POLITICA ANALITICA

On 5 mayo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cómo es la política analítica? Se trata de un concepto nuevo, aquí y en el exterior. Ofreceremos pocas definiciones sobre el mismo, tratando de no inflar la ontología, sino agregar una forma elaborada de hacer política. Su mejor referencia es el ejercicio de la misma.

La política analítica contiene dos partes, el análisis político, como el que puede efectuar cualquier periodista, y la propuesta política, derivada del análisis anterior, conformando un conjunto indivisible, útil para quienes proponen, los políticos. Especialmente los independientes, sin colgajos electorales.

Observémosla en acción.

 La Asimilación del Peronismo

 Dos hipótesis políticas fatalistas han quedado refutadas. La primera dice: “El peronismo, a la hora de votar no se divide”, la segunda afirma “Daniel Scioli aglutina las corrientes peronistas”. Ambas quedaron descartadas, primero por la victoria de Massa en 2013, ahora por el discurso unificado de Massa y De la Sota, unidos a la vez con el peronismo histórico.

Así, nos llega la luz de la escisión entre el peronismo falso, corrupto, incompetente, aprovechador de la falla cultural de los pobres, y el competente, democrático, de mercado, con pensamiento político y económico, intérprete del Trabajo en este mundo globalizado.

Una gran evolución que ya es parte del Cambio. Tiene un componente incorporado por Perón, la valoración del Trabajo, y otro traído por peronistas modernos, como Menem, Duhalde, Massa, De la Sota, Rodríguez Saa y otros gobernadores e intendentes. Comprendieron la necesidad de la economía de mercado, la incorporación de la tecnología para incrementar el Trabajo y el marco republicano de la política.

La fractura entre el par Massa-De la Sota y Scioli-Campora no tiene retorno, si crece el primero es a expensas del segundo. Así, el primer par es socio natural, espontáneo, de Macri-Reutemann.

Esa aproximación en los hechos, por necesidad compartida, significa la asimilación del peronismo a un patrón ético, cultural y económico, inteligente y realista, apto para su supervivencia en el siglo XXI.

No incorporar esta evolución al proyecto de Cambio pos Diciembre, es asegurarse una crítica competitiva debilitante. La propuesta  “Cambio Justo” muestra esa diferencia confrontativa y alarmante, no dejemos crecer esa planta o será una piedra en el camino del Cambio.

 

El temor de Pro no confirmado

 Los acontecimientos de Milán, el Podemos español y la catástrofe griega, tienen contrapartida en nuestro futuro próximo: en cuanto apliquemos rigor económico a ordenar el Estado. No entenderlo es jugar a la ruleta rusa con nuestro futuro. Pro, por sí mismo, ¿tiene la solución?

La respuesta es crucial ante el necesario soporte político para enfrentar la transformación económica desde Diciembre. Cuando comience el próximo gobierno los errores cometidos en la campaña se pagarán uno por uno en términos de gobernabilidad y capacidad de realización. Pues subir tarifas, devaluar y detener la emisión son condiciones mínimas de supervivencia económica para quien gobierne. Y ese cambio no se hace solo.

Entonces repetimos la pregunta: el Pro solito, con Sanz y Carrió haciendo cuentas, sin Loustou ni Stolbisser, ni socialistas, ni la mitad de los radicales, sin Massa y el peronismo democrático, sin la izquierda ni los resentidos K, ¿va aguantar el cimbronazo de reordenar el Estado y la economía?

Pro ha quedado sin excusas, las definiciones de Massa y de la Sota no  sostienen que el peronismo es uno solo, anti-republicano y contra-mercado. Sino lo contrario, los rechazados por Massa fueron Scioli y la Campora, sin mención a Macri ni Pro, dejando la culpa por el fracturamiento de oposición a  quien resista la convergencia.

¿Para qué? ¿A alguien se le ocurre que el peronismo democrático no va a pesar en el próximo gobierno? Ese ingenuo nos perjudica a todos, abordar el Cambio es hacer la Síntesis.

 Fallas económicas en la síntesis política

 Analizaremos el interior de las propuestas de cambio, de Pro y Frente Renovador, ambas acumulan errores, ellos hacen la inconsistencia que impide la síntesis.

La falla de Massa. Cuando en su última presentación Massa señaló la eliminación de las retenciones a las exportaciones en las economías regionales, dejó implícito que continuará con las de mayor significación, que afectan tanto a la producción de alimentos como en la generación de divisas y demanda de trabajo.

Se trata de un error gravísimo cuando ya no contamos con viento de cola sino de proa, e implica la perpetuidad del Estado-sobre-dimensionado a financiar desde el interior.

Así, hipoteca nuevamente el crecimiento financiado sobre saldos comerciales,  entregándose al financiamiento financiero, que termina en Default. Es más, prolonga la existencia del industrialismo de bajos salarios, compensando éstos teóricamente con bajos precios agropecuarios, un proyecto viejo como el del peor peronismo, el de Cristina, avalado por Peirano-De Mendiguren.

La inconsistencia de Massa no es compartida por De la Sota o Reutemann, dos peronistas del interior donde está nuestra riqueza, no son del conurbano donde crece Masita. Si éste reclama ser reconocido, primero tendrá que reconocer el cambio económico básico.

 Los errores de Pro. Los errores de Pro comienzan cuando pide el cambio, no lo explica, no se juega, y convierte “Cambio” en un eslogan. Lo vimos cuando señaló la eliminación del Cepo con fecha fija, de improviso, para desdecirse luego y sostener que “eso” se arregla solo, con un poco de confianza e ingreso espontaneo de divisas. ¿No sabe que la “generación espontánea” fue descartada?

Es obvio que los capitales inversores no llegan antes de las medidas o sus anuncios, sino después de revisarlas junto al compromiso explícito del gobierno entrante.

También lo vimos cuando señaló que el Estado es para la gente y no para el poder, frase perfecta, no acompañada por la referida a la reducción del peso aplastante del Estado sobre la economía, hecho demostrado por Cristina.  La “solución Pro” en la CABA fue el constante incremento de impuestos, ¿ese es el cambio?

 Macri y Massa, oferentes de “Cambio” y “Cambio Justo”, no enfrentan las “verdades dolorosas”, mientras no lo hagan no serán líderes políticos, sino jefes de campaña. Todavía no ofrecieron un cambio económico relevante, tienen pánico de hacerlo.

La síntesis creadora entusiasmante está más cerca y nos da el segundo motivo de esperanza, la destrucción de la re-reelección de Cristina nos dio el primero. Pero lo que no se ate ahora, mal se hará después de Diciembre, cuando el Cambio entre en riesgo.

 (Conste que no nos hemos referido a encuestas ni a la campaña electoral, no importa Quién gana, sino Cómo resolvemos el futuro. Es Política Analítica)

 

 

 

 

 

 

 

Los Puentes del Archipiélago

On 27 abril, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 

La bellísima Venecia fue, tiempo atrás, un archipiélago lacustre. El permanente asedio de los lombardos llevó a los isleños a unirse y, con la voluntad política de sus Dux construyeron una integrada Ciudad-Estado. Se hicieron 400 puentes, las islas unidas se dieron gobierno y una red comercial que llegó hasta China, con Marco Polo.

Aquella integración política y económica demuestra lo que Vicente Massot sugiere: de Historia está hecho el futuro.

 

Argentina: Archipiélago Político

 Esa historia de islas y puentes se relaciona con la nuestra, pues en tierra firme nuestra circunstancia es, de hecho, un archipiélago político. Algunas islas son provincias con caudillos medievales, otras municipios muy poblados y en el medio la Ciudad Autónoma.

Nuestro archipiélago no tiene éxito ni gloria, no construimos puentes ni canales, no nos asociamos tras la decisión política de ser conjunto,  nuestra reflexión política insular es corta, sin futuro de grandeza.

Mientras demoremos en construir los puentes seguiremos siendo de la isla peronista o la antiperonista, de la cordobesa o la porteña, de la clase media o la más baja, de populistas o republicanos, de narcos o facciones, en una eterna añoranza por anarquía e impotencia de ser.

Cuando los partidos políticos se desgajan, la pobreza y la indigencia no se miden, nuestra moneda es papel pintado e implosionamos ante el mundo,  ¿no es momento de construir puentes?, ¿o seguiremos en archipiélago, hasta hacerlo Gulag?

