LAS VIAS DE NUESTRO TREN

On 1 abril, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El tren de nuestra Historia corre más allá de las voluntades individuales, pero si actuamos como conjunto podemos instalar las vías sobre las que se desliza.  Más que nunca vale determinar cuáles son esas vías, proponiéndolas desde un ángulo independiente a nuestros partidos políticos, hoy ensimismados.

Para ello combatiremos la idea de concentrar los esfuerzos sólo en la economía. Según esta versión, “darle curso al cristinismo obviando su corrupción sería un trámite valioso, reduciría el conflicto y concentraríamos nuestra energía en los negocios y el orden económico”.

Es el rumbo ensayado por algunos empresarios irresponsables, que evitan el enfrentamiento con el poder como estrategia,  destruyendo el respeto por el mercado, multiplicando la influencia del Estado y entregando valores de largo plazo a cambio de beneficios inmediatos. Son la complicidad, no la resistencia.

Esta visión es aún más nefasta en su aplicación política, donde crecer soslayando toda posición ética significa acomodarse bajo el poder y desistir de marcar un rumbo ético-constructivo de largo plazo.

Lo que esa versión ignora por interés, es que si solo hacemos un cambio económico habremos dejado intacto al gusano corruptor del populismo, aprobando la inmoralidad del poder, dejando intacto nuestro rumbo actual hacia un futuro faccioso o mafioso.

Es decir que con una vía no alcanza, necesitamos de la otra, el carril ético de la política, como país que no se arrodilla ante la impudicia del “realismo interesado.

Requisito ético “sine que non”

Entonces el requisito ético se convierte en piedra basal y, en las actuales circunstancias, piedra de la discordia. Es que el populismo, a fuerza de fracaso continuo, se ha acercado a patrones económicos ortodoxos, necesarios para dominar inflación con atraso cambiario, sin modificar la inmensa inmoralidad de su poder, que abala a la Justicia de jueces complacientes y trata de establecer un Código de Impunidad a partir de la reforma del  Código Penal.

 Tal como dice el Dr. Mario Cadenas Madariaga, si se trata de combatir el delito solo hace falta corregir el Código Procesal Penal, la acción policial y nuestras cárceles. Pues los niveles de detenidos en cárceles son en Argentina 0,15%, en Chile 0,30% y en EEUU 0,70%, todo ello agravado por el garantismo argentino.

Los independientes haremos lo posible para colaborar con las cinco millones de firmas para impedir el tratamiento parlamentario. Pero la actitud inicial de varios partidos opositores de acompañar a un Zaffaroni garantista y afín al gobierno demuestra lo poco que se puede esperar de esa insuficiente “oposición”. Mientras Massa conversa con Giuliani y la DEA.

La  vía económica inconclusa

El enorme derrape de la política económica del gobierno, que ha propuesto  ajuste, recesión y tarifazo, ilustran sobre la desesperación del gobierno, pues al aplicarlo en plenas paritarias suma fracaso económico a fracaso político.

Pero el derrumbe político del gobierno no ofrece soluciones para la construcción de la vía económica de nuestro tren, sería muy positivo que la construyéramos a tiempo despejando el camino del próximo gobierno, dedicado a la reconstrucción.

Por ello es crucial la austeridad en el gasto público, lo que no es necesario realizar a costillas de maestros y trabajadores, cuando, como dice Roberto Lavagna, puede hacerse atacando el gasto de corrupción (coimas y sobre precios) y la gigantesca propaganda política.

Martínez de Hoz también decía que el gasto público era rígido (por sugerencia militar) y la inflación se disparó sin solución de continuidad hasta el fin del mandato militar, perjudicándolo. Raúl Alfonsín lo aprendió a los postres y tuvo que renunciar.

Es decir que, en cualquier régimen político, si se vulnera el principio de austeridad en las cuentas públicas, la política se derrumba bajo el peso del déficit, la inflación que genera y la ineficiencia estatal.

Mientras tanto dos gremios como gastronómicos y camioneros, no dicen ni una palabra sobre la emisión inflacionaria que proviene del gasto público. Pero no se puede gritar contra la inflación, apañándola desde el silencio cómplice en Gasto y Emisión.

La inconsistencia económica anula los resultados del oportunismo político, por eso no hay partidos políticos acompañantes del cese de actividades del 10 de Abril. Massa tampoco.

