LIMITES CULTURALES DEL NARCOPOPULISMO

On 28 octubre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Años atrás, algunos independientes comprendimos que el nivel cultural de la clase media era incompatible con el populismo y que más tarde o más temprano, con un líder u otro, nuestra sociedad rechazaría al populismo kirchnerista.

Aquella visión fue interpretada como “optimista” por quienes creían ser “realistas”, diciendo que nunca saldríamos de nuestra miseria política. Con las derrotas de Cristina en 2013 y de Aníbal Fernández en la Provincia, quedó claro que aquel “optimismo” no era tal, sino una hipótesis predictiva… hoy corroborada.

Nuestra gente sabe que sus votos le pertenecen, su fidelidad es con valores y resultados: ni con ideologías ni con partidos.

Decimos que la victoria del domingo fue de independientes, no partidaria, porque el corte de boletas se decidió a último momento, sin fidelidad partidaria, como mostraron las encuestas. Cortar boletas determinó que Vidal ganara la gobernación, lo que a su vez definió el balotaje nacional, cascada de causas y efectos iniciada por una sola: el rechazo de la Morsa.

La incompatibilidad del populismo con la clase media, es fruto del  nivel cultural de ésta, no acepta con-vivir en inseguridad, inflación, narcotráfico, corrupción y asesinato de un fiscal. Temas y valores del poder kirchnerista.

 Es decir que fueron los independientes, motivados por Temas, no por líderes, los que determinaron esta segunda derrota del populismo. En  el rechazo de Cristina, ahora por Cambiemos, en 2013 por Frente Renovador, ambos partidos fueron vehículos del pensamiento independiente.(Resaltamos que, con explicita honestidad intelectual, Mauricio Macri se refirió a su partido como vehículo de un anhelo general).

Algunos intelectuales lúcidos, desde Mario Vargas Llosa a Jorge Lanata, se sorprendían por la falta de reacción de nuestros ciudadanos educados,  incompatibles con el populismo. Lo dijeron desde su perspectiva cultural, con gran acogida independiente, nunca desde un partido político y tuvieron toda la razón. Los rechazantes de nuestro populismo fueron distintos partidos, de izquierda a derecha, todos de alto nivel cultural.

Con méritos del vehículo Vidal-Macri, el protagonista del derrumbe populista fue nuestro votante independiente, que actuó para proteger su futuro y recuperar sus valores. Aclaración útil cuando las mezquindades partidarias minoristas pueden afectar el tramo final.

Hoy la mayoría independiente decide, forma la opinión pública y los partidos la representan; a la inversa de cuando las cúpulas partidarias decidían el rumbo político.

La demanda política actual es por una coalición de gobierno, protagonizada por partidos rechazantes del populismo, las minorías Cambiemos, FR y FP, más la mayoría independiente.

 Las venas infectadas de América Latina*

La derrota de Cristina demostró los límites culturales del populismo en América latina, abrió las venas infectadas por el narco-populismo. Un giro copernicano en la política, previsible ante el nivel cultural de los votantes de la Provincia de Buenos Aires.  Por eso, sin retorno.

La derrota del cristinismo es la primera entre países carcomidos por el populismo, de Nicaragua a Argentina, aportando al giro político brasilero. Es que la clase media argentino-brasilera está en el centro decisivo de América Latina.

Podemos hacer múltiples interpretaciones pero hay un factor común, decisivo, en la derrota de Fernández. No es partidario ni político, sino ético-moral: es la decisión de Francisco de enfrentar al narco-populismo-corrupto conducido por Anímal, bestia negra de toda ética.

Las campanas doblaron por nuestras victimas de drogas, crímenes mafiosos y opositores perseguidos, su tañido moral quebró al frente para la Victoria Inmoral.

Acuerdos por Temas y Políticas de Estado

La mayoría Independiente, hoy exultante, demanda que se resguarde la identidad de los partidos opositores, evitando todo personalismo, privilegiando las razones objetivas de largo plazo: reconstruir la sociedad-abierta.

La negociación por fuera de listas partidarias es nueva en nuestro país, antigua en las democracias occidentales de donde proviene nuestra Cultura. Tal como señalaron Massa y Macri es cuestión de acordar por Temas, con políticas de Estado, para luego guiarse por ellas en el gobierno, el Congreso y  la calle.

El Pro, como vehículo de independientes, ha cumplido una función política, es de interés común que continúe en esa coordinación para derrotar al populismo. El valor de las propuestas ha sido demostrado por Massa, sobresalió con ellas,  representan el camino inteligente en un escenario independiente, en la sociedad del conocimiento.

Ambas partes unidas pueden dar apoyo político al verdadero árbitro de las sociedades modernas, el Poder Judicial; único con autoridad para derrotar la impunidad, como en Brasil. También pueden dar soporte político a los cambios económicos dolorosos e inevitables, frutos del despilfarro y engaño cristinista: garantizando gobernabilidad, encauzando las diferencias.

 Daniel Scioli: perdedor previsible

El resentimiento de Scioli es idéntico al de Cristina, por eso representa la Máxima  Impunidad, aparte de haberse graduado en incompetencia como gobernador. Como presidente, su identidad no alcanza, no le sirve a nadie,  su derrota es cuestión de días.

La organización política que interesa a los independientes es la Nación, muy superior a cualquier partido político, pero esa Nación no puede ser en medio de corrupción, abuso de autoridad y degradación de la Justicia: los valores del populismo. Entonces, no podemos dejarle la reconstrucción a un partido narco-corrupto, menos cuando Scioli ya no existe más allá de La Ñata.

No estamos ante mojones electorales, está en juego nuestro sistema de convivencia organizada, victoria o derrota de nuestra miseria política. Nuestra polarización es Populismo o Sociedad Abierta, más allá del vehículo electoral de turno.

 

 (*) Referencia a “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano.

 

 

 

LA VERGÜENZA POLITICA ARGENTINA

On 6 octubre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Hay momentos en que la realidad debe ser mostrada sin anestesia, especialmente cuando por sus efectos, el paciente duerme sin aportar su voluntad. Es el caso de nuestra oposición anestesiada, desbordada por una realidad que no aprueba…ni corrige.

 El 25 de Octubre gana Scioli

Nos guste o no, podemos estar seguros que el 25 próximo el más votado será Daniel Scioli. Esta realidad tiene dos significados posibles en nuestro futuro inmediato:

1. Scioli resulta presidente y con él continúa el populismo en el poder.

2. Scioli no llega a la presidencia pero el kirchnerismo logra la primera minoría con el 40% de los votos, un enorme capital político, que condiciona severamente al próximo gobierno.

 Ambos significados muestran la debilidad de la Oposición, ausencia de propuestas concertadas e indefinición política, pues el gobierno fracasó en lo económico-social y aun así la oposición no alcanza ni a primera minoría. A lo largo de más de diez años el principal opositor fue Mauricio Macri, pero ante estos significados a la vista solo podemos sacar una conclusión.

La gestión macrista no resultó suficiente para crear un plan político destinado a derrotar al populismo, tampoco coordinó con el opositor más eficiente, el que derrotó a Cristina.

 Entonces, frente a aquella pobre gestión política, la oposición quedó obligada a sumar los votos de macrismo y massismo, más allá de todo personalismo. No haberlos sumado cuando Massa pedía la gobernación de Buenos Aires significa ahora enfrentar dos alternativas peores: perder ante el populismo o acceder en ballotage a un gobierno con falta de gobernabilidad.

