Cual Estrategia: ¿Electoral o Política?

On 27 mayo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 

Los argentinos, absortos con lo inmediato, solemos olvidar que el trámite electoral es un capítulo de la política, no a la inversa. Y tal que cuando priorizamos ese trámite postergamos el futuro, es el pensamiento político-económico el que guía las acciones de un buen gobierno. Revisaremos los costos de ese olvido desde nuestra Política Analítica.

 

La Alianza de Mauricio Macri

 Mauricio Macri decidió una Alianza con el radicalismo y la Coalición Cívica, siendo él de centroderecha y los segundos de centroizquierda. El primero necesitaba aliados electorales en el interior y los segundos una  figura con relieve electoral.

Ambas partes, absortas por el factor electoral, dejaron de lado el pensamiento político, indispensable al gobernar, para zambullirse en encuestas “cuánto mide”. Entonces no ofrecen propuestas claras ni suficientes, postergándose el debate definitorio de sus diferencias.

Pues mientras la centroderecha se aboca a la generación de riqueza, al orden republicano y al control de la corrupción, la centroizquierda atiende la distribución de riqueza, continuidad del gasto público, educación y salud pública con politización vergonzante de la derecha.

¿Sobre qué coincidencias se asienta la futura acción de gobierno?, ¿es superfluo definirlo en campaña?

No es una cuestión teórica, pues esas disidencias caracterizaron y quebraron a la Alianza de los radicales. Cuando el presidente De la Rúa se inclinó por economistas de centroderecha como De Santibáñez, Cavallo y López Murphy, sus partidarios huyeron hacia el alfonsinismo socialdemócrata. “No somos la derecha” dijeron.

Luego de la socialdemocracia el radicalismo perdió su proyecto político, interesándose sólo por cargos para intendentes y gobernadores a costa de contradicciones y pérdida de identidad. Aun así, “consiguieron pocos cargos”, dijo Margarita.

Algunos Pro colgados de encuestas, otros radicales tras cargos locales, todos postergan la definición política-económica y ésta deviene en marketing electoral. ¿Pa qué?, diría un gauchito.

Lo grave, es que la ausencia de un pensamiento político definido determina compromisos “light” entre las partes, demasiado líquidos para responder ante dificultades, demasiado electorales como valor político.

Entonces, “la pasión por el hacer”, de Mauricio Macri, va quedando envuelta en la imprecisa niebla radical. De 2016 en adelante, cuando las adecuaciones de tarifas, tipo de cambio y emisión monetaria eleven la tensión social, previsible en los silencios económicos de Pro, ¿qué apoyo ofrecerá un radicalismo “chupa cargos”?

¿Presenciaremos el costo político de haber elegido una estrategia sólo electoral, tal como hubiera hecho De la Rúa? Peor, cuando Coalición Cívica y radicalismo no coinciden entre sí. Sin perjuicio que la valiosa interpretación ética de Elisa Carrió es más testimonial que política.

 Mientras tanto, ¿por qué Pro se niega a acordar con Massa y De la Sota demostrando fragilidad electoral y de gobernabilidad? Es por temor al rechazo de sus socios, radicales y CC, que actúan en el anti-peronismo-dogmático. El “temor a Massa” no es coraje, pero sin coraje no hay liderazgo.

Con lo cual, esta nueva Alianza comienza a crujir, los socios le marcan un límite al Pro a pesar de su reducido lugar. Crujido fuerte cuando las PASO muestran la fragilidad aliada expresada números. La falta de convocatoria del Pro hacia el Frente Renovador comienza a ser una carga, reduce la capacidad política de la oposición.

Hoy no están asegurados ni el resultado electoral ni la gobernabilidad poselectoral. Es el efecto de dos errores políticos: 1. Olvidarse de un partido que ocupa el 55% del electorado 2. No acordar con la parte evolucionada del mismo, quebrando al populismo.

 Después de las PASO, ¿se darán las condiciones para una Coalición de Gobierno con el peronismo-democrático? Si ocurre serán desesperadas.

 

Sentido político-económico de una Coalición

 En las cuarenta mejores páginas de su libro, José Manuel De la Sota ofrece un perfil semejante al de Mauricio Macri, entre ambos se da una confluencia espontánea con dos características: 1. Ausencia de coincidencia electoral, 2. Coincidencia macroeconómica. ¿Vamos a dejar que crezca el resentimiento del peronismo democrático contra el proyecto Macri sin atender a esta última coincidencia? ¿Es diferente de la alcanzada con Reutemann?

¿Cómo será la acción de gobierno de Pro ante dos enfrentamientos, uno  con el peronismo-K, otro con el peronismo-democrático? ¿Tendrá para responder con el radicalismo chupa-cargos?

Al mismo tiempo ¿en qué rincón del espacio-tiempo quedará el peronismo-democrático si no acuerda con Macri ni Scioli? ¿Se considera inmune al solipsismo por soberbia?… ¡Cuidado! a Duhalde ya le ocurrió.

 Debiéramos reconocer la lección de España. Allí los ciudadanos se cansaron de los partidos sin imaginación con dedicación electoralista. Los rechazaron, alentaron a independientes y ganaron dos mujeres de esa condición.

La otra lección es que cuando la derecha carece de rumbo político-económico se vuelve conservadora-administrativa y la izquierda capitaliza el descontento, aunque esa izquierda no sirva. ¿Ese será nuestro péndulo por fragmentación de centroderecha? Queremos  estar equivocados.

 

La opinión Independiente

 A medida que avanza la campaña los candidatos muestran la hilacha, sus personalidades definen límites y capacidades. Aunque para los independientes no es importante Quien es el capitoste, sino Cuál es el rumbo de la nación.

Daniel Scioli:Al seguir la instrucción presidencial de no presentarse en los festejos de la victoria en Salta y Chaco, demuestra su altísimo nivel de sumisión y falta de carácter.

A los independientes nos queda claro que la presidenta tiene todo el poder y Scioli toda la sumisión, definición que implica no cambiar nada durante su posible gobierno, confirmado en la decisión presidencial de continuar con Kichillof. Entonces, este candidato es impresentable.

Sergio Massa: La subyugación de Scioli muestra la visión de Massa al saltar del kirchnerismo. La diferencia entre uno y otro es el carácter fuerte y decido de éste último, una aptitud política que produce miedo en la Alianza macrista. La unión de Massa y De la Sota conforma una nueva constante en nuestra política, reúne el coraje del primero con la macroeconomía del segundo.

Mauricio Macri: La falla de no convocar al opositor definitorio, el que impidió la re-reelección de Cristina, muestra la habilidad de ésta para dividir. Y del acuerdo con un radicalismo de partido agotado, alianza con desamparados, resulta una Alianza desamparada.

Entonces, todo el esfuerzo realizado en su Ciudad puede perderse por falta de reflexión, decisión y madurez. Hoy no alcanza a reunir, coordinar y conducir a la oposición, con triste efecto sobre la esperanza de terminar con el populismo.

 

 

 

LA CAPITALIZACIÓN DEL TRABAJO

On 19 mayo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Tal como vamos,  en medio de la flojera, la indecisión y la timidez en nuestras acciones, el populismo se dará al gusto de hacernos comer tierra. Será la derrota de una oposición dispersa.

El avance hacia la misma reconoce dos hitos indiscutibles: el desbaratamiento de Unen, fruto del personalismo de sus líderes y el rechazo del peronismo democrático decidido en Pro, (ahora con marcha atrás).

El resultado es que carecemos de una centroizquierda organizada y contamos con una centroderecha quebrada, que ha dejado una enorme brecha a disposición del sciolismo. Porque es precisamente en la grieta entre Pro y Frente Renovador, en donde crece el populismo representado por Scioli.

