¡SE NOS ESCAPA EL FUTURO!

On 31 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A medida que avanzan las definiciones políticas, vemos surgir dos formas de centroderecha, la que impulsa el macrismo y la derecha popular de Sergio Massa. La competencia entre ellas nos obliga a reflexionar, pues las equivocaciones electorales son más gravosas después, en tiempos de gobierno.

 La realidad europea nos muestra dos tipos de  derechas, la española conducida por Rajoy, antes por Aznar, y la alemana conducida por Merckel, antes por  Kohl. ¿Cuál es la diferencia y con qué resultados?

La Democracia Cristiana de Merckel se caracteriza por ofrecer un brillante futuro para Alemania, más un pensamiento abarcativo de toda Europa, muestra el rol alemán en el conjunto e indirectamente conduce al continente. Como consecuencia de ese “grandeur”, la política alemana entera se aviene a la conducción de Ángela, que sobresale por su éxito en lograr el apoyo de su adversaria, la Social Democracia. ¿Cómo es esa centroderecha?

Es una dirección política de largo plazo, profunda en su concepción ética, que define el rol de los intereses económicos como consecuencia. No a la inversa.

En el campo económico, coherente con su proyecto político, Merckel se inscribe en el crecimiento del sector privado poniendo de rodillas el déficit fiscal siguiendo los Acuerdos de Maastricht. Así,no difiere del proyecto geo-político de unificación alemana guiado por Kohl, de enorme costo económico y futuro asegurado.

El proyecto de esa derecha es urdido en el campo político y guía la economía bajo esa concepción, por eso  recibió el apoyo de su adversaria, algo que nunca hubiera logrado bajo una administración solo prolija en lo económico. Los alemanes definen su futuro geopolítico y, a partir de él, diseñan su economía.

¿Se parece a la derecha española? Para responder, nada mejor que analizar los resultados electorados recientes. En los de Andalucía los españoles le dieron la espalda a la derecha en el gobierno, haciéndole perder el 34% de sus representantes. Es una derecha que no termina por ofrecer un proyecto político-social, sino uno administrativo-ordenador del despilfarro Zapatero,  sin un proyecto político de referencia. Así no se unifica, ni se logra una alianza con  adversarios.

De ello no se deduce una carencia española para realizar reformas económicas. Antes, un político de centroizquierda condujo un cambio económico enorme, hacia derecha, bajo la guía de su pensamiento político: fue Felipe Gonzales. Es decir que, las reformas económicas pueden provenir de derecha o izquierda pero sólo tienen éxito si cumplen un requisito: actuar bajo un poderoso proyecto político. ¡No hay éxito económico duradero sin soporte político suficiente!

 Ahora, nosotros,… ¿entendemos ese requisito?

 Aquí y Ahora

 Los tiempos de recolección de frutos son posteriores a los de aplicación de  reformas, aquí como en España ese corrimiento debe ser cubierto por apoyo político. Si no se cuenta con él ¡los resultados quedan en el camino!

Como hipótesis de trabajo, el apoyo inicial debiera ser un mínimo del 50% del electorado; pero nuestras derechas no pasan del 35% en el mejor de los casos. Por supuesto que si vamos a una segunda vuelta el ganador recibirá votos adicionales, aunque nunca serán de él sino del anti-populismo.

¿Cuál será la “capacidad de aguante” ante la embestida de cristinistas, populistas izquierdosos, centroizquierda y la centroderecha desplazada? Vale hurgar en los partidos decisivos.

En el Pro: La alianza con Sanz, Reutemann y Carrió es heterogénea, “de cada rancho un paisano”, no cuenta con historia ni programa común,  hacer a ese conjunto “aguantador en las malas” es muy difícil. Menos, si en las internas Pro se comporta como con Michetti: a puro dedo.

Por si fuera poco, Pro no ha mostrado un plan económico, solo una medida aislada sobre el cepo cambiario, así el electorado independiente, en ascuas, no puede dar su apoyo analítico. Tampoco muestra visión geopolítica de largo plazo. Pro es valioso y necesario, pero no suficiente y… hay que vencer.

 En el Frente Renovador: Este es un conjunto homogéneo, aunque dado por el peronismo, es decir desconfiable por su larga historia de mala praxis, a veces facciosa, corrupta y demagógica. Razones por las que el massismo, aún con planteo económico probado y un giro valioso por su pasado en Ucedé,  luce con dificultades para avanzar. Aunque conserva posiciones de alto valor:

1.Crece a expensas de votos peronistas del cristinismo 2. Cuenta con apoyo electoral decisivo adonde Pro no tiene y Cris desea: en la Provincia de Bs. As. 3. Aporta bancas en el Congreso que pueden “hacer la diferencia”.

 No contamos con una derecha unificada tras un proyecto de largo plazo, sino dos opciones electorales con dificultades para conducir un gobierno que enfrentará altos costos políticos por ajuste económico.

Ya no es cuestión de gobernabilidad, sino de sustentabilidad política.

Y tenemos una certeza: la crisis económica es enorme. No tiene salida rápida, asegura tensiones sociales constantes y no se resuelve con insolvencia política.

 

 ¿Cuál es la solución?

 Más allá de las partes y en beneficio de la única entidad política que nos une, la Nación, deberíamos encontrar la forma de unir las centroderechas. Es posible desde que: 1. cuentan con un electorado semejante, 2. lograron acuerdos en las elecciones legislativas, 3. hay peronismo en la alianza Pro, 4. en Mendoza y Chaco, Pro y FR convergen en los mismos candidatos.

Es más, la fuerza que todavía retiene el cristinismo, significa bloqueos en el Congreso y posiblemente en las calles, dando lugar a dudosas negociaciones, que impiden un cambio rápido y profundo. Necesitamos nuestro Maastricht.

Ahora mismo, la desconfianza mutua impide presentar el plan económico necesario, no mostrar las cartas es una aberración partidaria por cuenta de Pro y FR,  ofende al electorado y oscurece el futuro.

 Antes de Gualeguaychu se valoraba un Acuerdo Amplio, luego del triunfo pírrico de Sanz y las encuestas favorables al macrismo surgió la estrategia perdedora: avanzar con la oposición dividida.

¿Nunca haremos, como Merkel, el esfuerzo de coordinar con el adversario en bien de los resultados… y de la Nación?

Los argentinos ya jugamos a la ruleta rusa en los noventa desembocando en la crisis 2001, en ésta “década ganada” otra vez rompimos la economía, desatando la corrupción y el narco, tocando fondo en inseguridad y descrédito externo.

¿Volveremos  al “atroz encanto” de apretar el gatillo en 2016?

Tratemos de superar divisiones políticas, no suman y atentan contra el enorme esfuerzo económico a realizar. Si lo logramos será el comienzo de nuestro “grandeur”, seamos mayores ¡o se nos escapa el futuro!

 

 

 

 

SAPO DE GUALEGUYCHU

On 18 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El Ní de los radicales

 El Ní de los radicales no es como “El Sí de las niñas”, ésta obra tiene gracia,   el primero es un “casus horribilis” que debe ser analizado para entender su significado. Podríamos comernos un enorme sapo de Gualeguaychu.

1.A solo cinco meses de las elecciones y después de doce años de populismo la Unión Cívica Radical llamó a una segunda convención partidaria. En la primera, pocos meses atrás, había negado su apoyo al Pro, ahora decidió lo contrario, es un promedio Ní.

 2. El partido se ha manifestado como opositor al populismo, aunque al hacer un acuerdo con opositores excluye al único que derrotó a Cristina. ¿Cuál es la lógica de Sanz?, ¿es “dos por dos cuatro te espero en la lechería”? Cuando se les pregunta si realmente quieren derrotar al populismo la respuesta radical es Ní.

 3. La UCR formaba parte de UNEN, se definía como un partido de centroizquierda siguiendo a Raúl Alfonsín hacia la socialdemocracia, ahora se coloca a la derecha siguiendo una línea opuesta diferente y distante. ¿Cuál es  su definición ideológica? : Ní uno Ni otro

 4. Como centroizquierda sostenía que lo importante era el programa y que debía supeditar sus candidatos a la definición del mismo. Ahora ha hecho un acuerdo con Pro sin programa, porque no lo tiene y porque Pro tampoco lo tiene. ¿Entienden la importancia de gobernar con un programa previo? Seguros, dirán que .

