REFLECCIONES ECONOMICO ELECTORALES

On 2 junio, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Los independientes miramos con atención las volteretas electorales de nuestros partidos políticos, no demuestran hacia donde se dirigen, qué futuro eligen y qué nos ofrecen. La máxima que los guía es la de crecer en ambigüedad, abarcando el mayor número de votos, sin comprender que sin identidad no contarán con fidelidad y gobernabilidad y las contradicciones internas los llevarán a la impericia.

Todo ello cuando electorado intuye la necesidad de que el mismísimo 1º de Enero de 2016 sea expuesto un plan económico exhaustivo para quebrar el maleficio de la década perdida, recomponiendo credibilidad y confianza.

Lo peor de la ambigüedad es que significa incompetencia por choque intra-políticas-económicas, cuando el electorado hoy se encuentra “sacado” por la impericia económica.

¿Acaso no se aplicó un plan populista para luego pasar a la ortodoxia financiera o un plan industrialista para caer en alta recesión industrial y pérdida de trabajo? ¿Acaso el cristinismo no termina hocicando ante el Club de París, el Ciadi y los holdauts?

Al impulsar la quiebra de su propio modelo, en Enero pasado, Cristina demostró que en materia económica la realidad supera al relato.

Ejemplo preciso para FAU, pues no es lo mismo socialismo utópico que capitalismo humanista, el primero es estatismo a fuerza de endeudamiento o emisión, el segundo, de austeridad republicana, respeta propiedad, mercados e inversiones, es políticamente viable y socialmente entusiasmante.

Esta discusión inconclusa es la que determina el carácter de lo que ofrece FAU, mientras se resuelve el 75% independiente permanece en ascuas o sospechando: “¿frente exuberante en in-definiciones económicas?”

En el campo de centroderecha la dispersión no es menor, Massa, Macri, De la Sota, conservadores y nacionalistas, no forman un conjunto coherente, cuando ese electorado reclama a gritos una derecha unificada. En ese sector, ¿quién puede oponerse a un acuerdo Massa-Macri?, mucho más si éste se tornarse en Macri-Massa en el siguiente turno.

Significa la síntesis entre una economía política y otra neo-liberal con sinergia por consolidación. Se sumarían los votos de la acción política massista con la austera gestión macrista, de bajo nivel de corrupción, con coherencia interna y resultados pre-visibles.

En Alemania, la alianza democratacristiana con el partido liberal es clásica, de enormes resultados, ¿por qué no capitalizar esa experiencia? Además, aportaría una enorme definición a nuestras relaciones exteriores.

 

La Opinión del centro democrático

 La demanda de un mínimo de coherencia entre la política y la economía, nunca alcanzada por nuestros partidos, ha producido la retirada de los independientes. Entonces, cuando ahora se los busca, las definiciones sobre la participación del Estado, la emisión monetaria, el tipo de cambio y el modelo de crecimiento, resultan indispensables.

El amplio centro democrático quiere saber qué traen los partidos en lo económico, comprende que ambigüedad es huida y que su propia inclinación definirá los comicios.

En éste siglo lo económico es determinante, ya no hay masas ni caudillos.

En FAU un “giro a sinistra” en lo económico significa pérdida de caudal electoral, pero una socialdemocracia creadora de riqueza por exportaciones no implica el abandono de demandas sociales, sino la vía para concretarlas. Y continuaría la lógica alberdiana de economía federal-liberal, afín a nuestra Constitución, recuperadora de recursos económicos para quienes los producen, con justicia económica y social a nuestro interior.

En la centroderecha, capitaneada por Massa y secundada en los hechos por el macrismo, el retorno a los superávit gemelos es un atractivo mayor que el industrialismo populista, solapado tras el ex ministro de industria kirchnerista que revista en esa tropa.

¿Por qué no imaginar un gobierno massista con el Banco Central en manos de Sturzenegger y los ministerios de Agricultura, Energía, Transportes y Obras Públicas para el macrismo?

Mejor como acuerdo de gobierno, que como coalición electoral. Pro conservaría identidad y libertad de movimientos.

En simetría, ¿por qué no prever un Banco Central con Prat Gay, un ministro del interior radical, un ministro socialista para Cultura, Educación y Salud y una economía de izquierda frondicista, donde Agricultura y Petróleo fueron vías al desarrollo. Qué error sería desperdiciar la impronta anticorrupción de Carrió por no acompañarla con un capitalismo humanista afín al centro democrático.

Todo ello como en la mayoría de las democracias europeas, donde los políticos proponen coaliciones y los independientes disponen, ahora con paliza electoral a los partidos clásicos. Especialmente en España, donde se derrumbó del socialismo utópico, antes con Zapatero ahora con Rubalcaba.

Es que en Occidente ya no hay alternativa viable que no incluya el crecimiento económico, rechazando todo déficit público porque hipoteca el futuro. No es demanda capitalista sino requerimiento social.

Antes, las derechas hacían a la economía como las izquierdas a lo social, ahora el crecimiento económico es demanda social y laboral. En sociedades de clase media no queda lugar para izquierdas sin aptitud para el crecimiento. Lo dijo Clinton con otras letras, aquí seguimos en Babia.

Ello crea un lugar distinguido y determinante para el desarrollo tecnológico, superador de izquierdas y derechas, demostrado en la eficiencia de nuestro sector agropecuario y en la alternativa petrolera Vaca Muerta, de tecnología privada y extranjera. Y entre nosotros la “tecnología de la liberación” (por Internet) ha demostrado su poder de fuego.

Pero, ¿qué es el desarrollo tecnológico en la economía sino la introducción lisa y llana del conocimiento y la información en el corazón mismo de la política?

En el paradigma de inversión tecnológica como palanca económico-política, la derecha Massa-Macri lleva una cabeza de ventaja (doble sentido vale) con respecto a la oferta ideológica de centro izquierda. Cuenta con posibilidades financieras con sólo mostrar un camino económico-tecnológico, por predecible y de repago asegurado.

Es más, también en este costado es donde aparecen las esperanzas para el Trabajo, armador esencial de nuestro equilibrio social, sin él no hay esperanza duradera. Ese sector sólo tiene posibilidades alejado de la politización, es que la palanca tecnológica magnifica su productividad, piedra basal de toda remuneración.

La convergencia en el éxito económico vincula las necesidades laborales con el proyecto de centroderecha. Cuando la limitación massista a la prolongación de los mandatos sindicales asegura una lógica contra hegemónica. Respetable. Duradera.

 

Tres reflexiones desde el centro

 1. Ya no interesa la conquista de Poder, sino la construcción del Futuro. El mismo determina, poco a poco, nuestro presente.

2. Ya no interesan los partidos políticos sino la Argentina y ésta como unidad, desde el costado que se mire, izquierdo o derecho.

3. Cuando entra la imaginación y el conocimiento sale la mugre de la corrupción.

 

 

 

 

 

NUESTRO VETO CREATIVO

On 19 mayo, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Entre 1984 y la actualidad sufrimos un giro dramático en la representación política, pues los afiliados y simpatizantes de nuestros partidos políticos pasaron del 73%* al 25% del electorado actual. Significa el desarrollo de la crítica política que, llegada en plena democracia, expresa falta de resultados al gobernar. No resulta de un golpe militar, sino de una actualizada revisión social que modifica nuestra estructura política.

(* Ipsos-Mora y Araujo “La argentina Bipolar”)

Expresa una realidad subyacente: “Ya no hay masas… hay independientes”.

En otras partes del mundo se da la misma declinación partidaria y crecen los independientes, desde Italia que votó a un cómico burlón de los partidos, a España en que los dos principales apenas superan el 60%, o Estados Unidos donde los independientes superan a los republicanos y a los demócratas; como señala Moisés Naím en “El fin del poder”.

Estamos en una época de volatilidad para los partidos políticos que requiere coaliciones-estables para gobernar. Ante ese  panorama, los independientes actuamos en la corrección de la miseria política de esos partidos: hacia una democracia de mejor calidad.

En 2001 salimos a la calle al ritmo de cacerolas para pedir “que se vayan todos” logrando desprestigiar al gobierno. En solo días la Alianza había terminado abruptamente, dejando inaugurado nuestro Poder de Veto.

