NUESTRA EVOLUCIÓN POLITICA

On 17 octubre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A pocos días de las elecciones legislativas pueden observarse algunos signos de evolución indicadores de nuevas tendencias. Vale pasarlas en limpio para no dejarnos llevar por una vorágine electoral, banal, que oscurece sus  significados. Nos ayuda a elegir ahora atentos a 2015. Y a futurar.

Lo primero es reconocer que los cambios provienen del vacío que deja el derrumbe del populismo, cuando éste se ve disminuido por los errores del “grupo íntimo” Cristina-Cámpora-Zannini.

Repasemos los errores-causa:

Concentración de poder sin sentido. Puede concentrar poder quien cuenta con un plan de buena calidad para abarcar la realidad y proyectar el futuro. Pero Cristina carece de ambas y su descripción choca permanentemente con la realidad política, como se demostró en las PASO, y con la realidad económica, donde el fracaso es rutina. La concentración de poder sin plan fue un enorme error político y humano. Sin solución.

Promoción política de un grupo inservible. La promoción del grupo de los “jóvenes viejos”, La Cámpora, sin que los mismos trajeran algo nuevo o por lo menos una gestión exitosa, ha sido un sonoro fracaso político. Esa formación no arrastra ni a peronistas ni a la izquierda, no aporta ni atrae, su mentor no da la cara y el rechazo generalizado a Cabandie demuestra su impopularidad. Explica una herencia vacía.

Inconsistencia interna No hay éxito político posible si se alienta a fuerzas inconsistentes entre sí, como la Cámpora contra Scioli. En ese enfrentamiento el primer grupo resultó beneficiado por su posición ideológica, sumada a la jefatura de un joven tan perdido como allegado.

Luego, ante el descalabro electoral de Agosto, los votos de Scioli resultaron  indispensables para Octubre y el grupo Cámpora se guardó en espacios inmostrables. Nadie sabe qué ocurrirá luego de las elecciones, y si el “grupo íntimo” decide que el gobernador vuelva a ser “carne de cañón”.

Es enorme la inconsistencia acumulada, agravada porque Daniel Scioli tampoco cuenta con condiciones de presidenciable. (Su inseguridad personal e imprecisión resultaron evidentes en el programa televisivo “Desde el llano” el 14/10/13)

Desconocimiento de lo económico. La incapacidad de Cristina para abarcar y definir las cuestiones económicas, sobresalió desde su temprano desdén por la inflación. Como si esa no fuera una de las principales causas del fracaso político en nuestra historia, de Perón en adelante. Creyó que como él la había iniciado sería positiva.

El grueso error de menospreciar la inflación no es solo económico, sino político, genera rechazo público y acercamiento entre opositores.

Son errores que provienen, más de una personalidad egocéntrica no realista y propensa al resentimiento, que de una objetiva y serena reflexión política. Personalidad hoy exhausta por fracaso sistémico.

 

Evolución hacia el centro

 Los nuevos partidos como PRO, FAP y el FR, no solo no desafían a la clase media sino que le hacen todo el juego. Lo cual se traduce en términos de moderación política, respeto por la justicia, reglas de juego no arbitrarias, preferencia por la seguridad y condena de la corrupción.

Todos objetivos señalados desde el espacio independiente que ahora colonizan exitosamente nuestra clase política, desplazando al populismo.

El capital político de esos partidos está formado en una generación distinta a la que existía al iniciarse el kirchnerismo. En ella no prendió el intento de politización y apoderamiento populista, sino lo contrario.

En términos historicistas diríamos que la anti-tesis del populismo está en progreso; en términos matemáticos formulamos una conjetura: ¿habrá entre esas fuerzas un mínimo común divisor?, ¿entre ellas y los independientes se habrá formado un Conjunto con valores compartidos?

 

Innovaciones partidarias

 La innovación política aparece en nuestra realidad en cuatro manifestaciones:

1. La aparición de una tercera posibilidad política de nivel nacional entre peronismo y radicalismo: el Pro.

2. La organización interna de FAP, que mediante las PASO ha ordenado sus diferencias internas, aboliendo el caudillismo, con apoyo y satisfacción de los independientes que la habían reclamado.

3. La presentación de un nuevo partido de origen peronista, el Frente Renovador, que toma distancia de las formulaciones populistas, acercándose a independientes-vecinalistas de clase media y sus demandas económicas.

Es para peronistas expulsados por el “grupo íntimo”, pues el electorado independiente no confía en un partido de oportunidad, nacido  ante el colapso cristinista, lleno de referentes peronistas. En el campo de los hechos divide al peronismo entre una línea de centro derecha, próxima al último Perón y otra de populismo-izquierdoso, si esa “cosa” existe.

4. La situación de un conjunto a medio camino, formado por gobernadores como De la Sota  ubicados frente al “grupo íntimo”, otros como Urribarri en rumbo inverso e intendentes del interior buscando sombra. Todos empantanados en su localización territorial sin proyecto común.

Esta implosión y partición peronista es equivalente a la ocurrida antes en el radicalismo, aunque mientras éste va logrando nueva síntesis, en el peronismo se agrava por fracaso de gobierno y ambigüedad de “movimiento”.

5. Izquierda y populismo, dos grupos incapaces para la creación de riqueza, compiten entre sí por el electorado del resentimiento. La predica de la primera, con Altamira y Pitrola, es más coherente que la de su competidor, un millón de votos lo demuestra. El giro del cristinismo por financiación externa y contratos petroleros, más el derrumbe venezolano, aseguran el trasiego de populismo a izquierda.

 

Los nuevos brotes en su escenario económico

 Los nuevos partidos de nuestra política carecen de futuro asegurado, ninguno sabe si saldrá bien parado en caso de arribar al gobierno en 2015. La  debilidad de todos es su borrosa porción minoritaria en medio de una  economía encogida que acumula hartazgo social.

Dos temores unen vergonzosamente a gobierno y oposición: el de tomar medidas antiinflacionarias, para que no se vean como “ajuste antipopular”, y el de efectuar una acción contracíclica en el tipo de cambio.

Mientras tanto, Cristina elige al centro derecha como rival y al período 2015/19 como explosión, imaginando en la “resistencia popular” el retorno al populismo.

Ahora, los partidos PRO, FAP y FR y el 70% de los argentinos, ¿aceptaremos ese escenario o impulsaremos un entendimiento entre ellos para superarlo? Los independientes solicitamos un Acuerdo Mínimo de Sustentabilidad, que coordinando variables macroeconómicas impida el canibalismo típico entre partidos minoritarios. Asegurando una reconstrucción económica de ancha base social y formato institucional.   

 

 

 

 

 

 

COMIENZA UNA SOCIEDAD ABIERTA

On 21 septiembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Con la derrota del populismo en las PASO y la ampliación de la misma en las próximas elecciones comienza una sociedad abierta entre nosotros. Resulta de la decisión de nuestra clase media de rechazar al populismo: su desesperación por el poder determinó su ineptitud para gobernar.

Son personas cultural y políticamente independientes que han dado pautas  a los partidos opositores para enfrentar al gobierno populista. Es una enorme renovación social y cultural, la población independiente ha servido de referencia a nuestra política, dando apoyo a la Justicia, estimulando al periodismo y rechazando la arbitrariedad económica.  Sin retorno.

Fueron las demostraciones callejeras de la clase media, la constante acción de las redes sociales y el periodismo independiente, los encargados de derrotar el relato falso. La opinión pública no sucumbió a los intentos del “periodismo militante”, los intelectuales de Carta Abierta, los discursos por cadena nacional o los tuit de la presidenta.

La retórica populista resultó vencida por la contundencia de los hechos económicos, la corrupción, la inseguridad, el autoritarismo y la soberbia.

La ineptitud del populismo lo ha excluido como método, dando lugar a otro:   “gobernar es también no gustar”, es sacar fuerzas de la responsabilidad y los resultados, allende los votos de hoy. Es el único que funciona.

 

Construcción de nuestra sociedad abierta

Vamos re-haciendo una sociedad tolerante, abierta, competitiva y solidaria. La revisión de nuestros asuntos públicos, cuotas de poder, Presupuesto, modelo de financiamiento y ética implícita, no es una expresión de deseos. Hechos y no buenas intenciones son el viento sobre nuestra vela.

 El Poder en cuotas

Tras el derrumbe del populismo quedan fracciones políticas sin mayoría electoral, frágiles ante la actitud crítica, analítica, de la mayoría independiente.

El peronismo está dividido, mal herido en su fracción para la victoria que lo llevó a la derrota, y a plena ambigüedad en las restantes. Su corrida interna en manada no es sinónimo de pensamiento y proyecto, continua lo que ocurre desde 2011 cuando cayó el peronismo federal y se impuso la impericia cristinista. El Frente Renovador renueva la división porque el peronismo es un método a caudillos que se pisan el poncho.

El Pro, un partido original, que remplaza el pensamiento político por uno de  gestión, tampoco ha ido muy lejos. En CABA limitado por UNEN, en Santa Fe por FAP y sin éxito en la Provincia, no ha sobresalido. Pero el fracaso económico del gobierno potencia el valor “gestión-administración” que descoloca a la política facciosa y caudillista.