 

Construcción de Puentes

 Según las PASO el cristinismo retrocede por mezquindad personalista sin definición de candidato. Demuestran que el camporismo carece de vigencia electoral, entregándose por descarte al tembloroso Scioli, sumiso de toda sumisión.

También, que en la oposición no hay liderazgo nítido, las victorias  fueron por diferencias mínimas. Los radicales mendocinos con 4,7% sobre el peronismo dividido y el Pro santafecino con 0,4% sobre el Frente Progresista. En Salta la victoria es de integración entre la visión conservadora y el peronismo-de-mercado. Idéntico a lo ocurrido en Neuquén, donde el conservadurismo popular del MPN se impuso holgadamente. Un sendero ancho donde también caminan las provincias de San Luis, Córdoba y Buenos Aires.

En las Paso CABA, lo trascendente es que el 70% del electorado votó contra el populismo. Aunque el liderazgo cupular de Pro fue revisado por Gabriela Michetti, no alcanzó la victoria porque se la sacaron de las manos. Ganó el corazón de la gente con una duda profunda: ¿hay liderazgo en quien actuó con deslealtad para quien puso alma y vida?

 Las Paso dejan varios mensajes.

1. No hay liderazgo político en la oposición. 2. La derecha popular crece en el interior. 3. En éstas circunstancias no hay partido capaz de ganar en primera vuelta, en segunda la actitud de Massa-De la Sota determina el resultado. 4. Ese par no es sciolista porque no es sumiso. 5. Para liderar y gobernar la Nación no alcanzan los barrios porteños.

 Mientras tanto la realidad económica se complica. Las islas partidarias aceptan la inundación económica con resignación y fatalismo, sin exponer sus planes de drenaje. Así, nunca alcanzaremos al éxito económico, condición “sine qua non” para la integración política.

¿Adonde quedó la Nación?

 La mentalidad municipal ha devenido en archipiélago político y no surge todavía la corriente superadora, ¿Qué esperamos? La derecha constructiva liberal y la derecha constructiva popular, que unidas pueden derrotar al populismo y enfrentar la inundación económica, las dos siguen en Babia.

 En realidad, no tienen derecho al titubeo frente al futuro aciago que nos llega. No comprenden que, o pasamos todos por el embudo o no pasa ninguno, ni los líderes titubeantes de cada isla, ni la manada escéptica que los mira, la de todos nosotros.

 Hoy, por hoy, la Nación no está planteada. Pero sin ella ¡no seremos!

 La mezquindad que caracteriza a Duran Barba se agotó. La línea de construcción solidaria con radicales y peronistas-reutemann dio resultados. Es que Lole representa al peronismo-de-mercado, donde revistan Urtubey, Rodríguez Saa, De la Sota y Massa, también el MPN, todos de centroderecha,  aptos para la integración política en el orden nacional.

 Los independientes somos la especie de que esta hecho el electorado,  preferimos victorias de largo plazo, superadoras de viejos desencuentros y  pendularidad partidaria.

 

Puentes de calidad

 Los puentes formales son republicanos, los reales de sano nacionalismo, antes conservador luego popular. Desde sus respectivos ángulos, hicieron nuestro país, aunque hoy los líderes insulares no hacen política, coleccionan votos.

Alberdi y Roca pusieron los cimientos de forma republicana y contenido político, respectivamente. Perón, formado en la derecha nacionalista,  decidió  derrotar al peor populismo del siglo veinte, el comunismo.

Fue continuador popular de la derecha alta, con objetivos aceptables para conservadores populares y nacionalistas católicos. Hoy, gracias a la franja de peronismo-institucional-de-mercado, la síntesis es fácil:¿por qué no destilar  las tres vertientes hasta lograr agua bendita?

Ello fue entendido por Carlos Menem. Un peronista que alcanzó a unirse con Alsogaray, y si no llegó a destilar fue por sarro en la cañería: corrupción sistémica y financismo hueco.

¿Cómo no insistir cuando el cristinismo respira y la economía se hunde?

 Los puentes se construyen desde cada orilla.

 

La economía en el medio, la Cultura en todo

 Sin dinero no se construyen puentes, pero la visión neo liberal y el peronismo de mercado demostraron, en sus islas, que pueden conseguirlo. La novedad sobresaliente es que ahora comparten un principio unificador: “Si la Argentina es, es en el Mundo”.

La integración política y económica que nos debemos surge nítida de la interpretación cultural siglo XXI. Necesitamos candidatos que la beban, está bendita y el Bendecidor es argentino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ERROR POLÍTICO DE CRISTINA

On 14 abril, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Miserias de nuestra política

 En una reciente encuesta de Poliarquía encargada por La Nación, quedó graficada la desconfianza de nuestra ciudadanía hacia los partidos políticos. Según la misma, solo el 12% de los encuestados confía en ellos, con confianza media el 37% y baja el 50%.

Son datos impactantes cuando los partidos hacen su mejor presentación.  Demuestra lo poco acompañado que estará el próximo gobierno, gane quien gane. Porque los argentinos amamos a nuestro país, no a los partidos políticos.

Sin embargo, en ésta campaña electoral pensamos en términos de ellos y sus candidatos, no en Argentina, ni en lo poco rescatable de la partidocracia. Vale revisar las falencias partidarias y demandar su corrección.

I) Dar la cara. Los tres candidatos a presidente ocultanel enorme esfuerzo a realizar para reencauzar nuestra economía, por eso les perdemos confianza. Todos sabemos que heredaremos el destrozo realizado en la economía, sin embargo “de eso no se habla”. Carecen de coraje para enfrentar la realidad.

No entienden que dar la cara es ser creíble, que la falta de sinceridad nos obliga a elegir según el atractivo personal, cuando queremos elegir entre propuestas y analizarlas. La fragmentación política en la que estamos, no conduce al Cambio sino a la continuidad del fracaso.

Pretendemos entender los planes económicos para solucionar: inflación,  recesión, atraso cambiario, déficit fiscal, moneda falsa, falta de reservas,  ausencia de inversiones, segundo default, salarios licuados y falta de trabajo… ¿Es poco?

Sin embargo no lo mencionan en discursos y presentaciones, generando un Relato falso de oposición.Frente a ésta incerteza, ¿cómo planear las inversiones y ordenar los sindicatos?

Entonces tiene sentido la frase de un economista radical, “En la política de alianzas, la UCR debe seguir luchando por lo que no se pudo concretar en Gualeguaychu: una coalición republicana más amplia, porque, como lo repite el senador Morales, no solo hay que ganar, sino también gobernar. (Javier Gonzales Fraga “Tras Gualeguaychu el desafío de la UCR” (L.N. 10/4/15)

También las declaraciones de Héctor Méndez, presidente de la UIA, en Radio Mitre: “…me importa un bledo lo que pasa en la política, me interesa lo que pasa en el país”, mientras ofrece aumentos entre 15% y 20%, y consigna que “sacará corriendo a los gremios cuando vengan por el 43%”.

Mientras, dichos gremios se preparan para otra huelga general por bajos salarios e impuestos a sus “ganancias”.

¿Todo está en calma y el músculo duerme? ¿Es una paz beligerante? ¿O es que los políticos que se “borran” en campaña pagarán su ausencia de coraje durante el gobierno? Su indefinición “táctica” nunca será apoyada por un electorado escéptico que no premia a los cobardes sino que va por  resultados.

 Así las cosas los independientes proponemos:

Que se reúnan los economistas de Pro-UCR y Frente Renovador, darían un doble mensaje, económico y electoral. Dejando aislados a Scioli y  Cristina. Anticipando un acuerdo de gobierno, despejando el futuro.

 

II) El método “¿Cómo mide?” El método utilizado por nuestros principales partidos para elegir candidatos sigue siendo “¿Cómo mide?”, según el que se eligen candidatos a legisladores, gobernadores y colaboradores, atendiendo a la popularidad de los mismos. Cuando, desde el punto de vista de la Nación, deberíamos aplicar el método “¿Cuánto sabe?”, que aportaría conocimiento y cultura a la solución de los problemas reales.