Años más tarde, en 2012 y 2013, volvimos a las calles,  otra vez con cacerolas y pancartas contra el populismo y por una Prensa y Justicia independientes.  En Octubre 2013 el gobierno sufrió su peor derrota electoral, perdiendo toda posibilidad de modificar la Constitución. Otra vez funcionó nuestro Poder de Veto.

La dinámica de vetar queda expresada como: “una victoria electoral no es una victoria política”. Pues la Alianza había ganado las elecciones en 1999 y veinticuatro meses después había perdido su capital político, en 2011 el cristinismo ganó las elecciones con el 54% de los votos, perdiendo la mitad veinticuatro meses después.

Nuestro veto actúa más rápido que la agenda electoral.

Augura un rápido desgaste para el gobierno 2016-20 si éste se demora en actuar, demuestra la necesidad de acordar ahora mismo las nuevas síntesis interpartidarias. La gobernabilidad del próximo gobierno sufrirá la capacidad crítica instalada, así que las uniones-permanentes por mayor gobernabilidad resultan más necesarias que las uniones-electorales para 2015. Comienzan a tener entidad los acuerdos de gobierno pos-electorales.

Mientras tanto se va produciendo, tema por tema, el pensamiento ordenado, previsible, de largo plazo, de nuestros independientes. Su maduración está en marcha a la luz del protagonismo alcanzado, logrado a pura crítica y análisis, a información y conocimiento, formando la Opinión Pública sobre la perspectiva 2016-20, prefiere el trabajo intelectual a la lucha por Poder y su inmensa inmoralidad. Ensaya su Veto Creativo.

 

Análisis Crítico Independiente

(Se ciñe al período2016-20, se refiere a Ética y Economía y sólo a los partidos emergentes, de interés independiente)

1.     Ambigüedad en el Pro.

El partido de Mauricio Macri contiene un sinnúmero de inconsistencias políticas a pleno contraste con su coherencia administrativa. Por un lado, pretende ser un partido moderno aunque guiado por un líder único que saltea la voluntad partidaria. Por otro, parece bambolearse entre el apoyo de Cristina, el de algunos radicales, la aproximación a líderes sindicales y la falta de iniciativa desde sus segundos.

Manifiesta inmadurez política y ausencia de un proyecto político claro. Por eso lo elige Cristina y otra señora pretende sus votos. Por eso, las encuestas no lo colocan a la atura de sus competidores.

El acuerdo al juego de López, la firma en el proyecto del Código Penal, los acuerdos por la ESMA y las reuniones secretas con el gobierno, levantan una duda sobre el período 2016-20: ¿estará “el jefe” dispuesto a una lucha sin concesiones contra la impunidad o las conversaciones con Cristina implican lo contrario?

La duda contrasta con la decisión de FAU en cuanto a impunidad.

Una duda innecesaria, porque el Pro es de centroderecha y lidera la  fracción económico-liberal en momentos que el peronismo se reduce y el massismo se afirma, abriendo la oportunidad para una derecha unificada.

Dos derechas son menos que una y el largo plazo vale más que el cortoplacismo electoral. Los independientes demandamos síntesis, no conducciones divididas que a la hora de gobernar carecen de gobernabilidad, como el híbrido radical-socialista-derecha similar al de Alfonsín-De Narváez. También es cierto que detrás de la politización populista sin resultados llega el turno de la interpretación económica de la realidad, donde Mauricio Macri tiene algo que decir.

Aunque ante la volatilidad política, la falta de madurez y ambigüedad política observada, los números insuficientes en encuestas y la finalización del gobierno de Mauricio en la CABA, el panorama es incierto.

 

  1. 2.     Contradicción en el Frente Renovador.

Este frente se presenta como algo nuevo, pero es la renovación del pacto industrial-populista que soportamos a pura desgracia desde Perón a nuestros días. Fue la bandera del kirchnerismo, hoy ahorcado en esa cuerda.

Bajo el mismo llega un sector industrial subsidiado: desde el Trabajo con bajos salarios y empleo en negro, desde el consumo a fuerza de tarifas artificiales, desde el campo con bajos precios por retenciones y con energía barata desde el Estado.

Es la  suma algebraica de sectores que ponen, para que la industria reciba, con resultado neto de crecimiento cero y desocupación creciente.

Este modelo puede mirarse en Brasil, niño mimado de inversores, ahora en plena des-industrialización ante el fracaso de una industria basada en el mercado interno, menos competitiva que sus pares externos.

En nuestro país el populismo industrial fue pensado con razones políticas, nunca económicas, el Trabajo tragó ese anzuelo pero ahora piensa… y gira.

Aquella bobera politizada fue concebida cuando fluía otra realidad externa: “el deterioro de los términos de intercambio” y los precios de los productos industriales crecían más que los del sector primario.

Aquí, Macri acordó con el campo una disminución de retenciones que ensombrece a Massa, porque no lo entiende. En cambio el acuerdo de ambos  para la reducción impositiva al biodiesel muestra el camino de la centroderecha unificada.

El massismo debiera girar, como Mauricio, hacia la máxima de Martín Fierro: “cada lechón en su teta es el modo de mamar”, cada sector con su eficiencia es el modo de sumar, o el conflicto social llega inexorablemente, como en Brasil y Argentina, de la mano del fracaso industrial.

En el ámbito electoral, Massa cosecha adhesiones de peronistas como De la Sota, de desarrollistas como el MID y de ex secretarios de energía, sin  cuidado del modelo que prohíja. Es pensar a la corta, no sirve para gobernar.

 

  1. 3.     ¡Es la economía FAU!

El trabajo de acuerdo interpartidario realizado en FAU es original e indispensable en tiempos de volatilidad  política. Accede al largo plazo sin perder vigencia, es un Proyecto político en sí mismo.

Además, algunas figuras de FAU, como Carrió, “la fiscal de la república”, o como Binner, nos traen una esperanza: la de enfrentar la impunidad y llegar a una “Mani Pulite” como la del fiscal Di Pietro en Italia. De aquella acción resultó la destrucción de un enorme partido político corrupto.

Una acción ético-política como esa cambiaría nuestro horizonte social y político, recuperando valores, decencia y ejemplaridad. El FAU, más allá de la política, representa un movimiento social que enfrenta a la corrupción por razones éticas y económicas.

 Pero sus economistas no se sacan la pobreza de la boca, prefieren distribuirla mientras se avergüenzan de crear riqueza. Todo ello en el escenario de un país fundido, con inflación y recesión, que nos trae a la memoria a Fernando De la Rúa y la Alianza en la campaña electoral de 1999, cuando no se mencionó la economía. Ganó en las urnas, perdió en el gobierno.

¿Por qué tanta desconfianza hacia la riqueza si ésta puede ser el mismísimo motor para derrotar la pobreza? ¿A dónde pueden llegar buscando votos de derecha en lugar de proyectar un éxito económico como el de Felipe Gonzales en España o Bill Clinton en Estados Unidos? ¿No era Frondizi de centroizquierda? ¿Por qué jugar a perdedor cuando cuentan con economistas  como Prat Gay próximos al liberalismo ético?

¡No se llega a la Ética ganadora en medio de una Economía perdedora!

La demanda por bienestar es tan grande como la de ética, son plantas que crecen juntas y la Argentina su jardín.

El ancho campo de la Sociedad Abierta que los independientes propiciamos, abarca la coexistencia moderada de centroderecha, centroizquierda e independientes que dirimen. Lo estamos haciendo.

 

LAS VIAS DE NUESTRO TREN

On 1 abril, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El tren de nuestra Historia corre más allá de las voluntades individuales, pero si actuamos como conjunto podemos instalar las vías sobre las que se desliza.  Más que nunca vale determinar cuáles son esas vías, proponiéndolas desde un ángulo independiente a nuestros partidos políticos, hoy ensimismados.

Para ello combatiremos la idea de concentrar los esfuerzos sólo en la economía. Según esta versión, “darle curso al cristinismo obviando su corrupción sería un trámite valioso, reduciría el conflicto y concentraríamos nuestra energía en los negocios y el orden económico”.