La socialdemocracia, un conjunto de reciente formación sin ejercicio de
gobierno, es una valiosa alternativa, aunque su experiencia como Alianza demanda atenta observación. Su definición en internas abiertas y los recientes éxitos de gobernadores radicales la proyectan. Stolbiser y Binner también. Consistencia política sin caudillismo es una “rara avis argentina”, aunque a tono con una sociedad abierta.

Es más, nuestro país construyó su historia política sobre la influencia de un  grupo poderoso por turno, conservador, radical o peronista, nunca como ahora en  “mènage a trois”.

Ninguna de las tres fracciones políticas tiene poder para imponerse sobre las demás, menos cuando el electorado no tiene dueño. No es anarquía sino comienzo de una sociedad abierta, definida por ausencia de poder dominante y competencia entre ideas políticas.

No estamos acostumbrados… pero ha llegado para quedarse.

 

La batalla del Presupuesto

La democracia no transcurre en una vía electoral, sino en dos. La segunda se manifiesta durante el gobierno, es económico-social y no se fabrica a voto sino a conocimiento.

Tanto el kirchnerismo, en auge con Roberto Lavagna y desgracia con inflación cristinista, como los derrumbes de Alfonsín, Menem y De la Rúa por cuestiones económicas, demostraron que no hay éxito político con deterioro económico.

Algo referido al rechazo de pobres e indigentes, también a una clase media que no soporta su deterioro por causas políticas o ideológicas. No les reconoce entidad, prefiere racionalidad económica, la misma que derrotó al marxismo.

El deterioro inflacionario actual se da en medio de una liquidez política, frágil e insuficiente ante la demanda de orden económico. Las causas, gasto público y sobre-emisión, no se mencionan en la campaña electoral, son demasiado costo para partidos licuados.

Ninguno asume que “gobernar es también no gustar”, generando rechazo por cobardía entre los no-partidarios, donde crece la demanda de coraje ante el farragoso futuro económico.

Una amplia mayoría desea que el gobierno de 2015 no quede aislado ante la inflación, sino que cuente con el apoyo de todo el arco político desde 2013 en adelante, empezando por el Presupuesto 2014.

No se puede burlar a los próximos representantes sancionando ahora el Presupuesto. Las mentiras insertas en él demuestran que será utilizado para financiar la política, no para ordenar la economía y explican el apuro La oposición y los independientes estamos unidos contra el Presupuesto-C, los súper poderes y la emergencia económica.

El valor dólar expresado en ese presupuesto a $6,33 con aumento del 16% en inflación del 28%, sugiere que Cristina va a “pisar” el tipo de cambio hasta que explote en el gobierno siguiente, reeditando el traspaso Menem-De la Rúa. Y escrachando su propia memoria.

Se explica por fracaso del populismo: un éxito 2015/19 es su tumba y entierro. ¡Pero no podemos aceptarlo como método!

 

Juicio Político. Los gobiernos que “patean” los problemas hacia el próximo degradan a sus políticos. En este caso el cristinismo se apresta a entregar un cadáver económico, en el cepo y atraso cambiario, el nivel de reservas, Anses y BCRA vaciados, moneda licuada, perdida de abastecimiento energético, deuda agravada por soberbia, mentiras del Indec y una espantosa inflación con recesión.  Con su principal economista, Guillermo Moreno, procesado.

Si el Congreso decidiera un juicio político a los responsables económicos daría un mensaje trascendente, obligaría a replantear el rumbo y avalaría las medidas no demagógicas a tomar.

No estaríamos sólo ante un fin de siclo, tomaría forma el siguiente.

 

Programa de financiamiento

Una vez superado el financiamiento “para la corona”, nuestra sociedad se debe el replanteo para financiar el crecimiento. En medio de la inflación que nos deja Cristina, ¿lo haremos a partir del consumo?, ¿o en éste contexto se imponen las inversiones para multiplicar la oferta?

 Y éstas, ¿las financiaremos siguiendo el modelo brasilero o mejicano?, ambos con éxito, aunque el segundo, con mayor producción de divisas propias, depende menos de los mercados financieros.

Un programa semejante tiene un requisito “sine qua non”: eliminar impuestos a las exportaciones industriales, agropecuarias, mineras y petroleras. Asegurando ingreso de divisas, repago financiero, crecimiento de reservas y estabilidad en nuestra moneda.

Es un programa nacional-racional compatible con equilibrio fiscal (menores importaciones de combustible), con izquierdas y derechas, incompatible con el resentimiento político.

En cambio, el programa que perjudica a todo el interior y a la obtención de reservas en nombre del conurbano, es el programa de la estupidez.

Ética implícita

La apertura demanda su soporte ético, no dogmático, reglas de juego para la   libertad y la información. Y va llegando cuando la clase media pierde el miedo, sale a las calles, reclama sus derechos y rechaza a todo dueño de la verdad. Sabe que ésta se construye a diario.

Significa colocar a la Justicia en posición pivotal, arbitral, compensando el lugar oscuro y taimado del Poder Ejecutivo populista. Estamos ante otro giro cualitativo enorme. Expresamente solicitado por la población independiente, destinado a poner freno a la Corrupción y a la inmoralidad de la política-poder que utiliza las causas sociales como fuente de conflicto. Odio para medrar.

Mientras la historia de corrupción de uno de los partidos más populares trabaja como piedra en su cuello.

Cuando Cristina y sus disvalores han perdido votos, la  Corte Suprema de Justicia se ha elevado en la consideración pública. Ningún pacto oscuro la ha menoscabado y nuestra sociedad la admira.

Cimiento de la sociedad abierta, es el contrapeso de la Cultura al Poder, otorga significado moral a nuestra sociedad y ésta a nuestro querido país.

 

 

 

 

 

 

EL ESTADO CONTRA EL TRABAJO

On 4 septiembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 ¿Cuál fue la razón del impuesto a las ganancias aplicado al trabajo? Ese impuesto reducido por razones electorales que aumentará con la inflación.

Hay una respuesta: es el crecimiento del Estado a expensas del ingreso de los trabajadores. Fue lo que vio Hugo Moyano en tiempos de Néstor Kirchner, retirando su apoyo y comenzando el deterioro político del kirchnerismo.

Este impuesto, rechazado por trabajadores y oposición, que hizo caer los  votos por Cristina en las PASO, ¿es una respuesta a las necesidades sociales o la forma como prospera el Poder, con alto costo social?

 ¿Se ha reducido el costo para el Trabajo, o el mismo continuará creciendo para sostener al Estado a través del mayor de los impuestos: el inflacionario?

¿Acaso no hay emisión monetaria?, ¿que fueron los 23000 millones aprobados por DNU, sino licuación de salarios para cubrir el gasto electoral?

¿Qué pueden esperar los trabajadores si para ganar elecciones el Estado  contrata un millón de personas adicionales, con sueldos que pagarán los trabajadores a pura inflación?

¿Y los impuestos al capital que deterioran la demanda de Trabajo? ¿No es el Estado el creador del impuesto inflacionario que golpea en la canasta familiar?

¿Cómo siguen 2013, 2014 y 2015 si no es con deterioro del valor del  trabajo y desocupación?

 Insuficiente reacción del Trabajo

 Mientras el Trabajo se prepara para estar cada día peor, los capitostes  peronistas, Cristina, Scioli, Massa y De Narvaez se enfrentan sin respuestas a la inflación. Son colectores de votos no de soluciones. ¿Sirven al trabajo?

La idea de 1945 fue “la presión sindical logra mejoras laborales”. Desde entonces, lo demostrado en China y Rusia,  Brasil, Chile y México, es que las razones económicas consiguen mucho más.

Son inversiones y tecnología las que aumentan la productividad del trabajo… y con ello su remuneración.

Pero, ¿esa es la propuesta de CGT y CTA? ¿Cómo es que Moyano que preside la CGT desde el gremio de camioneros, trabajadores privados, se muestra tan estatista como Cristina?, ¿actúa sobre efectos y desprecia las causas?

Cuando el fracaso populista está a la vista, ¿vamos a continuar impulsando al Estado, que aplica impuestos al trabajo, impide inversiones, espanta al capital, y es el principal creador de inflación desde el Gasto y la Emisión?

Cristina, Scioli, Masa y De Narvaez no tienen respuestas pero solicitan votos, ¿otra vez se los van a entregar para después fracasar, como con    Menem y Kirchner y todos aupados a la corrupción sistémica?

 1.    ¿Continuaremos la frustración del Trabajo por razones de filiación política o ideológica?

2.    ¿O construiremos un pensamiento laboral-económico para resolverla?

El Trabajo puede tomar la iniciativa, resolver lo que los políticos no logran, mucho menos los empresarios alcahuetes. Consiste en reformar la manera de obtener ganancias: en asociación con la producción, no con el Estado. Como proponen Venegas y De la Sota, Binner y Cobos, todos custodios de la economía real y el federalismo económico. No se trata de endeudamiento financiero o industrialismo faccioso, sino   de instalar al Trabajo en el campo económico:

1. Reduciendo el costo social y laboral del Estado.

2. Ajustando el tipo de cambio hasta la competitividad, creando riqueza.

3. Colocando en el mundo los productos de nuestro trabajo (financiamiento por superávit fiscal y comercial)

Si el Trabajo busca un acuerdo, el gobierno, la oposición o los empresarios no pueden negarse, lo necesitan para existir. En cambio, no sirve la actitud ambulante de dirigentes laborales tras políticos busca votos, no crea riqueza ni trabajo.