Al utilizarse el método frívolo el próximo gobierno pierde credibilidad desde la campaña, pues ¿cuánto saben un cómico, un futbolista o un religioso a la hora de gobernar? ¿Cuánto son sus pensamientos acumulados para enfrentar  problemas  difíciles y conflictivos? En medio de ineptos populares ¿cuál es el Cambio?

El método “¿cómo mide?” es una forma disimulada de demagogia oportunista, nunca un método para el largo plazo. La cobardía de no elegir al conocimiento como referente caracteriza a los intrascendentes.

 

 III) Definir nuestros aliados. Por el momento nuestros aliados son Venezuela, Irán, Cuba y Rusia, renegados del sistema global de economía de mercado y conculcantes de los derechos políticos. ¿Por qué nuestros partidos no se definen ni repudian la roña populista cuando estamos en campaña?

Nuestra posición geopolítica en el continente es crucial.  ¿Seguiremos en la misma vergüenza que Venezuela cuando hasta Ecuador y Bolivia la repudian? ¿Por qué frente al mundo debemos continuar siendo un país de “oportunidades perdidas”, como dijo el historiador universal Paul Johnson.

¿Acaso no es desde nuestra ubicación ante el mundo de donde saldrán los patrones para acuerdos y alianzas, marco de referencia para políticas internas? ¿Por qué ser perdedores en un mundo nuevo y abierto?

IV) Poder por Corrupción  El populismo es un proyecto de poder con método: alcanzarlo por corrupción. ¿En que se parece a los intereses de la Nación? ¿Cuántos argentinos estamos dispuestos a continuarlo en el próximo gobierno? ¿Queremos una Argentina mafiosa además de la facciosa que ya tenemos? Entre López y Michetti, ¿de qué lado está la decencia?

La respuesta a estas preguntas demuestran que las alternativas partidarias están desfasadas con respecto a la única opción nacional: terminar  con la miseria política que trajo el populismo.

Así que, dirimir quién ganará las elecciones es quitarle sentido nacional a las mismas. Lo que importa es populismo o sociedad abierta, lo demás es menor, tan menor como nuestros partidos y sus candidatos. ¡Si perdemos el foco seremos derrotados!

Ello no es solo una cuestión política, sino de convivencia: nuestro modo de respetarnos y querernos, nuestro modo de ser Nación.

 

V) Desconfianza en el Cambio   La desconfianza sobre el posible Cambio avanza a partir de la secuencia de hechos:

 1. El progreso de Scioli en las encuestas y en la consideración de sus pares camporistas 2. El crecimiento político del cristinismo a partir del triunfo de Urtubey 3. La disminución en las encuestas del Frente Renovador 4. La falta de compromiso económico de Pro y Frente Renovador, únicos en condiciones de ejecutar el cambio. 5. Los respectivos disgustos de industriales y gremialistas, sin contención o explicación desde la oposición.

 

Ante este vacío los independientes proponemos

 1º Antecedente: En Pro recuerdan a Frondizi y olvidan “un detalle”. Ese estadista no peronista, no accedió al gobierno aliado al anti-peronismo bichoco, sino al peronismo.

 2º Antecedente:Obama le da su mano a Castro para descolocar al populismo, Macri no lo hace con Massa ni descoloca al populismo. ¿Sirve su arrogancia?,¿o une a Massa con De la Sota?

 Conclusión:  Perder al peronismo evolucionado de Massa y De la Sota, fue el Error Político de Cristina, ¿también el de Pro? Ella lo hace en favor del camporismo, el Pro ¿en nombre de qué?

¿No deberíamos superar ese error siguiendo a Don Arturo y su Integración? Juntos podemos ganar en primera vuelta y cambiar el horizonte.

 

 

 

 

 

¡SE NOS ESCAPA EL FUTURO!

On 31 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A medida que avanzan las definiciones políticas, vemos surgir dos formas de centroderecha, la que impulsa el macrismo y la derecha popular de Sergio Massa. La competencia entre ellas nos obliga a reflexionar, pues las equivocaciones electorales son más gravosas después, en tiempos de gobierno.

 La realidad europea nos muestra dos tipos de  derechas, la española conducida por Rajoy, antes por Aznar, y la alemana conducida por Merckel, antes por  Kohl. ¿Cuál es la diferencia y con qué resultados?

La Democracia Cristiana de Merckel se caracteriza por ofrecer un brillante futuro para Alemania, más un pensamiento abarcativo de toda Europa, muestra el rol alemán en el conjunto e indirectamente conduce al continente. Como consecuencia de ese “grandeur”, la política alemana entera se aviene a la conducción de Ángela, que sobresale por su éxito en lograr el apoyo de su adversaria, la Social Democracia. ¿Cómo es esa centroderecha?

Es una dirección política de largo plazo, profunda en su concepción ética, que define el rol de los intereses económicos como consecuencia. No a la inversa.

En el campo económico, coherente con su proyecto político, Merckel se inscribe en el crecimiento del sector privado poniendo de rodillas el déficit fiscal siguiendo los Acuerdos de Maastricht. Así,no difiere del proyecto geo-político de unificación alemana guiado por Kohl, de enorme costo económico y futuro asegurado.

El proyecto de esa derecha es urdido en el campo político y guía la economía bajo esa concepción, por eso  recibió el apoyo de su adversaria, algo que nunca hubiera logrado bajo una administración solo prolija en lo económico. Los alemanes definen su futuro geopolítico y, a partir de él, diseñan su economía.

¿Se parece a la derecha española? Para responder, nada mejor que analizar los resultados electorados recientes. En los de Andalucía los españoles le dieron la espalda a la derecha en el gobierno, haciéndole perder el 34% de sus representantes. Es una derecha que no termina por ofrecer un proyecto político-social, sino uno administrativo-ordenador del despilfarro Zapatero,  sin un proyecto político de referencia. Así no se unifica, ni se logra una alianza con  adversarios.

De ello no se deduce una carencia española para realizar reformas económicas. Antes, un político de centroizquierda condujo un cambio económico enorme, hacia derecha, bajo la guía de su pensamiento político: fue Felipe Gonzales. Es decir que, las reformas económicas pueden provenir de derecha o izquierda pero sólo tienen éxito si cumplen un requisito: actuar bajo un poderoso proyecto político. ¡No hay éxito económico duradero sin soporte político suficiente!

 Ahora, nosotros,… ¿entendemos ese requisito?

 Aquí y Ahora

 Los tiempos de recolección de frutos son posteriores a los de aplicación de  reformas, aquí como en España ese corrimiento debe ser cubierto por apoyo político. Si no se cuenta con él ¡los resultados quedan en el camino!

Como hipótesis de trabajo, el apoyo inicial debiera ser un mínimo del 50% del electorado; pero nuestras derechas no pasan del 35% en el mejor de los casos. Por supuesto que si vamos a una segunda vuelta el ganador recibirá votos adicionales, aunque nunca serán de él sino del anti-populismo.

¿Cuál será la “capacidad de aguante” ante la embestida de cristinistas, populistas izquierdosos, centroizquierda y la centroderecha desplazada? Vale hurgar en los partidos decisivos.

En el Pro: La alianza con Sanz, Reutemann y Carrió es heterogénea, “de cada rancho un paisano”, no cuenta con historia ni programa común,  hacer a ese conjunto “aguantador en las malas” es muy difícil. Menos, si en las internas Pro se comporta como con Michetti: a puro dedo.

Por si fuera poco, Pro no ha mostrado un plan económico, solo una medida aislada sobre el cepo cambiario, así el electorado independiente, en ascuas, no puede dar su apoyo analítico. Tampoco muestra visión geopolítica de largo plazo. Pro es valioso y necesario, pero no suficiente y… hay que vencer.

 En el Frente Renovador: Este es un conjunto homogéneo, aunque dado por el peronismo, es decir desconfiable por su larga historia de mala praxis, a veces facciosa, corrupta y demagógica. Razones por las que el massismo, aún con planteo económico probado y un giro valioso por su pasado en Ucedé,  luce con dificultades para avanzar. Aunque conserva posiciones de alto valor:

1.Crece a expensas de votos peronistas del cristinismo 2. Cuenta con apoyo electoral decisivo adonde Pro no tiene y Cris desea: en la Provincia de Bs. As. 3. Aporta bancas en el Congreso que pueden “hacer la diferencia”.

