que sólo sirve para desgaste perpetuo inmanejable, como ahora con la devaluación diaria.

Mucho mejor y más realista es ir por acuerdos firmes y anticipados, pues no hay 2015 exitoso sin acuerdos económico-sociales previos y éstos no se dan a espaldas del Trabajo.

No hay renovación política sin una nueva lógica de Producción y Trabajo.

¿En qué consisten los acuerdos económico-sociales sino en límites a lo que pueden hacer nuestros políticos en su búsqueda desesperada de votos? Se trata de acordar sobre magnitudes cuantificadas de medición inequívoca.

1Límites al gasto público. Ajustándolo a las posibilidades fiscales.

2Límites a la emisión monetaria, asegurando el valor de nuestra moneda.

3Límite a la revaluación del peso, asegurando competitividad internacional.

Sin límites cuantitativos no hay crecimiento económico, inversiones, ni trabajo. No son medidas liberales o antiliberales, sino universales. No se trata de menoscabar la insustituible función social del Estado, sino de limitar su politización, de resultados nefastos para el trabajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OPTIMISMO Y PRUDENCIA

On 19 agosto, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Prevalece la tesis optimista.

Escepticismo y miedo cundieron entre no pocos ciudadanos después de las elecciones de Octubre 2011, muy a pesar de quienes propusimos como inevitable el derrumbe del cristinismo. Esta tesis, ahora corroborada, se construyó sobre tres premisas:

a) El deterioro económico. Producto de la ineptitud de gestión del gobierno, originada en el pensamiento político populista. Era obvio que   la política sin resultados económicos fracasaría.

b) El rechazo cultural de la clase media. Ésta es el árbitro natural y actual de nuestra política y quedó convalidada por la rebelión transversal de las clases medias de todos los orígenes políticos. La de origen radical y socialista, luego la peronista representada por Massa y  De la Sota y la mayoría independiente.

c) La formación de la opinión pública.  Los periodistas independientes, la prensa gráfica, la televisión, las redes sociales y las manifestaciones callejeras, formaron la opinión de rechazo al populismo. Alimentada por el trabajo intelectual.

Esas premisas han llegado para quedarse, apuntalando una dinámica política más estable que los vaivenes de poder. No prevalece la ignorancia hecha voto, sino el conocimiento hecho poder.

La tesis optimista no asegura, pero da pie, a una esperanza razonada, tangible y realista. Implementarla entre 2013 y 2015 evitará convalidar nuestra  reciente genialidad política: “a elección ganada, gobierno perdido”.

 Populismo caído del catre

Tal como era previsible, la victoria del cristinismo en las primarias de Agosto 2011 derivaría en una derrota política a mediano plazo. El ejercicio de gobernar con premisas destinadas a ganar elecciones lo aseguraba.

Así ocurrió y Cristina pasó del 54% al 26% de los votos en menos de dos años, una ágil dinámica política, instalada e irreversible. El gobierno  paga en términos políticos el costo de su victoria electoral. Y en lo  ideológico el populismo se destruyó, por la derrota electoral, su merma de poder real y dependencia de Daniel Scioli, peronista sin ideología.

Caso semejante al del presidente De la Rúa, ganador de elecciones en 1999, que perdió su prestigio político durante el propio gobierno. Ganó sosteniendo la Convertibilidad, que explotó y lo destruyó. Cristina ganó con inflación, atraso cambiario, temor a la represión y corrupción, causas eficientes de su derrota actual.

Ambos demostraron, que apostar sólo a la “visión electoral” es caer en la miseria política, sin proyecto económico-social no hay éxito que dure.

 Habla sola

Una persona que no escucha habla sola, corre el riesgo para ella y los demás de quedar aislada, sin más influencia que un poder imaginario, sin otro prestigio que el recuerdo de cuando mandaba.  Peor, si es pato rengo.  Sería un tema personal sino fuera que afecta a la gobernabilidad.

 El voto útil y sus consecuencias inútiles

La decisión del voto útil para derrotar a Cristina debe ser repensada, corremos el riesgo de sacar un clavo… con otro. Pues el derrumbe cristinista está consolidado y la diáspora peronista continúa, así que si apuntalamos a un caudillo que no necesita apoyos: después, ¿a quién nos vamos a quejar?