La mayor parte de nuestro trabajo proviene del sector privado, pero en acuerdo de Kirchner con industriales, se encontró la fórmula para pagar bajos salarios y además licuarlos. Luego, con subsidios al consumo, en energía, transporte, bajos precios de alimentos e inflación “estimulante”, trataron de compensarlo y fracasaron.

Impericia y populismo con viento de cola, todo agotado con cargo al trabajo.

Un lugar en el Banco Central

Está visto que los partidos políticos llegan al gobierno y se olvidan cómo obtuvieron los votos, a poco de andar harán como Menem y Kirchner: usar al trabajo para absorber desocupación o inflación. Ocurre en connivencia de dirigentes laborales, su “viveza” de no anticiparse, esperar al fracaso para reaccionar sin perder sus bases.

Una postergación a cargo de la politización laboral, con alto costo económico: “a Trabajo resignado, inflación constante”.

Dirigentes más responsables, como para atacar la inflación, deberían tener derecho a un asiento en el Banco Central: la central del flagelo.

Sería un giro hacia la dimensión económica del trabajo.

 Maastricht y Moncloa

Algunos economistas temerosos, asociados a políticos sin coraje, creen que no se puede enfrentar los ajustes sino lentamente y cuando nadie se dé cuenta.  Algo que sólo sirve para desgaste perpetuo inmanejable, como ahora con la devaluación diaria.

Mucho mejor y más realista es ir por acuerdos firmes y anticipados, pues no hay 2015 exitoso sin acuerdos económico-sociales previos y éstos no se dan a espaldas del Trabajo.

No hay renovación política sin una nueva lógica de Producción y Trabajo.

¿En qué consisten los acuerdos económico-sociales sino en límites a lo que pueden hacer nuestros políticos en su búsqueda desesperada de votos? Se trata de acordar sobre magnitudes cuantificadas de medición inequívoca.

1Límites al gasto público. Ajustándolo a las posibilidades fiscales.

2Límites a la emisión monetaria, asegurando el valor de nuestra moneda.

3Límite a la revaluación del peso, asegurando competitividad internacional.

Sin límites cuantitativos no hay crecimiento económico, inversiones, ni trabajo. No son medidas liberales o antiliberales, sino universales. No se trata de menoscabar la insustituible función social del Estado, sino de limitar su politización, de resultados nefastos para el trabajo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OPTIMISMO Y PRUDENCIA

On 19 agosto, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Prevalece la tesis optimista.

Escepticismo y miedo cundieron entre no pocos ciudadanos después de las elecciones de Octubre 2011, muy a pesar de quienes propusimos como inevitable el derrumbe del cristinismo. Esta tesis, ahora corroborada, se construyó sobre tres premisas:

a) El deterioro económico. Producto de la ineptitud de gestión del gobierno, originada en el pensamiento político populista. Era obvio que   la política sin resultados económicos fracasaría.

b) El rechazo cultural de la clase media. Ésta es el árbitro natural y actual de nuestra política y quedó convalidada por la rebelión transversal de las clases medias de todos los orígenes políticos. La de origen radical y socialista, luego la peronista representada por Massa y  De la Sota y la mayoría independiente.

c) La formación de la opinión pública.  Los periodistas independientes, la prensa gráfica, la televisión, las redes sociales y las manifestaciones callejeras, formaron la opinión de rechazo al populismo. Alimentada por el trabajo intelectual.

Esas premisas han llegado para quedarse, apuntalando una dinámica política más estable que los vaivenes de poder. No prevalece la ignorancia hecha voto, sino el conocimiento hecho poder.

La tesis optimista no asegura, pero da pie, a una esperanza razonada, tangible y realista. Implementarla entre 2013 y 2015 evitará convalidar nuestra  reciente genialidad política: “a elección ganada, gobierno perdido”.

 Populismo caído del catre

Tal como era previsible, la victoria del cristinismo en las primarias de Agosto 2011 derivaría en una derrota política a mediano plazo. El ejercicio de gobernar con premisas destinadas a ganar elecciones lo aseguraba.

Así ocurrió y Cristina pasó del 54% al 26% de los votos en menos de dos años, una ágil dinámica política, instalada e irreversible. El gobierno  paga en términos políticos el costo de su victoria electoral. Y en lo  ideológico el populismo se destruyó, por la derrota electoral, su merma de poder real y dependencia de Daniel Scioli, peronista sin ideología.

Caso semejante al del presidente De la Rúa, ganador de elecciones en 1999, que perdió su prestigio político durante el propio gobierno. Ganó sosteniendo la Convertibilidad, que explotó y lo destruyó. Cristina ganó con inflación, atraso cambiario, temor a la represión y corrupción, causas eficientes de su derrota actual.

Ambos demostraron, que apostar sólo a la “visión electoral” es caer en la miseria política, sin proyecto económico-social no hay éxito que dure.

 Habla sola

Una persona que no escucha habla sola, corre el riesgo para ella y los demás de quedar aislada, sin más influencia que un poder imaginario, sin otro prestigio que el recuerdo de cuando mandaba.  Peor, si es pato rengo.  Sería un tema personal sino fuera que afecta a la gobernabilidad.

 El voto útil y sus consecuencias inútiles

La decisión del voto útil para derrotar a Cristina debe ser repensada, corremos el riesgo de sacar un clavo… con otro. Pues el derrumbe cristinista está consolidado y la diáspora peronista continúa, así que si apuntalamos a un caudillo que no necesita apoyos: después, ¿a quién nos vamos a quejar?

La conformación de la competencia política entre partidos o frentes de buena calidad, sin autoritarismo, ni corrupción, ni arbitrariedad, ni clientelismo, ni amigos encubiertos no queda asegurada bajo un caudillo. Este no representa un método republicano-democrático para gobernar de 2015 en adelante. El caudillismo peronista está perimido por la obsolescencia política de masas-y-caudillos y el agotamiento del su proyecto económico-social. (Destrozado por el populismo)

No se trata de Sergio Massa, sino de no repetir lo caduco de nuestra historia: una concepción culturalmente anticuada, tecnológicamente opaca, desesperada por un poco de poder.

Otro sería el cuestionamiento si el massismo acordara con Pro. Éste es  garantía. Un partido que no ha hocicado frente al cristinismo, no nació hace cuarenta días, ni se aviene a la corrupción.

¿Por qué intendentes y dirigentes peronistas corren de un lado a otro? ¿O es que demuestran la falta de un  proyecto consolidado? ¿Cuántos días va a tardar Moyano en pasarse al massismo y cuantos en volver a saltar para discutir poder? ¿A dónde termina el peronismo “colorado”?

 ¿El caudillismo es proyecto socio-económico o búsqueda de poder?, de la última estamos hartos.

Sergio Massa no tiene Proyecto, no lo ofrecerá si gana con holgura y lo ocultará si pactó con la interpretación financiera o el industrialismo politizado.

Aprovechar coyunturas electorales no es resolver problemas nacionales, menos con peronismo dividido y sindicalismo disperso.

 La generación de riqueza: una necesidad social

En la Europa latina y en América latina sobrevive una socialdemocracia perdedora, muy diferente a su formulación exitosa. Nos referimos a la visión utópica, de alto resentimiento con los negocios y el capitalismo. Es la que nunca comprendió a Felipe Gonzales, Fernando Enrique Cardozo o Bill Clinton, intérpretes socialdemócratas acertados en cuanto al lugar que ocupa la generación de riqueza.

El error surge de no comprender que la riqueza es una necesidad social…. más allá de negocios, empresarios o formas del reparto. La socialdemocracia utópica no sirve, así que los que pujan por su fórmula virtuosa, con generación de riqueza, deben decirlo a los cuatro vientos y mostrar su programa.

Ocuparse de la salud, la educación y la vivienda no tiene costo político pero no alcanza, (dijo Clinton a los estúpidos). Miramos a nuestra socialdemocracia porque alcanzó al 26% de los votos nacionales, empatando con un kirchnerismo caído y con dos años adicionales de deterioro, es la primera fuerza política organizada y en ascenso.

 2015 Nacimiento o aborto

Derrotado el populismo debemos trabajar durante 2013/15 para que el próximo gobierno no nazca muerto. Los herederos, FAP y Peronismo-Pro, están en condiciones de fracasar como gobierno: con solo dejar la economía como está.

Partidarios e independientes deberíamos crear dos planes: el de competir (electoralmente) y el de acordar, (contra las condiciones que hipotecan al próximo gobierno).

Este trabajo quedará en manos de representantes y un pueblo que los mira: consiente de la clase media independiente, formadora de opinión pública, que no va a perdonar a los que se excusen de votar cuando hay “costo electoral”.  

 El país a conseguir en 2015 vale más que el riesgo político de todos los representantes juntos.

 ¿Qué votaremos en Octubre?

Votaremos por resultados. La Argentina emerge sobre relatos políticos en su demanda por hechos, medibles y tangibles, sin saberlo se hecho adicta a Deng, “no importa el color del gato, lo que importa es que cace ratones”.