Es el rumbo ensayado por algunos empresarios irresponsables, que evitan el enfrentamiento con el poder como estrategia,  destruyendo el respeto por el mercado, multiplicando la influencia del Estado y entregando valores de largo plazo a cambio de beneficios inmediatos. Son la complicidad, no la resistencia.

Esta visión es aún más nefasta en su aplicación política, donde crecer soslayando toda posición ética significa acomodarse bajo el poder y desistir de marcar un rumbo ético-constructivo de largo plazo.

Lo que esa versión ignora por interés, es que si solo hacemos un cambio económico habremos dejado intacto al gusano corruptor del populismo, aprobando la inmoralidad del poder, dejando intacto nuestro rumbo actual hacia un futuro faccioso o mafioso.

Es decir que con una vía no alcanza, necesitamos de la otra, el carril ético de la política, como país que no se arrodilla ante la impudicia del “realismo interesado.

Requisito ético “sine que non”

Entonces el requisito ético se convierte en piedra basal y, en las actuales circunstancias, piedra de la discordia. Es que el populismo, a fuerza de fracaso continuo, se ha acercado a patrones económicos ortodoxos, necesarios para dominar inflación con atraso cambiario, sin modificar la inmensa inmoralidad de su poder, que abala a la Justicia de jueces complacientes y trata de establecer un Código de Impunidad a partir de la reforma del  Código Penal.

 Tal como dice el Dr. Mario Cadenas Madariaga, si se trata de combatir el delito solo hace falta corregir el Código Procesal Penal, la acción policial y nuestras cárceles. Pues los niveles de detenidos en cárceles son en Argentina 0,15%, en Chile 0,30% y en EEUU 0,70%, todo ello agravado por el garantismo argentino.

Los independientes haremos lo posible para colaborar con las cinco millones de firmas para impedir el tratamiento parlamentario. Pero la actitud inicial de varios partidos opositores de acompañar a un Zaffaroni garantista y afín al gobierno demuestra lo poco que se puede esperar de esa insuficiente “oposición”. Mientras Massa conversa con Giuliani y la DEA.

La  vía económica inconclusa

El enorme derrape de la política económica del gobierno, que ha propuesto  ajuste, recesión y tarifazo, ilustran sobre la desesperación del gobierno, pues al aplicarlo en plenas paritarias suma fracaso económico a fracaso político.

Pero el derrumbe político del gobierno no ofrece soluciones para la construcción de la vía económica de nuestro tren, sería muy positivo que la construyéramos a tiempo despejando el camino del próximo gobierno, dedicado a la reconstrucción.

Por ello es crucial la austeridad en el gasto público, lo que no es necesario realizar a costillas de maestros y trabajadores, cuando, como dice Roberto Lavagna, puede hacerse atacando el gasto de corrupción (coimas y sobre precios) y la gigantesca propaganda política.

Martínez de Hoz también decía que el gasto público era rígido (por sugerencia militar) y la inflación se disparó sin solución de continuidad hasta el fin del mandato militar, perjudicándolo. Raúl Alfonsín lo aprendió a los postres y tuvo que renunciar.

Es decir que, en cualquier régimen político, si se vulnera el principio de austeridad en las cuentas públicas, la política se derrumba bajo el peso del déficit, la inflación que genera y la ineficiencia estatal.

Mientras tanto dos gremios como gastronómicos y camioneros, no dicen ni una palabra sobre la emisión inflacionaria que proviene del gasto público. Pero no se puede gritar contra la inflación, apañándola desde el silencio cómplice en Gasto y Emisión.

La inconsistencia económica anula los resultados del oportunismo político, por eso no hay partidos políticos acompañantes del cese de actividades del 10 de Abril. Massa tampoco.

En cambio, una decidida colaboración entre políticos y gremialistas para reducir Gasto y Emisión produciría una enorme reacción esperanzadora pensando en 2016.

Mientras tanto continuará el efecto No-Consumo, con minidevaluaciones y un escenario recesivo para Agosto. Ese conjunto tendrá un efecto suavizante en el traslado a precios de la próxima devaluación, con ello Cristina llega hasta el final, y el gremialismo deberá entenderlo si quiere insertarse en el futuro.

 Contrastes que iluminan

Mientras que la estrategia de Franco y Mauricio Macri pasa por no enfrentar el poder, usándolo cada uno a su manera, el contraste entre Massa y Cristina se acrecienta. Ya no es por la creación de un nuevo partido opositor, el destrozo de la reelección presidencial o el choque por el Código Penal, sino por la enorme diferencia de visión en la política exterior.

La aproximación de Massa a Estados Unidos, a plena conciencia de la necesidad de inversiones y financiamiento, contrasta con la aproximación de Cristina a Putin. La inconsistencia entre política y economía es clásica de todo populismo, en Argentina, Venezuela y Cuba.

El segundo contraste surge entre el cristinismo y los gobernadores peronistas. Estos se reunieron sin aclarar  nada, asustados por Zannini o ante su propia indefinición y ahora se hunden con el rechazo de De la Sota. Demuestra que Peronismo y Cristinismo se muelen entre sí, sin beneficio neto ni proyecto político común.

Son contrastes que iluminan, despejan incógnitas y explican el devenir. El pueblo mira, analiza y comprende que las dos vías de nuestro tren histórico son Ética y Economía. Nunca componendas electorales.

 

 

 

 

 

UN POCO DE LUZ

On 17 marzo, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Con el correr del tiempo la ambigüedad política crece, a pleno disgusto del electorado independiente. Los límites de cada partido se han vuelto porosos, borrosos, deliberadamente abiertos a cualquier acuerdo allende su identidad. Ofrecen ambigüedad teñida de pragmatismo y nos dan vergüenza.

Algunos casos como en Pro, dichos límites se expanden en todas direcciones, pues mientras se hace el juego al Código Penal de Zaffaroni, de alta conveniencia para Cristina, se analiza una hipotética relación con Carrió no aprobada por Unen ni el partido socialista.

Entonces, ¿cuál es la Tercera Vía?, ¿cuál su proyecto visible y vendible?

¿Sólo se define como Ni? (ni peronista ni radical).

Mientras tanto y para no perder la costumbre, el radicalismo mira para todos lados, algunos hacia el socialismo, otros hacia Carrió con su aproximación a Pro y no faltan los que le hacen el juego a la interpretación garantista del Código penal. ¿Saben, o no saben lo que quieren? De allí proviene el olor, no perfumado, a Alianza caótica.

Si vamos hacia partidos de origen peronista, veremos un barro chirle que se cuela por todos lados ensuciando cualquier definición. El Frente para la Victoria un día embarra a Capitanich, otro amaga con Máximo, después salta del populismo a la ortodoxia económica y finalmente se abraza con Maduro. Inmadurez rampante propia del no-pensamiento, la no-estrategia y la impericia permanente de quienes huyen hacia adelante.

Al mismo tiempo, la “cosa” Scioli gira como trompo de ocasión, un día hacia Cristina por migajas, otro hacia gobernadores desahuciados y eternamente hacia su indefinición de oportunidad. De “eso” se viste su promesa. El sciolismo, corriendo detrás de los acontecimientos  representa al rezago que no supo saltar a tiempo, mientras Cristina alienta su próxima tortura: Urribarri.

Debería comprender queel vacío no llena espacios.

Mientras tanto, crece una alternativa política que no permaneció en su portazo natal. No progresa sobre alguna virtud, sino por descarte, frente a la ambigüedad de los otros partidos. Nos referimos al Frente Renovador de Massa. Sin masas.

Ofreció su propia ambigüedad inicial para heredar una parte del populismo gobernante, aunque en la práctica es el que más enfrenta al cristinismo, quitándole peronistas y atacando  al horrendo borrador del Código Penal.

Sorpresivamente, Massa ha hecho un acto contundente en el campo de la Ética, burlada por un garantismo que ofrece garantías al delito, a la corrupción, al narcotráfico y tolerancia a la impunidad. Pues bajar las penas y la reincidencia en un país con crecimiento exponencial de delincuencia e inseguridad no es solo populismo, sino estupidez.