 Será un Gobierno de transición, hasta que regrese Cristina o Massa encabece la oposición.

 Arbitro arbitrador

Después de derrotar a Cristina, el segundo éxito político de Massa fue ofrecer el mejor conjunto de propuestas. Lo comprendió el electorado independiente, pero una encuesta publicada en La Nación lo confirma con precisión numérica (L.N. 3/10. P.20). Según la misma, el Índice de Chequeabilidad muestra que las propuestas massistas reciben el 60% de aprobación por ser concretas, 45% las de Macri y 38% las de Scioli.

 El “candidato sin liderazgo” es el más ambiguo y sinuoso, lo que explica su faltazo al debate presidencial. “¡Cagón!” le dijo Zulma Fayad, representando a todos. Otros dicen Scioli es Dilmo.

 La diferencia de propuestas es gruesa en el tema crucial, el macroeconómico. Massa nombró a su futuro ministro, estableció en 5% la tasa de crecimiento, definió el origen de los fondos fiscales para equilibrar y limitó a 100 días el plazo de reordenamiento cambiario. Macri solo respondió que este se hará en un día, sin aclarar las medidas colaterales necesarias, el nombre de su ministro, ni otras precisiones.

Su ministro, ¿será Duran Barba?, él propone el silencio de los cementerios. ¿Para qué llevan un año de campaña si no pueden ofrecen definiciones? Eso se llama flojera en todos los idiomas.

Este segundo éxito massista le permite seguir creciendo en encuestas, mientras cae Macri y se estanca Scioli. Massa creció un punto, Macri perdió 2,2 y Scioli permanece como estaba en las PASO, según el trabajo de Management & Fit. (Clarín 4/10, P.4).

Massa representa orden, contra-impunidad y soporte político a la Justicia, con coraje para instalar nuestra “mani pulite”: método republicano de recuperación de valores públicos.

En definitiva, Macri necesita un 14% adicional de votos para ganar en  balotaje, imposible sin aportes de Massa. En paralelo, Scioli se agota en  enfrentamientos con camporas y cristinistas, requiere el soporte de Massa, de origen peronista como Lavagna y De la Sota. Macri y Scioli necesitan el 21% de votos massistas, instalando a Sergio como Arbitro Político.

Demostrando que los polos, de hecho, son Cristina y Massa. No Scioli y Macri, más allá de lo electoral. Es que nuestras elecciones son el cortoplacismo de la Política.

Origen de la confusión opositora

Hay que estar muy confundido, o bebido, para creer que el peronismo de Massa es igual al de Cristina. Esa confusión fue inventada por macristas, hasta que la realidad los fue llevando a hacer acuerdos con Reutemann, buscar apoyo en Hugo Moyano y en “el Adolfo”. Ahora miran a Massa con cariño. Fue una fórmula para no reconocer el crecimiento massista y sus consecuencias: autoengaño cortoplacista.

En el electorado, la confusión proviene de los que buscan el candidato de los intereses light, sin reflexionar sobre ética, justicia, cultura, energía o  Relaciones Exteriores, temas que requieren profundidad y largo plazo. Otros, mas despejados, van por el candidato con mayores posibilidades de derrotar al populismo, para edificar entonces sobre cimientos sólidos.

 Cortoplacismo y democracia boba:

Roque Sáenz Peña es el ícono sacrosanto de la democracia boba, motor eficiente de nuestra miseria política. En 1912 los radicales querían ganarles a los conservadores, lo consiguieron a costa de hundir la calidad cultural de la política: el voto obligatorio. Estaban apurados para triunfar, negociaron su Ley con un presidente conservador miope y temeroso.

Entre ambos encumbraron el corto plazo como método político, consiste en hipotecar el futuro para resolver el presente. Y si lo instalaron entre conservadores y radicales, ¿porque no lo habría de usar una argentina de mala calidad, loquita del poder?

Es vergüenza para todos, derechas e izquierdas, cortoplacismo es  una vergüenza política argentina.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA PERSPECTIVA DE DIOS

On 28 septiembre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Entre todos somos siete mil millones. Pero, ¿cuantos podemos hablar de la perspectiva de Dios sin ser atrevidos o grotescos? Jorge Bergoglio, Papa Francisco, lo hizo. Y lo hizo bien. Porque no solo obtuvo la credibilidad de su grey sino la de todo el planeta, nuestras siete mil millones de almas.

 No lo logró solo por tratarse del jefe de la Iglesia, sino por su  liderazgo espiritual, global y sin necesidad de dogmatismo alguno. Nos preguntamos ¿cómo pudo dar ese salto tan grande? Siendo él tan extraordinariamente sencillo, no cuadra que lo expliquemos con demasiadas sutilezas, vale una sola: tiene autoridad moral y la misma deviene de su ejemplo.

 Entonces, dicha autoridad ¿es ajena, distinta o superior a su condición religiosa? Para esas miles de millones de personas de otra religión, o no religiosas, que admiran y se encantan con Francisco, ¿cuál es el mensaje que los conmueve? ¿Qué sentido moral, meta religioso, ofrece su humilde y humano cristianismo? ¿Es tan  sencillo y profundo que puede entenderse y valorarse más allá de las religiones?

Su mensaje es el amor al prójimo, amar al otro como a uno mismo, el  esencial del cristianismo. Abraza a toda la humanidad, trascendiendo la vida individual, ordenándola tras su visión sencilla: somos juntos y vamos juntos.

Lo extraordinario del calor moral entregado por Francisco es que nos llega en medio de un mundo necesitado, hambriento de valores morales, vacío por la  relatividad ética, por la liquidez de las creencias, la soledad individual, la lucha por Poder o por conveniencias y utilidades: el sufrido alejamiento de Dios.

Su mensaje cayó enormemente bien en medio de un país logrado en cuanto a su éxito material, primera potencia económica del mundo, sola produce el veinte por ciento del total mundial, más una enorme cantidad de tecnología que es la base de su riqueza.

Allí reside el valor adicional del mensaje de Francisco. Crear riqueza y conocimientos tecnológicos no nos independiza de los valores morales. La aptitud más hábil para la solución de los problemas humanos no consigue desprenderse de la guía moral para conducirla. Sino lo contrario, el amor al prójimo es, a la vez, motor y guía. Da sentido a las soluciones, uniendo los actos de producción con el sentido ético de la vida.

 El Principio de Solidaridad Universal

La universalidad trascendente del mensaje franciscano no surge de la antigua fascinación ante Dios, no se presenta como teología elaborada o proyecto exclusivamente religioso.

Re-ligare se entiende como un acto hacia los demás. Constante, a diario, en las manifestaciones concreta de la vida, desde lo material como la pobreza y el hambre, hasta lo espiritual como la soledad o el sinsentido abrumador de los actos sin dirección.

La solidaridad universal, como ejercicio práctico, quita expectativas al misterio teológico para insertarlo en nuestro planeta, uniéndonos con quienes con-vivimos. Desmitificar es bajar a Dios del cielo a la tierra, para plantarlo entre nosotros, de él no nace un árbol de sombra, sino de luz.

Religamos a Dios en los demás.

El Bien en la perspectiva de Dios

La perspectiva de Dios, enseña Francisco, consiste en la generosidad para hacer el bien. Para eliminar la violencia, eliminando el resentimiento y el odio que la motiva. El bien para producir alimentos y evitar el hambre, el bien para crear trabajo y conseguir un techo para cada familia. El bien como ausencia de todo mal…porque en última instancia Dios es el Bien.