No va a tolerar la falta de acción contra la corrupción. Desde un Poder Legislativo que demora las leyes, hasta un Poder Judicial que si pide independencia tendrá que mostrar eficacia.

Tampoco a legisladores temerosos, tratando de desligarse de reparar las hipotecas sobre el próximo gobierno, por temor al “costo político-electoral”. Cuando la única forma de anularlo es con acuerdos entre frentes, (si es posible el gobierno).  Cuatro como mínimo:

 a)    El espantoso atraso cambiario que perjudica a las exportaciones industriales y agropecuarias, generando una permanente pérdida de divisas, eliminando la única fuente de financiación genuina a través del comercio exterior.

b)    El enorme déficit fiscal, resultante de la politización del gasto público y los subsidios, multiplicados para ganar elecciones a costa de  inflación. No admitiremos que el nuevo Congreso acepte un Presupuesto desequilibrado, mintiendo con el INDEC,  ocultando fondos para financiar la política, contando con ingresos fiscales de ganancias inexistentes o que son trabajo.

c)    La gigantesca expansión monetaria, verdadera responsable por la licuación de nuestra moneda, el crecimiento de precios por  superabundancia de dinero en relación al producto y el permanente financiamiento al Tesoro, dedicado a su vez a financiar la política.

d)    La dependencia energética, creada por el populismo.

 Ni el Congreso que llega ni los ciudadanos de siempre podemos mirar para otro lado, 2013-15 es el tiempo para corregir los desajustes cobardes de quien hipotecó el futuro, como el cristinismo. “El que las hace las paga” dice el refrán.

O una herencia nefasta seguirá haciéndonos mal cuando ya no exista el cachivache populista.

 

 

EL VOTO INSIGNIFICANTE

On 30 julio, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

En sus magníficas clases sobre lógica y epistemología Gregorio Klimovsky solía referirse al significado de las palabras. Decía que las mismas se definen en el uso, pero cuando se abusa de éste pierden significado. Como ejemplo recordaba un congreso de  psicólogos en el que se decidió eliminar la palabra “neurosis”, figuraba en muchas presentaciones con significados diferentes.

Consecuentemente, los argentinos deberíamos decidir qué hacemos con una palabra con tantas definiciones que ya pierde significado: “peronismo”. ¿O es que designa algo único e inteligible?

Mientras tanto se infla la cantidad de peronismos, pues Daniel Scioli, “igual pero distinto”, acusa a Sergio Massa de ser como una señora que está y no está embarazada. Que es a la vez lo que los camporistas dijeron de él. Mientras los terceros seguimos sin saber si Sergio está o no embarazado.

Los peronistas del “colorado” eran de la misma banda que los  hermanitos Scioli, pero ahora detestan a uno de ellos que se quedó con Cristina…por el momento. Entonces se afirman en el peronismo de Moyano y De la Sota, como si fueran igualitos. Cuando crece el peronismo de Urribarri en Entre Ríos y el de Santa Cruz con Peralta.

En el centro territorial hay otros hermanitos peronistas, los Rodríguez Saa, que reciben el apoyo de Domingo Caballo y Eduardo Amadeo. En el campo sindical la figura de Hugo Moyano juega su renovado destino, antes con Menem, después con Kirchner y ahora con partido propio. Como Momo Venegas, con otro partido propio. Mientras la CGT Balcarce se declara peronista-chupamedias.

Al mismo tiempo, existe un electorado peronista que cree que Massa es el representante de Cristina, e intendentes peronistas que por fuera son cristinistas y por dentro massistas (o masitas).

Para todos ellos, ¿la síntesis no existe o es inviable?

Si no pueden responder, los independientes ¿por qué los votaríamos?

Envueltos en sí mismos ¿a dónde van?

Más allá de la lingüística surge la realidad: los peronistas están presos de una interna que no les permite mirar el futuro. Les ocurre antes de las elecciones y les ocurrirá después, ¿alguna duda?

Su desorden e inconsistencia los hace tropezar, hasta ser una piedra en el camino de todos.

Nuestra navaja

En la edad media la filosofía lidiaba con la proliferación de entes. Pegasos y unicornios, ángeles, demonios y seres mito-lógicos inflaron la ontología, hasta que Guillermo de Ockham (1280-1349) construyó su “navaja”. Dedicada a acotar el número de entes a los de existencia observable por los sentidos.

Los argentinos votaremos en medio de otra proliferación, partidos políticos expandidos por infinitos peronismos, cuando podemos limitar su número con aquella sabia “navaja”: ¡votemos sólo por los que tienen  significado!

La multiplicación de partidos perjudicó a todos, aunque fue correctamente acotada por algunos, mientras el peronismo se dispersa perdiendo significado y nuestra mito-logía política se desborda en oscuridad y confusión.

¡No despierten a la Nona!

Un kirchnerista nos lo explicó. “El mundo onírico de Cristina es a la vez completo y magnífico. Por ello escribe con destreza el relato mágico para Argentina. ¡Que magnífica exuberancia y absoluta consistencia!”

“Allí no hay pobreza ni indigencia, ni inseguridad ni falta de energía, su técnica económica impide pérdidas de reservas, inflación o atraso cambiario, sus ministros ni roban ni mienten y los peronistas no se van”

“¿Podemos pedir más? ¿Hay algo peor que despertar en el charco de la realidad?”.

“Los problemas comienzan si la nona se despierta, por eso ni le hablamos mientras ella nos incorpora a su nube mágica, ¡qué lindo que es ser pobre en el mundo de Cristina!”

 Votar mirando el horizonte

Los argentinos podemos votar como lo hemos hecho siempre, miramos lo que hay para luego decidir, y si sale mal ¡la culpa es de los políticos!, una simplificación para bobos.

Hay otra opción, como la de mirar el horizonte para ver si los caminos convergen o se bifurcan. Vale revisar la forma de enhebrar nuestra decisión de Octubre 2013 con la de Octubre 2015, con tres opciones:

 1.  Entre esas fechas el peronismo puede seguir explotando o unificarse, aunque para Octubre próximo sólo ofrece incertidumbre. Nadie sabe si el aglutinador Sergio Massa va volver a su kirchnerismo original buscando la bolsa de votos que quedó allí.Eso se llama continuidad electoral de un ciclo agotado. Peor con Scioli y sumados no hacen uno. Sólo ambigüedad y oportunismo.

 2.    El PRO es un partido nuevo, tiene el mérito de no pertenecer al viejazo del siglo XX: radicalismo y peronismo. Rechaza la Corrupción y valora la Gestión, de especial relevancia en la economía que recibiremos.

Tal vez hoy no está maduro, pero allí hay cimientos sanos para una Democracia Cristiana nacional e integrada. Ahora, cuando se arrima a  Sergio Massa, ¿se proyecta o desdibuja su identidad?

Masa es chicle y el chicle no se traga, se mastica…para gobernador.

 3. Un frente nacional presente hoy, y en 2015, es el de centro-izquierda formado por siete partidos. Trabaja desde la CABA, la Prov. de Bs As. Mendoza, Córdoba y Santa fe, reconociendo un único líder ordenador de larga experiencia política. Por eso ofrece un trabajo constante y coherente, en el Congreso y para 2015.

 Comparte el respeto por la Justicia, la gestión ordenada y la  administración santafesina de dos gobiernos sin corrupción. Es un  frente republicano que atendió a los independientes: se Unen.

No es sólo de socialistas y radicales sino de personas responsables,      con método y límites, remando en la Cultura.

         

 

 

 

 

 

 

 

SERGIO Y EL METODO PORONGUERO

On 15 julio, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Hay muy pocos antecedentes de un político que en pleno lanzamiento se obligue a firmar ante una ONG y escribano público, para que sus diputados se comprometan a no reformar la Constitución ni aceptar la re-reelección.¿Se obliga porque hay una o varias desconfianzas?

La primera ha sido magnificada por sus pares peronistas y muchos independientes, no creen que de un día para otro se haya producido un cambio  en las valoraciones Massa. Menos, cuando sus colaboradores inmediatos provienen del mismo palo.

Más bien señalan que el presunto “rebelde” decidió salirse del proyecto K cuando percibió que se hundía el barco, es decir nada que signifique un nuevo proyecto, sino un acto de oportunidad. Y tal que si otros intendentes lo apoyan es por falta de dinero, ausencia de soporte del gobernador y terror a su reemplazo por los Cámpora.

Cierto es que Massa tiene todo el derecho de girar, ¿pero lo ha hecho?

La segunda es más profunda. Esta desconfianza surge porque Massa encarna la metodología caudillista, tribal, personalista, partidista en un partido desguazado y dependiente de una secuencia nefasta. Que conocemos no solo desde el peronismo sino de los conservadores.

Es la secuencia que partiendo del caudillo actúa sobre intendentes, éstos sobre punteros y ellos sobre el padrone, o “poronga”, jefe de una familia que le obedece. Estableciéndose la forma de burlar el pensamiento  y la política racional, a cambio de un interminable intercambio de favores, dinero, “planes favor” y canjes del mismo estilo. Antecedentes impecables para mafias y corrupciones.