En cambio, una decidida colaboración entre políticos y gremialistas para reducir Gasto y Emisión produciría una enorme reacción esperanzadora pensando en 2016.

Mientras tanto continuará el efecto No-Consumo, con minidevaluaciones y un escenario recesivo para Agosto. Ese conjunto tendrá un efecto suavizante en el traslado a precios de la próxima devaluación, con ello Cristina llega hasta el final, y el gremialismo deberá entenderlo si quiere insertarse en el futuro.

 Contrastes que iluminan

Mientras que la estrategia de Franco y Mauricio Macri pasa por no enfrentar el poder, usándolo cada uno a su manera, el contraste entre Massa y Cristina se acrecienta. Ya no es por la creación de un nuevo partido opositor, el destrozo de la reelección presidencial o el choque por el Código Penal, sino por la enorme diferencia de visión en la política exterior.

La aproximación de Massa a Estados Unidos, a plena conciencia de la necesidad de inversiones y financiamiento, contrasta con la aproximación de Cristina a Putin. La inconsistencia entre política y economía es clásica de todo populismo, en Argentina, Venezuela y Cuba.

El segundo contraste surge entre el cristinismo y los gobernadores peronistas. Estos se reunieron sin aclarar  nada, asustados por Zannini o ante su propia indefinición y ahora se hunden con el rechazo de De la Sota. Demuestra que Peronismo y Cristinismo se muelen entre sí, sin beneficio neto ni proyecto político común.

Son contrastes que iluminan, despejan incógnitas y explican el devenir. El pueblo mira, analiza y comprende que las dos vías de nuestro tren histórico son Ética y Economía. Nunca componendas electorales.

 

 

 

 

 

UN POCO DE LUZ

On 17 marzo, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Con el correr del tiempo la ambigüedad política crece, a pleno disgusto del electorado independiente. Los límites de cada partido se han vuelto porosos, borrosos, deliberadamente abiertos a cualquier acuerdo allende su identidad. Ofrecen ambigüedad teñida de pragmatismo y nos dan vergüenza.

Algunos casos como en Pro, dichos límites se expanden en todas direcciones, pues mientras se hace el juego al Código Penal de Zaffaroni, de alta conveniencia para Cristina, se analiza una hipotética relación con Carrió no aprobada por Unen ni el partido socialista.

Entonces, ¿cuál es la Tercera Vía?, ¿cuál su proyecto visible y vendible?

¿Sólo se define como Ni? (ni peronista ni radical).

Mientras tanto y para no perder la costumbre, el radicalismo mira para todos lados, algunos hacia el socialismo, otros hacia Carrió con su aproximación a Pro y no faltan los que le hacen el juego a la interpretación garantista del Código penal. ¿Saben, o no saben lo que quieren? De allí proviene el olor, no perfumado, a Alianza caótica.

Si vamos hacia partidos de origen peronista, veremos un barro chirle que se cuela por todos lados ensuciando cualquier definición. El Frente para la Victoria un día embarra a Capitanich, otro amaga con Máximo, después salta del populismo a la ortodoxia económica y finalmente se abraza con Maduro. Inmadurez rampante propia del no-pensamiento, la no-estrategia y la impericia permanente de quienes huyen hacia adelante.

Al mismo tiempo, la “cosa” Scioli gira como trompo de ocasión, un día hacia Cristina por migajas, otro hacia gobernadores desahuciados y eternamente hacia su indefinición de oportunidad. De “eso” se viste su promesa. El sciolismo, corriendo detrás de los acontecimientos  representa al rezago que no supo saltar a tiempo, mientras Cristina alienta su próxima tortura: Urribarri.

Debería comprender queel vacío no llena espacios.

Mientras tanto, crece una alternativa política que no permaneció en su portazo natal. No progresa sobre alguna virtud, sino por descarte, frente a la ambigüedad de los otros partidos. Nos referimos al Frente Renovador de Massa. Sin masas.

Ofreció su propia ambigüedad inicial para heredar una parte del populismo gobernante, aunque en la práctica es el que más enfrenta al cristinismo, quitándole peronistas y atacando  al horrendo borrador del Código Penal.

Sorpresivamente, Massa ha hecho un acto contundente en el campo de la Ética, burlada por un garantismo que ofrece garantías al delito, a la corrupción, al narcotráfico y tolerancia a la impunidad. Pues bajar las penas y la reincidencia en un país con crecimiento exponencial de delincuencia e inseguridad no es solo populismo, sino estupidez.