 Los argentinos, que lo vimos nacer y crecer con esos valores maravillosos que lo iluminan, ¿hacemos el bien como nos enseña? ¿Podremos hacer un pequeño esfuerzo para aceptarlo como guía moral en nuestra próxima reconstrucción? ¿Acaso no estamos viendo los resultados de su conciliación entre americanos y cubanos, entre guerrilleros y colombianos, entre refugiados y países receptores? ¿Acaso no repitió a Martin Fierro haciendo argentina su propia fe?

En toda la historia argentina, contabilizándola desde nuestros orígenes coloniales, un total de quinientos años, nunca tuvimos un hombre con tanto reconocimiento moral, social y hasta político en el mundo.

¿Por qué perdernos esta oportunidad cuando nos encontramos divididos, enfrentados, con odios, resentimientos y dificultades materiales a resolver?

¿Cómo no aprovechar los valores de Francisco para reemplazar a los que nos degradaron en los últimos años? Mentiras en los índices oficiales, corrupción en el Estado, autoritarismo, destrucción institucional en la Justicia y la Prensa, estafas electorales y vaciamiento de las cajas jubilatorias, treinta por  ciento de pobreza, ausencia de responsabilidad política y dedicación exclusiva al poder. Males de una sola raíz, la soberbia extrema.

 Aplicación práctica del principio de Austeridad

No es lo mismo lograr la austeridad necesaria en el gasto público, hasta equilibrar nuestras cuentas y reducir la inflación, si ella es el resultado de un ajuste económico-monetario, que si es el fruto de una austeridad-virtuosa como la que practica Francisco con él mismo.

El dinero no es un bien en sí mismo, pero si ordenamos nuestras cuentas como él hizo en el Vaticano, entenderemos la austeridad como conciencia pública. Hoy el prestigio del Estado Vaticano es otro, sigamos su huella y encontraremos el camino. ¿Cuándo comenzaremos a usar los zapatos viejos de Bergoglio?… lo llevaron lejos.

 El sentido moral para corregir el despilfarro populista es crucial, otorga autoridad al esfuerzo a realizar en el próximo gobierno, y destruye el mito de que el Estado gratis. Siempre lo pagamos.

Dios no es argentino pero Francisco sí, entre ellos se entienden. ¿Por qué no pedirles un cable? Queremos tirar al mar nuestra miseria política, ¿nos darían una mano?

 

 

LA MASSA CRÍTICA (para derrotar al populismo)

On 24 septiembre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El gran objetivo cultural y político de Argentina es sacarse de encima el lastre que no la deja crecer ni en lo institucional ni en lo económico: el populismo cristinista.

Algo imposible de lograr en las próximas elecciones. Si gana Scioli éste continuará la visión populista, como surge de su discurso económico con  dependencia de Kicillof. Si pierde, entonces desde el Congreso, camporas infiltrados, jueces y fiscales militantes, gobernadores, intendentes y prensa amiga, continuarán sus objetivos de poder.

 Gane o pierda las elecciones, la voluntad política del populismo continuará. Básicamente bajo la conducción autoritaria de Cristina.

 Esta realidad demuestra el grave error de ir a elecciones para colocar un candidato “bien intencionado” o “buen administrador”, pues de acuerdo al objetivo debemos instalar al que derrote al populismo. Y ese es Sergio Massa, el más fuerte interlocutor del populismo-cristinista, no solo porque la derrotó en 2013, sino porque ofrece precisiones económicas e institucionales. Mas una destacada coherencia interna en el equipo que lidera.

Frente a un Scioli débil por su dificultad para representar a un partido que no lidera y ante un Macri flojo como opositor, sin proyecto claro, Massa se destaca por su firmeza de carácter y un proyecto político-económico elaborado. Hoy, es “hombre fuerte” y árbitro natural.

 Y muchos radicales, como Julio Cobos, se lamentan por no haber llegado a un Acuerdo amplio en Gualeguaychu: faltó la visión política mínima.

El conjunto de Massa, Lavagna y De la Sota tiene en su haber un plan económico puesto a prueba con éxito por Lavagna, para salir del marasmo 2001, y por De la Sota para reorganizar su provincia con éxito industrial, agroindustrial, agropecuario y turístico. Ante el derrumbe económico y financiero que deja Cristina, es un plan concreto para levantar la economía sobre una base de Producción y el Trabajo.

 El Frente Renovador fue el primer partido en atacar la ambigüedad económica, que caracteriza a los demás. Ha ofrecido precisiones cuantitativas que implican riesgos, sabiendo que el que no arriesga no gana. Es la actitud más opuesta a Duran Barba, de no arriesgar, no decir, no comunicar, no asumir compromisos, que muchos rechazamos por ausencia de coraje y falta de proyecto.

 Esas precisiones fueron ofrecidas por el Frente Renovador en el Broadway.

Bajar la inflación al 9% en dos años, y 5% al fin del mandato. Pagar 82% móvil a jubilados, eliminar Ganancias a trabajadores y retenciones a economías regionales. Crear impuestos a las rentas financieras y al juego. Reducir la presión impositiva en 30% e implementar el plan PPP para emplear un millón de jóvenes. Crear 17.230 centros de desarrollo infantil, aplicar a las FFAA narcotráfico y un “pacto federal” para eliminar reelecciones provinciales. Sobre Corrupción, insistió en la reforma del Código Penal, y sobre Educación reafirmó la exigencia a maestros y educadores.

 Se trata de precisiones, no solo números económicos, valen más porque actúan en el interior de un proyecto político. Muy distinto a buscar rentabilidades económicas políticamente inocuas.

 Después del diluvio electoral

Como dijimos en otras ocasiones, la política no comienza ni termina con elecciones, así que vale formular algunas hipótesis predictivas sobre el rol del Frente Renovador desde diciembre en adelante.

A) Con un Acuerdo ganador entre Massa y Macri. En ese caso el massismo tendrá el juego protagónico, el relevante, dada su dinámica, fortaleza política y carácter para hacer frente a las embestidas destinadas al retorno de Cristina en 2019. Con Lavagna y de la Sota, creíbles y respetables, seguirá recibiendo adhesiones peronistas, hasta vaciar la base política populista.

Ya mismo, las conversaciones entre De la Sota y Macri son un salvavidas,  recurso de última instancia, para Pro. Y un anhelo de coherencia para la centroderecha de nuestro país.

B) Sin Acuerdo, con triunfo de Daniel Scioli. La debilidad de Scioli, verdadero no-líder, lo llevará a buscar apoyos en el Frente Renovador para enfrentar a un cristinismo que lo quiere aislado y sumiso. Por ejemplo, en el Opera, Scioli volvió a demostrar su sumisión económica, anticipando un bajísimo nivel de gobernabilidad. Todo ello significa agua para el molino de Massa, como percibió incómoda Patricia Bullrich.

En caso de un triunfo de Scioli, el cuasi-proyecto Pro va quedar desdibujado, esa derrota lo desvaloriza, muchos le reclamaremos su falta de Acuerdo con el hombre fuerte, por ausencia de visión política.

 Desilusiones Pro

Mauricio Macri se asusta y defiende ante posibles “carpetazos”, no instala el enfrentamiento suficiente y su amabilidad blanda e imprecisa se vuelve inocua. La sospecha de que no habrá Acuerdo antes del 25 de Octubre, pone de mal humor a su electorado, pues está claro el riesgo de perder en esa fecha.  Tres aspectos mal resueltos mellan la ilusión Pro.