La imprecisión de Pro continúa, los guiños al “amigo Daniel” junto a su  distancia de Massa y De la Sota demuestran una ambigüedad pasmosa. Sus propios partidarios no entienden la estrategia de amigarse con el adversario, distanciándose de la oposición más firme.

¿A dónde nos lleva un pensamiento político zigzagueante? ¿A quién le sirve la blandura para enfrentar al populismo? No nos sirve a los que queremos una Oposición efectiva, mientras presenciamos un macrismo estancado, crecimiento de Scioli y deterioro de Massa.

Es más, hoy dependemos del crecimiento de Massa y De la Sota, para que, arrastrando al peronismo histórico, formen la centroderecha popular para combatir al populismo. Sin perjuicio de reconsiderar al peronismo sanluiseño que, despechado, hace daño.

Como residuo de Unen el socialismo y sus socios noparecen dispuestos a acompañar al macrismo, allí recalaron sus destrozones, sin beneficio neto para para la oposición. Bonfati lo aclaró.

 Ante la fragilidad opositora la estrategia laborista es definitoria. Ahora mismo y durante el próximo gobierno.

 

 La Capitalización del Trabajo y su reubicación política

 Una de las reacciones más valiosas contra el populismo cristinista es la que protagoniza el Trabajo. ¿Por qué?

Es que los trabajadores fueron primero adulados, después usados y finalmente engañados por el kirchnerismo, desde Néstor a Cristina. Ahora sufren de desocupación creciente por estancamiento de la economía y caída del salario real por inflación cristinista, es el legado que les toca por haber creído en el Relato.

¿Acaso se preparan para continuar en el rincón que les asignan Cristina y su continuador? ¿Porque lo harían?, ¿no observan que si vuelven a fallar, el Trabajo se les irá de las manos?

La clave para el giro que se deben está en el Método para agrandar al Trabajo.

 

 Capitalización del Trabajo

 La antigua estrategia de esperar que aumenten los salarios reales, para quejarse haciendo huelgas cuando no ocurre, está perimida. Cuando los dirigentes gremiales corren detrás de los problemas, no los resuelven, los  postergan, perdiendo prestigio de continuo.

La única forma de ir por más y mejor trabajo consiste en adelantarse, exigiendo la macro-definición de una economía demandante de trabajo. Seguros que: dicha demanda aumenta los salarios.

En el primer mundo la relación del Trabajo con la estrategia macroeconómica es determinante, pero aquí nadie invita el Trabajo a definir la macro-estrategia, ni el Trabajo enfrenta al Banco Central para impedir la emisión de moneda que licúa los salarios.

Gobierno, Oposición y Trabajo caminan separados, sin prever la convergencia ni un Cambio en la estrategia laboral.

 

En un ejemplo de cultura-económica al servicio de la nación, la Reserva Federal, decide la tasa de interés mirando el nivel de desocupación. Cuando éste crece, baja la tasa de interés para estimular la economía, los banqueros dolidos aceptan, crece el crédito por bajas tasas y aumenta el nivel de ocupación.

Así, la demanda de trabajo es referente para toda la economía, es la Capitalización del Trabajo: hace actuar al capital en favor del trabajo.

Pero ¡atención!…no es ideología ni estatismo, es Conocimiento.

 ¿Es esto posible sólo en países de primer mundo? En los sudamericanos, ¿es más rendidor el conflicto político como método laboral? Si fuera así ¿por qué nuestros trabajadores ganan mucho menos y siguen sin ver la luz?

 

Reubicación política

 Por suerte contamos con una rara avis, un gallego inteligente, que ha demostrado cómo hacerlo en suelo patrio. Porque en Córdoba y desde hace años, el crecimiento demanda trabajo a pesar del destrozo nacional de la economía, lo hace desde la industria, el campo y el turismo. No depende del déficit fiscal, ni del incremento de impuestos como en CABA, tampoco usa el subsidio a la industria a partir del campo.

El desarrollo cordobés se basa en la economía real, crece con lo nuestro, no cree en el Ogro filantrópico, el Estado, o la dependencia financiera. Usa el Método favorable al Trabajo…por eso es popular no populista.

Poco a poco, la reflexión conjunta del Trabajo, De la Sota y Massa construirá la resistencia efectiva, de largo plazo, capaz de acostar al populismo. Y, cuando el macro-ordenamiento llega a partir de un Trabajo con pensamiento económico,  el capital y la tecnología llegan corriendo.

La iniciativa laborista ofrece una poderosa y organizada base social, soporte necesario para el proyecto económico-político de “Cambio sin Retorno” que anhelamos todos.La necesitamos de urgencia, ante tres reflexiones:

 Dicha iniciativa, ¿es tan diferente de la que puede ofrecer un macrismo que mira a la vez al Trabajo y a las economías desarrolladas?

 ¿Cómo no acercar las partes, cerrando la brecha adonde medra el populismo, hasta lograr la síntesis político-económica que nos debemos?

 ¿Por qué no ilusionarnos con un país para todos y ganador entre los demás?   “No solo de pan vive el hombre…de ilusiones también se vive”.

 

 

 

 

 

 

 

UN SOCIÓLOGO INGLÉS

On 11 mayo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Al analizar “…la probabilidad de un nuevo gobierno peronista” Eduardo Fidanza muestra una psicología perdedora. Pues por su alto nivel cultural conoce el daño que produce el populismo, pero expone su continuidad con fatalismo innecesario.

Es más, en uno de sus párrafos señala que Macri: “Paradójicamente, tendrá que hacerse populista si quiere vencer al populismo”, apología del populismo cuando a plena mayoría nuestra sociedad lo está expulsando.

¿Acaso sufre la misma deformación profesional que atacó a los encuestadores ingleses?, ¿o es que prefiere hacerle el juego a un buen cliente? No ofenderemos con esta tesis, de la peor chicana, pero procederemos con  un análisis más objetivo y riguroso, que no requiere de insidioso fatalismo para llamar la atención.

Fidanza se refiere a la suma de los candidatos oficialistas que “se acerca al 40%”, haciendo una observación insuficiente del escenario electoral, en el que prevalece la otra realidad: más del 60% del electorado rechaza al cristinismo.

Del mismo tenor es su afirmación sobre la “confluencia del kirchnerismo y el peronismo”, cuando la unión de Massa y De la Sota resulta hoy el polo de atracción del peronismo histórico. Ni siquiera las rebeliones de intendencias peronistas llevan agua suficiente al kirchnerismo, mientras Pro detiene su prejuicio poco inteligente acrecentando “la pata peronista”.

También señala que Massa “parece que no podrá con una Cristina más popular…” aunque en los hechos ese dirigente la derrotó en las legislativas 2013 en acuerdo con Macri, dejándola sin re-reelección. En ausencia de evidencia afirma “la sociedad está dividida en mitades”, cuando el sciolismo apenas supera el 30% y el deterioro industrial comercial y agropecuario socaba la demanda laboral. Fidanza goza de pesimismo.

Kicillof, en su grotesco, provoca ajuste tras ajuste, tanto en los topes salariales y el impuesto a las ganancias, como en el derrumbe industrial, del campo y el comercio, todos generadores de trabajo. Logrando que el “aliado” Caló, y su UOM, converjan con Moyano y Barrionuevo.

Cuando Fidanza sostiene “más de la mitad de la población quiere cambios menores o localizados” se inclina por la Argentina perdedora. Pero los argentinos sabemos que con cambios menores no daremos vuelta la recesión, inflación, default, pésima educación, inseguridad, corrupción, drogadicción y escepticismo malsano.

Los cambios in-significantes son el entierro del próximo gobierno. Éste no debe ocultarlo en la campaña, sino convocar al esfuerzo constructivo  colectivo.