A este respecto, vale el magnífico artículo del historiador Luis Alberto Romero publicado en Clarín (10/7 pag.25) “La brecha social construye dos tipos de ciudadanos”. Entre párrafos imperdibles dice: “El jefe, referente, padre, padrone o poronga, es el encargado de negociar su paquete de votos con el puntero”.

La continuidad de este esquema, más peronista que cualquier otro, enciende la  desconfianza sobre Massa. Cuestiona el dominio de punteros y porongas, porque no representa ningún pensamiento, se aviene a la corrupción como método, a alcahuetes como sistema y a la ausencia de Cultura.

Es el sinestro aprovechamiento político de los incultos, un proyecto autoritario-violento, la quintaesencia del método populista de poder, el cristinismo en acción.

Algo que Massa no ha desmentido, ni de palabra ni de hecho.

 No es el peronismo sino el método

Muchos peronistas de mejor entendimiento comprenden que con  independientes en las calles y redes sociales, se dan las condiciones para  una oferta política basada en convicciones, instituciones y conocimiento, más que en el intercambio tribal de espejitos y favores.

En el escenario actual no importan sólo las ofertas partidarias, sino el método de concreción y conducción. Especialmente cuando los  socialdemócratas han demostrado una conducta de respeto, entre sí y con terceros, elecciones primarias para designar representantes sin engañar a los de menores recursos.

El rechazo del populismo poronguero no es contra el peronismo en sí, sino contra su método. Por una razón ética y utilitaria: quienes se manejan con esa metodología no son creíbles, sino sistemáticamente sospechados, como Massa y sus intendentes.

Los que vamos a votar preguntamos: ¿esos intendentes solo engañan a los menos preparados? Y, ¿porque los engañan?

¿No usan alcahuetes, punteros y porongas para comprar votos? ¿Saben de honestidad intelectual o preguntan con qué se come?

Si se erigen en salvadores, ¿cuando lleguen al Congreso mostrarán la hilacha?

¿Elegiremos sólo un recambio de punteros, porongas y caudillos? ¿O cuestionaremos nuestra miseria política y su método?

¡Atención!, que la Democracia es un método.

Contradicciones y sospechas en el populismo poronguero

 Corremos el riesgo de pasar del populismo K al populismo poronguero. Ocurrirá si no comprendemos que una cosa es la conveniencia de Massa para Octubre, destinada a evitar un Congreso cristinista y otra creer que se trata de algo valioso, para 2015.

Una cosa es sacarse de encima el cristinismo y otra comprar el mismo perro con distinto collar. No se trata de un repudio al peronismo, sino de no repetir  la década perdida.

Una unión responsable, civilizada, de centro derecha, próxima a la Democracia Cristiana de los países latinos europeos, es indispensable entre nosotros. Hace al equilibrio de poder y a la competencia entre modelos económico-sociales, aunque nunca podremos afirmarla desde vicios y contradicciones, como el populismo de cualquier nombre.

Por ejemplo, ¿quién puede creer que la convocatoria por punteros y favores resulta coherente con la independencia del Poder Judicial? ¿Acaso los favores no pasan por jueces “servilleta”, pisa expedientes y avisadores de inspecciones judiciales? Con una justicia independiente ¿cuánta corrupción de favores seguirá vigente? ¿Cuánto populismo poronguero quedará en pie?

La suposición que con discursos de campaña se pasa a “borrón y cuenta nueva” es ingenua, de toda ingenuidad, pues cada ciudadano independiente  observará cómo tratan los legisladores massistas las leyes contra la corrupción cristinista. Allí sabremos quienes son.

También veremos cómo juegan en el Presupuesto y en los decretos de Necesidad y Urgencia. Cómo acompañan la porquería iraní o duermen la siesta venezolana, con pajarito y pajarones incluidos.

¿Y en cuanto al funcionamiento del mercado? ¿Van a cantar la marchita abrazados a Moreno o les dará vergüenza ajena sus papelones y fracasos?

 Desconfianza macroeconómica

La tercera desconfianza es la peor. Surge en el campo macroeconómico. En el gobierno, en la intendencia y ahora, Massa hace política gestual, sin definiciones. Con omisión culposa en el campo económico.

¿En qué momento de la gesta proselitista…nos confesarán que hemos estado viviendo más allá de nuestras posibilidades?, se pregunta Eduardo Levy Yeyati (Perfil 13/7 p.37)

Para entender adónde vamos no hay otra alternativa que estudiar las posturas de los colaboradores Miguel Peirano y José Ignacio De Mendiguren. Con una duda: en caso que éstos se equivoquen otra vez, ¿cuál será la capacidad crítica de Massa? ¿Estará preparado? Los intendentes alcanzan para administrar un presupuesto, no para crear riqueza, esa es la función de los presidentes.

Es que los señores mencionados fueron funcionales a Cristina, en lo que podemos llamar “industrialismo politizado”, es decir el proyecto fracasado de hacer industria con un modelo dirigido a ese fin a costa de los demás sectores y todos los argentinos.

El primer perjudicado es el Trabajo, como lo comprendió Moyano, también el campo al que le piden que compense con bajos precios los bajos salarios de la industria politizada.

Por supuesto que ello implica falta de pan, de divisas, reclamos salariales y un resultado: crecimiento cero, con socorro en el abismo financiero y calles indignadas.

¿Habrá olvidado que entre los trabajadores no quedan chirolitas y que los porongas no comen vidrio?

 Mientras crecen las lacras del cristinismo, inflación y atraso cambiario, imposibles de erradicar sin costo social y político, Sergio Massa prefiere una campaña “light”, sin entrar en materia, demostrando su gusto por el desconocimiento. Del electorado y de él mismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUEVO CONTRATO SOCIAL

On 24 junio, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Los independientes contamos con una lente poderosa para mirar la realidad.  La observamos desde los intereses de la Nación,  alejados de los partidos políticos pero atentos a sus resultados y realizaciones. Buscamos la convergencia de ellos con la Nación.

Conformando el 75% del electorado, evaluamos qué hacen los partidos por la Argentina o si sólo dirimen cuotas de poder. Revisar la política con rigor es  decisivo a la hora de cambiar o continuar con las viejas simpatías: no quedan electorados sumisos ni políticos indispensables. Prevalece el análisis y la disposición al cambio.

 El Frente de centro izquierda

Se ha formado un nuevo frente, muy necesario para consolidar alternativas no populistas en la política nacional. La unión entre los partidos Socialista, Gen, Radical, Ari-CC, Proyecto Sur y Libres del Sur, bajo la conducción de Hermes Binner, representa una gran evolución en la centro izquierda.

Algunos de sus principales protagonistas como Binner, Margarita Stolbiser, Alfonso Prat Gay, Ricardo Gil Lavedra, Rodolfo Terragno y Elisa Carrió, forman un conjunto que se caracteriza por su idoneidad profesional, prestigio personal, rechazo del populismo, de su corrupción y respeto por nuestras instituciones.

Sobresale Binner, porque siendo el menos conocido es el más exitoso en el ordenamiento y moldeo de su frente, son relevantes las actitudes de Ricardo Alfonsín, Elisa Carrió y Dante Caputo en bien de la unificación.

Escucharon la demanda independiente, pues actuaron uniéndose tras un objetivo común, diferenciándose de la política por líderes.

Más allá de las simpatías por la social democracia, este frente ha mostrado  un método político: dirección hacia objetivos con programas e interés en el  largo plazo. Aun así deberá responder a nuestro temor, que no es la misma Alianza que nos hizo cacerolear “que se vayan todos”.

Desorden y pérdida de identidad en el campo peronista

En continuidad con lo ocurrido en 2011 el peronismo se muestra dividido y sin una concepción política de largo plazo. El cristinismo, el delasotismo, el sciolismo, el denarvaísmo y el massismo no coinciden entre sí. Ofrecen enfrentamientos y pérdida de identidad por ambigüedad sistémica.

De Narvaez es el autor del fracaso de las negociaciones con PRO, aunque luego de la presentación del Frente Renovador ha quedado aislado.

Scioli demostró que no tiene nivel nacional, le falta definición y carácter,  como Lugones se ha suicidado en el Tigre. No nos alegramos.

Massa enfrenta al gobernador bonaerense, al candidato colorado y a la señora de negro, con intendentes asustados por la Cámpora, sin plan nacional.

Ubicado a mitad de camino entre cristinismo y oposición, su inseguridad,  demora y listado popurrí, no demuestran convicción. Sergio Massa no trae un pensamiento nuevo, sino el remedo ecléctico de uno agotado.

Hugo Moyano representa la visión politizada del Trabajo y Gerónimo Venegas un acuerdo económico de producción y trabajo.

El desencuentro de todos remite al peronismo que se entregó a Kirchner, desesperado por un jefe aglutinante. Sin proyecto K, continúa la ausencia de método y objetivos, en su clásico programa mesiánico: un líder carismático, cualquiera sea su proyecto.

Mientras tanto la corrupción menemista se asocia con la kirchnerista y ambas  con el caudillismo, en extremo opuesto a una socialdemocracia atenta a la Constitución. Lo peligroso de la interna peronista no surge de su inconsistencia discursiva, sino del riesgo que supone gobernar, o ser gobernado, por un conjunto disperso.