I. ¿Porque a los kirchneristas les perdonan su corrupción y no al Pro?La respuesta es que el Pro ofrece un cambio en nuestra base ética de comportamiento público, pero lo ocurrido con Niembro y con Cristóbal López, no representan ningún cambio. Des-ilusión que afecta al electorado de Pro.

II. Recién ahora, a un mes de las elecciones, el Pro ha designado un coordinador de equipos económicos internos. Es que Frigerio, Surtsenegger y Melconián nunca opinaron lo mismo y, aunque el primero tiene mejor imagen, todavía no se conocen las propuestas comunes entre todos. Lentitud desilusionante, muy peligrosa para gobernar.

III. Ante el magro resultado de las Paso, muchos macristas explicaron que llegó el tiempo de los Acuerdos. Lo hizo Iván Petrella y también surgía de las amables conversaciones públicas entre Patricia Bullrich y Graciela Caamaño. Todo eso parece sucumbir ante los ataques cruzados por Niembro y otras acusaciones. Tercera lamentable des-ilusión.

Así, las desilusiones que provee Pro dan para suponer que para el 25 de Octubre serán muchos los votos para Massa. Y éste convocará a Pro.

 

Los independientes, sin fidelidades partidarias, estamos dispuestos al análisis crítico, por los resultados, de quien triunfe. También creemos contar con la Massa Crítica para derrotar al populismo…ahora y después de las elecciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL TRABAJO HIPOTECADO

On 16 septiembre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El Trabajo forma parte de nuestro soporte ético. Tiene fuerza moral y  prestigio social, suficientes para enfrentar la corrupción y la droga. En medio de partidos políticos desprestigiados, cuenta con la organización  para inducir un cambio socioeconómico profundo. Después de las elecciones el Trabajo continuara su misión social, pero en lo político, ¿continuará como actor pasivo?   

 

No es el Estado…¡es el Trabajo!

 Las características de la economía populista que dejan Dilma y nuestra brujita,  pueden verse en Brasil. Recesión, inflación, devaluación, reducción del gasto público, elevación de la tasa de interés externa y elevación de la tasa interna, son las peores condiciones para generar ocupación y resultan de una acción: agigantar al Estado para construir un Poder…que el Trabajo pagará.

 En casa, antes de elecciones, tenemos recesión, inflación, caída de ocupación, perdida de crédito externo y vivimos al borde del estallido cambiario. Podemos entender lo que nos espera si gana Scioli, porque Scioli es Dilma y como en Brasil la esperanza del trabajo es nula: el Estado ahogó al Trabajo.

Antes de las elecciones Dilma escondió el desborde estatista-corrupto bajo  la alfombra, lo barrido por nuestra bruja es diez veces mayor. Basta señalar que las reservas brasileras alcanzan a U$S 300.000 millones, cuando las nuestras llegarán a U$S 11.000 millones de libre disponibilidad, al final del mandato.

En Argentina el Trabajo está hipotecado con responsabilidad de Cristina y Scioli, su sumiso servidor. Él continuará el modelo populista, le guste o no, pues carece de fuerza política propia y de carácter. Por eso fue nombrado candidato…nunca conductor.

 El que vote a Scioli cargará con la desgracia del Trabajo y los sindicalistas que lo apoyen perderán su representatividad. Scioli impide la reunificación laboral necesaria para enfrentar al nuevo modelo populista, representado por Vanoli, Zannini y Aníbal, el Congreso y la Campora: los zoquetes de Cristina.

Scioli entrega al Trabajo a un engendro político que aprieta y traiciona al trabajo. Algunos no quieren admitirlo, porque más fácil es esperar y ver, entonces lo sufrirán después, abrazados al derrumbe laboral.

Pueden anticiparlo aquí y ahora. En el campo y las economías regionales Momo y UATRE dan testimonio, en la industria, la agroindustria y el Turismo, la desocupación marca la cancha. Si creen que la cueva camporista, el Estado, está protegida no ven que está vacía. Ahora es: ¡el Estado o el Trabajo!

 Nuestros dirigentes sindicales asociados a Scioli, ¿cómo van a defenderse cuando la izquierda los acuse de pauperización y colapso laboral? El costo de ser sciolista es perder la capacidad de conducir la recuperación laboral.

 ¿A quién mirar?

Es inútil escribir una biblioteca entera sobre cuestiones laborales si no se puede indicar un líder laborista exitoso, uno que llevó al Trabajo hacia su crecimiento y valoración en un marco republicano.

Tanto Flipe Gonzales en España, como Fernando Henrique Cardoso en Brasil, lo hicieron. Ambos de actitud política moderada y democrática. Ambos anteriores a la corrupción generalizada en la política partidaria y al despilfarro estatista, destructores de trabajo.

Pero, ¿qué fue de aquellas miradas lúcidas?

Fueron desoídas por hijos pródigos, como Zapatero, Lula, Dilma y Cristina Fernández: no les interesa la productividad del trabajo ni la moneda sana.

 El Trabajo es, aquí y ahora, como en todo el mundo.

Responde a la demanda de una economía próspera, nunca a la politización,  porque la misma funciona con trabajadores sumisos, de bajo nivel cultural. El comunismo-populista ruso, el de Mao en China y el sudamericano actual son ejemplos lastimosos para un Trabajo que termina pagando los resultados de aquellas utopías.

 En toda América Latina el Ogro Filantrópico destroza trabajadores.

 En nuestro país, Perón se dio cuenta a tiempo, por eso expulsó a los ridículos de la Plaza de Mayo, como ahora corresponde echarlos de la Casa de Gobierno. ¡No se usa al Trabajo para hacer Poder a costa de trabajadores! Si los camporistas aman al Poder que lo paguen a SU costo, con SU pauperización.

Política y Trabajo

Varios partidos políticos ocultaron sus planes, hasta que Sergio Massa presentando una propuesta tras otra, obligó a los demás. Massa no se calla.  Lleva la iniciativa política, aunque sólo no puede, dato de interés para el Trabajo que cuenta allí con un Activo: Roberto Lavagna nunca traicionó a los trabajadores, les ofreció alto crecimiento económico y empleo.

El Trabajo requiere un proyecto económico-político. Repudiar a Caló y los alcahuetes camporistas no es suficiente, lo importante a largo plazo es la coordinación entre Producción y Trabajo. Combinación presente en Lavagna y De la Sota del programa Massa, también en Reutemann del programa Macri, nunca en la traición cristinista y su candidato enjaulado.

El Banco Central no muerde

En la mayor economía del mundo el respeto por la producción es enorme. Allí  postergan beneficios financieros, bajando la tasa de interés, para estimular  la producción. Y miden el resultado económico con el nivel de desocupación.

Este es guía para elevar las tasas de interés, o pisarlas cuando cae la ocupación. Esta vinculación permanente expresa que el eje de la economía americana es Producción y Trabajo, con independencia de la opinión del capital financiero y las fluctuaciones de Wall Street.

 Ahora, ¿cómo pueden mantener bajas las tasas de interés para impulsar la producción y el trabajo? Respuesta sencilla y valiosa, que merece atención. ¡Allí no hay inflación!

La moneda no está envilecida por emisión y las bajas tasas de interés no implican perdidas. Por eso es bajo el costo de capital y bajo el riesgo de invertir. La recuperación económica está funcionando.En Europa, el Banco Central bajó las tasas para reactivación económica, lo pudo hacer porque antes eliminó la inflación. Es decir, la experiencia externa nos enseña a jugar en dos tiempos.