La conformación de la competencia política entre partidos o frentes de buena calidad, sin autoritarismo, ni corrupción, ni arbitrariedad, ni clientelismo, ni amigos encubiertos no queda asegurada bajo un caudillo. Este no representa un método republicano-democrático para gobernar de 2015 en adelante. El caudillismo peronista está perimido por la obsolescencia política de masas-y-caudillos y el agotamiento del su proyecto económico-social. (Destrozado por el populismo)

No se trata de Sergio Massa, sino de no repetir lo caduco de nuestra historia: una concepción culturalmente anticuada, tecnológicamente opaca, desesperada por un poco de poder.

Otro sería el cuestionamiento si el massismo acordara con Pro. Éste es  garantía. Un partido que no ha hocicado frente al cristinismo, no nació hace cuarenta días, ni se aviene a la corrupción.

¿Por qué intendentes y dirigentes peronistas corren de un lado a otro? ¿O es que demuestran la falta de un  proyecto consolidado? ¿Cuántos días va a tardar Moyano en pasarse al massismo y cuantos en volver a saltar para discutir poder? ¿A dónde termina el peronismo “colorado”?

 ¿El caudillismo es proyecto socio-económico o búsqueda de poder?, de la última estamos hartos.

Sergio Massa no tiene Proyecto, no lo ofrecerá si gana con holgura y lo ocultará si pactó con la interpretación financiera o el industrialismo politizado.

Aprovechar coyunturas electorales no es resolver problemas nacionales, menos con peronismo dividido y sindicalismo disperso.

 La generación de riqueza: una necesidad social

En la Europa latina y en América latina sobrevive una socialdemocracia perdedora, muy diferente a su formulación exitosa. Nos referimos a la visión utópica, de alto resentimiento con los negocios y el capitalismo. Es la que nunca comprendió a Felipe Gonzales, Fernando Enrique Cardozo o Bill Clinton, intérpretes socialdemócratas acertados en cuanto al lugar que ocupa la generación de riqueza.

El error surge de no comprender que la riqueza es una necesidad social…. más allá de negocios, empresarios o formas del reparto. La socialdemocracia utópica no sirve, así que los que pujan por su fórmula virtuosa, con generación de riqueza, deben decirlo a los cuatro vientos y mostrar su programa.

Ocuparse de la salud, la educación y la vivienda no tiene costo político pero no alcanza, (dijo Clinton a los estúpidos). Miramos a nuestra socialdemocracia porque alcanzó al 26% de los votos nacionales, empatando con un kirchnerismo caído y con dos años adicionales de deterioro, es la primera fuerza política organizada y en ascenso.

 2015 Nacimiento o aborto

Derrotado el populismo debemos trabajar durante 2013/15 para que el próximo gobierno no nazca muerto. Los herederos, FAP y Peronismo-Pro, están en condiciones de fracasar como gobierno: con solo dejar la economía como está.

Partidarios e independientes deberíamos crear dos planes: el de competir (electoralmente) y el de acordar, (contra las condiciones que hipotecan al próximo gobierno).

Este trabajo quedará en manos de representantes y un pueblo que los mira: consiente de la clase media independiente, formadora de opinión pública, que no va a perdonar a los que se excusen de votar cuando hay “costo electoral”.  

 El país a conseguir en 2015 vale más que el riesgo político de todos los representantes juntos.

 ¿Qué votaremos en Octubre?

Votaremos por resultados. La Argentina emerge sobre relatos políticos en su demanda por hechos, medibles y tangibles, sin saberlo se hecho adicta a Deng, “no importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones”.

No va a tolerar la falta de acción contra la corrupción. Desde un Poder Legislativo que demora las leyes, hasta un Poder Judicial que si pide independencia tendrá que mostrar eficacia.

Tampoco a legisladores temerosos, tratando de desligarse de reparar las hipotecas sobre el próximo gobierno, por temor al “costo político-electoral”. Cuando la única forma de anularlo es con acuerdos entre frentes, (si es posible el gobierno).  Cuatro como mínimo:

 a)    El espantoso atraso cambiario que perjudica a las exportaciones industriales y agropecuarias, generando una permanente pérdida de divisas, eliminando la única fuente de financiación genuina a través del comercio exterior.

b)    El enorme déficit fiscal, resultante de la politización del gasto público y los subsidios, multiplicados para ganar elecciones a costa de  inflación. No admitiremos que el nuevo Congreso acepte un Presupuesto desequilibrado, mintiendo con el INDEC,  ocultando fondos para financiar la política, contando con ingresos fiscales de ganancias inexistentes o que son trabajo.

c)    La gigantesca expansión monetaria, verdadera responsable por la licuación de nuestra moneda, el crecimiento de precios por  superabundancia de dinero en relación al producto y el permanente financiamiento al Tesoro, dedicado a su vez a financiar la política.

d)    La dependencia energética, creada por el populismo.