 5. Ricardo Alfonsín llegó a un acuerdo electoral con la derecha peronista, los resultados fueron magros y los radicales salieron corriendo. ¿Otra vez harán lo mismo?, ellos dirán que Ní.

 El Ní de los radicales, su única definición, explica buena parte la larga permanencia del populismo en el poder. Ní, no es oposición suficiente y quien pretenda apoyarse en ese “horror vacui” debe tomar en cuenta ese gusto por el vacío. Un gusto electoral, nada más.

En momentos cruciales del próximo gobierno, ¿qué contestarán frente a las necesarias privatizaciones y limitaciones al gasto público? ¿Apoyarán la firmeza monetaria necesaria para estabilizar la moneda? ¿Qué harán con la impunidad?

Desgraciadamente, doce años de ambigüedad y ésta Convención alcanzan para contestar: tendrán a mano su adorado Ní. Así, luce tajante el “no positivo” de Julio Cobos, iniciador del derrumbe populista.

El hacha de Ernesto Sanz resultó afilada, partió en dos a la UCR, se entregó desnudo a un partido personalista y alentó una pregunta: ¿para qué sirve votar al radicalismo si hará lo que diga Macri?

Podría haber sumado a Pro, UCR y FR en lucida iniciativa radical, una acción partidaria de sentido nacional.

 Victoria pírrica de Pro

 El enfrentamiento de Pro con el populismo fue tibio, flojo, no terminante, negociante no definitivo, con estilo suave. Aunque mirando los resultados políticos, no fue Pro quien derrotó al cristinismo en las elecciones 2013.

Ahora, un Pro flojo suma a un radicalismo Ní.

Es como la victoria de Pirro, que ganó perdiendo tanto que se recuerda como  la victoria que no sirve. ¿Cuál es el sostén de una Alianza de tipo “hoy estoy, mañana no sé”?

La oposición Pro es “light”, por eso buscó alianzas, pero en el último minuto, demostración elocuente de falta de visión política. Vimos a Carrió tirar del mantel, destratando al “corrupto” Macri y a radicales “perdedores”. Ahora los radicales, como las partículas cuánticas, están en dos lugares al mismo tiempo, no hay certezas, solo probabilidades.

 Entre unos en la derecha-gestionante sin previsión política y otros que van y vuelven: ¿se conforma una identidad profunda, fundante y a largo plazo? ¿O es pan para elecciones y hambre para gobierno?

 El movimiento se demuestra andando, pero la desesperación de esta Alianza por subirse al carro ganador es mala consejera: hoy se suben unos, mañana revisan la cuenta y después…veremos. ¡Cuidado con apoyos políticos interesados frente problemas serios!, dijo un observador independiente.

Una unión de flojos no alcanza para ganar y prolonga la vida útil del populismo. No han sabido capitalizar el revisionismo massista, la falta de previsión compartida los inhibió.

 No es el fin…la falta de acuerdo electoral puede compensarse con acuerdos de gobierno. Ningún presidenciable se suicida en las vísperas.

 “Fumata” de cardenales peronistas

 Mientras la convención radical progresaba Sergio Massa frotaba sus manos, pensaba en el acto de Avellaneda y entendía que se precipitaba la “fumata” de los cardenales peronistas, ahora dispuestos a sumarse a su carro.

Mauricio también lo entendió, es la razón por la que ahora llama al Scioli que lo rechaza como: “mi amigo Daniel”.

El temor por la torpeza de excluir al massismo comenzó a trabajar.

 La miopía como Método

 El rechazo de Massa no ha sido simétrico, él no rechazó a nadie, demostración  de quién tiene grandeza, señal de miopía en la oposición. Miopía es mirar las próximas elecciones sin hacerlo hacia el próximo gobierno.

No decimos que Massa es la verdad, ni mucho menos, tampoco negamos los méritos de Macri, decimos que el Frente Renovador debe ser incluido en el soporte político al próximo gobierno.

El supuesto horror al peronismo, “olvidado” con Reutemann, es la excusa para detener a un político temido por su lucidez que ofrece una alternativa nueva, ¿complejo de inferioridad de los desesperados por Massa?

Así, la oposición actúa el bochorno de dividirse. Explicación y razón suficientes para entender la vigencia, existencia y abundancia del peronismo. Excluir al massismo es de miopes, pues si nuestro país está quebrado en lo económico no deberíamos quebrarlo en lo político. Además una alianza con 35% de adhesiones no asegura gobernabilidad, entonces ¿cuál fue el negocio de Gualeguaychu?

Si hacemos “la pata ancha” que sea para enfrentar al populismo, no para dividir la oposición, un poco de coherencia no hace mal a nadie. Como que hacer un Cambio es lograr conciliación, no división.

Mientras crece la “Gran Macri” y fragua la “Gran Massa”, los independientes preferimos una Gran Argentina.

 

 

 

 

 

LA HERENCIA MALDITA

On 11 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A) Todos sabemos que el 25 de Octubre es el día del parto.

Lo que no sabemos es si Argentina dará a luz a un vástago de la Democracia Electoralista dedicada a ir a elección tras elección, o a uno de la Democracia Real dispuesto a resolver los problemas reales de la nación y sus habitantes, considerando a los comicios como recambio higiénico para evitar abusos de poder.

La diferencia entre ambos es crucial pues el primero planeará a dos años y el segundo a un mínimo de veinte, el primero requiere la mente de un político partidario, el segundo un liderazgo de estadista, caracterizado por un Programa de Largo Plazo con visión holista.

Y, según las actuales ecografías, no está llegando uno de éstos.

 B) Por otra parte, ya no hay salvación por líder o caudillo como en el siglo XX, solo hay salvación por programa. Basta mirar el carisma, la destreza e histrionismo de Cristina junto a su derrumbe por falta de programa. No ha resuelto la inflación, la seguridad ni la corrupción, llega al final requerida por la Justicia y deja un caos económico. ¿Para qué sirvió su carisma?

Ya no alcanza un buen caudillo, sino un buen programa, sería bueno que Macri y Massa tomaran nota, porque poco a poco se van anotando en el personalismo caudillesco…y el Programa sin llegar.

 C) Entonces, frente a ésta realidad de políticos personalistas, ¿con qué Programa vamos a enfrentar la Herencia Maldita?. Los independientes, ¿qué   demandamos?, o solo iremos al bunker del ganador a darle un besito el día de las elecciones.

Veamos el panorama.

 Sciolo: Abreviatura de Scioli-está-Solo.

Sabe que sus votos no son todos de él, quizás el 50%, los otros son de Cristina, y si ella lo arrincona dejándolo a merced de la Campora, como ocurrió con Marangoni, entonces¿qué puede conseguir en el FPV? ¿Y qué puede ofrecer en otras fuerzas si solo lleva, chamuscado, la mitad del paquete?

Ahora si consigue el aplauso de una Cristina en plena caída, salvavidas de plomo, entonces ¿con qué va a salir a flote frente al 75% restante? Nuestra conclusión es que Scioli está solo y sin salida, porque recostarse en el justicialismo histórico no es un cambio. No sirve.

Daniel está compartiendo su final con Cristina y, como en la fábula del sapo y la alacrana, los dos salen perdiendo. Pero no nos olvidemos que para guardar su lancha siempre tuvo un lugarcito en el Tigre y en caso de navegar irá para allá…si no ha comenzado.

 Massaso en contra: En el último tiempo Massa se dio su massaso.

Fue rechazado por Isaurralde, Reutemann y Solanas, entonces nos preguntamos ¿cuáles son las convicciones de quien busca aliados en cada esquina  cualesquiera sean sus  convicciones?

El barro político en que estamos, ¿se puede arreglar sin otro Programa que el de ir por votos ajenos? Pero cuidado, acaso los rechazantes sintieron la firmeza de un político audaz, con coraje y carácter, que no entregó lo que le pidieron, ni va a ceder ante la Herencia Maldita.

No nos sirve un Massa hecho masita.