 En el primero se ataca la inflación, con altas tasas, reducción de gasto y emisión, hasta eliminarla. En el segundo, caen las tasas, aumenta la monetización, se usa moneda competitiva y bajo costo de capital. ¡Así crecen la economía, la ocupación y el salario!

 Mientras la productividad laboral crece con…Educación y Tecnología.

Así mismo, el Banco Central define el valor cambiario de la moneda. Si queremos trabajo comencemos con el que demanda la producción exportable, imposible con un dólar-cepo a $9,60. Aparte, con moneda des-cepada se encarecen las importaciones, con más trabajo en nuestra industria.

¿Acaso no vemos que Brasil perdió el 40% del valor de su moneda? ¿A dónde va el Trabajo con revaluaciones Kicillof-Vanoli, idénticas a Martínez de Hoz-Cavallo?

El Trabajo está en condiciones de jugar un rol decisivo. Puede desempatar  y dirimir entre partidos. Si lo hace recuperaría prestigio político y económico…todo está en tomar la iniciativa para asegurar su futuro.

                                                                                                                                                

 

NUESTRA LEVEDAD POLÍTICA

On 8 septiembre, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

La intrascendente levedad de ser argentinos nos impone alguna reflexión de vez en cuando. Por ejemplo, ¿cómo lograr, en el tiempo, un cambio profundo?

Enfrentar un cambio modificador de nuestras condiciones de vida, no puede intentarse, responsablemente, sin un gran capital político. Es indispensable para sancionar las leyes, soportar el embate de los desplazados y  privilegiar el largo plazo sobre el corto. Entonces, realizar el Cambio significa emprender un gran esfuerzo político.

 Esa lucha, costosa en lo inmediato, no tiene el éxito asegurado a partir de su mera enunciación, menos cuando nuestros líderes políticos no se definen, no muestran otras convicciones que las electorales.

Menos, cuando las formas democráticas electorales están para asegurar el relevo de gobernantes, no para darle contenido a la política. Ningún cambio de gobierno determina un nuevo proyecto político.

Ejemplos de recambio intrascendente, sin propuesta política, fueron la mayoría de los gobiernos militares, los de Arturo Ilia y Fernando De la Rúa, de Héctor Campora e Isabel Martínez, por citar solo algunos.

 Así, con éstas elecciones no tenemos asegurado un cambio valioso, los líderes partidarios atienden lo electoral sin ofrecer definiciones. Y con una oposición dividida no contamos con capital político para sostener el Cambio. Solo sabemos que el gobierno de Cristina debe ser derrotado, pero ello, por sí solo, no determina un futuro mejor.

 Para peor, algunos políticos suponen que los argentinos fuimos trasplantados: que nos sacaron el corazón y colocaron un chip. Son los autores de la  Política Automática, que dice: “administras bien y ya está”.

Cuando el país mejor administrado del mundo, primera potencia económica,  no abandona la política. Allí “no está”, pues continúa la discusión sobre el uso del Poder.

La ingenuidad política se pone en evidencia cuando hay que buscar socios políticos de todos colores en todos los rincones, porque se perdió el foco de acción.

 El Foco de la Oposición

El acto principal de la oposición es la reunión entre Mauricio Macri y Sergio Massa. Si de esa reunión surge un apoyo frío destinado a ganar elecciones, entonces el Cambio no tendría soporte de largo plazo. Pasadas las elecciones, se reiniciará la competencia política, desguazando la construcción electoral.

Una Acuerdo hueco puede observarse en Brasil, donde el PMDB se está despegando de su socio político el PT, ya no soporta estar vinculado a una presidencia con serios problemas económicos y políticos. Exactamente lo que nos va a ocurrir si pensamos en Massa como relleno electoral.

 En cambio, si el Acuerdo es profundo, incluyendo intercambio de ministros, Secretarios de Estado, embajadores, funcionarios menores y un listado importante de Políticas de Estado, estaremos frente a un acuerdo duro. Un compromiso político difícil de deshacer para un aliado “jugado”. El éxito conjunto quita interés por el derrumbe del otro, ¡porque ambos ganan!

Además, no es lo mismo un acuerdo líquido que uno sólido, como el primero no incluye compromiso político no asegura gobernabilidad. No necesitamos sólo un acuerdo amplio, sino uno profundo.

 La siniestra relación causal

El peso de un objeto resulta del ejercicio de la gravedad sobre el mismo, en nuestra política el peso del Cambio está dado por la gravedad de dos errores: abuso de Poder e impericia Económica, donde el primero causa la segunda.

No se puede comenzar por los efectos, la flecha de la causalidad va de causa a efecto. Más sencillo, “muerto el perro… se acabó la rabia”, nunca “muerta la rabia se acabó el perro”. Entonces se requiere un gran esfuerzo político, constante, continuo y acumulado hasta quebrar la causa. Es decir: la iniciativa política es crucial.

 Obstáculos políticos enormes

Doce años de populismo no se borran de un plumazo. La politización y corrupción en la Justicia está instalada, la división republicana de poderes se anuló por  autoritarismo, la narco política está en los barrios, el desprecio por la democracia se demostró en Tucumán… aunque el 50% de nuestra población no se preocupa por todo ello.

Así, se hace imposible la corrección sin acuerdo político con el peronismo democrático: quebrar la matriz política populista es un proyecto político…no un modelo de gestión.

 Obstáculos macroeconómicos enormes

Primero liberar el mercado cambiario, logrando un cambio de precios relativos favorable a exportaciones, sin crear inflación generalizada. Para evitarla, corresponden medidas de encarecimiento del dinero, limitación en la expansión monetaria, contención en el gasto público y elevación de tarifas de servicios públicos. Significan austeridad inicial y menor consumo desde el 11/12 mismo. Mucho antes que lleguen resultados.

¿Será gratis? La izquierda y el populismo pondrán palos en la rueda, ya les crecen troncos en las manos, como vemos en el Congreso donde sabotean las futuras correcciones.

Entonces, ¿cómo no contar con un poderoso apoyo político conjunto para aguantar el cimbronazo? Los resultados llegan después, el costo social es anterior. ¿Acaso no es tal el miedo opositor que algunos políticos retroceden ante el rigor fiscal y otros esconden el esfuerzo por su costo social?

 La Propuesta Independiente

Daniel Scioli necesita solo 5% para llegar a 45% ganando en primera vuelta. Dos porciento puede lograrlo a fuerza de propaganda y discursos en cadena, y tres porciento con fraude. Para detener esa miseria política:

 1. No votaremos a Scioli, pues nunca fue independiente sino engañosamente sumiso. No podrá gobernar por sí mismo, este Congreso lo anticipa recortándole libertad de gestión. Destruirá al peronismo democrático, convirtiéndolo en sumiso y resentido.

 2. Votaremos a María Eugenia Vidal en la Provincia. Con gran mérito personal demostró posibilidades concretas. Es crucial derrotar al narco-corrupto-populista y S.S. Francisco nos dará su bendición.

 3. Votaremos un acuerdo Amplio y Profundo entre Mauricio Macri y Sergio Massa. Sumando 50% en Octubre, mejor que en Noviembre, se compensaría el fraude, demostraría solidez política y ofrecería ocho años de certidumbre: plazo indispensable para ganar esta batalla política, no se gana en una elección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA NUEVA OPOSICIÓN

On 29 agosto, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

En nuestro artículo del 21 de Julio “Polaricemos…entre sistemas” dejamos claro que la polarización entre dos partidos, FpV y Pro, estaba agotada. Los resultados electorales en la CABA no mostraban un éxito contundente de Pro, este no logró un éxito electoral en el interior, en el Congreso no obtenía el apoyo suficiente y Mauricio no mostraba la determinación necesaria.