 No contamos con una derecha unificada tras un proyecto de largo plazo, sino dos opciones electorales con dificultades para conducir un gobierno que enfrentará altos costos políticos por ajuste económico.

Ya no es cuestión de gobernabilidad, sino de sustentabilidad política.

Y tenemos una certeza: la crisis económica es enorme. No tiene salida rápida, asegura tensiones sociales constantes y no se resuelve con insolvencia política.

 

 ¿Cuál es la solución?

 Más allá de las partes y en beneficio de la única entidad política que nos une, la Nación, deberíamos encontrar la forma de unir las centroderechas. Es posible desde que: 1. cuentan con un electorado semejante, 2. lograron acuerdos en las elecciones legislativas, 3. hay peronismo en la alianza Pro, 4. en Mendoza y Chaco, Pro y FR convergen en los mismos candidatos.

Es más, la fuerza que todavía retiene el cristinismo, significa bloqueos en el Congreso y posiblemente en las calles, dando lugar a dudosas negociaciones, que impiden un cambio rápido y profundo. Necesitamos nuestro Maastricht.

Ahora mismo, la desconfianza mutua impide presentar el plan económico necesario, no mostrar las cartas es una aberración partidaria por cuenta de Pro y FR,  ofende al electorado y oscurece el futuro.

 Antes de Gualeguaychu se valoraba un Acuerdo Amplio, luego del triunfo pírrico de Sanz y las encuestas favorables al macrismo surgió la estrategia perdedora: avanzar con la oposición dividida.

¿Nunca haremos, como Merkel, el esfuerzo de coordinar con el adversario en bien de los resultados… y de la Nación?

Los argentinos ya jugamos a la ruleta rusa en los noventa desembocando en la crisis 2001, en ésta “década ganada” otra vez rompimos la economía, desatando la corrupción y el narco, tocando fondo en inseguridad y descrédito externo.

¿Volveremos  al “atroz encanto” de apretar el gatillo en 2016?

Tratemos de superar divisiones políticas, no suman y atentan contra el enorme esfuerzo económico a realizar. Si lo logramos será el comienzo de nuestro “grandeur”, seamos mayores ¡o se nos escapa el futuro!

 

 

 

 

SAPO DE GUALEGUYCHU

On 18 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El Ní de los radicales

 El Ní de los radicales no es como “El Sí de las niñas”, ésta obra tiene gracia,   el primero es un “casus horribilis” que debe ser analizado para entender su significado. Podríamos comernos un enorme sapo de Gualeguaychu.

1.A solo cinco meses de las elecciones y después de doce años de populismo la Unión Cívica Radical llamó a una segunda convención partidaria. En la primera, pocos meses atrás, había negado su apoyo al Pro, ahora decidió lo contrario, es un promedio Ní.

 2. El partido se ha manifestado como opositor al populismo, aunque al hacer un acuerdo con opositores excluye al único que derrotó a Cristina. ¿Cuál es la lógica de Sanz?, ¿es “dos por dos cuatro te espero en la lechería”? Cuando se les pregunta si realmente quieren derrotar al populismo la respuesta radical es Ní.

 3. La UCR formaba parte de UNEN, se definía como un partido de centroizquierda siguiendo a Raúl Alfonsín hacia la socialdemocracia, ahora se coloca a la derecha siguiendo una línea opuesta diferente y distante. ¿Cuál es  su definición ideológica? : Ní uno Ni otro

 4. Como centroizquierda sostenía que lo importante era el programa y que debía supeditar sus candidatos a la definición del mismo. Ahora ha hecho un acuerdo con Pro sin programa, porque no lo tiene y porque Pro tampoco lo tiene. ¿Entienden la importancia de gobernar con un programa previo? Seguros, dirán que .

 5. Ricardo Alfonsín llegó a un acuerdo electoral con la derecha peronista, los resultados fueron magros y los radicales salieron corriendo. ¿Otra vez harán lo mismo?, ellos dirán que Ní.

 El Ní de los radicales, su única definición, explica buena parte la larga permanencia del populismo en el poder. Ní, no es oposición suficiente y quien pretenda apoyarse en ese “horror vacui” debe tomar en cuenta ese gusto por el vacío. Un gusto electoral, nada más.

En momentos cruciales del próximo gobierno, ¿qué contestarán frente a las necesarias privatizaciones y limitaciones al gasto público? ¿Apoyarán la firmeza monetaria necesaria para estabilizar la moneda? ¿Qué harán con la impunidad?

Desgraciadamente, doce años de ambigüedad y ésta Convención alcanzan para contestar: tendrán a mano su adorado Ní. Así, luce tajante el “no positivo” de Julio Cobos, iniciador del derrumbe populista.

El hacha de Ernesto Sanz resultó afilada, partió en dos a la UCR, se entregó desnudo a un partido personalista y alentó una pregunta: ¿para qué sirve votar al radicalismo si hará lo que diga Macri?

Podría haber sumado a Pro, UCR y FR en lucida iniciativa radical, una acción partidaria de sentido nacional.

 Victoria pírrica de Pro

 El enfrentamiento de Pro con el populismo fue tibio, flojo, no terminante, negociante no definitivo, con estilo suave. Aunque mirando los resultados políticos, no fue Pro quien derrotó al cristinismo en las elecciones 2013.

Ahora, un Pro flojo suma a un radicalismo Ní.

Es como la victoria de Pirro, que ganó perdiendo tanto que se recuerda como  la victoria que no sirve. ¿Cuál es el sostén de una Alianza de tipo “hoy estoy, mañana no sé”?

La oposición Pro es “light”, por eso buscó alianzas, pero en el último minuto, demostración elocuente de falta de visión política. Vimos a Carrió tirar del mantel, destratando al “corrupto” Macri y a radicales “perdedores”. Ahora los radicales, como las partículas cuánticas, están en dos lugares al mismo tiempo, no hay certezas, solo probabilidades.

 Entre unos en la derecha-gestionante sin previsión política y otros que van y vuelven: ¿se conforma una identidad profunda, fundante y a largo plazo? ¿O es pan para elecciones y hambre para gobierno?

 El movimiento se demuestra andando, pero la desesperación de esta Alianza por subirse al carro ganador es mala consejera: hoy se suben unos, mañana revisan la cuenta y después…veremos. ¡Cuidado con apoyos políticos interesados frente problemas serios!, dijo un observador independiente.

Una unión de flojos no alcanza para ganar y prolonga la vida útil del populismo. No han sabido capitalizar el revisionismo massista, la falta de previsión compartida los inhibió.

 No es el fin…la falta de acuerdo electoral puede compensarse con acuerdos de gobierno. Ningún presidenciable se suicida en las vísperas.

 “Fumata” de cardenales peronistas

 Mientras la convención radical progresaba Sergio Massa frotaba sus manos, pensaba en el acto de Avellaneda y entendía que se precipitaba la “fumata” de los cardenales peronistas, ahora dispuestos a sumarse a su carro.

Mauricio también lo entendió, es la razón por la que ahora llama al Scioli que lo rechaza como: “mi amigo Daniel”.

El temor por la torpeza de excluir al massismo comenzó a trabajar.

 La miopía como Método

 El rechazo de Massa no ha sido simétrico, él no rechazó a nadie, demostración  de quién tiene grandeza, señal de miopía en la oposición. Miopía es mirar las próximas elecciones sin hacerlo hacia el próximo gobierno.

No decimos que Massa es la verdad, ni mucho menos, tampoco negamos los méritos de Macri, decimos que el Frente Renovador debe ser incluido en el soporte político al próximo gobierno.

El supuesto horror al peronismo, “olvidado” con Reutemann, es la excusa para detener a un político temido por su lucidez que ofrece una alternativa nueva, ¿complejo de inferioridad de los desesperados por Massa?

Así, la oposición actúa el bochorno de dividirse. Explicación y razón suficientes para entender la vigencia, existencia y abundancia del peronismo. Excluir al massismo es de miopes, pues si nuestro país está quebrado en lo económico no deberíamos quebrarlo en lo político. Además una alianza con 35% de adhesiones no asegura gobernabilidad, entonces ¿cuál fue el negocio de Gualeguaychu?