Hasta aquí no hemos mencionado la cuota objetiva de esperanza, harto posible a partir de lo que ahora mismo en los hechos vienen demostrando las Paso. Pues los resultados en CABA, Mendoza y Santa Fe, sin éxitos para el populismo, más los que podemos esperar en Córdoba y Buenos Aires, no ofrecen un panorama alentador para el cristinismo, mucho menos ganancia en primera vuelta. Por el contrario, afirman a una oposición ganadora en la segunda. La polarización “es un hecho social consolidado”, en términos sociológicos.

Ahora, si lo dicho por Fidanza en su artículo de La Nación del nueve del corriente, tiene por objeto crear pánico en una oposición fracturada, indecisa, imprecisa, e insegura, entonces seguramente lo ha logrado.

Aunque dicho pánico colabora con las aproximaciones sucesivas entre opositores, vía acuerdos preelectorales temáticos o poselectorales de gobierno. Entonces, pasaríamos de una oposición temblorosa a otra ganadora, y una predicción errónea conseguiría un magnífico resultado.

Sabemos que Eduardo Fidanza es un caballero, aunque no lo imaginábamos como el sociólogo inglés que, por sus errores predictivos, parece.

 

POLITICA ANALITICA

On 5 mayo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cómo es la política analítica? Se trata de un concepto nuevo, aquí y en el exterior. Ofreceremos pocas definiciones sobre el mismo, tratando de no inflar la ontología, sino agregar una forma elaborada de hacer política. Su mejor referencia es el ejercicio de la misma.

La política analítica contiene dos partes, el análisis político, como el que puede efectuar cualquier periodista, y la propuesta política, derivada del análisis anterior, conformando un conjunto indivisible, útil para quienes proponen, los políticos. Especialmente los independientes, sin colgajos electorales.

Observémosla en acción.

 La Asimilación del Peronismo

 Dos hipótesis políticas fatalistas han quedado refutadas. La primera dice: “El peronismo, a la hora de votar no se divide”, la segunda afirma “Daniel Scioli aglutina las corrientes peronistas”. Ambas quedaron descartadas, primero por la victoria de Massa en 2013, ahora por el discurso unificado de Massa y De la Sota, unidos a la vez con el peronismo histórico.

Así, nos llega la luz de la escisión entre el peronismo falso, corrupto, incompetente, aprovechador de la falla cultural de los pobres, y el competente, democrático, de mercado, con pensamiento político y económico, intérprete del Trabajo en este mundo globalizado.

Una gran evolución que ya es parte del Cambio. Tiene un componente incorporado por Perón, la valoración del Trabajo, y otro traído por peronistas modernos, como Menem, Duhalde, Massa, De la Sota, Rodríguez Saa y otros gobernadores e intendentes. Comprendieron la necesidad de la economía de mercado, la incorporación de la tecnología para incrementar el Trabajo y el marco republicano de la política.

La fractura entre el par Massa-De la Sota y Scioli-Campora no tiene retorno, si crece el primero es a expensas del segundo. Así, el primer par es socio natural, espontáneo, de Macri-Reutemann.

Esa aproximación en los hechos, por necesidad compartida, significa la asimilación del peronismo a un patrón ético, cultural y económico, inteligente y realista, apto para su supervivencia en el siglo XXI.

No incorporar esta evolución al proyecto de Cambio pos Diciembre, es asegurarse una crítica competitiva debilitante. La propuesta  “Cambio Justo” muestra esa diferencia confrontativa y alarmante, no dejemos crecer esa planta o será una piedra en el camino del Cambio.

 

El temor de Pro no confirmado

 Los acontecimientos de Milán, el Podemos español y la catástrofe griega, tienen contrapartida en nuestro futuro próximo: en cuanto apliquemos rigor económico a ordenar el Estado. No entenderlo es jugar a la ruleta rusa con nuestro futuro. Pro, por sí mismo, ¿tiene la solución?

La respuesta es crucial ante el necesario soporte político para enfrentar la transformación económica desde Diciembre. Cuando comience el próximo gobierno los errores cometidos en la campaña se pagarán uno por uno en términos de gobernabilidad y capacidad de realización. Pues subir tarifas, devaluar y detener la emisión son condiciones mínimas de supervivencia económica para quien gobierne. Y ese cambio no se hace solo.

Entonces repetimos la pregunta: el Pro solito, con Sanz y Carrió haciendo cuentas, sin Loustou ni Stolbisser, ni socialistas, ni la mitad de los radicales, sin Massa y el peronismo democrático, sin la izquierda ni los resentidos K, ¿va aguantar el cimbronazo de reordenar el Estado y la economía?

Pro ha quedado sin excusas, las definiciones de Massa y de la Sota no  sostienen que el peronismo es uno solo, anti-republicano y contra-mercado. Sino lo contrario, los rechazados por Massa fueron Scioli y la Campora, sin mención a Macri ni Pro, dejando la culpa por el fracturamiento de oposición a  quien resista la convergencia.

¿Para qué? ¿A alguien se le ocurre que el peronismo democrático no va a pesar en el próximo gobierno? Ese ingenuo nos perjudica a todos, abordar el Cambio es hacer la Síntesis.

 Fallas económicas en la síntesis política

 Analizaremos el interior de las propuestas de cambio, de Pro y Frente Renovador, ambas acumulan errores, ellos hacen la inconsistencia que impide la síntesis.

La falla de Massa. Cuando en su última presentación Massa señaló la eliminación de las retenciones a las exportaciones en las economías regionales, dejó implícito que continuará con las de mayor significación, que afectan tanto a la producción de alimentos como en la generación de divisas y demanda de trabajo.

Se trata de un error gravísimo cuando ya no contamos con viento de cola sino de proa, e implica la perpetuidad del Estado-sobre-dimensionado a financiar desde el interior.

Así, hipoteca nuevamente el crecimiento financiado sobre saldos comerciales,  entregándose al financiamiento financiero, que termina en Default. Es más, prolonga la existencia del industrialismo de bajos salarios, compensando éstos teóricamente con bajos precios agropecuarios, un proyecto viejo como el del peor peronismo, el de Cristina, avalado por Peirano-De Mendiguren.

La inconsistencia de Massa no es compartida por De la Sota o Reutemann, dos peronistas del interior donde está nuestra riqueza, no son del conurbano donde crece Masita. Si éste reclama ser reconocido, primero tendrá que reconocer el cambio económico básico.

 Los errores de Pro. Los errores de Pro comienzan cuando pide el cambio, no lo explica, no se juega, y convierte “Cambio” en un eslogan. Lo vimos cuando señaló la eliminación del Cepo con fecha fija, de improviso, para desdecirse luego y sostener que “eso” se arregla solo, con un poco de confianza e ingreso espontaneo de divisas. ¿No sabe que la “generación espontánea” fue descartada?

Es obvio que los capitales inversores no llegan antes de las medidas o sus anuncios, sino después de revisarlas junto al compromiso explícito del gobierno entrante.

También lo vimos cuando señaló que el Estado es para la gente y no para el poder, frase perfecta, no acompañada por la referida a la reducción del peso aplastante del Estado sobre la economía, hecho demostrado por Cristina.  La “solución Pro” en la CABA fue el constante incremento de impuestos, ¿ese es el cambio?

 Macri y Massa, oferentes de “Cambio” y “Cambio Justo”, no enfrentan las “verdades dolorosas”, mientras no lo hagan no serán líderes políticos, sino jefes de campaña. Todavía no ofrecieron un cambio económico relevante, tienen pánico de hacerlo.

La síntesis creadora entusiasmante está más cerca y nos da el segundo motivo de esperanza, la destrucción de la re-reelección de Cristina nos dio el primero. Pero lo que no se ate ahora, mal se hará después de Diciembre, cuando el Cambio entre en riesgo.