 Propersonalismo: Lamentamos el espectáculo de las internas de Pro, donde Gabriela Michetti, que cuenta con mayoría de votos, se ve perjudicada por el personalismo macrista. Un ejercicio que demuestra poco respeto por la democracia interna y augura formas políticas perimidas. Del personalismo cristinista, ¿no hemos aprendido nada? Y los radicales, ¿tomaron nota?

 Perro que se muerde la cola:La oposición es triste. La mayoría mira, Macri y Massa van por los radicales buscando votos, los radicales corren por detrás de los anteriores por algunos cargos, y de la Argentina ¿quién se ocupa? ¿Cuál es el Programa nacional para asimilar la Herencia Maldita? Mientras tanto Cristina ya hizo todo lo posible para derrotar al populismo, lo dejó fundido y desprestigiado, ahora le toca a la oposición, ésta no puede seguir jugando al Don Pirulero: “cada cual atiende su juego”.

 El Programa Independiente

 Los independientes no buscamos a quien votar, sino qué votar. Y hemos encontrado algunas respuestas:

 1. Derrotar al populismo en las urnas. 2. Rescatar a la Prensa independiente. 3. Restablecer la Justicia independiente. 4. Despolitizar la economía.

5. Reemplazar el personalismo por  un Proyecto político, ético y económico.

6. Reunir centroderechas y centroizquierdas en dos síntesis valiosas, hasta formar una Sociedad Abierta guiada por el conocimiento, no por el poder.

Nuestros políticos, dedicados a sus fotos, gestos, discursos y entrevistas no las entienden, ellas los obligan a pensar, una enorme complicación, más fácil es seducir a distraídos e ignorantes. Entonces, el país les queda grande.

Aunque hay excepciones, como la de Rodolfo Terragno, que entendió hacia dónde vamos y escribió “El país frente a la anarquía del año 15” (Clarín 8/3/15). En ese documento señala la vergonzosa inconsistencia de enfrentar los gravísimos problemas que no resolvió Cristina con una atroz fragmentación política en el Congreso. Dice “Ninguna fuerza política podrá imponer su voluntad en el Congreso Nacional, a menos que forme alianzas con otras

Pero, ¿eso es lo que hacen Macri y Massa? ¿O más bien el primero exige la exclusión del segundo? ¿La mezquindad construye? ¿Se va a poner el sayo cuando digamos “la in-gobernanza es hija de la intolerancia”?

 Para Cristina nada sería mejor que un Macri ganador-solo.

En la Convención de Gualeguaychu, los radicales ¿entenderán el mensaje de Terragno? u optaran por el no-compromiso, no impulsar la coherencia entre el sistema de partidos y el interés de la Nación.

Los independientes creemos en la necesidad de un acuerdo para gobernar, sin perder por eso la propia identidad. PRO-UCR-FR pueden aportar las bases  para un Programa político, respetuoso y de largo plazo, representan a casi toda la clase media y serían barrera infranqueable para lo que queda del populismo. Es más, el honroso trabajo de construir una unidad de interés de todos,  reposiciona a la UCR mejor que si se cuelga de una de las partes, y nos evita un pésimo personalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“LOLE POSITION”

On 4 marzo, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

De pronto, Pro accedió a su madurez política. El acuerdo entre Mauricio Macri y Carlos Reutemann dejó atrás la visión administrativista apta para  intendencias. Ahora vemos una interpretación política de nivel nacional.

La absorción de una parte del peronismo no significa la sumisión al mismo, sino su superación, aun cuando Macri diga que “se abraza al cien por ciento de las banderas peronistas”. En el seno de ese partido se derrumbó el anti-peronismo-sin-imaginación-ni-futuro, que estuvo a punto de ahogarlo en un abrazo de oso.

Ahora, con el aporte de independientes, radicales y peronistas, se vislumbra un proyecto político y económico, que se propone superar al populismo sobre la base de buena gestión y resultados; una nueva síntesis neo-liberal coherente con la globalización siglo XXI.

Este proyecto se diferencia de las ambigüedades y atrasos políticos que llevaron al peronismo y radicalismo a su respectivo fracaso. Ambos partidos, agotados y sin liderazgos, no han ofrecido una interpretación adecuada para este siglo, aunque como oposición hubieran podido destruir la gobernabilidad del próximo gobierno. De allí el realismo de concertar con ambos.

El Pro les está ofreciendo ahora un programa de superación en un marco de  integración sin requerimientos ideológicos ni dogmáticos. Toma lo útil de los partidos gastados y descarta los vicios acumulados, siguiendo el procedimiento de otro político tildado de “oportunista” (Sergio Massa).

Aunque se trata, en ambos casos, de acertado realismo.

 A ésta altura falta saber si se puede gobernar esperando resultados, sin relato de ninguna clase, sin explicar ni predecir, aunque eso sea mejor que gobernar con relato falso, como Cristina.

El realismo puro y duro ¿alcanza? ¿O hemos hecho una pregunta inconveniente?

 “Lole position”

 Aclarados el sentido electoral y de soporte político para el próximo gobierno, conviene revisar el aspecto macroeconómico de la síntesis Macri-Reutemann. Marca una gran diferencia con la del Frente Renovador y establece una definición más profunda que las electorales.

Esta síntesis muestra la “posición de Lole”, que supo rechazar la visión industrial-financiera insinuada desde el conjunto Peirano-De Mendiguren.

Es una enorme diferencia, como la que hay entre un país subsidiante de aquella industria-incompetente, soportada con financiamiento caro y bajos salarios, y la de un país dedicado a la producción, al trabajo y a la financiación por superávit de comercio exterior.

Las relaciones político-estatales-económicas son profundamente diferentes entre ambos modelos y es hora de aclararlas. Nuestros políticos tendrán que explicar, detalladamente, cuál es el molde macroeconómico que barruntan. ¡No queremos “desatar el paquete” en el próximo gobierno! sino compromisos claros, firmes y explicativos en esta campaña.

 Votaremos no sólo un cambio de realidades, sino de metodología política.

 Modelo de industrialismo subsidiado

 No es más que un sistema semi-cerrado en que la industria vive a expensas de la política, de ella dependen los subsidios que recibe, así que esa industria  se aviene al financiamiento de la política vía impuestos al trabajo, retenciones a la exportación y emisión monetaria sin límites. Más su corrupción inherente.

Trata de incentivar el consumo interno a fuerza de alta inflación, perdida sistemática de divisas y agotamiento financiero con default. Es que, por no ser competitiva no puede vender en el exterior.

Resulta impracticable sin “viento de cola”, con punto de partida recesivo y ausencia de divisas, porque implica un fuerte subsidio al Estado y otro a esa industria, generando crecimiento neto cero. Todos temas viejos y conocidos,  que ya afectaban a Perón en su primera presidencia.

Es más, actúa necesariamente como método de corrupción por sistema.   Los “favores” de subsidio industrial se pagan con “favores” de mutismo y complicidad política, ésta se vuelve constante y la Ética política un adorno floral. Lo hemos visto en acción desde 2006, y ahora en el Brasil de Petrobras.

En este modelo, el rol del Banco Central consiste en financiar al Estado, asumiendo endeudamiento interno y externo “ad libitum”, a cualquier precio y cantidad, para felicidad de los banqueros del modelo y financiación espuria de la política. UnaHipoteca a cargo de nuestros hijos.

Modelo de economía competitiva

 La economía competitiva soporta el paso del tiempo por financiación genuina, demanda de trabajo nacional, orden fiscal y moneda sana: requisitos “sine qua non” para asegurar competitividad y tecnología: fuentes de elevación de la productividad del Trabajo, único soporte duradero de altos salarios.

Es un modelo basado en la economía real. Va por la producción colocable en mercados externos para generar divisas aplicables al financiamiento del crecimiento, nunca de la política.

Podemos interpretar a Reutemann diciendo que éste modelo hizo la diferencia a la hora de elegir su candidato presidencial. Porque pone en funcionamiento al campo, la industria proveedora de insumos para canteras, pesqueras, petroleras y agrícolas y las de valor agregado a partir de materias primas y biotecnología.