Entonces, propusimos una polarización entre dos sistemas. En uno de ellos Daniel Scioli respondería al sistema populista, decadente e ineficaz, en otro la oposición representaría un acuerdo amplio entre Pro, Massa-De la Sota y Margarita Stolbisser.

Allí dijimos: “Nuestro dilema sistémico es: o continuamos con el modelo político-económico del populismo hacia Venezuela y Grecia, o “como conjunto” nos movemos hacia el sistema republicano, democrático y de mercado. Donde “como conjunto” significa una oposición coordinada por coaliciones de gobierno, pues necesitamos toda la fuerza política para resolver nuestro derrumbe, antes que las diferencias inter-partidarias derroten al próximo gobierno y con él a todo el sistema.”

 Luego llegaron las PASO, donde creció el sciolismo hasta 38,5% y se redujo a 24% el apoyo a Mauricio Macri, volviendo a demostrarse la inviabilidad de una polarización Scioli-Macri. Afirmándose la necesidad de una coalición, en especial con  Massa, que  llegaba al 20% con UNA.

Pero ese trámite no avanzó hasta que se produjo la catarsis: el fraude y su rechazo popular en Tucumán. Entonces, se comunicaron Macri, Massa, Cano, Sanz y Stolbisser y, presentándose como conjunto ante la Opinión Pública, comenzaron de hecho la polarización entre sistemas. El populista y el democrático-republicano.

La propuesta de Massa ha sido clarísima: “Hay que dejar a Scioli como jefe de la banda de feudales. Scioli tiene que ser La Campora más los feudales. Hay que bajarlo del 40% al 35% y después vemos quien llega al balotaje” (Clarín 27/8 P5). Una estrategia práctica y realista, conciliadora, firme contra Scioli, dúctil con Macri,  con quien demuestra un principio de “afecto societatti”.

También los une el espanto. Saben que si La Morsa fue por efedrina  aportará al robo de votos, en acuerdo con la Principal y Zannata.

Para Mauricio Macri significa un límite al personalismo, para Argentina la posibilidad de un acuerdo opositor amplio y fecundo, superador de diferencias partidarias, representativo del 60% del electorado, tras una sociedad abierta en lo político y competitiva en lo económico.

También significa el fin del mal trato a la clase media, que no merecería explicaciones  económicas según Duran Barba. En cambio, resulta valioso el trabajo de Federico Pinedo, buscando consenso con gobernadores peronistas, para acordar una estrategia  en el Congreso.

Y elocuentes las palabras de Patricia Bullrich: “Es una buena señal que le podemos dar a la sociedad estar juntos en momentos de crisis institucional o temas puntuales” (L.N. 28/8 P11)

Pinedo y Bullrich parecen dejar atrás al dogmatismo antiperonista en bien del sentido común, aplicado al rescate de una oposición dividida, sin sustento lógico ni político.

De pronto estamos ante una Nueva Oposición. Más coherente y entendible, con  posibilidades ciertas de superar al espanto populista. Los independientes estamos con ella, le damos respaldo, solicitando que no se enreden en desconfianzas menores: importa la Nación no las partes.

 

Anulación de las elecciones tucumanas

La grosera inoperancia de nuestra clase política, incapaz de resolver hasta sus más inmediatos intereses, como la trasparencia en los comicios, amerita que la justicia anule las elecciones tucumanas. Es demanda ciudadana que reclama escarmiento.

De lo contrario, continuaremos en manos de quienes, con total impunidad, solo actúan cuando cae la democracia que los cobija, mientras tanto la destrozan. Hoy en Tucumán, gobernar sin legitimidad por fraude electoral, es un mal presagio para la Paz, es violencia desde el Estado.

Una vez más el populismo muestra su identidad: fraude autoritario.

 

Derrota económica y angustia social

Si las cuestiones de poder han sido la razón principal para una oposición ampliada, las razones económicas no son menos. Es que detrás de las mismas corre la angustia de la falta de trabajo, la pobreza, la inseguridad y la droga, componentes actuales del desamparo existencial de la clase baja.

No se puede resolver la ecuación de poder sin abordar el drama económico al que desembocamos, tanto por la impericia demagógica del gobierno saliente como por el viento de frente que nos envía la economía global.

Es algo que solo podemos enfrentar como conjunto, concentrándonos en la creación de riqueza, fuente irremplazable para la disminución de nuestra miseria económica y política.

La distribución no remplaza a la riqueza, solo la complementa, como el Trabajo no es sólo mano de obra, sino fuente insustituible de estabilidad social.

¿Cómo dejar de pagar salarios con moneda falsa, emitida por el desborde fiscal creado para comprar votos? ¿Cómo hacerlo sin una cuota de austeridad dedicada a pagar esos salarios con moneda sana?

Enfrentarlo y explicarlo, es la tarea sistémica para la oposición. Ningún político tiene derecho a ocultar los actos necesarios del gobierno venidero, menos dejar de hacerlos por temor, para que nadie se queje.

No necesitamos sangre, sudor y lágrimas como pidió Churchill, sí apoyo y comprensión para realizar el esfuerzo colectivo destinado a erradicar la corrupción, el engaño a los incultos, la narco política, la emisión descontrolada y la soberbia que nos llevó de default en default.

Pero ello requiere un esfuerzo didáctico,  sostenido con convicción, que brilla por su ausencia en la oposición. La Nueva Oposición debe corregirlo, si quiere contar con autoridad durante el ejercicio de su gobierno. Pues el que “arruga” en campaña, arrugará en el gobierno.

No podemos soslayar la corrección cambiaria para generar competitividad y creación de empleo, ni la restricción en el gasto público, para detener la emisión con inflación. No podemos engañar diciendo que eso se corrige solo, sin un momento de reordenamiento anterior a los resultados.

Tampoco podemos negar nuestra atención a las economías regionales y a la producción agropecuaria, creadoras de reservas y alimentos, ni disimular nuestras necesidades de invertir en tecnología y educación para asegurarnos un futuro competitivo.

Nada de ello es posible disimulando el esfuerzo colectivo necesario.

Por el contrario, convocar a la realización colectiva es un proyecto enorme y digno, de largo plazo. Lo hicieron los finlandeses como explica Iván Petrella, también los chinos siguiendo a Deng, lo hizo Brasil con Fernando Henrique Cardoso, antes del populismo petista.

Imaginación y coraje son las demandas independientes para una sociedad harta de mediocridad, postergación y mala fe. Ello requiere un rigor económico que no crece en los árboles, debe ser convocado y provocado con autoridad moral y austeridad política.

 No se dan el desarrollo y la integración política sin un contexto entusiasmante de crecimiento económico y firmeza ética, precedido de austeridad fiscal y seguridad contractual para crear las condiciones.

 La Nueva Oposición tiene la palabra…¡y nuestras manos para la obra!

 

 

     

 

ACOMODAR EL RECADO Y CINCHAR DE NUEVO

On 16 agosto, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

A medida que en el tiempo nos alejamos de las Paso, va decantando la polvareda voluntarista, dispuesta a interpretar resultados “a piacere”. Algunos entendieron que Scioli “ya ganó”, porque creció y quedó a pocos puntos de ganar, el macrismo creyó que los nuevos votos de María Eugenia esconderían el bajo porcentaje de Mauricio y el massismo que se había superado la polarización.