 (Conste que no nos hemos referido a encuestas ni a la campaña electoral, no importa Quién gana, sino Cómo resolvemos el futuro. Es Política Analítica)

 

 

 

 

 

 

 

Los Puentes del Archipiélago

On 27 abril, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 

La bellísima Venecia fue, tiempo atrás, un archipiélago lacustre. El permanente asedio de los lombardos llevó a los isleños a unirse y, con la voluntad política de sus Dux construyeron una integrada Ciudad-Estado. Se hicieron 400 puentes, las islas unidas se dieron gobierno y una red comercial que llegó hasta China, con Marco Polo.

Aquella integración política y económica demuestra lo que Vicente Massot sugiere: de Historia está hecho el futuro.

 

Argentina: Archipiélago Político

 Esa historia de islas y puentes se relaciona con la nuestra, pues en tierra firme nuestra circunstancia es, de hecho, un archipiélago político. Algunas islas son provincias con caudillos medievales, otras municipios muy poblados y en el medio la Ciudad Autónoma.

Nuestro archipiélago no tiene éxito ni gloria, no construimos puentes ni canales, no nos asociamos tras la decisión política de ser conjunto,  nuestra reflexión política insular es corta, sin futuro de grandeza.

Mientras demoremos en construir los puentes seguiremos siendo de la isla peronista o la antiperonista, de la cordobesa o la porteña, de la clase media o la más baja, de populistas o republicanos, de narcos o facciones, en una eterna añoranza por anarquía e impotencia de ser.

Cuando los partidos políticos se desgajan, la pobreza y la indigencia no se miden, nuestra moneda es papel pintado e implosionamos ante el mundo,  ¿no es momento de construir puentes?, ¿o seguiremos en archipiélago, hasta hacerlo Gulag?

 

Construcción de Puentes

 Según las PASO el cristinismo retrocede por mezquindad personalista sin definición de candidato. Demuestran que el camporismo carece de vigencia electoral, entregándose por descarte al tembloroso Scioli, sumiso de toda sumisión.

También, que en la oposición no hay liderazgo nítido, las victorias  fueron por diferencias mínimas. Los radicales mendocinos con 4,7% sobre el peronismo dividido y el Pro santafecino con 0,4% sobre el Frente Progresista. En Salta la victoria es de integración entre la visión conservadora y el peronismo-de-mercado. Idéntico a lo ocurrido en Neuquén, donde el conservadurismo popular del MPN se impuso holgadamente. Un sendero ancho donde también caminan las provincias de San Luis, Córdoba y Buenos Aires.

En las Paso CABA, lo trascendente es que el 70% del electorado votó contra el populismo. Aunque el liderazgo cupular de Pro fue revisado por Gabriela Michetti, no alcanzó la victoria porque se la sacaron de las manos. Ganó el corazón de la gente con una duda profunda: ¿hay liderazgo en quien actuó con deslealtad para quien puso alma y vida?

 Las Paso dejan varios mensajes.

1. No hay liderazgo político en la oposición. 2. La derecha popular crece en el interior. 3. En éstas circunstancias no hay partido capaz de ganar en primera vuelta, en segunda la actitud de Massa-De la Sota determina el resultado. 4. Ese par no es sciolista porque no es sumiso. 5. Para liderar y gobernar la Nación no alcanzan los barrios porteños.

 Mientras tanto la realidad económica se complica. Las islas partidarias aceptan la inundación económica con resignación y fatalismo, sin exponer sus planes de drenaje. Así, nunca alcanzaremos al éxito económico, condición “sine qua non” para la integración política.

¿Adonde quedó la Nación?

 La mentalidad municipal ha devenido en archipiélago político y no surge todavía la corriente superadora, ¿Qué esperamos? La derecha constructiva liberal y la derecha constructiva popular, que unidas pueden derrotar al populismo y enfrentar la inundación económica, las dos siguen en Babia.

 En realidad, no tienen derecho al titubeo frente al futuro aciago que nos llega. No comprenden que, o pasamos todos por el embudo o no pasa ninguno, ni los líderes titubeantes de cada isla, ni la manada escéptica que los mira, la de todos nosotros.

 Hoy, por hoy, la Nación no está planteada. Pero sin ella ¡no seremos!

 La mezquindad que caracteriza a Duran Barba se agotó. La línea de construcción solidaria con radicales y peronistas-reutemann dio resultados. Es que Lole representa al peronismo-de-mercado, donde revistan Urtubey, Rodríguez Saa, De la Sota y Massa, también el MPN, todos de centroderecha,  aptos para la integración política en el orden nacional.

 Los independientes somos la especie de que esta hecho el electorado,  preferimos victorias de largo plazo, superadoras de viejos desencuentros y  pendularidad partidaria.

 

Puentes de calidad

 Los puentes formales son republicanos, los reales de sano nacionalismo, antes conservador luego popular. Desde sus respectivos ángulos, hicieron nuestro país, aunque hoy los líderes insulares no hacen política, coleccionan votos.

Alberdi y Roca pusieron los cimientos de forma republicana y contenido político, respectivamente. Perón, formado en la derecha nacionalista,  decidió  derrotar al peor populismo del siglo veinte, el comunismo.

Fue continuador popular de la derecha alta, con objetivos aceptables para conservadores populares y nacionalistas católicos. Hoy, gracias a la franja de peronismo-institucional-de-mercado, la síntesis es fácil:¿por qué no destilar  las tres vertientes hasta lograr agua bendita?

Ello fue entendido por Carlos Menem. Un peronista que alcanzó a unirse con Alsogaray, y si no llegó a destilar fue por sarro en la cañería: corrupción sistémica y financismo hueco.

¿Cómo no insistir cuando el cristinismo respira y la economía se hunde?

 Los puentes se construyen desde cada orilla.

 

La economía en el medio, la Cultura en todo

 Sin dinero no se construyen puentes, pero la visión neo liberal y el peronismo de mercado demostraron, en sus islas, que pueden conseguirlo. La novedad sobresaliente es que ahora comparten un principio unificador: “Si la Argentina es, es en el Mundo”.

La integración política y económica que nos debemos surge nítida de la interpretación cultural siglo XXI. Necesitamos candidatos que la beban, está bendita y el Bendecidor es argentino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ERROR POLÍTICO DE CRISTINA

On 14 abril, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Miserias de nuestra política

 En una reciente encuesta de Poliarquía encargada por La Nación, quedó graficada la desconfianza de nuestra ciudadanía hacia los partidos políticos. Según la misma, solo el 12% de los encuestados confía en ellos, con confianza media el 37% y baja el 50%.

Son datos impactantes cuando los partidos hacen su mejor presentación.  Demuestra lo poco acompañado que estará el próximo gobierno, gane quien gane. Porque los argentinos amamos a nuestro país, no a los partidos políticos.

Sin embargo, en ésta campaña electoral pensamos en términos de ellos y sus candidatos, no en Argentina, ni en lo poco rescatable de la partidocracia. Vale revisar las falencias partidarias y demandar su corrección.

I) Dar la cara. Los tres candidatos a presidente ocultanel enorme esfuerzo a realizar para reencauzar nuestra economía, por eso les perdemos confianza. Todos sabemos que heredaremos el destrozo realizado en la economía, sin embargo “de eso no se habla”. Carecen de coraje para enfrentar la realidad.

No entienden que dar la cara es ser creíble, que la falta de sinceridad nos obliga a elegir según el atractivo personal, cuando queremos elegir entre propuestas y analizarlas. La fragmentación política en la que estamos, no conduce al Cambio sino a la continuidad del fracaso.

Pretendemos entender los planes económicos para solucionar: inflación,  recesión, atraso cambiario, déficit fiscal, moneda falsa, falta de reservas,  ausencia de inversiones, segundo default, salarios licuados y falta de trabajo… ¿Es poco?

Sin embargo no lo mencionan en discursos y presentaciones, generando un Relato falso de oposición.Frente a ésta incerteza, ¿cómo planear las inversiones y ordenar los sindicatos?