Soporta a todos los servicios e industrias competitivas, nunca las que se cuelgan del sistema gracias a su “conexión política”. Tanto que Santa Fe, Córdoba y Mendoza la practican desde siempre, es federal por excelencia y va a generar una profunda reflexión en  gobernadores e intendentes. Hartos de ser extorsionados cuando ellos generan la riqueza.

En éste modelo el Banco Central defiende el valor de la moneda, para que no se deprecie por inflación, accediendo a un menor costo de capital para financiar el desarrollo. Y asegurando el poder adquisitivo del salario.

Así el Estado mantiene su máxima importancia, aunque a los efectos de ejercitar la justicia social real, nunca para comprar votos del electorado engañable por su bajo nivel cultural. Un Estado compatible con la justicia independiente, seguridad, orden creativo y educación efectiva. Que honra el sentido ético de gobernar para todos.

 En las antípodas del Poder-por-Corrupción, “genialidad” kirchnerista para sostener al Estado populista.

 La demanda de explicaciones y exigencias macroeconómicas no proviene de un electorado sumiso o militante, sino de una sociedad crítica, independiente y alerta a la construcción de su futuro. Por eso valora la “Posición Lole” al mismo tiempo política y macroeconómica.

Habrá que ver cuál candidato la enfrenta, porque de “eso” no hablan.

 

 

 

RETORNO A LOS VALORES

On 21 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

¿De donde salieron Nisman, Pollicita, Marijuán, Campagnoli, Rívolo, Stornelli y otros? ¿Estaban debajo del mar? ¿O son argentinos de carne y hueso que conviven con nosotros porque son como nosotros?

¿Y los jueces federales Lijo, Rafecas y Bonadío o las Cámaras y la Corte Suprema?

¿De dónde llegaron Macri y Massa, Stolbisser y Binner o Patricia Bullrich? ¿Por qué forman la opinión pública independientes como Santiago Kovadloff, Beatriz Sarlo, Eduardo Fidanza, Luis Alberto Romero o Marcos Aguinis?

 

En muchas ocasiones sostuvimos que el populismo caería, no solo por sus  errores, ya que la teoría populista no funciona, sino porque nuestra decisiva clase media conserva Valores.

Como Democracia no absolutismo, República no autoritarismo del Ejecutivo, Justicia no arbitrariedad, Moneda sana no inflación, Prensa libre no mentira enlatada-relatada.

Esta misma clase media es incompatible con las muertes en el ferrocarril por corrupción, apertura de cárceles para comprar el voto delincuente,  muerte de un fiscal íntegro por realizar su trabajo, uso político del tráfico de drogas, “democratización” de la Justicia y ataque a la prensa libre. Objetivos de Poder a-cualquier-precio.

¿Conservar valores es ser conservador? ¿O es preservar la cantera de valores a donde referirnos en momentos de derrumbe?

Y ahora, cuando jueces y fiscales se rebelan, no hacemos más que comprobar que ¡nuestra cantera siempre estuvo allí!

Son jueces y fiscales con sus familias y amigos, con nuevos políticos y pensadores independientes, que les dan apoyo y los inspiran para enfrentar esamugrosaambición de poderincompatible con sus valores.

La polarización inevitable se ha producido: Cristina hablando sola y el país entero en las calles, es demostración suficiente.

Es más, la inmensa manifestación del 18F no ocurrió por un llamado personalista,ningún político puede lograr algo así, sólo los valores fueron convocantes. La política actual corre por nuevos carriles.

 Ya no queda lugar para el populismo, pero contamos con renovadas posibilidades políticas a partir de los partidos de recambio. Ellos van comprendiendo la lección no personalista.

En éste carnaval los Kirchner quedaron solos y sin comparsa. Nuestro país nunca cayó, un resbalón no es caída y logró poner en evidencia la falacia populista y su miseria política: volvemos a creer en él. Una renovada atmosfera social, sin caudillos, nos da derecho al optimismo y mucho más cuando comprendemos la causa del fracaso populista: salteó a la clase media y sus valores.

 

Gobernar uniendo

 ¿Cómo hacemos la unión por todos cuando vivimos una Argentina en pedazos? ¿Podemos seguir excluyéndonos unos a otros como si las partes no hubieran logrado su lugar con esfuerzo, lucha y reconocimiento?

¿Cómo podemos crecer excluyendo a quienes se han ganado un lugar en nuestro espacio-tiempo político, como el Frente Renovador?, aparte de la ingenuidad política que significa y la pobre gobernabilidad lograble.

¿Se puede dejar afuera a una parte significativa de nuestra población hasta que esa parte se reúna y rechace al gobierno que no la reconoció? ¿Vamos a hacerle el juego al resentimiento?

¡Cuidado! El populismo no se vence uniendo a todo el peronismo contra el próximo gobierno.

 

¿Qué tipo de país se construye sobre la estrechez de miras?

Como si el peronismo fuera mucho peor que el radicalismo, el conservadorismo, el socialismo y todas las otras partes que nos trajo nuestra historia. Ya no da para masas y caudillos, pero tampoco para ingenuos y exclusivistas, menos después de Nisman. Nuestra madurez política no se logra rechazando la realidad histórica, sino asimilándola.

El que se niegue a reconocer la síntesis-massista actúa como Cristina que se niega a aceptar la realidad.

 ¿Quién está en condiciones de tirar su piedra cuando todos ejercitamos una gruesa cantidad de errores, desde llamar a militares y guerrilleros hasta destrozar la economía cada cual a su manera?

La superación consiste en reconocer un lugar al que trae un mensaje pacificador-constructivo, y además, derrotó al populismo en las urnas. La Integración que entendió Frondizi está a la orden del día, ella no es partición.  

Así que felicitamos expresamente a la UCR de Mendoza, logró que Pro y FR acompañen su fórmula. ¡Esa es la unión, ese el camino!

 

Nuestros valores económicos frente al azar y la contingencia

 ¿Por qué, como pueblo, tenemos que vivir atados al azar y la contingencia?

¿Por qué somos dependientes de lo que nos depara el destino en lugar de construirlo? Lo aleatorio ¿es más divertido?

Es que nuestra voluntad e inteligencia no se unen para impedir el devenir caótico, éste es un día impulsado por actores externos, otro por piratas internos y mucho por nuestra demora en construir una fortaleza económica enhebrando riquezas-con-habilidades. Nos debemos un sistema económico, porque el que tenemos pertenece a la Argentina en pedazos.

 ¿Acaso es tan difícil comprender que el financiamiento es absolutamente indispensable, pero no podemos vivir eternamente del financiamiento externo? ¿O seremos Grecia, España, Portugal y hasta la propia Italia?

Por supuesto que esta reflexión se refiere a la Argentina como un todo, no como partidos políticos o grupos de interés, ellos ofrecen respuestas superpuestas, tantas como partidos e intereses hay.

La Nación vale más que todos ellos y nuestra economía-en-común lo debe poner en práctica.

 Entre nosotros, “usar al otro” como financiador o mercado es la ocurrencia vigente. Y no sirve. La ética de convivencia a largo plazo, requiere valores rectores, nunca usar al otro para beneficio propio…o el resentimiento gana la calle.

La financiación correcta proviene del superávit externo, la moneda sana del equilibrio fiscal. Valores de una clase media que es referente política por excelencia. Entonces, ¿a qué temer?

Crecer con justicia, equilibrando necesidades presentes con la construcción del futuro, sin pausas ni demoras ese es nuestro desafío. Y llega precisamente  cuando la gradualidad se discute.

Aceptar la lentitud contradice a Nicolás Macchiavello: “en caso de hacer el mal (a tu adversario), éste debe ser hecho de golpe”. Observó que dar tiempo es perder iniciativa, otorgando ventajas y comprometiendo resultados, cuando éstos son los que importan.

Nuestra economía ya no soporta timidez y ambigüedad como en tiempos de De la Rúa. Esta vez, ¡no hagamos concesiones al azar y la contingencia!

Política y economía vuelven a nuestros valores, el sentido común y una ética compartida retornaron para “beneficio de todos y mal de ninguno”.