Massa ha puesto la piedra más grande en ese camino, a los demás partidos les  resulta imposible soslayar su crítica, con la que ese caudillo coloca un jalón que polariza. Y su rechazo por la extorción docente, confirma esa firmeza.

La ambigüedad de los otros partidos es, otra vez, fuente de un nuevo populismo con más carácter y definición, que se consolida como núcleo   polarizador en la política nacional.

Algo que no aplaudimos, porque desconfiamos. ¿Cómo no hacerlo después de sus años de kirchnerismo y pésima aceptación de Francisco?   No por ello negamos los hechos, ni su derecho a corregir el rumbo.

 La manzana de la discordia

Ni Massa ni Macri, mucho menos Binner o Carrió, ofrecen definiciones económicas precisas, es evidente su pánico escénico cuando se trata de economía, pero esa es la manzana de la discordia. Y su parte podrida el gasto público.

¿Acaso la oposición propuso el actual giro ortodoxo para enfrentar la inflación? O sostuvo un gradualismo borroso, bochornoso, aterrada de perder votos por entrar en definiciones. La economía es la ciencia de la escases, entonces, ¿qué partido puede ganar votos repartiendo la misma?, preguntan.

Pero, ¿a dónde llevan a la Argentina con su temor a definirse en el gasto público y los salarios? El Estado no puede pagar salarios que la economía no sostiene, porque genera inflación… ¿adónde pierden más votos? les preguntamos.

Nuestra política nunca resuelve los temas importantes, los patea, sin aplicar la única fórmula responsable: disciplina y conocimiento. La construcción del futuro le queda grande, prefiere el deslizamiento pasivo antes que colaborar con el gobierno saliente.

El conjunto es lo de menos” piensan nuestros políticos y van por sus partes,  (partidos).

Mientras tanto el gobierno puede mostrar acierto antiinflacionario con su plan ortodoxo y recesivo. La “recesión higiénica” hoy ofrece resultados y M.A.  Broda dice “se observa una fuerte desaceleración en las últimas semanas” (Perfil, 16/3 p.18). Claro, primero cayó el dólar y en Marzo los precios, mientras la oposición, muy torpe, apostó a la crisis terminal.

Concretamente, cuando se vean más resultados en los precios y las paritarias entren en razones, cuando se acaben las ventas de la cosecha en Agosto:

1. ¿Qué compromiso asumirán los partidos opositores?

2. ¿Seguirán desentendiéndose de la economía que reciba el próximo gobierno, por   abocarse a encuestas y razones electorales?

3. ¿Irán a la cola tras Massa o los acuerdos del gobierno con Francisco,  Club de París y FMI?

La constante de cobardía y pereza intelectual partidarias no debe ser aceptada. O populistas seremos todos y sin derecho a quejarnos.

Ética y Gestión

Más de uno se entusiasmó pensando que estaba naciendo una síntesis entre Ética y Gestión, algo que desde Carrió a Macri, ida y vuelta, podría empezar a correr. Como se trata de dos columnas fundamentales en el cielo pos-populista, lo último es apurarse y desgastarlas.

Pero, ¿cómo resolver el personalismo que afecta a ambos personajes?, ¿quién será el psicólogo componedor de la relación?, ¿cuánto duró el matrimonio Carrió-Solanas?

¡Cuidado! una cosa es usarse mutuamente en el campo electoral, de cara al ballotage, y otra es enterrar conceptos fundamentales a fuerza de personalismos inmaduros.

Es que sobre esas columnas esenciales se puede montar un proyecto ético-económico valioso, hoy inexistente, reemplazando ambigüedad-personalista por rigor-e-innovación. Daríamos vuelta esta página, retornaríamos a la fe y los independientes veríamos: un poco de luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CRISTINA Y MADURO

On 1 marzo, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 CRISTINA  Y  MADURO

 RESACA INTELECTUAL ECONOMICA Y POLITICA

 

Resaca es lo que queda en las orillas después de una crecida, el residuo de una borrachera, el mar revuelto después de una tormenta. Resaca política es lo que deja un aluvión político después de fracasar.