 Ni el Congreso que llega ni los ciudadanos de siempre podemos mirar para otro lado, 2013-15 es el tiempo para corregir los desajustes cobardes de quien hipotecó el futuro, como el cristinismo. “El que las hace las paga” dice el refrán.

O una herencia nefasta seguirá haciéndonos mal cuando ya no exista el cachivache populista.

 

 

EL VOTO INSIGNIFICANTE

On 30 julio, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

En sus magníficas clases sobre lógica y epistemología Gregorio Klimovsky solía referirse al significado de las palabras. Decía que las mismas se definen en el uso, pero cuando se abusa de éste pierden significado. Como ejemplo recordaba un congreso de  psicólogos en el que se decidió eliminar la palabra “neurosis”, figuraba en muchas presentaciones con significados diferentes.

Consecuentemente, los argentinos deberíamos decidir qué hacemos con una palabra con tantas definiciones que ya pierde significado: “peronismo”. ¿O es que designa algo único e inteligible?

Mientras tanto se infla la cantidad de peronismos, pues Daniel Scioli, “igual pero distinto”, acusa a Sergio Massa de ser como una señora que está y no está embarazada. Que es a la vez lo que los camporistas dijeron de él. Mientras los terceros seguimos sin saber si Sergio está o no embarazado.

Los peronistas del “colorado” eran de la misma banda que los  hermanitos Scioli, pero ahora detestan a uno de ellos que se quedó con Cristina…por el momento. Entonces se afirman en el peronismo de Moyano y De la Sota, como si fueran igualitos. Cuando crece el peronismo de Urribarri en Entre Ríos y el de Santa Cruz con Peralta.

En el centro territorial hay otros hermanitos peronistas, los Rodríguez Saa, que reciben el apoyo de Domingo Caballo y Eduardo Amadeo. En el campo sindical la figura de Hugo Moyano juega su renovado destino, antes con Menem, después con Kirchner y ahora con partido propio. Como Momo Venegas, con otro partido propio. Mientras la CGT Balcarce se declara peronista-chupamedias.

Al mismo tiempo, existe un electorado peronista que cree que Massa es el representante de Cristina, e intendentes peronistas que por fuera son cristinistas y por dentro massistas (o masitas).

Para todos ellos, ¿la síntesis no existe o es inviable?

Si no pueden responder, los independientes ¿por qué los votaríamos?

Envueltos en sí mismos ¿a dónde van?

Más allá de la lingüística surge la realidad: los peronistas están presos de una interna que no les permite mirar el futuro. Les ocurre antes de las elecciones y les ocurrirá después, ¿alguna duda?

Su desorden e inconsistencia los hace tropezar, hasta ser una piedra en el camino de todos.

Nuestra navaja

En la edad media la filosofía lidiaba con la proliferación de entes. Pegasos y unicornios, ángeles, demonios y seres mito-lógicos inflaron la ontología, hasta que Guillermo de Ockham (1280-1349) construyó su “navaja”. Dedicada a acotar el número de entes a los de existencia observable por los sentidos.

Los argentinos votaremos en medio de otra proliferación, partidos políticos expandidos por infinitos peronismos, cuando podemos limitar su número con aquella sabia “navaja”: ¡votemos sólo por los que tienen  significado!

La multiplicación de partidos perjudicó a todos, aunque fue correctamente acotada por algunos, mientras el peronismo se dispersa perdiendo significado y nuestra mito-logía política se desborda en oscuridad y confusión.

¡No despierten a la Nona!

Un kirchnerista nos lo explicó. “El mundo onírico de Cristina es a la vez completo y magnífico. Por ello escribe con destreza el relato mágico para Argentina. ¡Que magnífica exuberancia y absoluta consistencia!”

“Allí no hay pobreza ni indigencia, ni inseguridad ni falta de energía, su técnica económica impide pérdidas de reservas, inflación o atraso cambiario, sus ministros ni roban ni mienten y los peronistas no se van”

“¿Podemos pedir más? ¿Hay algo peor que despertar en el charco de la realidad?”.

“Los problemas comienzan si la nona se despierta, por eso ni le hablamos mientras ella nos incorpora a su nube mágica, ¡qué lindo que es ser pobre en el mundo de Cristina!”

 Votar mirando el horizonte

Los argentinos podemos votar como lo hemos hecho siempre, miramos lo que hay para luego decidir, y si sale mal ¡la culpa es de los políticos!, una simplificación para bobos.