 

 

 

 

 

 

 

 

J´ACCUSE

On 5 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 “J’accuse!dijo Émile Zola, cambiando a fuerza de cultura la opinión  francesa y mundial. “Yo acuso!” dice Alberto Nisman dando vuelta la opinión pública argentina y mundial. Dijimos “dice” en presente, por una precisa y profunda razón: ¡Nisman Vive!

 Su acusación es nuestra catarsis, el velo corrido que trajo a conciencia lo que no quisimos ver, ni saber. Nos mostró el límite de la tolerancia a la estupidez, al manipuleo secreto de nuestros valores, le dio nombre propio a la cobardía ciudadana, egoísmo sin sentido de unidad, ni largo plazo.

Por eso Nisman vive.

Trazó la raya y puso el límite, más allá del que no hay Nación ni soberanía, ya no tenemos derecho al desinterés y no podremos soportar su muerte sin rendirle honores por la puesta en evidencia del terrorismo y sus acólitos.

Destapó la desesperación de un gobierno echado y perdedor. Echado por Nisman de nuestros corazones vaciados de amor a la patria, de  respeto por la verdad, vaciados por el enorme sin-sentido de vivir sin-cultura, vacíos por la muerte de nuestros soportes éticos.

Nisman vive porque sin él no hay amor al prójimo sino odio destructivo y sumisión a la Nada, no queremos ser sin-Nisman, por eso vive.

A nuestra sociedad le pesa el crimen, no tendremos paz hasta que pongamos las cosas en el lugar exacto que les dio Nisman: un país resuelto y orgulloso de su victoria contra el terrorismo y sus amigos. No pensaremos bien de nosotros mismos hasta que Nisman nos autorice y sabemos lo que  quiere porque vive.

J´accuse! decimos todos y nos abrazamos en unidad.

 Nuestra sociedad tiene una deuda de lealtad, no solo con Alberto Nisman sino con nosotros mismos, con nuestra identidad y futuro. O cumplimos con ella  o aceptamos nuestro vacío interior: no saber quién somos y adónde vamos.

El primer lugar y tiempo para saldar esta deuda se da en nuestras próximas elecciones, momento para repudio y polarización, nunca mezquinamente divididos por apuestas electorales descalificantes entre sí.

Sino en una unión de propósitos culturales de largo plazo, porque no nos une la geografía sino valores culturales compartidos.

 Después de éste límite, forjado a sacrificio humano, debemos entender el momento bisagra: la Historia nos pregunta por nuestra dimensión. Si hemos sido menores para aceptar el populismo, ¿seremos también menores para re-hacer nuestro futuro?

Es hora de quebrar la inercia, Alberto echó a andar las ruedas, su generosidad heroica nos manda: nada de separar, nunca personalismos, vamos juntos porque somos: Nosotros o Ellos.

No existe otra opción política. Que nuestros partidos ¡no la bifurquen!

 BIFURCACIONES ELECTORALES

 1. El partido radical lleva casi doce años en la oposición y ahora, a cinco meses de las PASO, se encuentra con dos presidenciales,  no sabe con quién aliarse entre tres alternativas diferentes y sin perjuicio de aceptar a todas al mismo tiempo. Debiera llamarse Desunión Cívica porque hasta las raíces ha perdido.

¿Con qué cara pueden interpelar al peronismo si ellos mismos no saben si van o vienen? Su excluyente dedicación a pelearse en “internas” durante  treinta años de democracia, ¿a quién le sirvió más que al populismo?

La incapacidad del radicalismo para definir sus propios objetivos crea un serio titubeo y desorganización en otros partidos como el Socialismo, que no entiende si cuenta con él, o el Pro que tampoco sabe. Al pasar su factura de insolvencia a toda la partidocracia, la desacredita repetidamente.

Creemos que su próxima convención será para repartir hilachas electorales, sin ningún pensamiento político, ya no hay camino radical ni se hace al andar. ¿Cuál será su aporte a los valores-Nisman?, ¿un poco de charla?, él puso otra cosa…

 2. En el Pro han iniciado una suerte de Alianza con Carrió, que puede ser positiva si se la mira desde el largo compromiso de Lilita contra la corrupción y su fecundo conocimiento de la Justicia. Aunque no es la única visión.

Pues esa misma señora ha destruido “a posteriori” casi todo lo que creó “a priori”, formando un camino de zigzag distinto a la recta previsible. Su personalismo ¿sirve para unir o es causa de fragmentación? La aspiración independiente es que por una vez Lilita dé lo mejor de sí.

Aunque, en última instancia, son dos proyectos personalistas enfrentados, donde ambos van por los votos del otro, sin unidad política, los une el oportunismo electoral de oponerse a un gobierno que cae solo.

¿Cuál es su largo plazo?, cuál su gobernabilidad? Así, no se toma la posta-Nisman.

 3. Pero hay de todo en la viña del Señor. Patricia Bullrich ha dado lo mejor, su apoyo incondicional al fiscal de la causa argentina. No lo dejó solo cuando los demás lo hicieron, le dio el lugar y el día adecuado para que pudiera estremecer al gobierno con su denuncia.

Patricia representó lo mejor de la clase política y a los independientes al mismo tiempo, por su calidad y decisión, lo que falta en nuestro atraso político. Su Unión por Todos resultó premonitoria, no un pase electoral, interpreta la polarización política adecuada, la que entendió Nisman: Nosotros o Ellos.

Queremos más y más de Patricia Bullrich, ¿cómo no elegirla para que   coordine la polarización que deja afuera al populismo?, ¿acaso no coordinó con Alberto? Patricia comparte valores con el Fiscal; lo decimos en presente por una precisa y profunda razón: ¡Nisman Vive!

 

 

 

 

 

 

 

EL PODER DE LA CULTURA

On 1 febrero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cómo es posible que: la persona más desacreditada de nuestra política por sus fracasos en inseguridad, inflación y recesión, por la acusación de Nisman y el asesinato del mismo, por la incoherencia de sus cartas y la falta de credibilidad, sea la única con iniciativas políticas como la reforma de los servicios de Inteligencia y otras?

 ¿Qué les sucede a nuestros partidos de oposición, carentes de toda iniciativa? ¿Son los engranajes sin dientes de nuestro motor político?

¿Cómo se les ocurre que van a gobernar si carecen de iniciativa, tienen miedo, imaginación vacía y ausencia de vocación de poder? Si no pueden acercarse entre sí en momentos de fracaso colectivo, ¿para qué hablan de consensos? Ganaron elecciones legislativas en 2009 y 2013 y en ambos casos perdieron la iniciativa política, ¿actuarán así en el próximo gobierno?

Esta languidez opositora explica doce años de populismo y expresa la “liquidez” en los valores de una democracia impotente.

Nuestros partidos continúan en “la suya”, se desentienden del interés general, carecen de compromisos con la Nación y no resuelven la ambigüedad del sistema por falta de convergencia entre ellos.

Sus acuerdos electorales cupulares no son serios, aseguran rompimientos sin reemplazar acuerdos básicos de gobernabilidad, rearmado moral y económico de nuestras instituciones.

La visión mezquina-electoralista no sirve, no es un proyecto político.

 Frente al vacío partidario los independientes tenemos algo que decir sobre el próximo gobierno. Un lustro de derrotas nos ha mostrado cuales son los factores de poder no partidarios. Ellos han acorralado al populismo sin depender de ningún político, porque la política en abstracto refleja un pensamiento, no así el personalismo.

Son factores culturales, compensatorios del atraso cultural del 25% de nuestra base electoral y de la ineficacia partidaria originada en ese mismo atraso.

 1. El factor Justicia, en el Estado de Derecho.

2. El factor Prensa, en la Opinión Pública.

3. El factor Defensa, en los Servicios de Inteligencia y las RREE.

4. El factor Riqueza, en el soporte real de nuestra Democracia.

 

1.El factor Justicia: ¿En qué se diferencian un país del primer mundo?  Encontraremos distintas respuestas, pero hay una que sobresale: en cualquiera de ellos la Justicia alcanza un poder igual o mayor que el Poder Ejecutivo. Entre nosotros comprobamos que las instituciones se encuentran desbordadas por mafias, espías, corrupción, facciones y violencia. Y tal que si no hacemos una fuerte corrección político-jurídica pasaremos del sistema democrático que creíamos tener al sistema mafioso que tenemos. Definitivamente.