Los PRO-blemas

El PRO está pagando caro dos errores cometidos: la falta de presentación en las elecciones presidenciales de 2011 y su gruesa confusión entre gestión y Proyecto.

Este partido no ha mostrado un pensamiento de largo plazo abarcador de su aliado natural el peronismo federal, ni ofrece una opción superior a la alternativa para independientes: la socialdemocracia.

La insolvencia intelectual y política de un cómico, un árbitro y un rabino  sobre temas nacionales, aparte de sus éxitos personales, produce dudas entre independientes, lucen “de cada rancho un paisano”.

Dice Carlos Pagni (La Nación 17/6/13): “En el distrito más importante Macri debe resignarse, antes con De Narvaez, ahora con Massa, a ser una variable de la interna peronista” y “Estas innovaciones encuentran a Macri…carente de un desarrollo partidario y territorial completo”

Algo nunca compensado por un Proyecto preciso y profundo explicado por su líder con mención al Trabajo, prefiere referenciarse con profesionales en campañas electorales.

“La cancha esta inclinada hacia la izquierda” dicen algunos, “derecha es mala palabra” dicen otros, de modo que remontar la colina de la política nacional requiere un pensamiento abarcador, profundo y preciso, distinto de la gestión administrativa o decidir por encuestas. En política, el pensamiento político es irremplazable, allende las redundancias.

Las fuentes del Pro, una conservadora que re-valora la base popular, otra liberal que entendió que la nación no es un mercado y la popular que comprende la necesidad de crear riqueza, no están integradas. Razón por la que no surge la asociación Riqueza & Trabajo que debería unir a peronistas y Pro. No la han madurado.

El frente de centro-derecha

Los independientes demandamos una sociedad abierta, ésta no se  logra sin competencia entre enfoques genuinos, como una centro-derecha competitiva con la izquierda moderada.

El peronismo federal y PRO no han llegado a una síntesis  sustentable a pesar de reclamos independientes, ¿serán Sergio Massa y los intendentes un factor de encuentro? Sabemos que se acercan a empresarios y financistas,  entienden que la creación de riqueza es condición “sine qua non” para obras, financiamiento y distribución, aunque por el momento sólo  formulan posiciones electorales.

El Frente de centro-derecha está en deuda, demorado ante a su competidor, no ofrece una reflexión importante y se diluye en liderazgos personalistas. A ojos independientes, es tan necesario como insuficiente.

Destino de los “sin relato”

El eslogan “que se vayan todos” ha quedado dedicado al gobierno populista, rechazado por sus ataques a la justicia y la prensa, impericia económica, corrupción y muertes causadas por la misma.

A Cristina no le queda “relato” para disimular los hechos, enfrenta la falta de un candidato a su sucesión y la miseria en los listados para legisladores. Se colocó del lado de algunos, no por solidaridad sino por poder, la han descubierto… grita su desespero.

La salida de Massa y el revés ante la Justicia conforman una derrota política y otra institucional. Sin CGT y CTA, sin intendentes relevantes, ausente la clase media y la economía en estanflación, el cristinismo se derrumba en su cueva.

                                                    Nuevo contrato

El proyecto de poder del populismo ha sido derrotado por nuestra Cultura: el fallo de la Corte Suprema. Este no llegó solo, sino de sentencias anteriores y ellas de jueces alentados por independientes. Nuestra clase media, la opinión pública, las redes sociales y la Constitución lo hicieron.

Un nuevo contrato social emerge entre fragmentos y facciones de nuestra miseria política.

 

 

 

 

EL PROYECTO CALIDAD

On 19 mayo, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El fenómeno populista que hoy degrada nuestra política no puede ser tratado como una cuestión kirchnerista o cristinista, sino como un caso más de una falla mayor. Si no la corregimos se repetirá.

  Falla cultural en nuestra política

 A partir de la sanción de la ley Sáenz Peña en 1912, nuestro país arribó a dos  realidades sociopolíticas diferentes y opuestas. Primero, un fuerte progreso de inclusión social, al incorporar un gran número de personas de toda condición a las decisiones políticas de la nación.

Segundo, un retroceso en los soportes y demandas culturales de la política, debido al voto obligatorio, que incluyó a millones de personas de bajo nivel cultural.

El progreso social de nuestro país logrado con la ley Sáenz Peña, llegó de la mano del atraso cultural en la política, como resultado de la misma ley.

Hasta entonces prevaleció el pensamiento político asociado a la cultura. Alberdi, Mitre, Sarmiento, Avellaneda, Roca y Pellegrini lo impulsaron desde el segmento de mayor nivel intelectual de nuestra población. Mientras que el lugar político ofrecido al atraso cultural habilitó al populismo.

A partir de allí obtener votos en Cantidad agotó la cuestión política. Sin importar el nivel cultural de los votantes, por lo tanto sin lugar a soluciones de largo plazo, solo accesibles desde el conocimiento.

Nuestro desafío consiste en conciliar la solidaria y genuina inclusión social con el requisito cultural de incorporar el conocimiento a la política. No tenemos derecho a entrar al siglo XXI atravesados por el dogmatismo populista y la ignorancia.

 La crítica metódica

 Se trata de instalar la crítica metódica independiente. Ésta sostiene que la competencia electoral tiene sentido entre proyectos, no entre líderes y ganadores de encuestas.

Ha comenzado, es visible en tres manifestaciones: a) la caída de la participación de afiliados y simpatizantes en los partidos políticos, desde 80% a 20% en de diez años, b) las marchas de independientes, con millones de participantes, auto convocadas, sin caudillos ni partidos políticos c) el pedido independiente de ¡únanse!, que no solicita un acercamiento electoral, sino un Proyecto de Nación compartido.

¿En qué se diferencia la política por Poder de aquella guiada por el Conocimiento? La diferencia está en el método. Pues mientras que la primera va por líderes, la segunda se concentra en objetivos, ubicando a los políticos como ejecutivos reemplazables.

El alineamiento detrás de líderes, deviene en facciones, enfrentamientos entre unos y otros, mientras que la acción por objetivos une la acción social tras éstos. Hace de guía del trabajo político.

A lo largo de cien años de democracia de mala calidad, hemos seguido dos fórmulas para acotarla: asonadas militares y guerrilla, intentos desesperados de pésimos resultados. En cambio, girar hacia la crítica metódica a partir el Poder de Veto de los independientes, es un ensayo no electoralista de largo plazo. 

 Nuestro Poder de Veto

Los contrapesos al populismo y al electoralismo que lo eligió, son la Prensa, la Justicia, las Redes Sociales y la Educación, todos instrumentos de la Cultura y a mano de  nuestra clase media. Conforman nuestro Poder de Veto.

Requieren un nivel cultural mayor que el que sirve a la demagogia y representan el objetivo independiente: reponer la Cultura a nuestro acervo político.

En la política electoralista el ejercicio democrático abarca dos períodos, la campaña electoral y el gobierno, aunque en la práctica al momento de gobernar, los cuadros se acomodan para acrecentar su poder y triunfar en las elecciones de medio término.

Círculo vicioso que deja a nuestra política abocada a la “rosca” electoral, destinada a ganar elecciones sin solucionar problemas reales ni el futuro.

 La crítica metódica en los partidos políticos

Hace un año, sostuvimos la necesidad de actuar por Frentes articulados siguiendo las alternativas de centro-derecha y centro-izquierda. Actualmente, en la primera de ellas, el peronismo y el macrismo giran alrededor de líderes sin pensamiento político compartido.

Pero mientras Moyano, De Narvaez, Massa y Scioli no van en una clara dirección y apañan la ambigüedad de los últimos, el PRO ha iniciado una acción  definida en cuanto a la libertad de prensa. Una diferencia profunda con la ambigüedad peronista. No apuntala a un líder sino a un objetivo social y político.

En la segunda, el radicalismo se muestra en evolución positiva hacia Ernesto Sanz, pero ¿su proyecto coincide con Binner o conforman un matrimonio por conveniencia? Aunque, comparten el rechazo al populismo en Prensa y Justicia y su  aceptación generosa del Decreto macrista representa un anhelo independiente.

Nuestros partidos van comprendiendo que la sociedad demanda acciones unificadas contra todo dogmatismo, que rechaza al personalismo y no aprueba la “rosca electoral”. Sino la demanda por objetivos y el reclamo por resultados. Métodos culturales de la sociedad abierta.

 

Demandas independientes

 

Las requerimos a partidos y legisladores, para que las adopten si quieren  nuestro voto. No llevan sello de izquierda o derecha.