Massa ha puesto la piedra más grande en ese camino, a los demás partidos les  resulta imposible soslayar su crítica, con la que ese caudillo coloca un jalón que polariza. Y su rechazo por la extorción docente, confirma esa firmeza.

La ambigüedad de los otros partidos es, otra vez, fuente de un nuevo populismo con más carácter y definición, que se consolida como núcleo   polarizador en la política nacional.

Algo que no aplaudimos, porque desconfiamos. ¿Cómo no hacerlo después de sus años de kirchnerismo y pésima aceptación de Francisco?   No por ello negamos los hechos, ni su derecho a corregir el rumbo.

 La manzana de la discordia

Ni Massa ni Macri, mucho menos Binner o Carrió, ofrecen definiciones económicas precisas, es evidente su pánico escénico cuando se trata de economía, pero esa es la manzana de la discordia. Y su parte podrida el gasto público.

¿Acaso la oposición propuso el actual giro ortodoxo para enfrentar la inflación? O sostuvo un gradualismo borroso, bochornoso, aterrada de perder votos por entrar en definiciones. La economía es la ciencia de la escases, entonces, ¿qué partido puede ganar votos repartiendo la misma?, preguntan.

Pero, ¿a dónde llevan a la Argentina con su temor a definirse en el gasto público y los salarios? El Estado no puede pagar salarios que la economía no sostiene, porque genera inflación… ¿adónde pierden más votos? les preguntamos.

Nuestra política nunca resuelve los temas importantes, los patea, sin aplicar la única fórmula responsable: disciplina y conocimiento. La construcción del futuro le queda grande, prefiere el deslizamiento pasivo antes que colaborar con el gobierno saliente.

El conjunto es lo de menos” piensan nuestros políticos y van por sus partes,  (partidos).

Mientras tanto el gobierno puede mostrar acierto antiinflacionario con su plan ortodoxo y recesivo. La “recesión higiénica” hoy ofrece resultados y M.A.  Broda dice “se observa una fuerte desaceleración en las últimas semanas” (Perfil, 16/3 p.18). Claro, primero cayó el dólar y en Marzo los precios, mientras la oposición, muy torpe, apostó a la crisis terminal.

Concretamente, cuando se vean más resultados en los precios y las paritarias entren en razones, cuando se acaben las ventas de la cosecha en Agosto:

1. ¿Qué compromiso asumirán los partidos opositores?

2. ¿Seguirán desentendiéndose de la economía que reciba el próximo gobierno, por   abocarse a encuestas y razones electorales?

3. ¿Irán a la cola tras Massa o los acuerdos del gobierno con Francisco,  Club de París y FMI?

La constante de cobardía y pereza intelectual partidarias no debe ser aceptada. O populistas seremos todos y sin derecho a quejarnos.

Ética y Gestión

Más de uno se entusiasmó pensando que estaba naciendo una síntesis entre Ética y Gestión, algo que desde Carrió a Macri, ida y vuelta, podría empezar a correr. Como se trata de dos columnas fundamentales en el cielo pos-populista, lo último es apurarse y desgastarlas.

Pero, ¿cómo resolver el personalismo que afecta a ambos personajes?, ¿quién será el psicólogo componedor de la relación?, ¿cuánto duró el matrimonio Carrió-Solanas?

¡Cuidado! una cosa es usarse mutuamente en el campo electoral, de cara al ballotage, y otra es enterrar conceptos fundamentales a fuerza de personalismos inmaduros.

Es que sobre esas columnas esenciales se puede montar un proyecto ético-económico valioso, hoy inexistente, reemplazando ambigüedad-personalista por rigor-e-innovación. Daríamos vuelta esta página, retornaríamos a la fe y los independientes veríamos: un poco de luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRISTINA Y MADURO

On 1 marzo, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 CRISTINA  Y  MADURO

 RESACA INTELECTUAL ECONOMICA Y POLITICA

 

Resaca es lo que queda en las orillas después de una crecida, el residuo de una borrachera, el mar revuelto después de una tormenta. Resaca política es lo que deja un aluvión político después de fracasar.

 Cristina y Maduro pertenecen al exclusivo grupo de los presidentes fracasados. Los que han llevado a sus respectivos pueblos a una mísera situación económica en países ricos, el primero en alimentos e industria el segundo en la mayor reserva petrolera del mundo.

Venezolanos y argentinos sentimos vergüenza.Si los miramos desde la política, a donde concentran sus esfuerzos, tampoco encontramos algo valioso. Maduro, envuelto en petróleo cae en inflación, violencia y enfrentamiento callejero, Cristina hacia la desocupación con inflación y recesión, ambos a repudio popular garantizado. Giraron hacia la nada política y el hambre de su gente.

¿Y los intelectuales del nihilismo populista?, nuestras risas y lágrimas las volcamos por ellos, han sido los cultores de la noesis de la nada. ¿Qué herencia cultural legarán a sus seguidores, otrora admiradores del sinsentido retórico, relato mágico y vacío, hoy agotado en cuencos sin comida, trabajo inexistente y dinero licuado?

¿Qué les pasa que no salen del resentimiento? ¿ su derrape continuo? Sin escusas, pues han dispuesto de abundancia de poder y dinero, elementos que no alcanzan ante el fracaso económico y la clase media.

Que lastima nos dan y que asco también. ¿En nombre de qué inundaron nuestros valores con porquerías ideológicas, violencia y narcotráfico? ¿Van a limpiar su cascarria?, ¿o se hunden ante el peso de la misma?

El sinsentido crece y se apodera de ellos, se enredan y echan las culpas, quisieran irse pero no saben adónde, Cuba no tiene petróleo ni alimentos, tampoco dinero. Ante el mundo son resaca intelectual, económica y política, compuesta por jóvenes confundidos, cultura embarrada y futuro vacío.

 Dilema laboral

 El gobierno ha “puesto a parir” a los trabajadores en su giro desesperado hacia la recesión para esquivar la hiperinflación. Enfrentó al Trabajo ante un dilema siniestro: Si va por la recuperación del poder adquisitivo de los salarios alimenta la híper inflación que lo deja sin empleo. Si acepta un recorte en su poder adquisitivo no llaga a fin de mes.

Ejemplo de impotencia por improvisación. Resultados vergonzantes para el peronismo, que empuja a gobernadores, intendentes y gremialistas hacia un peronismo no populista…que no existe.

¿Otra impotencia?

Aunque todavía contamos con una enorme paciencia institucional que da tiempo para ¡pensar en otro Trabajo! Nunca más acollarado a la política. Sino próximo a la economía real, que le asigna un rol decisivo en el crecimiento a través de exportaciones y consumo equilibrado, con retorno a la ética del trabajo y el esfuerzo.

Todo lo cual exige dos estrategias simultáneas. Una para negociar sin romper las instituciones existentes, sobre sumas transitorias hasta que se haga realidad la estabilidad de precios por recesión inducida. Dejando para después  las paritarias constructivas. Llegar a 2015 es un objetivo compartido.

Otra para establecer bases macroeconómicas capaces de ofrecer estabilidad al Trabajo de 2015 en adelante, sin caer en pertenencias partidarias. Ellas son:

 1. Una moneda estable para pagar los salarios.

2. Banco Central autónomo para defender esa moneda de la funesta financiación política. Con presencia laboral en el Directorio.

3.  Gasto público acorde con los ingresos fiscales.

4. Capacitación tecnológica permanente para acrecentar la productividad laboral,  única palanca para la valoración del trabajo.

 El populismo en la dimensión económica

La Argentina y Venezuela cuentan con geografías y recursos diferentes, con circunstancias sociales y culturales diferentes, pero ambas se encuentran ante problemas económicos idénticos, ¿a qué se debe?

 A que sus gobiernos coinciden en la concepción populista que, lejos de atender las necesidades económicas, va por el Poder. Prefieren el dinero para la financiación de la política más que mejorar las condiciones de vida del pueblo. Con tal ignorancia que no perciben que sin resultados económicos no hay poder que valga.