Si hacemos “la pata ancha” que sea para enfrentar al populismo, no para dividir la oposición, un poco de coherencia no hace mal a nadie. Como que hacer un Cambio es lograr conciliación, no división.

Mientras crece la “Gran Macri” y fragua la “Gran Massa”, los independientes preferimos una Gran Argentina.

 

 

 

 

 

LA HERENCIA MALDITA

On 11 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A) Todos sabemos que el 25 de Octubre es el día del parto.

Lo que no sabemos es si Argentina dará a luz a un vástago de la Democracia Electoralista dedicada a ir a elección tras elección, o a uno de la Democracia Real dispuesto a resolver los problemas reales de la nación y sus habitantes, considerando a los comicios como recambio higiénico para evitar abusos de poder.

La diferencia entre ambos es crucial pues el primero planeará a dos años y el segundo a un mínimo de veinte, el primero requiere la mente de un político partidario, el segundo un liderazgo de estadista, caracterizado por un Programa de Largo Plazo con visión holista.

Y, según las actuales ecografías, no está llegando uno de éstos.

 B) Por otra parte, ya no hay salvación por líder o caudillo como en el siglo XX, solo hay salvación por programa. Basta mirar el carisma, la destreza e histrionismo de Cristina junto a su derrumbe por falta de programa. No ha resuelto la inflación, la seguridad ni la corrupción, llega al final requerida por la Justicia y deja un caos económico. ¿Para qué sirvió su carisma?

Ya no alcanza un buen caudillo, sino un buen programa, sería bueno que Macri y Massa tomaran nota, porque poco a poco se van anotando en el personalismo caudillesco…y el Programa sin llegar.

 C) Entonces, frente a ésta realidad de políticos personalistas, ¿con qué Programa vamos a enfrentar la Herencia Maldita?. Los independientes, ¿qué   demandamos?, o solo iremos al bunker del ganador a darle un besito el día de las elecciones.

Veamos el panorama.

 Sciolo: Abreviatura de Scioli-está-Solo.

Sabe que sus votos no son todos de él, quizás el 50%, los otros son de Cristina, y si ella lo arrincona dejándolo a merced de la Campora, como ocurrió con Marangoni, entonces¿qué puede conseguir en el FPV? ¿Y qué puede ofrecer en otras fuerzas si solo lleva, chamuscado, la mitad del paquete?

Ahora si consigue el aplauso de una Cristina en plena caída, salvavidas de plomo, entonces ¿con qué va a salir a flote frente al 75% restante? Nuestra conclusión es que Scioli está solo y sin salida, porque recostarse en el justicialismo histórico no es un cambio. No sirve.

Daniel está compartiendo su final con Cristina y, como en la fábula del sapo y la alacrana, los dos salen perdiendo. Pero no nos olvidemos que para guardar su lancha siempre tuvo un lugarcito en el Tigre y en caso de navegar irá para allá…si no ha comenzado.

 Massaso en contra: En el último tiempo Massa se dio su massaso.

Fue rechazado por Isaurralde, Reutemann y Solanas, entonces nos preguntamos ¿cuáles son las convicciones de quien busca aliados en cada esquina  cualesquiera sean sus  convicciones?

El barro político en que estamos, ¿se puede arreglar sin otro Programa que el de ir por votos ajenos? Pero cuidado, acaso los rechazantes sintieron la firmeza de un político audaz, con coraje y carácter, que no entregó lo que le pidieron, ni va a ceder ante la Herencia Maldita.

No nos sirve un Massa hecho masita.

 Propersonalismo: Lamentamos el espectáculo de las internas de Pro, donde Gabriela Michetti, que cuenta con mayoría de votos, se ve perjudicada por el personalismo macrista. Un ejercicio que demuestra poco respeto por la democracia interna y augura formas políticas perimidas. Del personalismo cristinista, ¿no hemos aprendido nada? Y los radicales, ¿tomaron nota?

 Perro que se muerde la cola:La oposición es triste. La mayoría mira, Macri y Massa van por los radicales buscando votos, los radicales corren por detrás de los anteriores por algunos cargos, y de la Argentina ¿quién se ocupa? ¿Cuál es el Programa nacional para asimilar la Herencia Maldita? Mientras tanto Cristina ya hizo todo lo posible para derrotar al populismo, lo dejó fundido y desprestigiado, ahora le toca a la oposición, ésta no puede seguir jugando al Don Pirulero: “cada cual atiende su juego”.

 El Programa Independiente

 Los independientes no buscamos a quien votar, sino qué votar. Y hemos encontrado algunas respuestas:

 1. Derrotar al populismo en las urnas. 2. Rescatar a la Prensa independiente. 3. Restablecer la Justicia independiente. 4. Despolitizar la economía.

5. Reemplazar el personalismo por  un Proyecto político, ético y económico.

6. Reunir centroderechas y centroizquierdas en dos síntesis valiosas, hasta formar una Sociedad Abierta guiada por el conocimiento, no por el poder.

Nuestros políticos, dedicados a sus fotos, gestos, discursos y entrevistas no las entienden, ellas los obligan a pensar, una enorme complicación, más fácil es seducir a distraídos e ignorantes. Entonces, el país les queda grande.

Aunque hay excepciones, como la de Rodolfo Terragno, que entendió hacia dónde vamos y escribió “El país frente a la anarquía del año 15” (Clarín 8/3/15). En ese documento señala la vergonzosa inconsistencia de enfrentar los gravísimos problemas que no resolvió Cristina con una atroz fragmentación política en el Congreso. Dice “Ninguna fuerza política podrá imponer su voluntad en el Congreso Nacional, a menos que forme alianzas con otras

Pero, ¿eso es lo que hacen Macri y Massa? ¿O más bien el primero exige la exclusión del segundo? ¿La mezquindad construye? ¿Se va a poner el sayo cuando digamos “la in-gobernanza es hija de la intolerancia”?

 Para Cristina nada sería mejor que un Macri ganador-solo.

En la Convención de Gualeguaychu, los radicales ¿entenderán el mensaje de Terragno? u optaran por el no-compromiso, no impulsar la coherencia entre el sistema de partidos y el interés de la Nación.

Los independientes creemos en la necesidad de un acuerdo para gobernar, sin perder por eso la propia identidad. PRO-UCR-FR pueden aportar las bases  para un Programa político, respetuoso y de largo plazo, representan a casi toda la clase media y serían barrera infranqueable para lo que queda del populismo. Es más, el honroso trabajo de construir una unidad de interés de todos,  reposiciona a la UCR mejor que si se cuelga de una de las partes, y nos evita un pésimo personalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“LOLE POSITION”

On 4 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

De pronto, Pro accedió a su madurez política. El acuerdo entre Mauricio Macri y Carlos Reutemann dejó atrás la visión administrativista apta para  intendencias. Ahora vemos una interpretación política de nivel nacional.

La absorción de una parte del peronismo no significa la sumisión al mismo, sino su superación, aun cuando Macri diga que “se abraza al cien por ciento de las banderas peronistas”. En el seno de ese partido se derrumbó el anti-peronismo-sin-imaginación-ni-futuro, que estuvo a punto de ahogarlo en un abrazo de oso.

Ahora, con el aporte de independientes, radicales y peronistas, se vislumbra un proyecto político y económico, que se propone superar al populismo sobre la base de buena gestión y resultados; una nueva síntesis neo-liberal coherente con la globalización siglo XXI.

Este proyecto se diferencia de las ambigüedades y atrasos políticos que llevaron al peronismo y radicalismo a su respectivo fracaso. Ambos partidos, agotados y sin liderazgos, no han ofrecido una interpretación adecuada para este siglo, aunque como oposición hubieran podido destruir la gobernabilidad del próximo gobierno. De allí el realismo de concertar con ambos.

El Pro les está ofreciendo ahora un programa de superación en un marco de  integración sin requerimientos ideológicos ni dogmáticos. Toma lo útil de los partidos gastados y descarta los vicios acumulados, siguiendo el procedimiento de otro político tildado de “oportunista” (Sergio Massa).

Aunque se trata, en ambos casos, de acertado realismo.

 A ésta altura falta saber si se puede gobernar esperando resultados, sin relato de ninguna clase, sin explicar ni predecir, aunque eso sea mejor que gobernar con relato falso, como Cristina.