 Cristina y Maduro pertenecen al exclusivo grupo de los presidentes fracasados. Los que han llevado a sus respectivos pueblos a una mísera situación económica en países ricos, el primero en alimentos e industria el segundo en la mayor reserva petrolera del mundo.

Venezolanos y argentinos sentimos vergüenza.Si los miramos desde la política, a donde concentran sus esfuerzos, tampoco encontramos algo valioso. Maduro, envuelto en petróleo cae en inflación, violencia y enfrentamiento callejero, Cristina hacia la desocupación con inflación y recesión, ambos a repudio popular garantizado. Giraron hacia la nada política y el hambre de su gente.

¿Y los intelectuales del nihilismo populista?, nuestras risas y lágrimas las volcamos por ellos, han sido los cultores de la noesis de la nada. ¿Qué herencia cultural legarán a sus seguidores, otrora admiradores del sinsentido retórico, relato mágico y vacío, hoy agotado en cuencos sin comida, trabajo inexistente y dinero licuado?

¿Qué les pasa que no salen del resentimiento? ¿ su derrape continuo? Sin escusas, pues han dispuesto de abundancia de poder y dinero, elementos que no alcanzan ante el fracaso económico y la clase media.

Que lastima nos dan y que asco también. ¿En nombre de qué inundaron nuestros valores con porquerías ideológicas, violencia y narcotráfico? ¿Van a limpiar su cascarria?, ¿o se hunden ante el peso de la misma?

El sinsentido crece y se apodera de ellos, se enredan y echan las culpas, quisieran irse pero no saben adónde, Cuba no tiene petróleo ni alimentos, tampoco dinero. Ante el mundo son resaca intelectual, económica y política, compuesta por jóvenes confundidos, cultura embarrada y futuro vacío.

 Dilema laboral

 El gobierno ha “puesto a parir” a los trabajadores en su giro desesperado hacia la recesión para esquivar la hiperinflación. Enfrentó al Trabajo ante un dilema siniestro: Si va por la recuperación del poder adquisitivo de los salarios alimenta la híper inflación que lo deja sin empleo. Si acepta un recorte en su poder adquisitivo no llaga a fin de mes.

Ejemplo de impotencia por improvisación. Resultados vergonzantes para el peronismo, que empuja a gobernadores, intendentes y gremialistas hacia un peronismo no populista…que no existe.

¿Otra impotencia?

Aunque todavía contamos con una enorme paciencia institucional que da tiempo para ¡pensar en otro Trabajo! Nunca más acollarado a la política. Sino próximo a la economía real, que le asigna un rol decisivo en el crecimiento a través de exportaciones y consumo equilibrado, con retorno a la ética del trabajo y el esfuerzo.

Todo lo cual exige dos estrategias simultáneas. Una para negociar sin romper las instituciones existentes, sobre sumas transitorias hasta que se haga realidad la estabilidad de precios por recesión inducida. Dejando para después  las paritarias constructivas. Llegar a 2015 es un objetivo compartido.

Otra para establecer bases macroeconómicas capaces de ofrecer estabilidad al Trabajo de 2015 en adelante, sin caer en pertenencias partidarias. Ellas son:

 1. Una moneda estable para pagar los salarios.

2. Banco Central autónomo para defender esa moneda de la funesta financiación política. Con presencia laboral en el Directorio.

3.  Gasto público acorde con los ingresos fiscales.

4. Capacitación tecnológica permanente para acrecentar la productividad laboral,  única palanca para la valoración del trabajo.

 El populismo en la dimensión económica

La Argentina y Venezuela cuentan con geografías y recursos diferentes, con circunstancias sociales y culturales diferentes, pero ambas se encuentran ante problemas económicos idénticos, ¿a qué se debe?

 A que sus gobiernos coinciden en la concepción populista que, lejos de atender las necesidades económicas, va por el Poder. Prefieren el dinero para la financiación de la política más que mejorar las condiciones de vida del pueblo. Con tal ignorancia que no perciben que sin resultados económicos no hay poder que valga.

El gran defecto es de sus intelectuales que, carentes de rigor no comprenden la dimensión económica de la política. Si promueven el resentimiento es por ausencia de resultados propios. Su predilección por la inflación los delata impotentes ante las necesidades sociales.

Es como si Europa hubiera permanecido en el fascismo, los chinos con el maoísmo, los americanos con el New Deal o los rusos en el comunismo.  Anacronismos vencidos, a beneficio de la paz y la consistencia global.