Es que el juez Ricardo Recondo, de magnífica actuación frente a los ataques del gobierno a la Justicia, dijo “Sin Justicia no hay República”, y agregamos,  “tampoco hay Estado de Derecho”.

Un ejercicio de limpieza fue “Mani Pulite” en Italia. Terminó con el partido Demócrata Cristiano, el mayor de pos guerra, donde “transaba” la corrupción italiana. Un ejemplo para nuestro próximo gobierno.

Al conjunto resentimiento-corrupción-terrorismo mostrado por Nisman ¿lo  puede dominar un “político habilidoso”? El próximo gobierno, ¿va a gobernar o será gobernado? El factor de poder cultural es decisivo.

En nuestro país la Justicia actuó como árbitro de última instancia, con éxito. A ella le debemos la resistencia en el Consejo de la Magistratura, el soporte a los jueces probos desde la Corte Suprema y las Cámaras, en ella está puesta la esperanza en la investigación del crimen de Nisman y la causa AMIA, en ella creemos para impedir la impunidad.

Porque prevemos un próximo gobierno sin soporte político suficiente, con partidos mezquinos frente al interés general, un país con graves problemas económicos y sin convicciones éticas en ninguna parte, los independientes reclamamos Poder a la Justicia.

2. El factor Prensa: Nadie ha colaborado con la Justicia más que la Prensa, escrita, radial y televisiva. Ambas conforman el corazón cultural de la política.

La Prensa como la Justicia no dependen de ejercicios electorales regulares, la primera se referencia en la Información y la Opinión Pública, la segunda en nuestra Constitución y las leyes. Ambas privilegian el conocimiento como fuente de referencia y contrarrestan la demagogia del populismo, activa para engañar al electorado más indefenso, el menos culto.

Pero no nos referimos sólo a los medios empresarios, sino a aquellos periodistas independientes como José “Pepe” Eliaschev que adelantó los pactos secretos, o los Leuco, Majul, Grondona, Morales Sola, Longobardi y tantos otros que dan vuelta la mentira oficial. Todos los días.

¿Quién sino la prensa sigue de cerca la acción de los fiscales, los jueces y la Corte para aclarar lo que ocurre en las causas políticas? ¿Cómo estaríamos informados si no fuera por este factor cultural, dispuesto a poner en evidencia la mentira oficial en el Indec y los pactos de la cancillería paralela? No hay democracia sin prensa libre, por eso el odio de los autoritarios contra ella. Sean de izquierda o derecha.

 3. El factor Defensa ¿Cómo dejar hacer a una banda que trata de unificar nuestras relaciones exteriores con Venezuela, Irán, Cuba, Rusia y todo país populista que ande suelto por el mundo? ¿No notamos el fracaso de todos y cada uno, razón  de su resentimiento? ¿Acaso el resentimiento político no es la envidia por el éxito económico y cultural del primer mundo?

Esta reflexión conecta con otra, ¿podemos dedicar los servicios de inteligencia a espiar las acciones políticas internas? ¿No hemos aprendido nada de la renuncia forzada del presidente Nixon por espiar una convención partidaria?

La Inteligencia aplicada a los problemas exteriores que nos llegan, narcotráfico y terrorismo, esa es la Defensa que corresponde. Defiende nuestros valores culturales. ¿Preferimos la Mazorca?

En ambos campos relacionados nos hace falta una Política de Estado de largo plazo, ¡basta de mamarrachos electoralistas coyunturales que nos dejan instituciones inestables a merced de mafias y terrorismo!

4. El factor Riqueza: Los actuales países populistas accedieron al círculo vicioso político-económico que los lleva a la pobreza, una vez en ella el abuso de poder se agrava para contener la insurgencia inevitable. En cambio, la creación de riqueza entusiasma a la clase media…límite del populismo.

También es cierto que cuando la variable de ajuste de la economía es el nivel de ocupación, como en los noventa, está asegurada la llegada del populismo al gobierno. Eso es lo que ocurrió en nuestro país luego de un prolongado atraso cambiario (convertibilidad) que terminó en recesión, corrida financiera y cambiaria (2000-2002). Ahora, un Euro duro socaba a Grecia y España.

Algunos economistas no entendieron que el sistema que pretendieron proteger con moneda rígida llevaba al populismo, destructor del sistema. La convertibilidad fue el origen del populismo, porque afectó a la producción industrial y agropecuaria generando una altísima desocupación del 25%.

Esa factura llegó desde la interpretación financiera de la economía y tal que si ella se repite volveremos al populismo en 2020. Nuestros “hábiles políticos” no definen, aunque su ambigüedad no les sirve, llegados gobierno teclean.

Independientes y factores de poder culturales

 La falla de nuestros partidos políticos, a partir del atraso cultural-electoral de la Ley Sáenz Peña, determina una creciente relación entre el electorado independiente y los factores de poder culturales.

A pesar del atraso político y educacional nuestra patria “se da cuenta” que en una democracia de futuro, en la era del conocimiento, los factores de poder culturales importan más que los electorales.

                           Nuestro triunfo será cultural o no será.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

POLARIZACION INDUCIDA POR ASESINATO

On 21 enero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 

 Suicidio inducido es asesinato, pero el de Nisman también ha inducido la polarización política de la sociedad argentina.

Ya no caben dudas sobre el anti-sistema que representa el populismo, no solo por los ataques a la justicia y la prensa o la inmensidad de su corrupción, sino por su vinculación con el terrorismo iraní, el uso perverso y politizado de los espías y el asesinato de un fiscal que investigaba esas vinculaciones.

El Asco que sentimos los argentinos no tiene límites precisos, pero sabemos que representa un rechazo visceral por todo lo que sea cristinismo, populismo, camporismo y sus respectivas afecciones mentales, sean complejo de persecución, síndrome de Hubris o locura feroz.

Lo cierto y definitivo es que nuestra sociedad se rebela íntegramente, estableciéndose una polaridad sistema-antisistema que condiciona definidamente los resultados electorales esperables.

Sin ir más lejos, aquel que ahora reciba la aprobación para ser el candidato de Cristina quedará señalado como continuador del caos institucional y económico que nos deja este gobierno. Llegará con cara de ogro cobarde, ogro por pertenecer a lo peor de la política argentina, cobarde por no haber enfrentado la estupidez irresponsable que representa el populismo.

Hoy Nisman somos todos y la sed de justicia se ha multiplicado “ad infinitum”. Extrañamos el momento en que se vayan los monstruos del poder, anarco-socios del terrorismo de Irán y Venezuela cuando Cuba derrotada huye al capitalismo.

El populismo cristinista queda vacío, la diáspora está garantizada por el recuerdo quemante del fiscal asesinado; la necesidad de retornar a un país con justicia y valores se ha tornado imperiosa. Ansiamos el momento de sacarnos esta mugre sanguinolienta de encima, y que sea en elecciones libres, para que la humillación y el bochorno sean con ellos para siempre.

 Cómo hacerlo

 Podemos hacerlo apoyando al que resulte ganador, para que cuente con gobernabilidad suficiente y no pueda retornar el Asco en 2019. Ello no debe quedar en palabras, se las lleva el viento, acuerdos sobre Justicia, Gobernabilidad y Defensa se hacen indispensables.

Vamos por la democracia real y efectiva, no la discursiva y vacía.

Los acuerdos no pueden quedar en papel, “o papel aceita tudo” dicen los brasileros, se trata de un compromiso ético-político trascendente que abarque a los gobiernos siguientes.

Ya bastante tenemos con la liquidez de los valores. Nos trajo la ambigüedad política de la oposición y la estupidez legal de un garantismo que afianzó la delincuencia, el narcotráfico y la corrupción.

A Dios rogando y con el mazo dando. Queremos más verdad y menos miseria política, más responsabilidad y menos miedo y, por sobre todas las cosas, apuntalar la acción de la Justicia. Empezando con la investigación de la Amia, hasta sus últimas consecuencias, siguiendo con la eliminación de los fueros como refugio para delincuentes.(Ver: “El Congreso no puede ser guarida de corruptos” Rodolfo Terragno, Clarín 18/1)

¡Que no se escape ni un solo delincuente!La hora de nuestra “Mani Pulite” ha llegado, nos la debíamos desde hace mucho, ya no hay escusas sino dolor e impunidad.