El realismo puro y duro ¿alcanza? ¿O hemos hecho una pregunta inconveniente?

 “Lole position”

 Aclarados el sentido electoral y de soporte político para el próximo gobierno, conviene revisar el aspecto macroeconómico de la síntesis Macri-Reutemann. Marca una gran diferencia con la del Frente Renovador y establece una definición más profunda que las electorales.

Esta síntesis muestra la “posición de Lole”, que supo rechazar la visión industrial-financiera insinuada desde el conjunto Peirano-De Mendiguren.

Es una enorme diferencia, como la que hay entre un país subsidiante de aquella industria-incompetente, soportada con financiamiento caro y bajos salarios, y la de un país dedicado a la producción, al trabajo y a la financiación por superávit de comercio exterior.

Las relaciones político-estatales-económicas son profundamente diferentes entre ambos modelos y es hora de aclararlas. Nuestros políticos tendrán que explicar, detalladamente, cuál es el molde macroeconómico que barruntan. ¡No queremos “desatar el paquete” en el próximo gobierno! sino compromisos claros, firmes y explicativos en esta campaña.

 Votaremos no sólo un cambio de realidades, sino de metodología política.

 Modelo de industrialismo subsidiado

 No es más que un sistema semi-cerrado en que la industria vive a expensas de la política, de ella dependen los subsidios que recibe, así que esa industria  se aviene al financiamiento de la política vía impuestos al trabajo, retenciones a la exportación y emisión monetaria sin límites. Más su corrupción inherente.

Trata de incentivar el consumo interno a fuerza de alta inflación, perdida sistemática de divisas y agotamiento financiero con default. Es que, por no ser competitiva no puede vender en el exterior.

Resulta impracticable sin “viento de cola”, con punto de partida recesivo y ausencia de divisas, porque implica un fuerte subsidio al Estado y otro a esa industria, generando crecimiento neto cero. Todos temas viejos y conocidos,  que ya afectaban a Perón en su primera presidencia.

Es más, actúa necesariamente como método de corrupción por sistema.   Los “favores” de subsidio industrial se pagan con “favores” de mutismo y complicidad política, ésta se vuelve constante y la Ética política un adorno floral. Lo hemos visto en acción desde 2006, y ahora en el Brasil de Petrobras.

En este modelo, el rol del Banco Central consiste en financiar al Estado, asumiendo endeudamiento interno y externo “ad libitum”, a cualquier precio y cantidad, para felicidad de los banqueros del modelo y financiación espuria de la política. UnaHipoteca a cargo de nuestros hijos.

Modelo de economía competitiva

 La economía competitiva soporta el paso del tiempo por financiación genuina, demanda de trabajo nacional, orden fiscal y moneda sana: requisitos “sine qua non” para asegurar competitividad y tecnología: fuentes de elevación de la productividad del Trabajo, único soporte duradero de altos salarios.

Es un modelo basado en la economía real. Va por la producción colocable en mercados externos para generar divisas aplicables al financiamiento del crecimiento, nunca de la política.

Podemos interpretar a Reutemann diciendo que éste modelo hizo la diferencia a la hora de elegir su candidato presidencial. Porque pone en funcionamiento al campo, la industria proveedora de insumos para canteras, pesqueras, petroleras y agrícolas y las de valor agregado a partir de materias primas y biotecnología.

Soporta a todos los servicios e industrias competitivas, nunca las que se cuelgan del sistema gracias a su “conexión política”. Tanto que Santa Fe, Córdoba y Mendoza la practican desde siempre, es federal por excelencia y va a generar una profunda reflexión en  gobernadores e intendentes. Hartos de ser extorsionados cuando ellos generan la riqueza.

En éste modelo el Banco Central defiende el valor de la moneda, para que no se deprecie por inflación, accediendo a un menor costo de capital para financiar el desarrollo. Y asegurando el poder adquisitivo del salario.

Así el Estado mantiene su máxima importancia, aunque a los efectos de ejercitar la justicia social real, nunca para comprar votos del electorado engañable por su bajo nivel cultural. Un Estado compatible con la justicia independiente, seguridad, orden creativo y educación efectiva. Que honra el sentido ético de gobernar para todos.

 En las antípodas del Poder-por-Corrupción, “genialidad” kirchnerista para sostener al Estado populista.

 La demanda de explicaciones y exigencias macroeconómicas no proviene de un electorado sumiso o militante, sino de una sociedad crítica, independiente y alerta a la construcción de su futuro. Por eso valora la “Posición Lole” al mismo tiempo política y macroeconómica.

Habrá que ver cuál candidato la enfrenta, porque de “eso” no hablan.

 

 

 

RETORNO A LOS VALORES

On 21 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

¿De donde salieron Nisman, Pollicita, Marijuán, Campagnoli, Rívolo, Stornelli y otros? ¿Estaban debajo del mar? ¿O son argentinos de carne y hueso que conviven con nosotros porque son como nosotros?

¿Y los jueces federales Lijo, Rafecas y Bonadío o las Cámaras y la Corte Suprema?

¿De dónde llegaron Macri y Massa, Stolbisser y Binner o Patricia Bullrich? ¿Por qué forman la opinión pública independientes como Santiago Kovadloff, Beatriz Sarlo, Eduardo Fidanza, Luis Alberto Romero o Marcos Aguinis?

 

En muchas ocasiones sostuvimos que el populismo caería, no solo por sus  errores, ya que la teoría populista no funciona, sino porque nuestra decisiva clase media conserva Valores.

Como Democracia no absolutismo, República no autoritarismo del Ejecutivo, Justicia no arbitrariedad, Moneda sana no inflación, Prensa libre no mentira enlatada-relatada.

Esta misma clase media es incompatible con las muertes en el ferrocarril por corrupción, apertura de cárceles para comprar el voto delincuente,  muerte de un fiscal íntegro por realizar su trabajo, uso político del tráfico de drogas, “democratización” de la Justicia y ataque a la prensa libre. Objetivos de Poder a-cualquier-precio.

¿Conservar valores es ser conservador? ¿O es preservar la cantera de valores a donde referirnos en momentos de derrumbe?

Y ahora, cuando jueces y fiscales se rebelan, no hacemos más que comprobar que ¡nuestra cantera siempre estuvo allí!

Son jueces y fiscales con sus familias y amigos, con nuevos políticos y pensadores independientes, que les dan apoyo y los inspiran para enfrentar esamugrosaambición de poderincompatible con sus valores.

La polarización inevitable se ha producido: Cristina hablando sola y el país entero en las calles, es demostración suficiente.

Es más, la inmensa manifestación del 18F no ocurrió por un llamado personalista,ningún político puede lograr algo así, sólo los valores fueron convocantes. La política actual corre por nuevos carriles.

 Ya no queda lugar para el populismo, pero contamos con renovadas posibilidades políticas a partir de los partidos de recambio. Ellos van comprendiendo la lección no personalista.

En éste carnaval los Kirchner quedaron solos y sin comparsa. Nuestro país nunca cayó, un resbalón no es caída y logró poner en evidencia la falacia populista y su miseria política: volvemos a creer en él. Una renovada atmosfera social, sin caudillos, nos da derecho al optimismo y mucho más cuando comprendemos la causa del fracaso populista: salteó a la clase media y sus valores.

 

Gobernar uniendo

 ¿Cómo hacemos la unión por todos cuando vivimos una Argentina en pedazos? ¿Podemos seguir excluyéndonos unos a otros como si las partes no hubieran logrado su lugar con esfuerzo, lucha y reconocimiento?

¿Cómo podemos crecer excluyendo a quienes se han ganado un lugar en nuestro espacio-tiempo político, como el Frente Renovador?, aparte de la ingenuidad política que significa y la pobre gobernabilidad lograble.

¿Se puede dejar afuera a una parte significativa de nuestra población hasta que esa parte se reúna y rechace al gobierno que no la reconoció? ¿Vamos a hacerle el juego al resentimiento?

¡Cuidado! El populismo no se vence uniendo a todo el peronismo contra el próximo gobierno.

 

¿Qué tipo de país se construye sobre la estrechez de miras?

Como si el peronismo fuera mucho peor que el radicalismo, el conservadorismo, el socialismo y todas las otras partes que nos trajo nuestra historia. Ya no da para masas y caudillos, pero tampoco para ingenuos y exclusivistas, menos después de Nisman. Nuestra madurez política no se logra rechazando la realidad histórica, sino asimilándola.