Los más golpeados, radicales y socialistas, prefirieron el silencio vergonzante.

Pero todos sabemos que los resultados fueron insuficientes: el populismo todavía respira, el Pro no parece descollar a nivel nacional y el massismo no logró representatividad definitoria. Mantenemos un gobierno nefasto y una oposición dividida: ¡no ha lugar al optimismo voluntarista!

Los acontecimientos actuales continúan en línea con los resultados de Octubre  2013, cuando Cristina, derrotada en urnas, quedó sin posibilidad de reformar la Constitución.

En aquella fecha comenzó el declive político del populismo, al pasar del 54% en 2011 al 38% en 2015 demostró esa tendencia. Peor cuando los resultados económicos, el narcotráfico, la inseguridad, las inundaciones y la banda de los tres (Fernández-Zannini-Fernández) continúa gastando a Scioli.

Este no asistió al cierre de campaña de los candidatos a sucederlo, le abrió la cárcel a Lanata para descolocar a Morsa y Cristina no asistió al bunker del gobernador. Inconsistencias del FpV derivadas de elegir un sucesor no querido, aceptado por su atractivo sobre un  peronismo, tampoco querido.

La contradicción interna caracteriza al sciolismo estableciendo su  “techo”… ahora hundido por inundación.

 También desde 2013 quedó firme la figura de Sergio Massa, que desafió a la partidocracia con su Frente Renovador y su derrota a Cristina. El protagonismo de Massa no se deterioró con la salida de algunos intendentes, ellos perdieron al regresar al FpV. Su permanente iniciativa con propuestas precisas, la reciente victoria en las primarias y el buen resultado electoral de MIA, lo muestran como interlocutor válido y necesario para toda oposición.

 Desde Octubre 2013 comenzó el declive del macrismo, que perdió en Santa Fe y Córdoba, apenas ganó en CABA y ahora con solo 24%  dejó de  polarizar.

Perdió confianza entre independientes por su incapacidad para acordar con Massa, falta de gobernabilidad previsible, aceptación del estatismo y temor a decir, proponer o arriesgar. Vacíos que contrastan con la iniciativa massista y afectan a una economía urgida de definiciones.

Con indefiniciones económicas e insuficiente soporte político  ¡no se puede gobernar un país con pesadas hipotecas!

 Derivado de esas incertezas quedó escuálido el resultado electoral de su aliado, jefe radical, que con 3% de votos coronó el error de Gualeguaychu. El acuerdo Sanz-Macri tiene el mismo significado-vacío que el de Alfonsín-De Narváez.

Los híbridos ideológicos son engendros electorales, no consistencias políticas. Por eso, a nivel nacional el radicalismo quedó descolocado y su presidente tropieza en la incerteza macrista.

 Octubre de Independientes

 Perdida de significado político del populismo.

 El populismo cristinista quedó definido por cinco constantes: Inseguridad, Corrupción, Narcotráfico, Inflación y Recesión, con lo que empuja al  peronismo hacia MIA y espanta a la clase media. Agobiado por falta de obras hidráulicas ante las próximas lluvias de primavera y por ataques de la banda de los tres, Scioli se quema y vende su humoLos independientes no compramos derrota ahumada.

 Necesidad de un acuerdo entre Macri y Massa.

 El desacuerdo de Macri con Massa resulta de enorme beneficio para el gobierno, pues en tren de perjudicar a Massa perjudica a la oposición. Pero también mella su imagen, pues sin apoyo massista conduce a la derrota.

El método seguido por María Eugenia Vidal, casa por casa, resultó excelente y demostró que, para ámbitos limitados como una provincia, es correcto. Por eso llegó al 30% y puede continuar creciendo en zonas inundadas.

Pero el método casuístico no sirve a nivel presidencial. En ese ámbito se requiere un pensamiento abstracto dirigido a enfrentar y resolver los problemas de orden nacional, no particular. Inflación, recesión, corrupción, narcotráfico, inseguridad, financiación externa y relaciones exteriores son temas presidenciales, pero Mauricio brilla por indefinición. Un regalo de Barba para Massa,  que explica el insuficiente 24%.

La ingenuidad administrativa es necesaria, no da lugar a corrupción, pero es insuficiente, requiere un pensamiento político creativo.

 Crecimiento político de MIA

 Además del Frente Renovador Sergio Massa creó el MIA, peronismo aggiornado que comparte con De la Sota. Dos que no han declinado en sus demandas contra la inseguridad, corrupción e impunidad, aunque impulsan el crecimiento-económico. Son bandera nueva para el peronismo, De la Sota en el interior, Sola en la Provincia.

Esta línea política tiene nivel nacional y arraigo popular, su integración con el liberalismo económico es posible, en eso consiste su modernización. Para afianzarse no debería realizar acuerdos lábiles, sino de alta consistencia, el paso del tiempo la favorece, la diáspora del peronismo-K y la reflexión del liberalismo-minoritario, la agrandan.

 No importan partidos ni capitostes, sino Argentina

 Los argentinos, ¿porque tenemos que guiarnos por la pésima representatividad y falta de imaginación de nuestros partidos políticos?

El derrape político de algunos partidos, como UCR y Pro, no es grave.  Grave es la postergación de Argentina, como nación y convivencia organizada, por eso Macri y Sanz deberían acomodar su recado y volver a cinchar.

Pero una postergación de cuatro años más, en medio de la crisis económica legada por Cristina, resulta insoportable. De allí lo perentorio  de un acuerdo entre partidos opositores, hacia una apertura política, de forma republicana, con generación de riqueza y trabajo.

 ¡Lo reclama Francisco y el electorado independiente!

 

NUESTRA BATALLA POLÍTICA

On 1 agosto, 2015, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

¿Por qué la guerra de la Independencia se ganó en los Andes y no en el Alto Perú? El enemigo nos esperaba en el escenario que le convenía, nunca en las laderas andinas, por eso perdió. Hoy nuestra oposición, ¿ha aprendido a elegir el momento, los aliados y el lugar para dar la batalla política?

Vamos por una sociedad abierta en lo político y competitiva en lo económico. Contra un populismo tonto, incapaz de brindar esos objetivos en lo institucional, económico y social.

 Los independientes hacemos una interpretación nacional que va más allá de lo partidario, reclamando a los partidos su coordinación. La visión de conjunto determina el triunfo o la derrota, “la unión hace la fuerza” es la verdad que nos guía.

El enfrentamiento de fondo no puede darse en términos de Daniel Scioli,  aunque conozca el giro necesario, porque está para ser usado.  Scioli es el comunicador de un proyecto siniestro, oculto y vergonzante, que lo usa como mascarón de proa.

 Tampoco puede darse en términos macristas. Allí no están el coraje ni la estrategia. Mauricio convive con el cristinismo, tiene miedo de sus aliados naturales, duda y no puede solo, cuando el adversario va por todo.

Su debilidad conceptual sobre el rol del Estado es semejante a las propuestas de Duran Barba a Sturzenegger. Propone no explicar, no decir, no informar, tratando al elector como ignorante mientras se lo seduce con spots sensitivos, ¿son ensayos demagógicos? Sturzenegger es la mejor cabeza, Barba la peor, ¿por qué no lo hacen moño y se lo regalan a Milagro Sala?

Mauricio Macri demuestra un reducido nivel intelectual al contratar a un asesor  sudaca, éste lo vuelve superfluo e indefinido. La fundación Pensar pasa a no-pensar y Pro parece administrado por Tinelli. ¿Ese es el cambio?