  1. Justificación moral de la política. Demandamos la justificación moral de los actos de gobierno, no aceptamos la política como cuestión de hecho, cuando por todo objetivo se propone el Poder. Nuestra Cultura supone límites éticos que el populismo desprecia, como la corrupción. Significa el rechazo de todo populismo.
  2. Desmantelamiento de la Corrupción. Debido a la corrupción en el Poder Ejecutivo nuestro país carece de autoridad moral. La gobernabilidad está en juego en momentos que se pretende subyugar a la Justicia. Una situación  límite. Pedimos la renuncia de los ministros comprometidos e iniciar Juicio Político a los máximos responsables. Más un acuerdo entre legisladores para desconocer el blanqueo de capitales.
  3. Reconstrucción de la moneda.  Nuestra moneda ha sido envilecida a partir de la súper emisión monetaria. No nos sirve como medio de pago ni forma de ahorro por su constante pérdida de valor. Exigimos el retorno de la autonomía del Banco Central y el establecimiento de límites precisos a la emisión monetaria. Cuidar la moneda es defender al trabajo, aúnan ética y eficacia.
  4. Giro hacia el Trabajo. Su función social es ordenar nuestras familias y alejar a la juventud de drogas y delincuencia, pero está siendo destruida por la ineptitud del gobierno: Inflación y Recesión. Como no pueden ser enfrentadas al mismo tiempo y la primera determina a la segunda, requerimos acciones para detenerla. Que los legisladores definan límites precisos al gasto público y su financiamiento por emisión monetaria.
  5. Justicia social e Independiente. Los independientes demandamos una Justicia con calidad de árbitro, entre el Poder Ejecutivo y los ciudadanos. Ello significa justicia social y a la vez justicia independiente. Ninguna puede ser disminuida, menos cuando el gobierno busca inmunidad delictiva y atacar a la prensa. Nuestro respeto por la Corte Suprema es hoy mayor que por el Poder Ejecutivo.
  6. Prensa libre. La misma funciona por popular, actúa como correa de transmisión entre necesidades ciudadanas y gobierno. Todos los días.  Los periodistas vigilan la calidad institucional, hacen a la Calidad democrática. Nuestro apoyo al periodismo independiente es total.
  7. Educación rigurosa. Demandamos rigor intelectual por sobre el facilismo para aprobar cursos y la educación previa de los maestros.

 Demandas formales:

1.    Listas Sábana. ¿Por qué nuestro Congreso puede aprobar leyes como las que afectan a la Justicia? Es que nuestros “representantes” no han sido votados por el pueblo, sino incluidos en su lista por la cúpula partidaria. De modo que representan al partido y cuando éste los conmina desprecian la voluntad de los representados. Demandamos terminar con las listas sábana en el 50% de los representantes.

2.    Proceso electoral. Sin Justicia electoral suficiente vamos derecho a un conflicto inaceptable, buscado por el totalitarismo para prolongar su poder.

                                         Rebelión Independiente

La Calidad democrática depende del Pensamiento político, cuando no lo hay o expresa un dogmatismo, se manifiesta en electoralismo o dominio totalitario. Ambos inaceptables. La rebelión independiente está en marcha.

 

 

 

 

 

 

LA MOVIDA INDEPENDIENTE

On 5 mayo, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Las movidas del 13S, 8N y 18A, con un público de más de un millón de personas en todo el país, ¿conforman un Movimiento o una corriente de opinión?, ¿han llegado para mejorar o superar la oferta partidaria? ¿Representan un ataque conjunto al populismo y la partidocracia? El movimiento se demuestra andando, mientras tanto el análisis vale.

 En nuestros 200 años recién cumplidos no hay registro de una movilización semejante, auto convocada, sin partidos ni caudillos. Algunos la entienden  como un rechazo al gobierno, sería minimizar su significado, cuando se trata de una iniciativa trascendente.

Representa nuestro acceso a la madurez política, superadora de la  ambigua y personalista oferta partidaria. Demanda un Pensamiento guiador, no líderes carismáticos sin proyecto.

Sin líder, aunque formando la Opinión Pública, es a un mismo tiempo reemplazo del Populismo, y rechazo a la versión electoralista de la política.

Es el desprendimiento de nuestra clase media con respecto a los partidos políticos en el gobierno y la oposición. Sosteniendo que si el primero no nos representa, tampoco los opositores. Algo que ocurre desde hace años, cuando  pedimos que “se vayan todos”, comprobando ahora que la miseria electoralista continúa en los partidos.

Es verdad que los independientes solicitamos la unión entre ellos, aunque no por percibir su virtud, sino  para derrotar al populismo. Y tal que al día siguiente de las elecciones volveremos a ser independientes, pues los frentes posibles se aglutinan solo ante la proximidad electoral. No sobre la innovación, menos sobre la convicción.

Estamos ante a una demanda emergente, históricamente nueva, su tamaño y adhesión crece en cada presentación, que gobierno y oposición no han podido capitalizar, inducir, gobernar o influir.

Les falta mucho para ello, la desconfianza por la partidocracia se ha convertido en constante política.

 Una sociedad independiente ha nacido. Espontáneamente convocada y unida por redes sociales, dispuesta a reclamar por Temas de interés nacional, expuestos por la prensa y debatidos en redes sociales.

Son los de Justicia independiente, prensa libre, corrupción intolerable, inflación insostenible, inseguridad insoportable, clientelismo indefendible, relato mentiroso y muchos más.

Augurando, con su fuerza crítica, una sociedad abierta. No influible, aunque convocante de políticos e intelectuales, empresarios y asalariados, la Iglesia y el hombre de la calle. Este es ahora el gran protagonista. Un individuo no-masa, hábido de valores, reglas de juego y exigente en calidad política.

Nuestro presente ha sido perforado por ésta realidad, lejos de partidocracias “a pura encuesta”, buscando candidatos “como mide” y  políticos personalistas. La conducción política no se mide, se ejerce, pero desde un pensamiento. Este requiere imaginación y proyecto, nunca correr detrás de los votos, como en nuestros partidos.

 El Método independiente:

 El trabajo iniciado por los independientes plantea una pregunta que  ha sido respondida en los hechos: ¿cómo hacer la política, trabajando sobre el poder, desde un espacio no partidario?

 Consiste en dedicar un pequeño esfuerzo para contestar un mail, iniciar otro, hacer una broma sobre un funcionario, escribir un artículo o un libro y más en general: formar la Opinión Pública.

A sabiendas que ésta será recogida por nuestros políticos, dadas sus angustias  por falta de adhesiones. Entonces, por vía indirecta se privilegia un pensamiento y se rechaza o refuerza a un partido según sus resultados.

Los chistes sobre Lorenzino, ayudaron a crear un enfrentamiento interno en el  gobierno al respecto de la inflación y el tipo de cambio. En un efecto complementario de libros o artículos escritos, ellos nos hicieron reír, contribuyendo como pocos a desacreditar la grotesca ineptitud del gobierno ante la inflación.

Así como las firmas solicitadas por ONGs para influir sobre legisladores no dogmáticos, que tuvieron enorme resultado y mostraron el método independiente en acción. Todo ello junto a la magnífica auto convocatoria a ocupar las calles, que seguirá ocurriendo.

 La tecnología de Internet nos permite hacer política desde nuestras casas, con un chiste, un tuit, un artículo o un libro. Así, los independientes “votamos”, sin comicios, todos los días.

La formación de la Opinión Pública es un trabajo cultural. La búsqueda de votos un afán de poder.

No es lo mismo el esfuerzo dirigido a la consideración de nuestros congéneres, que el mensaje interesado, ambiguo y personalista de nuestros políticos. La diferencia está en la calidad del mensaje.

Formar la Opinión Publica es derrotar al populismo y no implica partidocracia. Se trata de objetivos diferentes, pues mientras que el populismo debe ser derrotado por anti-sistema, el partidismo debe ser ayudado hasta que madure, por exigencia independiente.

 Cómo votar

Si nuestro país perdiera a sus independientes incluyéndolos en algún partido,   habría perdido su capacidad crítica. Con grave daño para nuestra  madurez política.

Por otra parte la Constitución señala que los partidos políticos son los únicos encargados de representar a los ciudadanos en los comicios. Entonces  resulta indispensable encontrar una solución coherente con ambas premisas.

Consiste en votar por el partido menos dañino, para volver ese mismo día a la posición independiente, crítica, analítica y exigente. Hasta que nuestros partidos maduren.

Es decir, podemos votar sin perder nuestra condición de independientes, que significa revisar el voto emitido a la vista de los resultados durante el período de gobierno. Sin dogmatismo.

Por ejemplo, lo realizado por los legisladores ganadores en 2009 fue nada menos que vergonzoso, como el bochorno electoral 2011, ambos demuestran el sentido y validez de la crítica independiente. Votar y mantener la independencia. Ese es el método en la democracia de mala calidad.

 Pobreza electoralista:

En los últimos días hemos visto crecer el número de partidos peronistas, muy lejos de la síntesis que reclamamos los independientes. Uno guiado por Hugo Moyano, otro por “Momo” Vengas, y tal que, sin juzgar a cada uno, podemos visualizar la dispersión política que significan.

Como si fuera poco, la reciente reunión del Consejo del Partido Justicialista dejó a éste como conjunto de alcahuetes, dispuestos a apañar la corrupción expuesta por Lanata, ahora en tribunales, y a atacar a la Justicia para asegurarse impunidad. Todo ello presidido por el gobernador Scioli en el paroxismo de su ambigüedad.

El pensamiento especulativo-electoralista de los jefes peronistas va demostrando que se dirigen hacia la pérdida de identidad política. La misma que azotó al radicalismo, hasta imponerle presentaciones en Frentes.

Si miramos a la centroizquierda veremos allí la misma miseria incontinente. Por un lado Binner y su socialismo elegante, enfrentado por los furibundos que no  reconocen ni al radicalismo ni a Carrió. Y sobre todos ellos, una gruesa capa de indefinición acerca de la realidad: inflación, estatismo corrupto e inseguridad rampante.