El gran defecto es de sus intelectuales que, carentes de rigor no comprenden la dimensión económica de la política. Si promueven el resentimiento es por ausencia de resultados propios. Su predilección por la inflación los delata impotentes ante las necesidades sociales.

Es como si Europa hubiera permanecido en el fascismo, los chinos con el maoísmo, los americanos con el New Deal o los rusos en el comunismo.  Anacronismos vencidos, a beneficio de la paz y la consistencia global.

El mundo entero ha girado hacia la globalización y ésta hacia la competitividad económica, cada vez mejor resuelta por el conocimiento, cada vez peor resuelta por la política vernácula.

Por aquello de que la política ya no es el poder, hoy licuado ante la globalización por regiones, explicada por Sigmund Bauman y entendida por los europeos latinos, mexicanos y colombianos, chilenos, brasileros y uruguayos.

A venezolanos y argentinos no nos sirven los sudacas resentidos.

Sino nuestra pertenencia a la cultura occidental, enriquecida por tradiciones locales, capaz frente a la economía de escala y su integración tecnológica, de donde provenimos y con la que vamos hacia el futuro.

Limpios de resaca  y su poder in-significante.

 

 

 

LA VERDAD SE IMPONE

On 14 febrero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Primera verdad

De pronto aflora la verdad, se presenta como refutación al populismo: la teoría populista ha caído y el relato kirchnerista fundado en ella carece de sustentación. Por imperio de los hechos.

El Conocimiento procede por formulación de hipótesis o teorías, luego da lugar a corroboración o refutación, y la hipótesis resulta corroborada o refutada. La teoría populista descripta por Ernesto Laclau se ha ajustado a ese procedimiento y a la luz de los hechos ha quedado refutada.  Significa un derrumbe, no solo para el kirchnerismo sino para el peronismo, cultor original de la teoría.

 A todo lo largo del espectro político cunde el desprestigio del gobierno. En lo  estrictamente político se nota en la diáspora hacia Massa o Scioli y en la desvaloración de Capitanich a manos de un nuevo capitoste, Urribarri.

En el económico, la derrota de la teoría populista por la devaluación con ajuste refutan los ejes cristinistas de inflación y estatismo como fórmulas de acceso al poder, pues “de hecho” lo está perdiendo. La nueva caída en las encuestas lo demuestra, la privatización de los ferrocarriles lo corrobora.

La situación política se agrava con el disgusto de trabajadores ajustados,  provincias insolventes y la agresividad de Cristina rechazando a empresarios banqueros y trabajadores. La irritación que la encrespa parece enfermiza, no percibe que debiera limitar su aislamiento por pura supervivencia.

Sin la colaboración presidencial, el trabajo de las fuerzas vivas y la oposición es más difícil. Significa que la construcción debe ser hecha sobre acuerdos económicos concertados desde ahora y programas políticos de mínima entre opositores.

En ese contexto, los encuentros de Hermes Binner, Mauricio Macri y Ernesto Sanz con el Trabajo resultan premonitorios. Demuestran la  responsabilidad del sector laboral, implican reconocimiento mutuo y el inicio de una resistencia concertada.

Segunda verdad

El modelo ortodoxo de Fábrega está logrando su propósito, al punto que ha caído el dólar mientras entramos en la recesión conducente a la estabilidad de precios. Textiles, alquileres, automóviles y caída general de consumo son  testigos, cuando la devaluación terminada dejó de inflacionar. El techo salarial de 25% en quince provincias representa el “co-rrelato” de una decisión: austeridad fiscal. En el Indec la mentira se agotó, agregando certezas para “aguantar” los próximos dieciocho meses.

Autoriza al gobierno a demorar las paritarias, con la seguridad que en Marzo, ante precios estables y menor ocupación, disminuirá la demanda por incrementos salariales. Así, los ajustes de salarios con sumas fijas resultan acertados y descomprimen, mientras cede la inflación.

A la definición económica, ortodoxa y exitosa, se suman los balbuceos de la oposición, ofreciendo tiempo al tiempo, mientras el cristinismo sufre su creación: recesión con desocupación.

Tercera verdad

La única posición política y cultural que aporta a la centroderecha como a la centroizquierda, descartando al populismo, es la de los independientes.

1) Actúa sobre ellas corrigiéndolas en sus desvíos respecto al interés de la Nación. Favorece en ambas una confrontación de calidad, sin ofrecer competencia  electoral.

2) No representa una opción de partes, partidos políticos, sino la enfocada en la visión de conjunto. Buscando sinergia de colaboración en cuestiones éticas, como el límite de impunidad.

3) No es una unidad de Poder sino un proyecto de culturación: la aplicación del conocimiento a la búsqueda de soluciones. Representa una visión crítica en estado dinámico y procede por análisis sistémico. Aplicable en todo el mundo, es un método civil de acción política.

4) Resulta indispensable en un país de partidos políticos débiles y frentes frágiles por muchos años, necesitados de una referencia independiente metódica y austera. El caso italiano nos enseña.

Está claro que la interpretación electoral de la democracia está agotada, razón por la que corresponde incorporar una cuota crítica hasta enriquecerla.

Suplementada por la Cultura prevalece en el primer mundo que se auto-critica y corrige, responde al conocimiento, cuyo método no procede sólo por mayorías, sino por inyección permanente de excelencia intelectual.

La capacidad crítica de los partidos está limitada por su  intencionalidad política, sacrificante de toda objetividad. En el mundo entero los partidarios desprecian la verdad en aras de líderes o victorias electorales efímeras.

Los independientes hemos demandado coherencia a los políticos de centroizquierda ahora reunidos en Unen y su proyección nacional. Exigimos consistencia a las facciones de centroderecha dispersas y chocantes entre sí. Solicitamos a ambos frentes mayor rigor económico que sus ambigüedades gradualistas y reclamamos seguridad ante la “no-represión” que termina llamando al Ejército. Lloramos la farsa populista de engañar remplazando hechos por semántica y reímos del desconcierto de Carta Abierta.

El fracaso populista que predijimos hace años se cumplió, más allá de escépticos y temerosos. Los independientes valoramos el  fracaso de lo falso, que expuesto por la Prensa y periodistas independientes se hizo evidente. Aunque a diferencia del periodismo, formulamos propuestas políticas y económicas, pensando en la Nación.

 Escila y Caribdis

Nuestro barco navega entre dos monstruos, que al día de hoy representan la híper inflación destituyente y la híper recesión destituyente. Un ajuste cuidado, sin clientelismo ni histeria, es un rumbo posible y acorde a la demanda independiente. Tenemos que llegar con las instituciones de pie y el populismo derrotado.

 Elisa y Mauricio

La fuerte presencia de Unen en la CABA potenciada por la No-Impunidad de Carrió, vale. Pero inducir al Pro a formar una fuerza ANTI (anti peronismo) es  perder su identidad, como sapo de otro pozo siempre será furgón de cola. La interpretación electoral de la política no sirve porque a la hora de gobernar estalla. La Alianza lo demostró.

Con bases más solidas contamos con dos frentes, uno de base ética y otro de buena administración, polos genuinos que demuestran una sana evolución.  Son diferentes, ambos valiosos y edifican sobre las ruinas del populismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

A PODER FRAGMENTADO …

On 1 febrero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 A PODER FRAGMENTADO   

RESPONSBILIDAD COMPARTIDA

 

Entre los ejemplos más antiguos y patéticos de intervención política sobre el valor de la moneda, vale recordar la visita de Platón a Siracusa. El gobernador lo recibió con honores y le preguntó sobre cómo estimular la economía, el filósofo le propuso acuñar una moneda con menos metal, más barata. Se implementó la medida y el pueblo siracusano respondió sacándose de encima esa moneda, adquiriendo bienes a mansalva, (como nuestros automóviles y electrodomésticos). Los precios se fueron a las nubes, a Platón lo apresaron, lo encadenaron y vendieron como esclavo…Entre las pocas delicias de la esclavitud.

 Ajuste doloroso y necesario

Nuestra realidad económica se encuentra entre dos efectos simultáneos y contrapuestos, el de Precios a la Suba causado por el ajuste de precios tras la devaluación y el de Precios a la Baja causado por la pérdida de poder adquisitivo por inflación, ajuste de tarifas y combustibles, altas tasas de interés y pérdida de salario real.