Entonces tiene sentido la frase de un economista radical, “En la política de alianzas, la UCR debe seguir luchando por lo que no se pudo concretar en Gualeguaychu: una coalición republicana más amplia, porque, como lo repite el senador Morales, no solo hay que ganar, sino también gobernar. (Javier Gonzales Fraga “Tras Gualeguaychu el desafío de la UCR” (L.N. 10/4/15)

También las declaraciones de Héctor Méndez, presidente de la UIA, en Radio Mitre: “…me importa un bledo lo que pasa en la política, me interesa lo que pasa en el país”, mientras ofrece aumentos entre 15% y 20%, y consigna que “sacará corriendo a los gremios cuando vengan por el 43%”.

Mientras, dichos gremios se preparan para otra huelga general por bajos salarios e impuestos a sus “ganancias”.

¿Todo está en calma y el músculo duerme? ¿Es una paz beligerante? ¿O es que los políticos que se “borran” en campaña pagarán su ausencia de coraje durante el gobierno? Su indefinición “táctica” nunca será apoyada por un electorado escéptico que no premia a los cobardes sino que va por  resultados.

 Así las cosas los independientes proponemos:

Que se reúnan los economistas de Pro-UCR y Frente Renovador, darían un doble mensaje, económico y electoral. Dejando aislados a Scioli y  Cristina. Anticipando un acuerdo de gobierno, despejando el futuro.

 

II) El método “¿Cómo mide?” El método utilizado por nuestros principales partidos para elegir candidatos sigue siendo “¿Cómo mide?”, según el que se eligen candidatos a legisladores, gobernadores y colaboradores, atendiendo a la popularidad de los mismos. Cuando, desde el punto de vista de la Nación, deberíamos aplicar el método “¿Cuánto sabe?”, que aportaría conocimiento y cultura a la solución de los problemas reales.

Al utilizarse el método frívolo el próximo gobierno pierde credibilidad desde la campaña, pues ¿cuánto saben un cómico, un futbolista o un religioso a la hora de gobernar? ¿Cuánto son sus pensamientos acumulados para enfrentar  problemas  difíciles y conflictivos? En medio de ineptos populares ¿cuál es el Cambio?

El método “¿cómo mide?” es una forma disimulada de demagogia oportunista, nunca un método para el largo plazo. La cobardía de no elegir al conocimiento como referente caracteriza a los intrascendentes.

 

 III) Definir nuestros aliados. Por el momento nuestros aliados son Venezuela, Irán, Cuba y Rusia, renegados del sistema global de economía de mercado y conculcantes de los derechos políticos. ¿Por qué nuestros partidos no se definen ni repudian la roña populista cuando estamos en campaña?

Nuestra posición geopolítica en el continente es crucial.  ¿Seguiremos en la misma vergüenza que Venezuela cuando hasta Ecuador y Bolivia la repudian? ¿Por qué frente al mundo debemos continuar siendo un país de “oportunidades perdidas”, como dijo el historiador universal Paul Johnson.

¿Acaso no es desde nuestra ubicación ante el mundo de donde saldrán los patrones para acuerdos y alianzas, marco de referencia para políticas internas? ¿Por qué ser perdedores en un mundo nuevo y abierto?

IV) Poder por Corrupción  El populismo es un proyecto de poder con método: alcanzarlo por corrupción. ¿En que se parece a los intereses de la Nación? ¿Cuántos argentinos estamos dispuestos a continuarlo en el próximo gobierno? ¿Queremos una Argentina mafiosa además de la facciosa que ya tenemos? Entre López y Michetti, ¿de qué lado está la decencia?

La respuesta a estas preguntas demuestran que las alternativas partidarias están desfasadas con respecto a la única opción nacional: terminar  con la miseria política que trajo el populismo.

Así que, dirimir quién ganará las elecciones es quitarle sentido nacional a las mismas. Lo que importa es populismo o sociedad abierta, lo demás es menor, tan menor como nuestros partidos y sus candidatos. ¡Si perdemos el foco seremos derrotados!

Ello no es solo una cuestión política, sino de convivencia: nuestro modo de respetarnos y querernos, nuestro modo de ser Nación.

 

V) Desconfianza en el Cambio   La desconfianza sobre el posible Cambio avanza a partir de la secuencia de hechos:

 1. El progreso de Scioli en las encuestas y en la consideración de sus pares camporistas 2. El crecimiento político del cristinismo a partir del triunfo de Urtubey 3. La disminución en las encuestas del Frente Renovador 4. La falta de compromiso económico de Pro y Frente Renovador, únicos en condiciones de ejecutar el cambio. 5. Los respectivos disgustos de industriales y gremialistas, sin contención o explicación desde la oposición.

 

Ante este vacío los independientes proponemos

 1º Antecedente: En Pro recuerdan a Frondizi y olvidan “un detalle”. Ese estadista no peronista, no accedió al gobierno aliado al anti-peronismo bichoco, sino al peronismo.

 2º Antecedente:Obama le da su mano a Castro para descolocar al populismo, Macri no lo hace con Massa ni descoloca al populismo. ¿Sirve su arrogancia?,¿o une a Massa con De la Sota?

 Conclusión:  Perder al peronismo evolucionado de Massa y De la Sota, fue el Error Político de Cristina, ¿también el de Pro? Ella lo hace en favor del camporismo, el Pro ¿en nombre de qué?

¿No deberíamos superar ese error siguiendo a Don Arturo y su Integración? Juntos podemos ganar en primera vuelta y cambiar el horizonte.

 

 

 

 

 

¡SE NOS ESCAPA EL FUTURO!

On 31 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A medida que avanzan las definiciones políticas, vemos surgir dos formas de centroderecha, la que impulsa el macrismo y la derecha popular de Sergio Massa. La competencia entre ellas nos obliga a reflexionar, pues las equivocaciones electorales son más gravosas después, en tiempos de gobierno.

 La realidad europea nos muestra dos tipos de  derechas, la española conducida por Rajoy, antes por Aznar, y la alemana conducida por Merckel, antes por  Kohl. ¿Cuál es la diferencia y con qué resultados?

La Democracia Cristiana de Merckel se caracteriza por ofrecer un brillante futuro para Alemania, más un pensamiento abarcativo de toda Europa, muestra el rol alemán en el conjunto e indirectamente conduce al continente. Como consecuencia de ese “grandeur”, la política alemana entera se aviene a la conducción de Ángela, que sobresale por su éxito en lograr el apoyo de su adversaria, la Social Democracia. ¿Cómo es esa centroderecha?

Es una dirección política de largo plazo, profunda en su concepción ética, que define el rol de los intereses económicos como consecuencia. No a la inversa.

En el campo económico, coherente con su proyecto político, Merckel se inscribe en el crecimiento del sector privado poniendo de rodillas el déficit fiscal siguiendo los Acuerdos de Maastricht. Así,no difiere del proyecto geo-político de unificación alemana guiado por Kohl, de enorme costo económico y futuro asegurado.

El proyecto de esa derecha es urdido en el campo político y guía la economía bajo esa concepción, por eso  recibió el apoyo de su adversaria, algo que nunca hubiera logrado bajo una administración solo prolija en lo económico. Los alemanes definen su futuro geopolítico y, a partir de él, diseñan su economía.

¿Se parece a la derecha española? Para responder, nada mejor que analizar los resultados electorados recientes. En los de Andalucía los españoles le dieron la espalda a la derecha en el gobierno, haciéndole perder el 34% de sus representantes. Es una derecha que no termina por ofrecer un proyecto político-social, sino uno administrativo-ordenador del despilfarro Zapatero,  sin un proyecto político de referencia. Así no se unifica, ni se logra una alianza con  adversarios.