El que se niegue a reconocer la síntesis-massista actúa como Cristina que se niega a aceptar la realidad.

 ¿Quién está en condiciones de tirar su piedra cuando todos ejercitamos una gruesa cantidad de errores, desde llamar a militares y guerrilleros hasta destrozar la economía cada cual a su manera?

La superación consiste en reconocer un lugar al que trae un mensaje pacificador-constructivo, y además, derrotó al populismo en las urnas. La Integración que entendió Frondizi está a la orden del día, ella no es partición.  

Así que felicitamos expresamente a la UCR de Mendoza, logró que Pro y FR acompañen su fórmula. ¡Esa es la unión, ese el camino!

 

Nuestros valores económicos frente al azar y la contingencia

 ¿Por qué, como pueblo, tenemos que vivir atados al azar y la contingencia?

¿Por qué somos dependientes de lo que nos depara el destino en lugar de construirlo? Lo aleatorio ¿es más divertido?

Es que nuestra voluntad e inteligencia no se unen para impedir el devenir caótico, éste es un día impulsado por actores externos, otro por piratas internos y mucho por nuestra demora en construir una fortaleza económica enhebrando riquezas-con-habilidades. Nos debemos un sistema económico, porque el que tenemos pertenece a la Argentina en pedazos.

 ¿Acaso es tan difícil comprender que el financiamiento es absolutamente indispensable, pero no podemos vivir eternamente del financiamiento externo? ¿O seremos Grecia, España, Portugal y hasta la propia Italia?

Por supuesto que esta reflexión se refiere a la Argentina como un todo, no como partidos políticos o grupos de interés, ellos ofrecen respuestas superpuestas, tantas como partidos e intereses hay.

La Nación vale más que todos ellos y nuestra economía-en-común lo debe poner en práctica.

 Entre nosotros, “usar al otro” como financiador o mercado es la ocurrencia vigente. Y no sirve. La ética de convivencia a largo plazo, requiere valores rectores, nunca usar al otro para beneficio propio…o el resentimiento gana la calle.

La financiación correcta proviene del superávit externo, la moneda sana del equilibrio fiscal. Valores de una clase media que es referente política por excelencia. Entonces, ¿a qué temer?

Crecer con justicia, equilibrando necesidades presentes con la construcción del futuro, sin pausas ni demoras ese es nuestro desafío. Y llega precisamente  cuando la gradualidad se discute.

Aceptar la lentitud contradice a Nicolás Macchiavello: “en caso de hacer el mal (a tu adversario), éste debe ser hecho de golpe”. Observó que dar tiempo es perder iniciativa, otorgando ventajas y comprometiendo resultados, cuando éstos son los que importan.

Nuestra economía ya no soporta timidez y ambigüedad como en tiempos de De la Rúa. Esta vez, ¡no hagamos concesiones al azar y la contingencia!

Política y economía vuelven a nuestros valores, el sentido común y una ética compartida retornaron para “beneficio de todos y mal de ninguno”.

 

 

 

 

 

 

 

 

J´ACCUSE

On 5 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 “J’accuse!dijo Émile Zola, cambiando a fuerza de cultura la opinión  francesa y mundial. “Yo acuso!” dice Alberto Nisman dando vuelta la opinión pública argentina y mundial. Dijimos “dice” en presente, por una precisa y profunda razón: ¡Nisman Vive!

 Su acusación es nuestra catarsis, el velo corrido que trajo a conciencia lo que no quisimos ver, ni saber. Nos mostró el límite de la tolerancia a la estupidez, al manipuleo secreto de nuestros valores, le dio nombre propio a la cobardía ciudadana, egoísmo sin sentido de unidad, ni largo plazo.

Por eso Nisman vive.

Trazó la raya y puso el límite, más allá del que no hay Nación ni soberanía, ya no tenemos derecho al desinterés y no podremos soportar su muerte sin rendirle honores por la puesta en evidencia del terrorismo y sus acólitos.

Destapó la desesperación de un gobierno echado y perdedor. Echado por Nisman de nuestros corazones vaciados de amor a la patria, de  respeto por la verdad, vaciados por el enorme sin-sentido de vivir sin-cultura, vacíos por la muerte de nuestros soportes éticos.

Nisman vive porque sin él no hay amor al prójimo sino odio destructivo y sumisión a la Nada, no queremos ser sin-Nisman, por eso vive.

A nuestra sociedad le pesa el crimen, no tendremos paz hasta que pongamos las cosas en el lugar exacto que les dio Nisman: un país resuelto y orgulloso de su victoria contra el terrorismo y sus amigos. No pensaremos bien de nosotros mismos hasta que Nisman nos autorice y sabemos lo que  quiere porque vive.

J´accuse! decimos todos y nos abrazamos en unidad.

 Nuestra sociedad tiene una deuda de lealtad, no solo con Alberto Nisman sino con nosotros mismos, con nuestra identidad y futuro. O cumplimos con ella  o aceptamos nuestro vacío interior: no saber quién somos y adónde vamos.

El primer lugar y tiempo para saldar esta deuda se da en nuestras próximas elecciones, momento para repudio y polarización, nunca mezquinamente divididos por apuestas electorales descalificantes entre sí.

Sino en una unión de propósitos culturales de largo plazo, porque no nos une la geografía sino valores culturales compartidos.

 Después de éste límite, forjado a sacrificio humano, debemos entender el momento bisagra: la Historia nos pregunta por nuestra dimensión. Si hemos sido menores para aceptar el populismo, ¿seremos también menores para re-hacer nuestro futuro?

Es hora de quebrar la inercia, Alberto echó a andar las ruedas, su generosidad heroica nos manda: nada de separar, nunca personalismos, vamos juntos porque somos: Nosotros o Ellos.

No existe otra opción política. Que nuestros partidos ¡no la bifurquen!

 BIFURCACIONES ELECTORALES

 1. El partido radical lleva casi doce años en la oposición y ahora, a cinco meses de las PASO, se encuentra con dos presidenciales,  no sabe con quién aliarse entre tres alternativas diferentes y sin perjuicio de aceptar a todas al mismo tiempo. Debiera llamarse Desunión Cívica porque hasta las raíces ha perdido.

¿Con qué cara pueden interpelar al peronismo si ellos mismos no saben si van o vienen? Su excluyente dedicación a pelearse en “internas” durante  treinta años de democracia, ¿a quién le sirvió más que al populismo?

La incapacidad del radicalismo para definir sus propios objetivos crea un serio titubeo y desorganización en otros partidos como el Socialismo, que no entiende si cuenta con él, o el Pro que tampoco sabe. Al pasar su factura de insolvencia a toda la partidocracia, la desacredita repetidamente.

Creemos que su próxima convención será para repartir hilachas electorales, sin ningún pensamiento político, ya no hay camino radical ni se hace al andar. ¿Cuál será su aporte a los valores-Nisman?, ¿un poco de charla?, él puso otra cosa…

 2. En el Pro han iniciado una suerte de Alianza con Carrió, que puede ser positiva si se la mira desde el largo compromiso de Lilita contra la corrupción y su fecundo conocimiento de la Justicia. Aunque no es la única visión.

Pues esa misma señora ha destruido “a posteriori” casi todo lo que creó “a priori”, formando un camino de zigzag distinto a la recta previsible. Su personalismo ¿sirve para unir o es causa de fragmentación? La aspiración independiente es que por una vez Lilita dé lo mejor de sí.

Aunque, en última instancia, son dos proyectos personalistas enfrentados, donde ambos van por los votos del otro, sin unidad política, los une el oportunismo electoral de oponerse a un gobierno que cae solo.

¿Cuál es su largo plazo?, cuál su gobernabilidad? Así, no se toma la posta-Nisman.

 3. Pero hay de todo en la viña del Señor. Patricia Bullrich ha dado lo mejor, su apoyo incondicional al fiscal de la causa argentina. No lo dejó solo cuando los demás lo hicieron, le dio el lugar y el día adecuado para que pudiera estremecer al gobierno con su denuncia.