Entre los dos el balance quedará definido en pocos días, es crucial para entender si finalmente se realimentará la inflación, anulando el efecto de las últimas medidas o se reducirá la inflación, al tiempo que aumenta la competitividad y mejora el balance de divisas. Creemos que en los quince primeros días prevalecerá el primero, en los restantes trecientos el segundo.

Las medidas Kicillof demuestren el fracaso de la política económica dedicada a la revaluación del peso para detener la inflación, idéntica a la implementada por Martínez de Hoz, y retornan a la ortodoxia de buscar el precio de mercado para la moneda más un ajuste imprescindible evitando que se licúe la devaluación. Nuestra opinión es que las medidas pueden tener éxito en cuanto a sus objetivos, aunque resta un ajuste adicional en materia fiscal.   Alberto Weretilneck lo entendió.

 Para el gobierno nacional son al mismo tiempo: a) un papelón, porque da marcha atrás en su ideología, b) la  instalación una economía “gasolera”, destinada a detener la inflación y reordenar precios relativos en favor de las exportaciones.

La pérdida de confianza del consumidor, (-5,8%) en Enero, la absorción de liquidez por el Banco Central y el ajuste cambiario, son definitorios del techo de precios por mostradores vacíos, único eficaz contra la inflación.

No se trata de un plan de crecimiento, sino de reducción de la actividad económica, así que desde el punto de vista de un país sin inflación éste no es un buen plan. Pero estamos en alta inflación y ese es el gran objetivo a resolver antes de propiciar el crecimiento.

Cristina debió seguir esta estrategia tras la victoria de 2011, cuando la misma podía soportar el efecto recesivo-virtuoso, pero al demorarse hasta que su capital político ha caído, arriesga que el disgusto por la austeridad forzada deteriore su gobernabilidad.

Aunque, la mala calidad de la oposición, conocedora del derrumbe económico  sin estrategia para enfrentarlo, hace que los partidos rueguen por continuidad institucional, convirtiéndose “de hecho” en soporte político del plan. A ese soporte se agrega otro, pues los jefes sindicales dicen: “después del trabajo viene el salario, pero si no hay trabajo no se puede hablar de poder adquisitivo ni de paritarias ni de nada” y se mueven con pies de plomo.

Ciclo de Revaluación-Devaluación

Habitualmente, la Argentina se sumerge en un ciclo salvaje propio de todo  cortoplacismo: pasa desde la interpretación financiera de la economía a una basada en la economía real.

Tal es así que en este mismo gobierno hemos sufrido la apreciación de la moneda, visión financiera con Marcó del Pont, cuando ahora inauguramos una  devaluación, favorable a la economía real, ante la desesperante ausencia de divisas, cumpliéndose el ciclo estrella de nuestra patología cortoplacista.

Se trata de una oscilación brutal, que proviene de nuestra falta de identidad económica. Es que no somos un centro financiero como Hong Kong, Londres, Wall Street o Suiza, ellos deben defender la fortaleza de sus monedas porque de ella viven. A enorme diferencia con nuestro país, que es productor de materias primas e industrias de valor agregado, alimentos, minerales, pesca, combustibles, economías regionales, industrias biotecnológicas, que hacen al crecimiento y a la generación de divisas para financiarlo, sin necesidad de endeudamiento infinito y moneda sobrevaluada.

No debiéramos olvidar que la recesión de los noventa, por moneda súper valuada, un peso por dólar,  nos trajo el populismo kirchnerista.

Para los centros financieros lo importante es la moneda, para los productivos el producto y el precio de la moneda debe acompañarlo. En ello va la demanda de trabajo. Esta descripción económica que apuntala la economía real entre nosotros, es la que justifica la devaluación del peso, mal que le pese a los financistas y a una oposición visceral que pega por revaluación y luego por devaluación.

Por supuesto que el giro del “soviético”, que ahora huye del Estado en el tipo de cambio y el gasto público, es el resultado inexorable del fracaso populista. La necesidad de una devaluación seguida de ajustes fiscales y monetarios es la atroz consecuencia de la pérdida de competitividad producida por inflación cristinista, inestabilidad en las reglas de juego, cepo cambiario, acuerdos de precios ficticios y politización platónica.

 Dos ejemplos de realismo y maduración

En nuestro artículo anterior “Corresponde Ayudar” no propusimos adorar al populismo, sino colaborar con el Ajuste y Devaluación necesarios, aplicables ahora, porque de lo contrario el próximo gobierno tendrá que hacer lo mismo antes de plantear el crecimiento.

Creemos que algunos protagonistas responsables comprenden lo mismo y vale la pena señalarlos como ejemplo de una actitud más racional que visceral. El primero fue el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que rebajó en 15% los sueldos de su administración, dejó sin remuneración a  cagatintas de empresas públicas y equiparó a la baja sueldos de Parlamento y Ejecutivo.

También se responsabilizaron los empresarios y entidades reunidos en el Foro de Convergencia Empresaria, (no asistieron los bancos nacionales, Adeba), bajo un concepto de alta calidad: “Un país en que las fuerzas productivas sociales y políticas operen en un marco de fragmentación no puede progresar como Nación”. Aplaudimos.

 Sindicalistas, empresarios y políticos, ninguno saca los pies del plato ni se lleva por delante a otro, si no hay confianza en el gobierno tampoco en la oposición, el poder está fragmentado y emerge la responsabilidad compartida… Mientras Francisco concilia.

                                                         

 

 

 

 

 

CORRESPONDE AYUDAR

On 17 enero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 Aumentar los salarios para igualar o superar la inflación es una pretensión tan  justa que parece inapelable. Ahora, cuando la escalada de precios y salarios llega a hiperinflación, como con Raúl Alfonsín, la lógica de incrementar salarios desparece, porque los precios superan ampliamente a los salarios y éstos pierden capacidad adquisitiva. Como comenzó a ocurrir en 2013.

Con alta inflación la Justicia Social se invierte, porque los salarios no alcanzan a los precios, más efectiva es la acción de bajarlos, que en todos los idiomas se llama Ajuste y no pasa por acuerdos quijotescos.

El efecto Ajuste sobre los precios ha comenzado, basta señalar que en Enero 2014 cayeron los precios de la indumentaria por menores ventas. Las prendas han perdido entre veinte y cincuenta por ciento de su valor con respecto a Diciembre. Una liquidación anticipada. (Clarín, pág. 24, 14/1/14).

En alta inflación tiene más sentido un Ajuste para bajar precios por falta de ventas, que una paritaria elevadora de salarios reales. En ésta circunstancia Justicia Social es atacar la inflación y defender la ocupación.

Ajuste Creativo y Recesión Higiénica

El ajuste actual pasa por el aumento de algunas tarifas como en combustibles y trasportes, aumento del dólar, de tasas de interés, reducción del salario real, mayores impuestos, tasas y peajes. Todo de manera desordenada y vergonzante, la población no vislumbra el valor del ajuste. Aunque algunos  precios comienzan a quebrarse.

Al gobierno le da vergüenza ajustar, la presidenta no se presenta ni hace docencia sobre lo único valioso que se ha hecho contra la inflación. ¿Para qué sirve su silencio cuando puede liderar un ajuste creativo?

La inflación es nuestra desgracia económica desde hace años, así que un ajuste doloroso-efectivo vale más que su expansión por aumento de salarios. Y reducir el consumo, impulsando los precios a la baja con mostradores vacíos, rinde para la ocupación y el Trabajo.

No podemos olvidar que si el ex Ministro de Economía Roberto Lavagna “pisó” la inflación y tuvo éxito económico, fue porque el escenario que recibió fue recesivo. El círculo virtuoso posible comienza con recesión higiénica, o destrucción-creativa según Joseph Schumpeter.

Pero todo ello no funciona sin decisión política, algo que como la lluvia comienza con un trueno convocante. CGT-Empresarios-Gobernadores, están en plataforma de lanzamiento y Felipe Gonzales nos inunda la memoria. En su tiempo, desde el Partido Socialista Obrero Español partió la reconstrucción económica de España.