De ello no se deduce una carencia española para realizar reformas económicas. Antes, un político de centroizquierda condujo un cambio económico enorme, hacia derecha, bajo la guía de su pensamiento político: fue Felipe Gonzales. Es decir que, las reformas económicas pueden provenir de derecha o izquierda pero sólo tienen éxito si cumplen un requisito: actuar bajo un poderoso proyecto político. ¡No hay éxito económico duradero sin soporte político suficiente!

 Ahora, nosotros,… ¿entendemos ese requisito?

 Aquí y Ahora

 Los tiempos de recolección de frutos son posteriores a los de aplicación de  reformas, aquí como en España ese corrimiento debe ser cubierto por apoyo político. Si no se cuenta con él ¡los resultados quedan en el camino!

Como hipótesis de trabajo, el apoyo inicial debiera ser un mínimo del 50% del electorado; pero nuestras derechas no pasan del 35% en el mejor de los casos. Por supuesto que si vamos a una segunda vuelta el ganador recibirá votos adicionales, aunque nunca serán de él sino del anti-populismo.

¿Cuál será la “capacidad de aguante” ante la embestida de cristinistas, populistas izquierdosos, centroizquierda y la centroderecha desplazada? Vale hurgar en los partidos decisivos.

En el Pro: La alianza con Sanz, Reutemann y Carrió es heterogénea, “de cada rancho un paisano”, no cuenta con historia ni programa común,  hacer a ese conjunto “aguantador en las malas” es muy difícil. Menos, si en las internas Pro se comporta como con Michetti: a puro dedo.

Por si fuera poco, Pro no ha mostrado un plan económico, solo una medida aislada sobre el cepo cambiario, así el electorado independiente, en ascuas, no puede dar su apoyo analítico. Tampoco muestra visión geopolítica de largo plazo. Pro es valioso y necesario, pero no suficiente y… hay que vencer.

 En el Frente Renovador: Este es un conjunto homogéneo, aunque dado por el peronismo, es decir desconfiable por su larga historia de mala praxis, a veces facciosa, corrupta y demagógica. Razones por las que el massismo, aún con planteo económico probado y un giro valioso por su pasado en Ucedé,  luce con dificultades para avanzar. Aunque conserva posiciones de alto valor:

1.Crece a expensas de votos peronistas del cristinismo 2. Cuenta con apoyo electoral decisivo adonde Pro no tiene y Cris desea: en la Provincia de Bs. As. 3. Aporta bancas en el Congreso que pueden “hacer la diferencia”.

 No contamos con una derecha unificada tras un proyecto de largo plazo, sino dos opciones electorales con dificultades para conducir un gobierno que enfrentará altos costos políticos por ajuste económico.

Ya no es cuestión de gobernabilidad, sino de sustentabilidad política.

Y tenemos una certeza: la crisis económica es enorme. No tiene salida rápida, asegura tensiones sociales constantes y no se resuelve con insolvencia política.

 

 ¿Cuál es la solución?

 Más allá de las partes y en beneficio de la única entidad política que nos une, la Nación, deberíamos encontrar la forma de unir las centroderechas. Es posible desde que: 1. cuentan con un electorado semejante, 2. lograron acuerdos en las elecciones legislativas, 3. hay peronismo en la alianza Pro, 4. en Mendoza y Chaco, Pro y FR convergen en los mismos candidatos.

Es más, la fuerza que todavía retiene el cristinismo, significa bloqueos en el Congreso y posiblemente en las calles, dando lugar a dudosas negociaciones, que impiden un cambio rápido y profundo. Necesitamos nuestro Maastricht.

Ahora mismo, la desconfianza mutua impide presentar el plan económico necesario, no mostrar las cartas es una aberración partidaria por cuenta de Pro y FR,  ofende al electorado y oscurece el futuro.

 Antes de Gualeguaychu se valoraba un Acuerdo Amplio, luego del triunfo pírrico de Sanz y las encuestas favorables al macrismo surgió la estrategia perdedora: avanzar con la oposición dividida.

¿Nunca haremos, como Merkel, el esfuerzo de coordinar con el adversario en bien de los resultados… y de la Nación?

Los argentinos ya jugamos a la ruleta rusa en los noventa desembocando en la crisis 2001, en ésta “década ganada” otra vez rompimos la economía, desatando la corrupción y el narco, tocando fondo en inseguridad y descrédito externo.

¿Volveremos  al “atroz encanto” de apretar el gatillo en 2016?

Tratemos de superar divisiones políticas, no suman y atentan contra el enorme esfuerzo económico a realizar. Si lo logramos será el comienzo de nuestro “grandeur”, seamos mayores ¡o se nos escapa el futuro!

 

 

 

 

SAPO DE GUALEGUYCHU

On 18 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El Ní de los radicales

 El Ní de los radicales no es como “El Sí de las niñas”, ésta obra tiene gracia,   el primero es un “casus horribilis” que debe ser analizado para entender su significado. Podríamos comernos un enorme sapo de Gualeguaychu.

1.A solo cinco meses de las elecciones y después de doce años de populismo la Unión Cívica Radical llamó a una segunda convención partidaria. En la primera, pocos meses atrás, había negado su apoyo al Pro, ahora decidió lo contrario, es un promedio Ní.

 2. El partido se ha manifestado como opositor al populismo, aunque al hacer un acuerdo con opositores excluye al único que derrotó a Cristina. ¿Cuál es la lógica de Sanz?, ¿es “dos por dos cuatro te espero en la lechería”? Cuando se les pregunta si realmente quieren derrotar al populismo la respuesta radical es Ní.

 3. La UCR formaba parte de UNEN, se definía como un partido de centroizquierda siguiendo a Raúl Alfonsín hacia la socialdemocracia, ahora se coloca a la derecha siguiendo una línea opuesta diferente y distante. ¿Cuál es  su definición ideológica? : Ní uno Ni otro

 4. Como centroizquierda sostenía que lo importante era el programa y que debía supeditar sus candidatos a la definición del mismo. Ahora ha hecho un acuerdo con Pro sin programa, porque no lo tiene y porque Pro tampoco lo tiene. ¿Entienden la importancia de gobernar con un programa previo? Seguros, dirán que .

 5. Ricardo Alfonsín llegó a un acuerdo electoral con la derecha peronista, los resultados fueron magros y los radicales salieron corriendo. ¿Otra vez harán lo mismo?, ellos dirán que Ní.

 El Ní de los radicales, su única definición, explica buena parte la larga permanencia del populismo en el poder. Ní, no es oposición suficiente y quien pretenda apoyarse en ese “horror vacui” debe tomar en cuenta ese gusto por el vacío. Un gusto electoral, nada más.

En momentos cruciales del próximo gobierno, ¿qué contestarán frente a las necesarias privatizaciones y limitaciones al gasto público? ¿Apoyarán la firmeza monetaria necesaria para estabilizar la moneda? ¿Qué harán con la impunidad?

Desgraciadamente, doce años de ambigüedad y ésta Convención alcanzan para contestar: tendrán a mano su adorado Ní. Así, luce tajante el “no positivo” de Julio Cobos, iniciador del derrumbe populista.

El hacha de Ernesto Sanz resultó afilada, partió en dos a la UCR, se entregó desnudo a un partido personalista y alentó una pregunta: ¿para qué sirve votar al radicalismo si hará lo que diga Macri?

Podría haber sumado a Pro, UCR y FR en lucida iniciativa radical, una acción partidaria de sentido nacional.

 Victoria pírrica de Pro

 El enfrentamiento de Pro con el populismo fue tibio, flojo, no terminante, negociante no definitivo, con estilo suave. Aunque mirando los resultados políticos, no fue Pro quien derrotó al cristinismo en las elecciones 2013.

Ahora, un Pro flojo suma a un radicalismo Ní.

Es como la victoria de Pirro, que ganó perdiendo tanto que se recuerda como  la victoria que no sirve. ¿Cuál es el sostén de una Alianza de tipo “hoy estoy, mañana no sé”?