El mundo entero ha girado hacia la globalización y ésta hacia la competitividad económica, cada vez mejor resuelta por el conocimiento, cada vez peor resuelta por la política vernácula.

Por aquello de que la política ya no es el poder, hoy licuado ante la globalización por regiones, explicada por Sigmund Bauman y entendida por los europeos latinos, mexicanos y colombianos, chilenos, brasileros y uruguayos.

A venezolanos y argentinos no nos sirven los sudacas resentidos.

Sino nuestra pertenencia a la cultura occidental, enriquecida por tradiciones locales, capaz frente a la economía de escala y su integración tecnológica, de donde provenimos y con la que vamos hacia el futuro.

Limpios de resaca  y su poder in-significante.

 

 

 

LA VERDAD SE IMPONE

On 14 febrero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Primera verdad

De pronto aflora la verdad, se presenta como refutación al populismo: la teoría populista ha caído y el relato kirchnerista fundado en ella carece de sustentación. Por imperio de los hechos.

El Conocimiento procede por formulación de hipótesis o teorías, luego da lugar a corroboración o refutación, y la hipótesis resulta corroborada o refutada. La teoría populista descripta por Ernesto Laclau se ha ajustado a ese procedimiento y a la luz de los hechos ha quedado refutada.  Significa un derrumbe, no solo para el kirchnerismo sino para el peronismo, cultor original de la teoría.

 A todo lo largo del espectro político cunde el desprestigio del gobierno. En lo  estrictamente político se nota en la diáspora hacia Massa o Scioli y en la desvaloración de Capitanich a manos de un nuevo capitoste, Urribarri.

En el económico, la derrota de la teoría populista por la devaluación con ajuste refutan los ejes cristinistas de inflación y estatismo como fórmulas de acceso al poder, pues “de hecho” lo está perdiendo. La nueva caída en las encuestas lo demuestra, la privatización de los ferrocarriles lo corrobora.

La situación política se agrava con el disgusto de trabajadores ajustados,  provincias insolventes y la agresividad de Cristina rechazando a empresarios banqueros y trabajadores. La irritación que la encrespa parece enfermiza, no percibe que debiera limitar su aislamiento por pura supervivencia.

Sin la colaboración presidencial, el trabajo de las fuerzas vivas y la oposición es más difícil. Significa que la construcción debe ser hecha sobre acuerdos económicos concertados desde ahora y programas políticos de mínima entre opositores.

En ese contexto, los encuentros de Hermes Binner, Mauricio Macri y Ernesto Sanz con el Trabajo resultan premonitorios. Demuestran la  responsabilidad del sector laboral, implican reconocimiento mutuo y el inicio de una resistencia concertada.

Segunda verdad

El modelo ortodoxo de Fábrega está logrando su propósito, al punto que ha caído el dólar mientras entramos en la recesión conducente a la estabilidad de precios. Textiles, alquileres, automóviles y caída general de consumo son  testigos, cuando la devaluación terminada dejó de inflacionar. El techo salarial de 25% en quince provincias representa el “co-rrelato” de una decisión: austeridad fiscal. En el Indec la mentira se agotó, agregando certezas para “aguantar” los próximos dieciocho meses.

Autoriza al gobierno a demorar las paritarias, con la seguridad que en Marzo, ante precios estables y menor ocupación, disminuirá la demanda por incrementos salariales. Así, los ajustes de salarios con sumas fijas resultan acertados y descomprimen, mientras cede la inflación.

A la definición económica, ortodoxa y exitosa, se suman los balbuceos de la oposición, ofreciendo tiempo al tiempo, mientras el cristinismo sufre su creación: recesión con desocupación.

Tercera verdad

La única posición política y cultural que aporta a la centroderecha como a la centroizquierda, descartando al populismo, es la de los independientes.

1) Actúa sobre ellas corrigiéndolas en sus desvíos respecto al interés de la Nación. Favorece en ambas una confrontación de calidad, sin ofrecer competencia  electoral.

2) No representa una opción de partes, partidos políticos, sino la enfocada en la visión de conjunto. Buscando sinergia de colaboración en cuestiones éticas, como el límite de impunidad.

3) No es una unidad de Poder sino un proyecto de culturación: la aplicación del conocimiento a la búsqueda de soluciones. Representa una visión crítica en estado dinámico y procede por análisis sistémico. Aplicable en todo el mundo, es un método civil de acción política.