Mientras tanto, nuestros políticos prefieren sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver de su enemiga. Jugada partidaria si las hay, con alto desprecio por la Nación, que requiere consolidar el Ajuste Constructivo.  

El actual debería profundizarse hasta alcanzar la recesión necesaria, con medidas monetarias como reducción de gasto público y de emisión monetaria, con elevación de la tasa de interés. Porque el shock recesivo-anti-inflacionario produce otro shock paralelo, de Confianza, para capitales  interesados en invertir aprovechando la caída de precios. Y un futuro visible. Recomenzando la fe y el círculo virtuoso.

En caso que continuemos lentamente con nuestra agonía de estanflación, los fenómenos de resistencia política, serán más gravosos para el gobierno y la oposición. Nuestro pueblo no es de goma y se puede enojar.

En este Parto de los Montes…Corresponde Ayudar.

Costo y beneficio de la recesión inducida

El beneficio de una recesión inducida para terminar con la inflación no resulta evidente para todos, algunos señalan “el costo del ajuste lo pagan los trabadores” sin entender que “el costo de la inflación lo paga el Trabajo desde hace muchos años”. Parece fiaca de pensar o temor a perder adhesiones, aunque ante ésta realidad no caben posturas clásicas.

Dirigentes sindicales y empresarios se dan cuenta del límite a que hemos llegado, más allá del cual es híper-inflación, donde los perdedores son el trabajo y la inversión. A manos de los precios.

Tampoco lo entiende nuestra clase política opositora, hoy atenta a sus internas y al fraseo de circunstancia, como si el próximo cambio de gobierno no fuera la puerta del infierno para ellos. Dicen “la inflación es de Cristina” y se lavan las manos, a cortoplacismo enfermizo.

En la otra cara de la moneda, el gobierno vergonzante realiza este ajuste para poder imprimir moneda a lo loco en la próxima campaña electoral. Ya no es enfermedad sino pandemia.

Es como si todos prefirieran que el curso de la crisis se encargara por sí solo del ajuste. Como en la híper de Alfonsín, la estampida de la Convertibilidad, el Rodrigazo peronista y las crisis de balance de pagos del siglo XX.

Así, nuestra clase política no nos sirve, no prevé ni anticipa, entonces, ¿con qué Autoridad va a gobernar?…Tienen que ponerse.

 Efecto Droga

El efecto droga de la inflación anula la creatividad política aún en vísperas de una crisis institucional, proviene de un antiguo vicio de nuestra democracia: no dar malas noticias. Como si pudiéramos funcionar de espaldas al conocimiento cuando éste no nos gusta.

Hoy, ese conocimiento dice: “o conducimos el ajuste o éste nos conduce, espontánea y fatalmente”, arrastrándonos a una nueva frustración que, Dios no quiera, erosiona nuestra voluntad de ser.

Aunque, si el Ajuste prospera, el próximo gobierno tendrá derecho a la ilusión…con una nueva Moneda.

 

 

EL ARBOL DE CENTRODERECHA

On 5 enero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El derrumbe electoral del cristinismo, multiplicado por el desorden económico y los desbordes sociales asociados, ha producido reacciones diferentes. La centroizquierda encontró un camino fecundo en la construcción de UNEN, desde allí se orienta siguiendo un patrón ni caudillista ni dogmático, que la coloca primera en la competencia. Importante cuando el divague presidencial comprime el tiempo.

La centroderecha, indispensable para nuestro equilibrio y maduración política, se muestra titubeante, personalista o caudillista, inconclusa en el rol esperado.

 Un árbol de muchas ramas

Centroderecha es un concepto político, ético y económico, que implica autoridad moral, orden institucional y crecimiento económico en libertad. Mayor que su lugar relativo frente a la centroizquierda.

En nuestro escenario político en replanteo, la convergencia de fuerzas de centroderecha es necesaria, pero bajo definición de un núcleo de pensamiento basado en principios compartidos y trabajo intelectual. Sin ese trabajo, ocurre como ahora, sus partes actúan bajo órdenes de un jefe, al tanteo, exacerbando diferencias personales. Disgregándose.

Esa convergencia puede realizarse mejor cuando las partes se reconocen,  entonces vale repasar las fuentes, dejando para nunca la derecha cerrada, elitista y dogmática. Dichas fuentes originales y convocantes fueron el proyecto conservador y el intento de Perón, diferentes en las raíces convergentes en la copa.

El peronismo se encuentra estancado y dividido, a plena añoranza de su pasado, sin futuro definido. Su vacío fue pasto del populismo, ahora vergüenza de peronismo en renovación sobre valores de centroderecha.  Roberto Lavagna, Eduardo Curia y Eduardo Amadeo, economistas de reflexión política, se afligen correctamente, más por la escases, el Trabajo y la moneda que por el dinero

Todos coinciden con Perón, general de la nación y socio de conservadores-populares, también con la centroderecha económica, a la que adhieren de hecho, valorando la creación de riqueza.

Este giro en el pensamiento económico peronista, se logró con trabajo intelectual, comprobación empírica del fracaso populista y decantación política. Hace a la confluencia con sectores racionales de la política, superando al caudillismo que lo sumerge.

Mientras tanto, la razón conservadora cuenta con testimonios únicos de acción política y trabajo intelectual, la onda larga de la derecha. El pensamiento de unificador Urquiza llega hasta nuestros días a través de la Constitución escrita por Alberdi, representa una definición política sostenida en la excelencia intelectual, es la base de todas nuestras leyes y enorme refugio de la libertad.

El brazo de Mitre nos llega a partir de sus magníficos esfuerzos de trabajo intelectual, sobre nuestra Historia y en el diario La Nación. La actualidad de Roca es a través de la expansión de la agricultura, la  educación sobre valores patrios, la separación de la Iglesia y el Estado, el prestigio de colocarnos entre las diez naciones más ricas del mundo y la enorme creación de trabajo demandante de miles de miles de inmigrantes: fenómenos nunca repetidos. Positivista, fue el primer desarrollista.

Todos resultados de la derecha profunda, aunque formen parte de otros ejemplos no ejemplares, como la actitud golpista y un régimen elitista sin consideraciones sociales y laborales. Fallas catapultantes, originarias de la segunda ola de derecha, la popular y peronista.

Hay futuro a reconocimiento de errores, social en la visión conservadora, económico de estatismo-inflacionario en el peronismo. Aceptándolos surge lo mejor de cada cual, fungibles en una visión unificada y realista…ninguno puede por sí solo.

Es que la macroeconomía coloca en un mismo conjunto al PRO, al Peronismo federal y al Frente Renovador. En una síntesis de mayor interés para la Nación que las versiones territoriales de jefe de gobierno, gobernador e intendente respectivos.  Roberto Lavagna es factor común. Sus tres candidatos suman el 54% del electorado, (Ipsos Mora y Araujo. Perfil 5/1/14)

 Costo político del personalismo

PRO es centroderecha, pero su actitud frente al gobierno, perdiendo  iniciativa opositora, no coincide con la demanda de su propio electorado. Y cuando presenta un acuerdo oscuro con Cristóbal López, gestado con  metodología kirchnerista, surgen dudas sobre la impunidad  que intenta la corrupción K.

 ¿Por qué habría acuerdo solo en el juego?, ¿cómo sigue el intercambio de conveniencias? El personalismo zigzagueante no imprime carácter, y el contraste con la firmeza de Elisa Carrió se vuelve inevitable.

Sergio Massa no es peronista, radical o conservador, su transversalidad no es chicha ni limonada, ha sido participe y constructor del desastre populista y se dice  “de centro”, a pura ambigüedad utilitaria. ¿Quién le cree?, ¿cuál es su garantía de no impunidad al delito K?, ¿quién dice que ante la necesidad electoral no retorna al populismo?

Es triste comprobar que algunos líderes de centroderecha carecen de convicción ético-política, cuando entre sombras se menea un pacto de impunidad inaceptable…Falla de líderes, no del Programa CD.