Hay otra opción, como la de mirar el horizonte para ver si los caminos convergen o se bifurcan. Vale revisar la forma de enhebrar nuestra decisión de Octubre 2013 con la de Octubre 2015, con tres opciones:

 1.  Entre esas fechas el peronismo puede seguir explotando o unificarse, aunque para Octubre próximo sólo ofrece incertidumbre. Nadie sabe si el aglutinador Sergio Massa va volver a su kirchnerismo original buscando la bolsa de votos que quedó allí.Eso se llama continuidad electoral de un ciclo agotado. Peor con Scioli y sumados no hacen uno. Sólo ambigüedad y oportunismo.

 2.    El PRO es un partido nuevo, tiene el mérito de no pertenecer al viejazo del siglo XX: radicalismo y peronismo. Rechaza la Corrupción y valora la Gestión, de especial relevancia en la economía que recibiremos.

Tal vez hoy no está maduro, pero allí hay cimientos sanos para una Democracia Cristiana nacional e integrada. Ahora, cuando se arrima a  Sergio Massa, ¿se proyecta o desdibuja su identidad?

Masa es chicle y el chicle no se traga, se mastica…para gobernador.

 3. Un frente nacional presente hoy, y en 2015, es el de centro-izquierda formado por siete partidos. Trabaja desde la CABA, la Prov. de Bs As. Mendoza, Córdoba y Santa fe, reconociendo un único líder ordenador de larga experiencia política. Por eso ofrece un trabajo constante y coherente, en el Congreso y para 2015.

 Comparte el respeto por la Justicia, la gestión ordenada y la  administración santafesina de dos gobiernos sin corrupción. Es un  frente republicano que atendió a los independientes: se Unen.

No es sólo de socialistas y radicales sino de personas responsables,      con método y límites, remando en la Cultura.

         

 

 

 

 

 

 

 

SERGIO Y EL METODO PORONGUERO

On 15 julio, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Hay muy pocos antecedentes de un político que en pleno lanzamiento se obligue a firmar ante una ONG y escribano público, para que sus diputados se comprometan a no reformar la Constitución ni aceptar la re-reelección.¿Se obliga porque hay una o varias desconfianzas?

La primera ha sido magnificada por sus pares peronistas y muchos independientes, no creen que de un día para otro se haya producido un cambio  en las valoraciones Massa. Menos, cuando sus colaboradores inmediatos provienen del mismo palo.

Más bien señalan que el presunto “rebelde” decidió salirse del proyecto K cuando percibió que se hundía el barco, es decir nada que signifique un nuevo proyecto, sino un acto de oportunidad. Y tal que si otros intendentes lo apoyan es por falta de dinero, ausencia de soporte del gobernador y terror a su reemplazo por los Cámpora.

Cierto es que Massa tiene todo el derecho de girar, ¿pero lo ha hecho?

La segunda es más profunda. Esta desconfianza surge porque Massa encarna la metodología caudillista, tribal, personalista, partidista en un partido desguazado y dependiente de una secuencia nefasta. Que conocemos no solo desde el peronismo sino de los conservadores.

Es la secuencia que partiendo del caudillo actúa sobre intendentes, éstos sobre punteros y ellos sobre el padrone, o “poronga”, jefe de una familia que le obedece. Estableciéndose la forma de burlar el pensamiento  y la política racional, a cambio de un interminable intercambio de favores, dinero, “planes favor” y canjes del mismo estilo. Antecedentes impecables para mafias y corrupciones.

A este respecto, vale el magnífico artículo del historiador Luis Alberto Romero publicado en Clarín (10/7 pag.25) “La brecha social construye dos tipos de ciudadanos”. Entre párrafos imperdibles dice: “El jefe, referente, padre, padrone o poronga, es el encargado de negociar su paquete de votos con el puntero”.

La continuidad de este esquema, más peronista que cualquier otro, enciende la  desconfianza sobre Massa. Cuestiona el dominio de punteros y porongas, porque no representa ningún pensamiento, se aviene a la corrupción como método, a alcahuetes como sistema y a la ausencia de Cultura.

Es el sinestro aprovechamiento político de los incultos, un proyecto autoritario-violento, la quintaesencia del método populista de poder, el cristinismo en acción.

Algo que Massa no ha desmentido, ni de palabra ni de hecho.

 No es el peronismo sino el método

Muchos peronistas de mejor entendimiento comprenden que con  independientes en las calles y redes sociales, se dan las condiciones para  una oferta política basada en convicciones, instituciones y conocimiento, más que en el intercambio tribal de espejitos y favores.