4) Resulta indispensable en un país de partidos políticos débiles y frentes frágiles por muchos años, necesitados de una referencia independiente metódica y austera. El caso italiano nos enseña.

Está claro que la interpretación electoral de la democracia está agotada, razón por la que corresponde incorporar una cuota crítica hasta enriquecerla.

Suplementada por la Cultura prevalece en el primer mundo que se auto-critica y corrige, responde al conocimiento, cuyo método no procede sólo por mayorías, sino por inyección permanente de excelencia intelectual.

La capacidad crítica de los partidos está limitada por su  intencionalidad política, sacrificante de toda objetividad. En el mundo entero los partidarios desprecian la verdad en aras de líderes o victorias electorales efímeras.

Los independientes hemos demandado coherencia a los políticos de centroizquierda ahora reunidos en Unen y su proyección nacional. Exigimos consistencia a las facciones de centroderecha dispersas y chocantes entre sí. Solicitamos a ambos frentes mayor rigor económico que sus ambigüedades gradualistas y reclamamos seguridad ante la “no-represión” que termina llamando al Ejército. Lloramos la farsa populista de engañar remplazando hechos por semántica y reímos del desconcierto de Carta Abierta.

El fracaso populista que predijimos hace años se cumplió, más allá de escépticos y temerosos. Los independientes valoramos el  fracaso de lo falso, que expuesto por la Prensa y periodistas independientes se hizo evidente. Aunque a diferencia del periodismo, formulamos propuestas políticas y económicas, pensando en la Nación.

 Escila y Caribdis

Nuestro barco navega entre dos monstruos, que al día de hoy representan la híper inflación destituyente y la híper recesión destituyente. Un ajuste cuidado, sin clientelismo ni histeria, es un rumbo posible y acorde a la demanda independiente. Tenemos que llegar con las instituciones de pie y el populismo derrotado.

 Elisa y Mauricio

La fuerte presencia de Unen en la CABA potenciada por la No-Impunidad de Carrió, vale. Pero inducir al Pro a formar una fuerza ANTI (anti peronismo) es  perder su identidad, como sapo de otro pozo siempre será furgón de cola. La interpretación electoral de la política no sirve porque a la hora de gobernar estalla. La Alianza lo demostró.

Con bases más solidas contamos con dos frentes, uno de base ética y otro de buena administración, polos genuinos que demuestran una sana evolución.  Son diferentes, ambos valiosos y edifican sobre las ruinas del populismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

A PODER FRAGMENTADO …

On 1 febrero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 A PODER FRAGMENTADO   

RESPONSBILIDAD COMPARTIDA

 

Entre los ejemplos más antiguos y patéticos de intervención política sobre el valor de la moneda, vale recordar la visita de Platón a Siracusa. El gobernador lo recibió con honores y le preguntó sobre cómo estimular la economía, el filósofo le propuso acuñar una moneda con menos metal, más barata. Se implementó la medida y el pueblo siracusano respondió sacándose de encima esa moneda, adquiriendo bienes a mansalva, (como nuestros automóviles y electrodomésticos). Los precios se fueron a las nubes, a Platón lo apresaron, lo encadenaron y vendieron como esclavo…Entre las pocas delicias de la esclavitud.

 Ajuste doloroso y necesario

Nuestra realidad económica se encuentra entre dos efectos simultáneos y contrapuestos, el de Precios a la Suba causado por el ajuste de precios tras la devaluación y el de Precios a la Baja causado por la pérdida de poder adquisitivo por inflación, ajuste de tarifas y combustibles, altas tasas de interés y pérdida de salario real.

Entre los dos el balance quedará definido en pocos días, es crucial para entender si finalmente se realimentará la inflación, anulando el efecto de las últimas medidas o se reducirá la inflación, al tiempo que aumenta la competitividad y mejora el balance de divisas. Creemos que en los quince primeros días prevalecerá el primero, en los restantes trecientos el segundo.

Las medidas Kicillof demuestren el fracaso de la política económica dedicada a la revaluación del peso para detener la inflación, idéntica a la implementada por Martínez de Hoz, y retornan a la ortodoxia de buscar el precio de mercado para la moneda más un ajuste imprescindible evitando que se licúe la devaluación. Nuestra opinión es que las medidas pueden tener éxito en cuanto a sus objetivos, aunque resta un ajuste adicional en materia fiscal.   Alberto Weretilneck lo entendió.