Patricia representó lo mejor de la clase política y a los independientes al mismo tiempo, por su calidad y decisión, lo que falta en nuestro atraso político. Su Unión por Todos resultó premonitoria, no un pase electoral, interpreta la polarización política adecuada, la que entendió Nisman: Nosotros o Ellos.

Queremos más y más de Patricia Bullrich, ¿cómo no elegirla para que   coordine la polarización que deja afuera al populismo?, ¿acaso no coordinó con Alberto? Patricia comparte valores con el Fiscal; lo decimos en presente por una precisa y profunda razón: ¡Nisman Vive!

 

 

 

 

 

 

 

EL PODER DE LA CULTURA

On 1 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cómo es posible que: la persona más desacreditada de nuestra política por sus fracasos en inseguridad, inflación y recesión, por la acusación de Nisman y el asesinato del mismo, por la incoherencia de sus cartas y la falta de credibilidad, sea la única con iniciativas políticas como la reforma de los servicios de Inteligencia y otras?

 ¿Qué les sucede a nuestros partidos de oposición, carentes de toda iniciativa? ¿Son los engranajes sin dientes de nuestro motor político?

¿Cómo se les ocurre que van a gobernar si carecen de iniciativa, tienen miedo, imaginación vacía y ausencia de vocación de poder? Si no pueden acercarse entre sí en momentos de fracaso colectivo, ¿para qué hablan de consensos? Ganaron elecciones legislativas en 2009 y 2013 y en ambos casos perdieron la iniciativa política, ¿actuarán así en el próximo gobierno?

Esta languidez opositora explica doce años de populismo y expresa la “liquidez” en los valores de una democracia impotente.

Nuestros partidos continúan en “la suya”, se desentienden del interés general, carecen de compromisos con la Nación y no resuelven la ambigüedad del sistema por falta de convergencia entre ellos.

Sus acuerdos electorales cupulares no son serios, aseguran rompimientos sin reemplazar acuerdos básicos de gobernabilidad, rearmado moral y económico de nuestras instituciones.

La visión mezquina-electoralista no sirve, no es un proyecto político.

 Frente al vacío partidario los independientes tenemos algo que decir sobre el próximo gobierno. Un lustro de derrotas nos ha mostrado cuales son los factores de poder no partidarios. Ellos han acorralado al populismo sin depender de ningún político, porque la política en abstracto refleja un pensamiento, no así el personalismo.

Son factores culturales, compensatorios del atraso cultural del 25% de nuestra base electoral y de la ineficacia partidaria originada en ese mismo atraso.

 1. El factor Justicia, en el Estado de Derecho.

2. El factor Prensa, en la Opinión Pública.

3. El factor Defensa, en los Servicios de Inteligencia y las RREE.

4. El factor Riqueza, en el soporte real de nuestra Democracia.

 

1.El factor Justicia: ¿En qué se diferencian un país del primer mundo?  Encontraremos distintas respuestas, pero hay una que sobresale: en cualquiera de ellos la Justicia alcanza un poder igual o mayor que el Poder Ejecutivo. Entre nosotros comprobamos que las instituciones se encuentran desbordadas por mafias, espías, corrupción, facciones y violencia. Y tal que si no hacemos una fuerte corrección político-jurídica pasaremos del sistema democrático que creíamos tener al sistema mafioso que tenemos. Definitivamente.

Es que el juez Ricardo Recondo, de magnífica actuación frente a los ataques del gobierno a la Justicia, dijo “Sin Justicia no hay República”, y agregamos,  “tampoco hay Estado de Derecho”.

Un ejercicio de limpieza fue “Mani Pulite” en Italia. Terminó con el partido Demócrata Cristiano, el mayor de pos guerra, donde “transaba” la corrupción italiana. Un ejemplo para nuestro próximo gobierno.

Al conjunto resentimiento-corrupción-terrorismo mostrado por Nisman ¿lo  puede dominar un “político habilidoso”? El próximo gobierno, ¿va a gobernar o será gobernado? El factor de poder cultural es decisivo.

En nuestro país la Justicia actuó como árbitro de última instancia, con éxito. A ella le debemos la resistencia en el Consejo de la Magistratura, el soporte a los jueces probos desde la Corte Suprema y las Cámaras, en ella está puesta la esperanza en la investigación del crimen de Nisman y la causa AMIA, en ella creemos para impedir la impunidad.

Porque prevemos un próximo gobierno sin soporte político suficiente, con partidos mezquinos frente al interés general, un país con graves problemas económicos y sin convicciones éticas en ninguna parte, los independientes reclamamos Poder a la Justicia.

2. El factor Prensa: Nadie ha colaborado con la Justicia más que la Prensa, escrita, radial y televisiva. Ambas conforman el corazón cultural de la política.

La Prensa como la Justicia no dependen de ejercicios electorales regulares, la primera se referencia en la Información y la Opinión Pública, la segunda en nuestra Constitución y las leyes. Ambas privilegian el conocimiento como fuente de referencia y contrarrestan la demagogia del populismo, activa para engañar al electorado más indefenso, el menos culto.

Pero no nos referimos sólo a los medios empresarios, sino a aquellos periodistas independientes como José “Pepe” Eliaschev que adelantó los pactos secretos, o los Leuco, Majul, Grondona, Morales Sola, Longobardi y tantos otros que dan vuelta la mentira oficial. Todos los días.

¿Quién sino la prensa sigue de cerca la acción de los fiscales, los jueces y la Corte para aclarar lo que ocurre en las causas políticas? ¿Cómo estaríamos informados si no fuera por este factor cultural, dispuesto a poner en evidencia la mentira oficial en el Indec y los pactos de la cancillería paralela? No hay democracia sin prensa libre, por eso el odio de los autoritarios contra ella. Sean de izquierda o derecha.

 3. El factor Defensa ¿Cómo dejar hacer a una banda que trata de unificar nuestras relaciones exteriores con Venezuela, Irán, Cuba, Rusia y todo país populista que ande suelto por el mundo? ¿No notamos el fracaso de todos y cada uno, razón  de su resentimiento? ¿Acaso el resentimiento político no es la envidia por el éxito económico y cultural del primer mundo?

Esta reflexión conecta con otra, ¿podemos dedicar los servicios de inteligencia a espiar las acciones políticas internas? ¿No hemos aprendido nada de la renuncia forzada del presidente Nixon por espiar una convención partidaria?

La Inteligencia aplicada a los problemas exteriores que nos llegan, narcotráfico y terrorismo, esa es la Defensa que corresponde. Defiende nuestros valores culturales. ¿Preferimos la Mazorca?

En ambos campos relacionados nos hace falta una Política de Estado de largo plazo, ¡basta de mamarrachos electoralistas coyunturales que nos dejan instituciones inestables a merced de mafias y terrorismo!

4. El factor Riqueza: Los actuales países populistas accedieron al círculo vicioso político-económico que los lleva a la pobreza, una vez en ella el abuso de poder se agrava para contener la insurgencia inevitable. En cambio, la creación de riqueza entusiasma a la clase media…límite del populismo.

También es cierto que cuando la variable de ajuste de la economía es el nivel de ocupación, como en los noventa, está asegurada la llegada del populismo al gobierno. Eso es lo que ocurrió en nuestro país luego de un prolongado atraso cambiario (convertibilidad) que terminó en recesión, corrida financiera y cambiaria (2000-2002). Ahora, un Euro duro socaba a Grecia y España.

Algunos economistas no entendieron que el sistema que pretendieron proteger con moneda rígida llevaba al populismo, destructor del sistema. La convertibilidad fue el origen del populismo, porque afectó a la producción industrial y agropecuaria generando una altísima desocupación del 25%.

Esa factura llegó desde la interpretación financiera de la economía y tal que si ella se repite volveremos al populismo en 2020. Nuestros “hábiles políticos” no definen, aunque su ambigüedad no les sirve, llegados gobierno teclean.

Independientes y factores de poder culturales

 La falla de nuestros partidos políticos, a partir del atraso cultural-electoral de la Ley Sáenz Peña, determina una creciente relación entre el electorado independiente y los factores de poder culturales.

A pesar del atraso político y educacional nuestra patria “se da cuenta” que en una democracia de futuro, en la era del conocimiento, los factores de poder culturales importan más que los electorales.

                           Nuestro triunfo será cultural o no será.