En el escenario actual no importan sólo las ofertas partidarias, sino el método de concreción y conducción. Especialmente cuando los  socialdemócratas han demostrado una conducta de respeto, entre sí y con terceros, elecciones primarias para designar representantes sin engañar a los de menores recursos.

El rechazo del populismo poronguero no es contra el peronismo en sí, sino contra su método. Por una razón ética y utilitaria: quienes se manejan con esa metodología no son creíbles, sino sistemáticamente sospechados, como Massa y sus intendentes.

Los que vamos a votar preguntamos: ¿esos intendentes solo engañan a los menos preparados? Y, ¿porque los engañan?

¿No usan alcahuetes, punteros y porongas para comprar votos? ¿Saben de honestidad intelectual o preguntan con qué se come?

Si se erigen en salvadores, ¿cuando lleguen al Congreso mostrarán la hilacha?

¿Elegiremos sólo un recambio de punteros, porongas y caudillos? ¿O cuestionaremos nuestra miseria política y su método?

¡Atención!, que la Democracia es un método.

Contradicciones y sospechas en el populismo poronguero

 Corremos el riesgo de pasar del populismo K al populismo poronguero. Ocurrirá si no comprendemos que una cosa es la conveniencia de Massa para Octubre, destinada a evitar un Congreso cristinista y otra creer que se trata de algo valioso, para 2015.

Una cosa es sacarse de encima el cristinismo y otra comprar el mismo perro con distinto collar. No se trata de un repudio al peronismo, sino de no repetir  la década perdida.

Una unión responsable, civilizada, de centro derecha, próxima a la Democracia Cristiana de los países latinos europeos, es indispensable entre nosotros. Hace al equilibrio de poder y a la competencia entre modelos económico-sociales, aunque nunca podremos afirmarla desde vicios y contradicciones, como el populismo de cualquier nombre.

Por ejemplo, ¿quién puede creer que la convocatoria por punteros y favores resulta coherente con la independencia del Poder Judicial? ¿Acaso los favores no pasan por jueces “servilleta”, pisa expedientes y avisadores de inspecciones judiciales? Con una justicia independiente ¿cuánta corrupción de favores seguirá vigente? ¿Cuánto populismo poronguero quedará en pie?

La suposición que con discursos de campaña se pasa a “borrón y cuenta nueva” es ingenua, de toda ingenuidad, pues cada ciudadano independiente  observará cómo tratan los legisladores massistas las leyes contra la corrupción cristinista. Allí sabremos quienes son.

También veremos cómo juegan en el Presupuesto y en los decretos de Necesidad y Urgencia. Cómo acompañan la porquería iraní o duermen la siesta venezolana, con pajarito y pajarones incluidos.

¿Y en cuanto al funcionamiento del mercado? ¿Van a cantar la marchita abrazados a Moreno o les dará vergüenza ajena sus papelones y fracasos?

 Desconfianza macroeconómica

La tercera desconfianza es la peor. Surge en el campo macroeconómico. En el gobierno, en la intendencia y ahora, Massa hace política gestual, sin definiciones. Con omisión culposa en el campo económico.

¿En qué momento de la gesta proselitista…nos confesarán que hemos estado viviendo más allá de nuestras posibilidades?, se pregunta Eduardo Levy Yeyati (Perfil 13/7 p.37)

Para entender adónde vamos no hay otra alternativa que estudiar las posturas de los colaboradores Miguel Peirano y José Ignacio De Mendiguren. Con una duda: en caso que éstos se equivoquen otra vez, ¿cuál será la capacidad crítica de Massa? ¿Estará preparado? Los intendentes alcanzan para administrar un presupuesto, no para crear riqueza, esa es la función de los presidentes.

Es que los señores mencionados fueron funcionales a Cristina, en lo que podemos llamar “industrialismo politizado”, es decir el proyecto fracasado de hacer industria con un modelo dirigido a ese fin a costa de los demás sectores y todos los argentinos.

El primer perjudicado es el Trabajo, como lo comprendió Moyano, también el campo al que le piden que compense con bajos precios los bajos salarios de la industria politizada.

Por supuesto que ello implica falta de pan, de divisas, reclamos salariales y un resultado: crecimiento cero, con socorro en el abismo financiero y calles indignadas.

¿Habrá olvidado que entre los trabajadores no quedan chirolitas y que los porongas no comen vidrio?

 Mientras crecen las lacras del cristinismo, inflación y atraso cambiario, imposibles de erradicar sin costo social y político, Sergio Massa prefiere una campaña “light”, sin entrar en materia, demostrando su gusto por el desconocimiento. Del electorado y de él mismo.