La oposición Pro es “light”, por eso buscó alianzas, pero en el último minuto, demostración elocuente de falta de visión política. Vimos a Carrió tirar del mantel, destratando al “corrupto” Macri y a radicales “perdedores”. Ahora los radicales, como las partículas cuánticas, están en dos lugares al mismo tiempo, no hay certezas, solo probabilidades.

 Entre unos en la derecha-gestionante sin previsión política y otros que van y vuelven: ¿se conforma una identidad profunda, fundante y a largo plazo? ¿O es pan para elecciones y hambre para gobierno?

 El movimiento se demuestra andando, pero la desesperación de esta Alianza por subirse al carro ganador es mala consejera: hoy se suben unos, mañana revisan la cuenta y después…veremos. ¡Cuidado con apoyos políticos interesados frente problemas serios!, dijo un observador independiente.

Una unión de flojos no alcanza para ganar y prolonga la vida útil del populismo. No han sabido capitalizar el revisionismo massista, la falta de previsión compartida los inhibió.

 No es el fin…la falta de acuerdo electoral puede compensarse con acuerdos de gobierno. Ningún presidenciable se suicida en las vísperas.

 “Fumata” de cardenales peronistas

 Mientras la convención radical progresaba Sergio Massa frotaba sus manos, pensaba en el acto de Avellaneda y entendía que se precipitaba la “fumata” de los cardenales peronistas, ahora dispuestos a sumarse a su carro.

Mauricio también lo entendió, es la razón por la que ahora llama al Scioli que lo rechaza como: “mi amigo Daniel”.

El temor por la torpeza de excluir al massismo comenzó a trabajar.

 La miopía como Método

 El rechazo de Massa no ha sido simétrico, él no rechazó a nadie, demostración  de quién tiene grandeza, señal de miopía en la oposición. Miopía es mirar las próximas elecciones sin hacerlo hacia el próximo gobierno.

No decimos que Massa es la verdad, ni mucho menos, tampoco negamos los méritos de Macri, decimos que el Frente Renovador debe ser incluido en el soporte político al próximo gobierno.

El supuesto horror al peronismo, “olvidado” con Reutemann, es la excusa para detener a un político temido por su lucidez que ofrece una alternativa nueva, ¿complejo de inferioridad de los desesperados por Massa?

Así, la oposición actúa el bochorno de dividirse. Explicación y razón suficientes para entender la vigencia, existencia y abundancia del peronismo. Excluir al massismo es de miopes, pues si nuestro país está quebrado en lo económico no deberíamos quebrarlo en lo político. Además una alianza con 35% de adhesiones no asegura gobernabilidad, entonces ¿cuál fue el negocio de Gualeguaychu?

Si hacemos “la pata ancha” que sea para enfrentar al populismo, no para dividir la oposición, un poco de coherencia no hace mal a nadie. Como que hacer un Cambio es lograr conciliación, no división.

Mientras crece la “Gran Macri” y fragua la “Gran Massa”, los independientes preferimos una Gran Argentina.

 

 

 

 

 

LA HERENCIA MALDITA

On 11 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A) Todos sabemos que el 25 de Octubre es el día del parto.

Lo que no sabemos es si Argentina dará a luz a un vástago de la Democracia Electoralista dedicada a ir a elección tras elección, o a uno de la Democracia Real dispuesto a resolver los problemas reales de la nación y sus habitantes, considerando a los comicios como recambio higiénico para evitar abusos de poder.

La diferencia entre ambos es crucial pues el primero planeará a dos años y el segundo a un mínimo de veinte, el primero requiere la mente de un político partidario, el segundo un liderazgo de estadista, caracterizado por un Programa de Largo Plazo con visión holista.

Y, según las actuales ecografías, no está llegando uno de éstos.

 B) Por otra parte, ya no hay salvación por líder o caudillo como en el siglo XX, solo hay salvación por programa. Basta mirar el carisma, la destreza e histrionismo de Cristina junto a su derrumbe por falta de programa. No ha resuelto la inflación, la seguridad ni la corrupción, llega al final requerida por la Justicia y deja un caos económico. ¿Para qué sirvió su carisma?

Ya no alcanza un buen caudillo, sino un buen programa, sería bueno que Macri y Massa tomaran nota, porque poco a poco se van anotando en el personalismo caudillesco…y el Programa sin llegar.

 C) Entonces, frente a ésta realidad de políticos personalistas, ¿con qué Programa vamos a enfrentar la Herencia Maldita?. Los independientes, ¿qué   demandamos?, o solo iremos al bunker del ganador a darle un besito el día de las elecciones.

Veamos el panorama.

 Sciolo: Abreviatura de Scioli-está-Solo.

Sabe que sus votos no son todos de él, quizás el 50%, los otros son de Cristina, y si ella lo arrincona dejándolo a merced de la Campora, como ocurrió con Marangoni, entonces¿qué puede conseguir en el FPV? ¿Y qué puede ofrecer en otras fuerzas si solo lleva, chamuscado, la mitad del paquete?

Ahora si consigue el aplauso de una Cristina en plena caída, salvavidas de plomo, entonces ¿con qué va a salir a flote frente al 75% restante? Nuestra conclusión es que Scioli está solo y sin salida, porque recostarse en el justicialismo histórico no es un cambio. No sirve.

Daniel está compartiendo su final con Cristina y, como en la fábula del sapo y la alacrana, los dos salen perdiendo. Pero no nos olvidemos que para guardar su lancha siempre tuvo un lugarcito en el Tigre y en caso de navegar irá para allá…si no ha comenzado.

 Massaso en contra: En el último tiempo Massa se dio su massaso.

Fue rechazado por Isaurralde, Reutemann y Solanas, entonces nos preguntamos ¿cuáles son las convicciones de quien busca aliados en cada esquina  cualesquiera sean sus  convicciones?

El barro político en que estamos, ¿se puede arreglar sin otro Programa que el de ir por votos ajenos? Pero cuidado, acaso los rechazantes sintieron la firmeza de un político audaz, con coraje y carácter, que no entregó lo que le pidieron, ni va a ceder ante la Herencia Maldita.

No nos sirve un Massa hecho masita.

 Propersonalismo: Lamentamos el espectáculo de las internas de Pro, donde Gabriela Michetti, que cuenta con mayoría de votos, se ve perjudicada por el personalismo macrista. Un ejercicio que demuestra poco respeto por la democracia interna y augura formas políticas perimidas. Del personalismo cristinista, ¿no hemos aprendido nada? Y los radicales, ¿tomaron nota?

 Perro que se muerde la cola:La oposición es triste. La mayoría mira, Macri y Massa van por los radicales buscando votos, los radicales corren por detrás de los anteriores por algunos cargos, y de la Argentina ¿quién se ocupa? ¿Cuál es el Programa nacional para asimilar la Herencia Maldita? Mientras tanto Cristina ya hizo todo lo posible para derrotar al populismo, lo dejó fundido y desprestigiado, ahora le toca a la oposición, ésta no puede seguir jugando al Don Pirulero: “cada cual atiende su juego”.

 El Programa Independiente

 Los independientes no buscamos a quien votar, sino qué votar. Y hemos encontrado algunas respuestas:

 1. Derrotar al populismo en las urnas. 2. Rescatar a la Prensa independiente. 3. Restablecer la Justicia independiente. 4. Despolitizar la economía.

5. Reemplazar el personalismo por  un Proyecto político, ético y económico.

6. Reunir centroderechas y centroizquierdas en dos síntesis valiosas, hasta formar una Sociedad Abierta guiada por el conocimiento, no por el poder.

Nuestros políticos, dedicados a sus fotos, gestos, discursos y entrevistas no las entienden, ellas los obligan a pensar, una enorme complicación, más fácil es seducir a distraídos e ignorantes. Entonces, el país les queda grande.