 Características políticas de la polarización

 Aparte de los acuerdos el electorado independiente pos Nisman requiere una actitud abierta en los jefes partidarios. No hay acuerdo posible entre partidos y congresistas en medio de un escenario de recriminación mutua.

Hoy la cuestión política pasa por defender el sistema. Estamos ante una ofensiva anti-sistema, sostenida por el anarco-populismo-terrorismo que crece en el mundo. Primero atacó en Buenos Aires en 1994, luego en Nueva York, Madrid, Londres y en París el 7/1/2015.

El camino político pos-Nisman es claro. La polarización implica un acercamiento entre centroderecha y centroizquierda para que las libertades mínimas, hoy bajo espionaje y terrorismo, den lugar a soportes ético-políticos acordados entre opositores.

No nos sirven las exclusiones, sino la convergencia hacia valores básicos estables, sin perjuicio de discusiones inter-partidarias en temas económicos, educativos o de salud. Nuestros partidos reconocen los nuevos canales de participación ciudadana, saben que no los aprobarán si no respetan el interés general, y el mismo pasa por enfrentar unidos al populismo en el gobierno. La oposición política se desprestigió por inconsistencia interna durante el kirchnerismo, ésta es la oportunidad para cambiar. Hoy los intereses de la Patria están como nunca sobre los partidarios.

Es necesario el respeto y acercamiento entre macristas y massistas, entre radicales, socialistas y Coalición Cívica, para que luego, entre todos, alcancemos un Acuerdo de soporte a la Justicia para el impedimento a la impunidad, la limitación del alcance de los fueros, la exclusión permanente de la corrupción y a la liquidación del narcotráfico con intervención de las fuerzas armadas. Es la demanda instalada por una ética racional, con valores de largo plazo, más allá de los gobiernos de turno.

A la vez, el soporte al próximo gobierno debería lograrse como un Acuerdo de Gobernabilidad, hasta alcanzar el equilibrio fiscal y comercial externo, requisitos previos indispensables para el lanzamiento de una moneda sana; la única que puede detener el deterioro social hacia dónde vamos, adonde piensa medrar el anaco-populismo.

Vele hacer como hizo el Brasil con la moneda de Fernando Henrique Cardoso, pasar de la pobreza a la clase media a millones de ciudadanos.

Y tal como ocurre en la vieja y sabia Europa deberíamos acceder a un Acuerdo de Defensa para nuestras relaciones exteriores. Fijando límites al populismo y fanatismo de donde venga, con establecimiento de lazos permanentes y fronteras seguras; libres del contagio ideológico-violento soportado por el narco y el petróleo.

No podemos volver a ser un país sin iniciativa política en el campo regional e internacional; ella define nuestro ineludible compromiso ético-político sin el cual no somos.

A este respecto las relaciones con Uruguay, Brasil y Paraguay, más los países no infectados de la cuenca pacífica, estas deberían ser enfocadas hacia un esfuerzo compartido contra el fundamentalismo. Ya hemos visto a donde condujeron los acuerdos entre el Irán de Ahmadinejad en Venezuela, Argentina, Bolivia y Brasil.

 El camino abierto por el sacrificio de Nisman es el de la libertad, refractario del odio y resentimiento que motorizan al terrorismo internacional y sus acólitos locales.

Los argentinos estamos ante una prueba de honor como son las próximas elecciones presidenciales. Es el momento para re-colocar nuestro país en “la escondida senda por donde han ido, los pocos sabios que en el mundo han sido”*, senda de polarización, una respuesta política a la violencia mesiánica.

 

 

(*) Fray Luis de León

 

 

 

LA REBELION DE LAS BASES

On 10 enero, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

“No todo son azotes en casa de Caifás”. Nuestra política ofrece, de tanto en tanto, alguna esperanza de evolución a partir del piso de credibilidad en que se encuentra.

Es que a medida que el electorado crece en independencia también lo hace en exigencias y definiciones, afectando a los jefes partidarios en su capacidad para imponerse. Así, retrocede el personalismo y los partidos giran desde la sumisión hasta la rebeldía constructiva. Esta deviene en racionalidad, derrumbe del cortoplacismo y revisión del método de creación política.

La búsqueda del Voto Útil obliga a un giro racional-empirista.

En los últimos años hemos visto seis rebeliones de bases partidarias con respecto a su caudillo-conductor, nos referimos al rechazo del acuerdo cupular entre Ricardo Alfonsín y De Narváez en 2013, a la rebelión radical contra el engendro Pro-Sanz-CC, a la del electorado de Pro en favor de Michetti, a los que se retiraron de la Coalición Cívica para acercarse a Massa, a la rebelión de Scioli contra el camporismo y a la sublevación exitosa de Sergio Massa.

Esta destrucción creativa representa una nueva exigencia en el pensamiento político y se relaciona, en simultáneo, con otra rebelión: la de Jueces, Fiscales y Prensa.

Entonces, percibiendo las rebeliones como un conjunto espontáneo y simultáneo, comprenderemos la cuota de optimismo esperableante el reordenamiento político actual.

No estamos frente a hechos aislados sino conectados entre sí: ¡ha explotado la clase media, no acepta tutelaje y paga con voto útil!

Harta de ser el jamón del sándwich, ha decidido acabar con el populismo incluyendo al de origen empresario**, la corrupción en el gobierno, la inseguridad en los barrios y el derrumbe económico que la afecta.

Resta conocer quién capitalizará la rebelión, significa descubrir a donde irá el voto útil. Ello surge del análisis de sus partes.

 La crisis en sus part

1. El casoAlfonsín-De Narváez tuvo dos significados, por un lado dejó en claro que las uniones solo-electorales no tienen destino y tal que luego de la elección desaparecen. El cortoplacismo electoral no ofrece resultados políticos.

Por otro lado mostró el fracaso de unir posiciones políticas no consistentes entre sí, el peronismo denarvaísta no es coherente con la socialdemocracia radical por más ambiguos que sean ambos. El principio de no-contradicción es parte de nuestra cultura desde mucho antes que la república.

 2. Si ello fue aprendido resultó grotesco el siguiente ensayo de inconsistencia, pretendió unir al radicalismo con el Pro, idéntico que en Alfonsín-De Narváez ambos fracasaron por las mismas exactas razones. El cocoliche electoral de unir derechas con izquierdas no sirve, predispone a la perdida de gobernabilidad en el gobierno, es lo que ocurrió con la Alianza. Nadie cree en acuerdos cupulares electorales.

 3. La rebelión de Andrés Pérez y otros que partieron desde Carrió para unirse a Massa también tiene dos sentidos: demuestra que Massa es compatible con criterios éticos como los de los nombrados y que el personalismo-Carrió es centrífugo, por error en el método de construcción. No se accede al voto a golpes de hacha, menos con arrebatos emocionales.

 4. La rebelión de Scioli muestra que las uniones por conveniencia, Cristina tras los votos de Daniel y Daniel tras el poder de Cristina, no reemplazan a un proyecto consolidado. Entre ellos se relacionan de forma falsa, interesada, formando un conjunto incongruente…invendible.

No se puede simular una adhesión política e ideológica por años para después, cuando se hunde el barco, salir con proyecto propio. Si el cristinismo acepta como sucesor a Scioli es señal que está reventado.

La deshonestidad intelectual genera desconfianza, sin crear identidad.

El problema insoluble de ambos es que piensan en presente, cuando la Historia se escribe en futuro, por eso no están en él.

 5. Distinto es el caso Massa que, afectado por el ataque de Néstor Kirchner decidió retirarse y formar un nuevo partido, emprendimiento casi imposible en la Argentina escéptica de hoy. De allí el impacto político de su éxito que modificó totalmente el escenario político, mucho más cuando a los pocos meses derrotó al kirchnerismo impidiendo la re-reelección de Cristina.

“Massa consiguió en un año lo que Macri no consiguió en diez”, dijo un macrista, y a partir de allí una montaña de celos y envidias ubicó a Sergio como populista, siendo el único que derrotó a Cristina. Resentimientos de cúpula…invendibles.