Una izquierda sin precisiones no es sinónimo de calidad, como demostró la Alianza. Pero explica el giro de algunos radicales y su baja aceptación en las encuestas.

Mientras tanto el PRO busca representantes de cualquier manera, porque no arriban solos, no encuentran el atractivo político suficiente, sólo una administración. La inteligencia emocional, propia de la política, nunca les llegó.

 Entonces los independientes preguntamos:

1. Después de cacarear durante todo el siglo XX sin resultados, ¿hacia dónde nos lleva la Partidocracia?

2. ¿Podemos dejar la Patria en manos electoralistas y personalistas?

 

 El Populismo ante su derrota.

El populismo va hacia su derrota electoral, debida a sus pésimos  resultados, en el campo institucional y económico, ante la clase media y la trabajadora. Resultan previsibles sus actos desesperados para ocultarlo, como los ataques a la Justicia y Clarín, negación de la corrupción y del explosivo desborde  del dólar.

Mientras tanto, la crítica independiente continuará por Internet, con ocupación de las calles y formación de la Opinión Pública.

Hasta ganar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UNA ALIANZA MORAL CON METODO ECONOMICO

On 1 abril, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 Nuestro nuevo Papa es ante todo un líder religioso, con enorme predicamento en todo el mundo. La dedicación de toda una vida a la religión, su firme determinación y extensa amabilidad, fundamentaron el resultado cardenalicio.

Pero el hombre Jorge Bergoglio tiene también otro liderazgo basado en su  humildad, desprendimiento, conocimiento y definido carácter, sostenedor de aquellas virtudes. Una fuente ético-moral que por sí sola determina liderazgo y reconocimiento.

Por la vía de la Fe o la ético-moral, abarcando el extensísimo abanico que va desde religiosos a agnósticos y otras religiones, Francisco  se nos ofrece como un referente de altísima calidad. Con él los argentinos ya no estamos a la intemperie, vamos por nuestro rearme moral.

La necesidad de ese refuerzo surge ante el deterioro anímico: el fracaso del “modelo-C”, sin claras alternativas todavía.

Política y pobreza

 El uso político de los pobres está en el centro de la agenda populista, pero en las antípodas del amor al prójimo, mensaje cristiano por excelencia, ofrecido por Jorge Bergoglio.

Por eso, al gobierno le resultó difícil asimilar la decisión de los cardenales, enviando una carta fría y formal al primer Papa argentino y sudamericano. Demostrando temor a perder la influencia de su “relato”, devaluado ante la magnitud moral de Francisco.

Para los demás argentinos, la llegada del Papa es un orgullo, se trata del reconocimiento a su virtuosa dedicación a los pobres, rechazo de la  corrupción y autoritarismo, en un hombre simple dispuesto a re-ligar a los hombres con su  Dios. Más allá de los ritos.

Francisco evoca una comunión, opuesta a la estrategia de generar conflicto como dinámica política. Su modelo Ético es incompatible con el de Poder, y dice: “poder es servicio”.

 Cristina ha quedado descolocada. Si enfrenta al Papa pierde su menguada popularidad, si sigue a Francisco pierde el uso de la pobreza, aunque su política económica demuestre lo contrario.

Creyó que su “relato” prevalecería, pero en un país de gran clase media y cultura europea, como es Bergoglio, resulta una misión imposible. Enfrentar a la Iglesia y la Cultura es un proyecto ingenuo, de toda ingenuidad.

 Esa descolocación ético-política quebró a sus seguidores. Algunos optan ingenuamente por influir sobre el Papa, otros más realistas, admiten su derrota moral. Y atacan.

Es por eso que Manuel Mora y Araujo dice: “…esta fisura dentro del oficialismo bien puede ser la primera consecuencia mayúscula del papado de Francisco en la política argentina” (Perfil 20/3/ pag.31)

 Vale indagar sobre la brusca manera de Cristina de girar sobre su postura inicial, ¿Cuál fue su cuenta? Sin los trabajadores, sin la clase media, sin el peronismo, sin la comunidad judía, sin el campo, sin plan económico en pleno derrape cambiario, sin Chávez y sin reelección. ¿Puede enfrentar a la Iglesia con un Papa argentino, respetado y querido?

Cristina no pudo duplicar la apuesta, mostró su debilidad y reculó. Trata de “acordar” con el Papa, ganando tiempo valioso en una campaña electoral con gran  deterioro económico e ineptitud para resolverlo.

Todo el conjunto abona al optimismo sobre nuestra Cultura, porque si ésta ha aceptado un gobierno de pésima calidad, también ha formado a un hombre preparado para conducir la religión más influyente de occidente. “No cedamos ante el pesimismo”, dijo el Papa, construyendo rearme moral.

 Todos los caminos conducen a Roma

 A partir de 1917 el comunismo intentó politizar la pobreza con un objetivo preciso, alcanzar la “dictadura del proletariado”. Aquel intento fracasó, comenzando su derrumbe definitivo a partir del nombramiento del Papa polaco Juan Pablo II, Carol Wojtyla, en 1978. Hacia 1989 la tarea estaba cumplida, caía el Muro de Berlín y se terminaba el comunismo, aunque había nacido el segundo intento de politizar la pobreza: la Teología de la Liberación.

También entonces desde el Vaticano, tras el análisis de Benedicto XVI, surgió la decisión de terminar con el relato religioso-politizado, ofreciendo en su reemplazo la Teología de la Pobreza, expuesta por los obispos en Aparecida. Entregada en mano por Francisco a Cristina.

En nuestros días el populismo de Estado, propiciado por Venezuela y Cuba, con difusión en Argentina, Ecuador y Bolivia, vuelve a intentar la politización de la pobreza, uso de pobres para fabricar poder, a partir del Estado y líderes arbitrarios-egocéntricos-primitivos.

Justo cuando la Iglesia propicia un Papa con otro pensamiento, pues el amor al prójimo no implica sublevación política sin destino. Cristo no lo concibió así.  Y la ética cristiana está en los cimientos de nuestra cultura.

 Una Alianza moral, con método económico.

 Nunca antes nuestro país tuvo la oportunidad de contar con una enorme luz moralizadora-movilizadora como la que tenemos con nuestro Papa. Nunca antes nuestra inteligencia emocional alcanzó para enaltecer a un hombre de profundo sentido social y práctica conservadora. Nada populista.

La alianza moral con Francisco es espontánea, nuestra gente rechaza la existencia de la pobreza, conoce el enorme problema económico-social actual y comprende que: “la pobreza es un hecho económico”.

Moral y método económico van de la mano, éste es la contraparte fáctica de toda ética, la pobreza demanda pan, trabajo y educación a ser producidos.

 Las fuentes de nuestra pobreza

 A lo largo de los últimos diez años, pero en especial a partir del primer gobierno de Cristina, se fueron desarrollando dos formas de generación de pobreza: emisión monetaria desproporcionada y atraso cambiario. Ambas generan otras, como perdida de inversiones y trasiego de pobreza, (desde empleos privados a públicos).

 A)  Emisión desproporcionada: Consiste en fabricar más moneda que la necesaria para adquirir los bienes y servicios de la economía. (Emisión del 40% anual con crecimiento del PBI al 1%)

Determina aumento generalizado de precios. De interés político para el gobierno, se la usa para contar con “caja” destinada a comprar voluntades, aunque la suba de precios deteriore el salario real. Es nuestra miseria política por excelencia.

 B)  Atraso cambiario: Es la práctica oficial para que el aumento de precio del dólar sea menor que el de otros precios, se usa para frenar la inflación. Pero las empresas pierden capacidad competitiva y despiden personal. Es impericia económica por excelencia.

 Son las politicas productoras de pobreza del Modelo-C y requieren dos soluciones:

Detener la emisión espuria. Es sofocar la carrera de precios y salarios con un principio elemental: “cuando no se puede vender no se puede remarcar”. Aplicarlo ahora es perder algunos votos, esperar las elecciones, muchos más. La recesión llegará de todas maneras, pero por pérdida de consumo, de inversiones y fuga de capital. Como ahora.

Elevar el tipo de cambio para evitar desocupación. En medio de alta emisión es crear más inflación. En un escenario recesivo, necesario, no crea inflación, actúa a favor de exportaciones, superávit comercial y fiscal, con demanda de trabajo. (El escenario recesivo es el precio a pagar para resolver la inflación).

 Este es el momento en que Cristina paga la irresponsable manera de ganar las elecciones 2011: a “guitazos”, hipotecando el futuro. Los intelectuales populistas le vendieron un buzón y ahora no le ofrecen salida, los chicos camporistas se cuelgan de sus polleras sin brindar soluciones y los múltiples ministros de economía se amontonan en el rincón, de los sobrantes.

Mientras tanto, el gobernador Peralta derrotó al camporismo en su propia cueva, demostró lo que quiere el peronismo desde Santa Cruz a la Quiaca, y que: enfrentar, diciendo las cosas por su nombre, es el método ganador.  Daniel Scioli debiera tomar nota, y la oposición acompañar este rearme moral.

¡Hasta el 18!