Aunque hay excepciones, como la de Rodolfo Terragno, que entendió hacia dónde vamos y escribió “El país frente a la anarquía del año 15” (Clarín 8/3/15). En ese documento señala la vergonzosa inconsistencia de enfrentar los gravísimos problemas que no resolvió Cristina con una atroz fragmentación política en el Congreso. Dice “Ninguna fuerza política podrá imponer su voluntad en el Congreso Nacional, a menos que forme alianzas con otras

Pero, ¿eso es lo que hacen Macri y Massa? ¿O más bien el primero exige la exclusión del segundo? ¿La mezquindad construye? ¿Se va a poner el sayo cuando digamos “la in-gobernanza es hija de la intolerancia”?

 Para Cristina nada sería mejor que un Macri ganador-solo.

En la Convención de Gualeguaychu, los radicales ¿entenderán el mensaje de Terragno? u optaran por el no-compromiso, no impulsar la coherencia entre el sistema de partidos y el interés de la Nación.

Los independientes creemos en la necesidad de un acuerdo para gobernar, sin perder por eso la propia identidad. PRO-UCR-FR pueden aportar las bases  para un Programa político, respetuoso y de largo plazo, representan a casi toda la clase media y serían barrera infranqueable para lo que queda del populismo. Es más, el honroso trabajo de construir una unidad de interés de todos,  reposiciona a la UCR mejor que si se cuelga de una de las partes, y nos evita un pésimo personalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“LOLE POSITION”

On 4 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

De pronto, Pro accedió a su madurez política. El acuerdo entre Mauricio Macri y Carlos Reutemann dejó atrás la visión administrativista apta para  intendencias. Ahora vemos una interpretación política de nivel nacional.

La absorción de una parte del peronismo no significa la sumisión al mismo, sino su superación, aun cuando Macri diga que “se abraza al cien por ciento de las banderas peronistas”. En el seno de ese partido se derrumbó el anti-peronismo-sin-imaginación-ni-futuro, que estuvo a punto de ahogarlo en un abrazo de oso.

Ahora, con el aporte de independientes, radicales y peronistas, se vislumbra un proyecto político y económico, que se propone superar al populismo sobre la base de buena gestión y resultados; una nueva síntesis neo-liberal coherente con la globalización siglo XXI.

Este proyecto se diferencia de las ambigüedades y atrasos políticos que llevaron al peronismo y radicalismo a su respectivo fracaso. Ambos partidos, agotados y sin liderazgos, no han ofrecido una interpretación adecuada para este siglo, aunque como oposición hubieran podido destruir la gobernabilidad del próximo gobierno. De allí el realismo de concertar con ambos.

El Pro les está ofreciendo ahora un programa de superación en un marco de  integración sin requerimientos ideológicos ni dogmáticos. Toma lo útil de los partidos gastados y descarta los vicios acumulados, siguiendo el procedimiento de otro político tildado de “oportunista” (Sergio Massa).

Aunque se trata, en ambos casos, de acertado realismo.

 A ésta altura falta saber si se puede gobernar esperando resultados, sin relato de ninguna clase, sin explicar ni predecir, aunque eso sea mejor que gobernar con relato falso, como Cristina.

El realismo puro y duro ¿alcanza? ¿O hemos hecho una pregunta inconveniente?

 “Lole position”

 Aclarados el sentido electoral y de soporte político para el próximo gobierno, conviene revisar el aspecto macroeconómico de la síntesis Macri-Reutemann. Marca una gran diferencia con la del Frente Renovador y establece una definición más profunda que las electorales.

Esta síntesis muestra la “posición de Lole”, que supo rechazar la visión industrial-financiera insinuada desde el conjunto Peirano-De Mendiguren.

Es una enorme diferencia, como la que hay entre un país subsidiante de aquella industria-incompetente, soportada con financiamiento caro y bajos salarios, y la de un país dedicado a la producción, al trabajo y a la financiación por superávit de comercio exterior.

Las relaciones político-estatales-económicas son profundamente diferentes entre ambos modelos y es hora de aclararlas. Nuestros políticos tendrán que explicar, detalladamente, cuál es el molde macroeconómico que barruntan. ¡No queremos “desatar el paquete” en el próximo gobierno! sino compromisos claros, firmes y explicativos en esta campaña.

 Votaremos no sólo un cambio de realidades, sino de metodología política.

 Modelo de industrialismo subsidiado

 No es más que un sistema semi-cerrado en que la industria vive a expensas de la política, de ella dependen los subsidios que recibe, así que esa industria  se aviene al financiamiento de la política vía impuestos al trabajo, retenciones a la exportación y emisión monetaria sin límites. Más su corrupción inherente.

Trata de incentivar el consumo interno a fuerza de alta inflación, perdida sistemática de divisas y agotamiento financiero con default. Es que, por no ser competitiva no puede vender en el exterior.

Resulta impracticable sin “viento de cola”, con punto de partida recesivo y ausencia de divisas, porque implica un fuerte subsidio al Estado y otro a esa industria, generando crecimiento neto cero. Todos temas viejos y conocidos,  que ya afectaban a Perón en su primera presidencia.

Es más, actúa necesariamente como método de corrupción por sistema.   Los “favores” de subsidio industrial se pagan con “favores” de mutismo y complicidad política, ésta se vuelve constante y la Ética política un adorno floral. Lo hemos visto en acción desde 2006, y ahora en el Brasil de Petrobras.

En este modelo, el rol del Banco Central consiste en financiar al Estado, asumiendo endeudamiento interno y externo “ad libitum”, a cualquier precio y cantidad, para felicidad de los banqueros del modelo y financiación espuria de la política. UnaHipoteca a cargo de nuestros hijos.

Modelo de economía competitiva

 La economía competitiva soporta el paso del tiempo por financiación genuina, demanda de trabajo nacional, orden fiscal y moneda sana: requisitos “sine qua non” para asegurar competitividad y tecnología: fuentes de elevación de la productividad del Trabajo, único soporte duradero de altos salarios.

Es un modelo basado en la economía real. Va por la producción colocable en mercados externos para generar divisas aplicables al financiamiento del crecimiento, nunca de la política.

Podemos interpretar a Reutemann diciendo que éste modelo hizo la diferencia a la hora de elegir su candidato presidencial. Porque pone en funcionamiento al campo, la industria proveedora de insumos para canteras, pesqueras, petroleras y agrícolas y las de valor agregado a partir de materias primas y biotecnología.

Soporta a todos los servicios e industrias competitivas, nunca las que se cuelgan del sistema gracias a su “conexión política”. Tanto que Santa Fe, Córdoba y Mendoza la practican desde siempre, es federal por excelencia y va a generar una profunda reflexión en  gobernadores e intendentes. Hartos de ser extorsionados cuando ellos generan la riqueza.

En éste modelo el Banco Central defiende el valor de la moneda, para que no se deprecie por inflación, accediendo a un menor costo de capital para financiar el desarrollo. Y asegurando el poder adquisitivo del salario.

Así el Estado mantiene su máxima importancia, aunque a los efectos de ejercitar la justicia social real, nunca para comprar votos del electorado engañable por su bajo nivel cultural. Un Estado compatible con la justicia independiente, seguridad, orden creativo y educación efectiva. Que honra el sentido ético de gobernar para todos.

 En las antípodas del Poder-por-Corrupción, “genialidad” kirchnerista para sostener al Estado populista.

 La demanda de explicaciones y exigencias macroeconómicas no proviene de un electorado sumiso o militante, sino de una sociedad crítica, independiente y alerta a la construcción de su futuro. Por eso valora la “Posición Lole” al mismo tiempo política y macroeconómica.

Habrá que ver cuál candidato la enfrenta, porque de “eso” no hablan.