Pero Francisco De Narváez se dio cuenta y giró correctamente, como antes Adrián Pérez, Gerardo Morales, Facundo Moyano, ninguno fanático, todos abiertos, de distinto origen, listos para una sociedad abierta…y la catarsis continúa.

Es más, los actos del massismo contra eCódigo Penal propuesto por el gobierno y ahora contra la arbitrariedad de Gils Carbó, lo ponen a la cabeza de la iniciativa política por una justicia independiente…¿es eso populismo?

 Luego de revisar las rebeliones partidarias encontramos cuál ha sido exitosa, lo que nos permite anticipar la dirección del Voto Útil.

 Rebeliones centradas

 Las rebeliones partidarias, como la del radicalismo para mantener su identidad o la de Massa para crear una síntesis superadora de peronismo y radicalismo con independientes, van forjando el nuevo rumbo. Mientras tanto, la de Scioli para diferenciarse del cristinismo o las que originaron el derrumbe de FAU, van mostrando sus sin-proyecto.

El nuevo tono de jueces y fiscales, acertadamente promovido por la prensa libre, determina el encierro del Frente para la Victoria, desprestigiado por corrupción, recesión, inseguridad, inflación y Cristina como “pata renga” (doble sentido vale).

Peor aún, si Cristina va con Scioli el populismo pierde identidad y se desguaza, si va sin Scioli el fracaso electoral será enorme: El populismo no tiene retorno.

Por eso es comprensible: 1. el resultado de las encuestas decembrinas que muestran una caída de 9% en la imagen positiva de Cristina*, 2. la corrida de Scioli hacia Clarín, 3. el envío de Pepe Scioli a abrazar a Massa, 4. el rumbo acertado de Francisco De Narváez.

Los planetas se alinean con la principal demanda independiente: Massa y Macri a la final. El ganador invita y el segundo acuerda, asegurando gobernabilidad. Triunfos de una rebelión joven…La rebelión de las bases.

 

 

 

 

(*) Encuesta de Hugo Haime, artículo de Julio Blanck, Clarín 4/1/15

(**) “También los empresarios caen en populismo” Federico Sturzenegger, La Nación 7/ 1/15

 

 

 

AHORA POSITIVISMO

On 16 diciembre, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Dar vuelta la página de nuestra miseria política es modificar profundamente el espíritu con que abordamos la política. La demanda de nuestro electorado, más allá de líderes, es hoy independiente y positivista. Está dirigida a un cambio en los resultados, superador del nihilismo populista, cambio dedicado a construir en el marco de dos parámetros exigentes: nuestra reubicación en el mundo y la recreación de nuestro el futuro.

Nuestro positivismo es empirista, reconoce a los hechos por encima de ideologismos y relatos auto-referenciales, ha sido denominado de manera impropia como “el hacer” y “gestionar”, cuando ambas palabras pertenecen a la familia positivista.

Construir el futuro es dejar atrás el pasado con su cuota de resentimientos acumulados, es determinar primero las metas y luego los caminos de acceso. No va desde el presente al futuro, sino desde el futuro deseado al presente, en un juego donde la imaginación marca el rumbo y se avanza por aproximaciones sucesivas.

Nunca el esquive y la postergación de los problemas como hace el populismo. Nunca más la complicidad delictiva para saquear el Estado. Sino la edificación del mismo con austeridad, para cuidar la moneda y cambiar la lógica de Poder por otra ético-cultural. Es el retorno a los valores para guiar la construcción, desde el conocimiento, el realismo empirista, su contenido factico y la racionalidad. Basta de ideologías y liquidez valorativa irresoluta, propias de la ausencia de pensamiento.

El positivismo no es nuevo en el mundo ni en nuestro país, alimentó el pensamiento constructivo de la generación del ochenta, definiendo una mística de acción dedicada al futuro. Que ahora añoramos ante nuestra permanente indefinición: perdida de rumbo en el gobierno y la oposición. Constante cobardía de no imaginar, no proyectar, no crear.

Es que estamos bajo los efectos culturales de la Ley Sáenz Peña, sufriendo el atraso en la política que trajo el voto obligatorio y una realidad social difícil de encauzar. Esta nos lleva a valorar el papel del peronismo evolucionado, eslabón cultural positivo que facilita la construcción. Desde entonces, más de un siglo de educación ha servido a la edificación de nuestra clase media, compensando el error de aquella Ley, bien intencionada, mal pensada.

El positivismo es el reconocimiento de la ciencia y la tecnología como actores irremplazables para corregir devaneos ideológicos, relatos esotéricos y militancias. Sabe que a la larga la productividad económica se impone y ésta no proviene del capital sino de la tecnología.

 Es el reconocimiento de una Justicia positivista, redundancia que vale, árbitro frente al asalto político desde el Ejecutivo. Al día de hoy no hay ciudadano que no aprecie y valore a los jueces actuantes contra la corrupción, “mani pulite criolla” que esperábamos.

El positivismo es la exigencia en la educación, para formar un espíritu crítico, nunca la complacencia para promocionar incompetentes, futuros dependientes del Estado por incapacidad competitiva.

 Es filosofía de aplicación pragmática, nunca dogmatismo, respeta a la Democracia en su magnífico rol de evitar la acumulación de poder a partir del ejercicio electoral, aunque confía al conocimiento la creación del largo plazo. Por eso da sentido a la formulación de políticas de Estado, por encima de las apetencias del gobierno de turno y sus objetivos de rédito político inmediato. No soporta tiempos electorales, va por más, reclama trascendencia, quiere el éxito temporal y moral de la Nación.

 Positivismo ahora es no creer en nuestros partidos políticos sino en la Argentina como unidad, referente y foco de atención para la transformación política, económica y social que nos debemos. Un rearmado moral, que no es de poder, sino de una República bajo patrones ético-culturales. Harta de partidismos irresolutos y líderes sin grandeza.

Positivismo es reconocer el lugar definitivo de nuestra clase media y sus valores a la hora de reconstrucción y formación del nuevo pensamiento político…enfrentó al populismo sin complicidad con la avaricia. Es la que camina por el centro, privilegia a la Justicia como último ratio y a la Cultura como fuente de libertad, aceptando a la prensa, a las redes sociales y en especial al periodismo independiente, difusor y formador de la Opinión Pública.

El positivismo de clase media no está en nuestra historia…es hora de construirlo. (La Historia que más vale es la que no está escrita y podemos fabricar con nuestras manos).

 Positivismo es reconocer el valor de nuestro interior en la formación de la riqueza nacional. Es amar nuestra tierra y reconocer su lugar en la formación de los valores patrios y tradición. Es reconocer a Hernández y a Sarmiento, nacionalidad con cultura universal, sólo conservadora en lo indispensable: nuestra vocación de futuro.

 Positivismo es reconocer los bloques económicos continentales como forma permanente de resolver con éxito en un mundo globalizado, donde las economías de escala son razones de la productividad del Trabajo y la eficiencia del Capital. Ambas insoslayables en la generación de riqueza.

 Y es el reconocimiento del progresismo, en la medida del progreso en las costumbres, las nuevas realidades sociales benditas por Francisco, es la guerra al statu quo, la pereza, el miedo a los cambios, la pacatería y el costumbrismo vacío. No hay positivismo sin progreso, sin evolución ni inclusión. Tampoco lo hay sin integración política, no existe cambio en medio de caos y lucha de poder. No es para partes…sino para todos.

 ¡Cambie su cara, Señora!

 ¡Que la Navidad y el Año Nuevo nos cambien la cara! Nos acercamos al año en que va a caer el populismo y eso nos da derecho a una sonrisa. Mientras tanto la cara de Leandro Despouy es la cara de todos los argentinos. Representa frustración, hartazgo por el odio, furia ante la corrupción, desesperación por el derrumbe económico, impotencia frente a la inseguridad y la droga, necesidad de cambiar a un gobierno dedicado al poder. En estas circunstancias, cualquiera que se ría lo hace como las hienas, por eso los independientes acompañamos a Leandro cuando pone su más feliz y oportuna…cara de culo.