 Para el gobierno nacional son al mismo tiempo: a) un papelón, porque da marcha atrás en su ideología, b) la  instalación una economía “gasolera”, destinada a detener la inflación y reordenar precios relativos en favor de las exportaciones.

La pérdida de confianza del consumidor, (-5,8%) en Enero, la absorción de liquidez por el Banco Central y el ajuste cambiario, son definitorios del techo de precios por mostradores vacíos, único eficaz contra la inflación.

No se trata de un plan de crecimiento, sino de reducción de la actividad económica, así que desde el punto de vista de un país sin inflación éste no es un buen plan. Pero estamos en alta inflación y ese es el gran objetivo a resolver antes de propiciar el crecimiento.

Cristina debió seguir esta estrategia tras la victoria de 2011, cuando la misma podía soportar el efecto recesivo-virtuoso, pero al demorarse hasta que su capital político ha caído, arriesga que el disgusto por la austeridad forzada deteriore su gobernabilidad.

Aunque, la mala calidad de la oposición, conocedora del derrumbe económico  sin estrategia para enfrentarlo, hace que los partidos rueguen por continuidad institucional, convirtiéndose “de hecho” en soporte político del plan. A ese soporte se agrega otro, pues los jefes sindicales dicen: “después del trabajo viene el salario, pero si no hay trabajo no se puede hablar de poder adquisitivo ni de paritarias ni de nada” y se mueven con pies de plomo.

Ciclo de Revaluación-Devaluación

Habitualmente, la Argentina se sumerge en un ciclo salvaje propio de todo  cortoplacismo: pasa desde la interpretación financiera de la economía a una basada en la economía real.

Tal es así que en este mismo gobierno hemos sufrido la apreciación de la moneda, visión financiera con Marcó del Pont, cuando ahora inauguramos una  devaluación, favorable a la economía real, ante la desesperante ausencia de divisas, cumpliéndose el ciclo estrella de nuestra patología cortoplacista.

Se trata de una oscilación brutal, que proviene de nuestra falta de identidad económica. Es que no somos un centro financiero como Hong Kong, Londres, Wall Street o Suiza, ellos deben defender la fortaleza de sus monedas porque de ella viven. A enorme diferencia con nuestro país, que es productor de materias primas e industrias de valor agregado, alimentos, minerales, pesca, combustibles, economías regionales, industrias biotecnológicas, que hacen al crecimiento y a la generación de divisas para financiarlo, sin necesidad de endeudamiento infinito y moneda sobrevaluada.

No debiéramos olvidar que la recesión de los noventa, por moneda súper valuada, un peso por dólar,  nos trajo el populismo kirchnerista.

Para los centros financieros lo importante es la moneda, para los productivos el producto y el precio de la moneda debe acompañarlo. En ello va la demanda de trabajo. Esta descripción económica que apuntala la economía real entre nosotros, es la que justifica la devaluación del peso, mal que le pese a los financistas y a una oposición visceral que pega por revaluación y luego por devaluación.

Por supuesto que el giro del “soviético”, que ahora huye del Estado en el tipo de cambio y el gasto público, es el resultado inexorable del fracaso populista. La necesidad de una devaluación seguida de ajustes fiscales y monetarios es la atroz consecuencia de la pérdida de competitividad producida por inflación cristinista, inestabilidad en las reglas de juego, cepo cambiario, acuerdos de precios ficticios y politización platónica.

 Dos ejemplos de realismo y maduración

En nuestro artículo anterior “Corresponde Ayudar” no propusimos adorar al populismo, sino colaborar con el Ajuste y Devaluación necesarios, aplicables ahora, porque de lo contrario el próximo gobierno tendrá que hacer lo mismo antes de plantear el crecimiento.

Creemos que algunos protagonistas responsables comprenden lo mismo y vale la pena señalarlos como ejemplo de una actitud más racional que visceral. El primero fue el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, que rebajó en 15% los sueldos de su administración, dejó sin remuneración a  cagatintas de empresas públicas y equiparó a la baja sueldos de Parlamento y Ejecutivo.