Ahora, si buscamos el pensamiento de centroderecha no tenemos más que mirar a La Nación en sus editoriales y periodistas. Pagni, Morales Solá, Alconada Mon, Fernández Díaz, Mariano Grondona, por nombrar solo algunos, contrastan con el vacío de pensamiento de la Fundación Pensar.  Descubren y describen el juego de juego-lavado. Y el caso de las coimas en el senado, de fuerte desprestigio radical.

Entonces, ¿a dónde queda la centroderecha? En buena parte del electorado independiente, que no recala en partidos caudillistas, peronistas o gerenciadores, pero convoca: ¡unidos, más allá de  capitostes!

En el peronismo, porque los gobernadores De la Sota, Scioli, Romero, Das Neves, y los empresarios De Narváez y Puerta por un lado, Massa y Reutemann por el otro, son ramas de ese árbol. En el sector agropecuario, en la CGT y “los gordos”, en algunos pocos banqueros sanos-derechos, en otros pocos industriales sanos-derechos. En lo rescatable de PRO. Entre todos no forman una centroderecha organizada, sino un abanico disperso buscando identidad… ¡como cuesta madurar!

Sin Ética no hay Autoridad

La aproximación política, basada en el entendimiento macroeconómico, entre peronistas, gestionadores y conservadores es necesaria, aunque imposible bajo pacto de impunidad o método menemkirchnerista de corrupción constante. Porque, sin ética explícita no hay autoridad y sin ella no hay onda larga en la política.

A estribor centroderecha, a babor centroizquierda, son las bandas que se unen en la proa…para navegar.

 

 

 

 

 

 

 

 

DÉTENTE DE NAVIDAD

On 14 diciembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Un hombre melenudo sufría por sus dudas y ausencia de certezas, le impedían  posicionarse y empeoró cuando dudó sobre su existencia. ¿Existo? se preguntaba. Enfrentó el problema con método y dijo: “si puedo pensar y conocer entonces existo”, “cogito ergo sum”. Sobre su duda construyó  certeza, sobre ella, con método, levantó un edificio gigante de filosofía y análisis matemático. Era Rene Descartes.

Este recuerdo vale cuando los argentinos perdemos certezas y  multiplicamos dudas. El espectáculo de la “fiesta” de la presidenta cuando el país está de luto por los muertos, por los malones desatados y por la insubordinación de las policías provinciales, resultó escalofriante.

Una vez más la falta de realismo envuelve la torpeza populista y derrite el principio de autoridad. ¿Con qué credibilidad va a conducir un  gobierno derrotado en las urnas, sin re-elección posible, desbordado en la seguridad y culpable de la inflación?

Es más, se trata de un gobierno que sospecha un complot destituyente sin notar que él ha sido el autor de la tragedia, a partir de la desesperación que trae la inflación, la competencia entre los empleados del Estado por mayores salarios, la embestida del Trabajo por no quedarse atrás, la extorción económica a los gobernadores no alineados y la ausencia de planes para enfrentar el déficit fiscal. Más la contra-extorción policial que devuelve la que antes realizó el gobierno  sobre las provincias.

Cuando el gobierno, de hecho, está siendo superado por los acontecimientos ya no podemos jugar al gato y al ratón, todos somos ratones y corresponde darnos reglas de juego. No olvidemos a Raúl Alfonsín.

Una enorme cuota de responsabilidad adicional va cayendo sobre los hombros del liderazgo habitual, empresarios, sindicalistas, jefes partidarios, la Iglesia, la Prensa y sobre todo la Justicia. Y los  independientes que peticionan, demandan y exigen un cambio equilibrado y pacífico.

Es aquí cuando aparece la necesidad de usar el método cartesiano, revisando hasta el fondo los pilares falsos que nos llevaron a ésta situación, no se trata de ganar votos sino de consolidar el equilibrio entre precios y salarios, entre cantidad de dinero y cantidad de bienes, entre gasto público e ingresos públicos, dejando extorsiones mutuas, dándonos la mano para aguantar.

¿Por qué no hacer de nuestras dudas una certeza, como Rene Descartes?La construcción de ellas se hace con Acuerdos Básicos, es el aporte partidario, cuando empresarios y trabajadores  acompañan, cuando los independientes debemos solidaridad en la construcción.

¡La democracia automática no existe!

Incógnita en la centro-derecha

Mientras nos desordenamos como conjunto, en la centro-derecha crecen  dudas adicionales. ¿Para qué el acuerdo entre Cristóbal López y Mauricio Macri? Mejora ingresos municipales pero pierde credibilidad como presidenciable, cede Ingresos Brutos cuando trata de elevarlos, se presenta como opositor-conveniente para el gobierno creando dudas sobre su capacidad de lucha, ¿tiene proyecto o actúa sobre la marcha?

¿Cree que haciendo negocios con el “capitalismo amigo” entusiasma a los independientes?, ¿piensa que con marketing político compensa esa falta de identidad?

Le “hace el juego a López” cuando debiera exigir al gobierno, pidiendo la renuncia de Boudou y Gils Carbó. ¿Personalismo o falla de equipo? ¿Levedad o inconsistencia? Una derecha no-dogmática no implica sin-pensamiento. Y si es floja deviene en  populismo, como en los noventa, es lo que busca el cristinismo.

 Cómo erguirnos

Mientras el gobierno resuelve su inconsistencia entre el programa Capitanich y la tontera camporista de Kicillof-Zannini, los partidos opositores deberían llegar a un acuerdo entre sí al respecto de la inflación, para apoyar al gobierno o quitarle todo apoyo. Como conjunto fuerte, no como partes dispersas; como iniciativa política, no como balconeo. Creando certezas.

El tratamiento entre sí de este tema desbordado hace a la reconstrucción de Autoridad, aunque algunos se nieguen “porque son de derecha” o “porque son de izquierda”. Cuando enfrentar un problema compartido no es perder identidad, lo demuestra la reunión entre la Mesa de Enlace y los partidos.

No es izquierda o derecha, es ¡consistencia o Nada!

La Détente

Muchos años atrás, con referencia a la guerra fría, el Gral. De Gaulle proponía la détente, distención. Algo sabio en sí mismo y base de la coordinación que llevó a la Europa unida, rica y competitiva.

Lo mencionamos porque hoy necesitamos nuestra détente, que en tiempos de navidad y año nuevo, de recogimiento y reflexión, podemos establecer. Especialmente, cuando tenemos a Francisco entre nosotros, que predica el reconocimiento del otro, détente tan antigua como el mundo, facilita  el modo “todos ponen” de reconciliación sin ventaja.

No necesitamos erigir al dios-dinero como pide Francisco,  tampoco al dios del odio, resentimiento y poder, como propone el populismo de malones.  Distención es distinguir y luego ensamblar lo mejor de cada uno, posible desde que ética pública y generación de riqueza no están en las antípodas.

De babilonios a romanos dieron sentido al diezmo, el diez por ciento de nuestra fortuna para hacer por los demás y construir futuro. ¿Por qué no hacer un esfuerzo solidario cediendo 10 por ciento de inflación entre todos?

Bajar del 27 al 17 por ciento no tiene secretos para la ciencia económica, pero ésta no dispara sin soporte político. Ahora el gobierno, los partidos opositores y el pueblo lo deseanentonces, ¿cuál es el problema?

 

La patria está complicada

Hector Méndez, presidente de UIA dijo: “Creo que en estos momentos hay que tener gestos patrióticos porque la patria está complicada”. Se refirió al ajuste de precios pactado por 120 días y tiró una piedra sobre el agua que nos inunda. La misma formó círculos concéntricos que llegan tanto al Trabajo como al Ministerio de Trabajo.

Porque, ¿quién dijo que el Trabajo es obtuso y no lo va a comprender? “Hay que ayudar a la paz social” dijo Moyano. Ambos deberían aceptar la excepcionalidad que nos afecta, decretando y aceptando un aumento acotado de salarios, sumado a la decisión de reducir la emisión para que el esfuerzo laboral no se frustre. Una reducción en el consumo, hasta estabilizar los precios, es complemento necesario.

La ética de la responsabilidad pide a gritos un Acuerdo: interpartidario-opositor-contra inflación… ¿otra Mesa de Enlace?

Es la propuesta independiente en la détente de Navidad.