 

EL MOMENTO Y LOS ALIADOS

Estas líneas antes de las Paso, ¿son un apresuramiento cuando con esperar podemos tener precisiones? Esa es la versión electoralista de la política, la que no sirve. Las elecciones son eslabones de la larga cadena en que se inscribe nuestro enfrentamiento político, tampoco las de Octubre y Noviembre definirán la victoria. Esta llevará un mínimo de cinco años…difíciles.

Se alcanzará cuando el autoritarismo, la corrupción, el relato falso, la inseguridad, el ataque a la Justicia y la Prensa, el estancamiento económico, la inflación, la desocupación y nuestro desprestigio exterior hayan quedado atrás. Derrotados por la Argentina de la Cultura y el Desarrollo, hoy dispersa.

Es una cuestión de hechos, ni formal ni electoral, por eso no nos sirven el comunicador vacío o el confundido por Barba, electoralistas “light”.

La batalla comenzó en Octubre de 2013 cuando Sergio Massa derrotó a Cristina Fernández y continuó cuando el adversario no pudo mostrar un heredero valioso.  La prueba de la endeblez del “candidato electoral”, es que no ganó en ningún distrito importante, como Santa Fe, Córdoba o Mendoza. Mientras Recalde hizo su peor papelón en la CABA, demostrando que el sciolismo, vacío y malquerido, es lo único que tienen. Y no alcanza.

El próximo eslabón es las PASO. Mostrará el corrimiento peronista hacia su versión desarrollista, en las provincias de Bs. As. y Córdoba, de Massa y De la Sota, hartos de la clase históricamente retardada, el populismo.

 1. El aliado peronista

 El peronismo fue siempre de derecha, derecha popular, creado por un general de la nación atento a la defensa y preocupado por la incidencia del comunismo. Actualmente los líderes del peronismo disidente tienen vergüenza de ser derecha, en simetría con la vergüenza izquierdista que oculta la necesaria creación de riqueza.

Son complejos de adolescentes políticos, pues el tiempo cambia el significado de izquierdas y derechas, pero nunca su posición relativa.

De cualquier manera, el peronismo desarrollado es el más formidable aliado para dar esta batalla política, conoce las prácticas del populismo y entiende a la gente del mismo. La diferencia entre ambos está en la interpretación sobre nuestro lugar en el mundo y la manera de alcanzarlo. El pos-peronismo es una evolución filosófica y política sobre sí mismo, y sobra para derrotar al cristino-populismo.

Después de todo, ¿cuáles son las diferencias irreconciliables con el electorado de Pro? No hay lugar para dos derechas si se quiere ganar.

Una cara política y otra liberal fueron siempre compatibles a través de la cultura occidental. Son válidas para una alternativa profunda y duradera, más apta que la vergonzosa dispersión actual.

 2. Nuestro alianza con el Trabajo

Si el peronismo partidario desarrollado es esencial, no lo es menos el peronismo trabajador. Enfrenta al camporismo desde la traición organizada en la presidencia y la secretaría legal. Cuando en las listas para diputados la representación sindical quedó reducida a uno, el populismo cristinista-zanninista mostró su hilacha. Antes ya había engañado a la CTA.

El Trabajo comprendió las limitaciones de la clase retardada, ha sido perjudicado por ella, en los salarios licuados por la inflación-Cristina y en la caída de la demanda de trabajo por economía recesiva. Pero antes, con la hiperinflación de Alfonsín, la recesión de Menem y la corrida cambiaria de De la Rúa el trabajo también se derrumbó.

Conoce de memoria la relación causal entre éxito económico y abundancia de trabajo, sabe que no hay trabajo sin inversiones competitivas.

El Trabajo pide una respuesta que la clase retardada no puede dar, debido a su dedicación al poder e impericia económica. Lo percibe en el agotamiento de las Cajas, de las reservas, el Estado desfinanciado y la ausencia de demanda de trabajo del gran empleador argentino, el sector privado.

 3. Nuestros respetados socialdemócratas

Margarita Stolbisser realiza un magnífico trabajo en su doble acción de acusar a la corrupción de Hotesur y levantar con vigor los restos de Unen. Demostración elocuente de valores éticos y convicción política, que explica su atractivo para Lousteau y la juventud. Hay que entender que Margarita es de izquierda…pero es derecha.

Hace la socialdemocracia que impulsó Raúl Alfonsín y valoran los socialistas, es compatible con el proyecto de una sociedad políticamente abierta, basada en instituciones como la República, la Democracia y la Justicia. Su concurso en la derrota del populismo es indispensable y ofrece una alternancia valiosa, compatible con el radicalismo y la Coalición Cívica, siempre que supere la sórdida huida de estos.

El lugar de la batalla

Los partidos opositores están aliados con los independientes en la batalla política contra el populismo, éste nos espera en el Congreso, infiltrado en el Estado y sus empresas, y en la Justicia. Aunque son la Opinión Pública y el Electorado los que definen.

Entonces la prensa, las redes sociales y el trabajo intelectual son nuestro lugar de trabajo, nuestro voto a diario, hasta acabar con la tontera populista…por Conocimiento no por Poder.                                   

                                                                                                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si tuviéramos que representar al populismo cristinista en un gráfico cartesiano, de ejes (x) para Inmoralidad e (y) para Incapacidad, el cruce de coordenadas se encontraría en el extremo superior derecho. Corresponde al máximo de inmoralidad con tope  de incapacidad.

Esta caracterización no está politizada, obedece a la verdad que percibe la población de cultura occidental y cristiana de nuestro país y el exterior. Como es una curiosidad política, un cúmulo antiético-inútil, merece ser estudiado. Es antológico y cuenta con la gracia del grotesco.

Inmoralidad. Esta variable (x) se representa en el máximo de la escala debido a su cuota gigante de corrupción acumulada, multiplicada por el factor anti-ético de atacar a la Justicia, removiendo a los jueces que interfieren, hasta asegurar las ganancias obtenidas. Y tal que pone a (x) en el límite, tendiendo a infinito. Gracias Cris por transportarnos a más allá de lo evidente.

Incapacidad. La variable (y) de Incapacidad, está fielmente representada en el extremo debido a la destrucción organizada de nuestra  producción, con vaciamiento de reservas, licuación de salarios por inflación y desocupación rampante. Multiplicada por su propia proyección, pues las variables económicas, cualquiera sea el gobierno, quedaron hipotecadas ad infinitum. Gracias Kichi, soberanía metafísica es poder invisible.

Vergüenza de continuación. Los señores Scioli y Zannini, en estado paroxístico de ausencia de vergüenza, quieren contar con la fama y gloria de representar las variables descriptas, se sienten la luz que emana de un agujero negro político, aunque estos retienen su luz en la física y por vergüenza en la  política. Se  imaginan a sí mismos en el máximo cervantino, como Quijotes de la Mancha, mancha negra de impunidad infinita.

Felicidad de ser trasgresores. La exploración del espacio ético hasta límites in-imaginables nos hace únicos. Nuestra libertad espiritual goza con la intrepidez de correr las fronteras éticas, representa a nuestro Groucho Marx “in pectore” y sostiene: “cuento con principios, pero si no te gustan tengo otros”.

Mientras nuestro bolsillo se llene y podamos gozar del consumo, como antes preferíamos la gracia divina, no necesitamos ir al cielo: la indecencia estúpida nos encanta. Por eso somos camporistas y la inmoralidad con ineptitud nos representa. ¡Vote Daniel y Carlos! siéntase incluido…en la clase boba.