También se responsabilizaron los empresarios y entidades reunidos en el Foro de Convergencia Empresaria, (no asistieron los bancos nacionales, Adeba), bajo un concepto de alta calidad: “Un país en que las fuerzas productivas sociales y políticas operen en un marco de fragmentación no puede progresar como Nación”. Aplaudimos.

 Sindicalistas, empresarios y políticos, ninguno saca los pies del plato ni se lleva por delante a otro, si no hay confianza en el gobierno tampoco en la oposición, el poder está fragmentado y emerge la responsabilidad compartida… Mientras Francisco concilia.

                                                         

 

 

 

 

 

CORRESPONDE AYUDAR

On 17 enero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 Aumentar los salarios para igualar o superar la inflación es una pretensión tan  justa que parece inapelable. Ahora, cuando la escalada de precios y salarios llega a hiperinflación, como con Raúl Alfonsín, la lógica de incrementar salarios desparece, porque los precios superan ampliamente a los salarios y éstos pierden capacidad adquisitiva. Como comenzó a ocurrir en 2013.

Con alta inflación la Justicia Social se invierte, porque los salarios no alcanzan a los precios, más efectiva es la acción de bajarlos, que en todos los idiomas se llama Ajuste y no pasa por acuerdos quijotescos.

El efecto Ajuste sobre los precios ha comenzado, basta señalar que en Enero 2014 cayeron los precios de la indumentaria por menores ventas. Las prendas han perdido entre veinte y cincuenta por ciento de su valor con respecto a Diciembre. Una liquidación anticipada. (Clarín, pág. 24, 14/1/14).

En alta inflación tiene más sentido un Ajuste para bajar precios por falta de ventas, que una paritaria elevadora de salarios reales. En ésta circunstancia Justicia Social es atacar la inflación y defender la ocupación.

Ajuste Creativo y Recesión Higiénica

El ajuste actual pasa por el aumento de algunas tarifas como en combustibles y trasportes, aumento del dólar, de tasas de interés, reducción del salario real, mayores impuestos, tasas y peajes. Todo de manera desordenada y vergonzante, la población no vislumbra el valor del ajuste. Aunque algunos  precios comienzan a quebrarse.

Al gobierno le da vergüenza ajustar, la presidenta no se presenta ni hace docencia sobre lo único valioso que se ha hecho contra la inflación. ¿Para qué sirve su silencio cuando puede liderar un ajuste creativo?

La inflación es nuestra desgracia económica desde hace años, así que un ajuste doloroso-efectivo vale más que su expansión por aumento de salarios. Y reducir el consumo, impulsando los precios a la baja con mostradores vacíos, rinde para la ocupación y el Trabajo.

No podemos olvidar que si el ex Ministro de Economía Roberto Lavagna “pisó” la inflación y tuvo éxito económico, fue porque el escenario que recibió fue recesivo. El círculo virtuoso posible comienza con recesión higiénica, o destrucción-creativa según Joseph Schumpeter.

Pero todo ello no funciona sin decisión política, algo que como la lluvia comienza con un trueno convocante. CGT-Empresarios-Gobernadores, están en plataforma de lanzamiento y Felipe Gonzales nos inunda la memoria. En su tiempo, desde el Partido Socialista Obrero Español partió la reconstrucción económica de España.

Mientras tanto, nuestros políticos prefieren sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver de su enemiga. Jugada partidaria si las hay, con alto desprecio por la Nación, que requiere consolidar el Ajuste Constructivo.  

El actual debería profundizarse hasta alcanzar la recesión necesaria, con medidas monetarias como reducción de gasto público y de emisión monetaria, con elevación de la tasa de interés. Porque el shock recesivo-anti-inflacionario produce otro shock paralelo, de Confianza, para capitales  interesados en invertir aprovechando la caída de precios. Y un futuro visible. Recomenzando la fe y el círculo virtuoso.

En caso que continuemos lentamente con nuestra agonía de estanflación, los fenómenos de resistencia política, serán más gravosos para el gobierno y la oposición. Nuestro pueblo no es de goma y se puede enojar.

En este Parto de los Montes…Corresponde Ayudar.

Costo y beneficio de la recesión inducida

El beneficio de una recesión inducida para terminar con la inflación no resulta evidente para todos, algunos señalan “el costo del ajuste lo pagan los trabadores” sin entender que “el costo de la inflación lo paga el Trabajo desde hace muchos años”. Parece fiaca de pensar o temor a perder adhesiones, aunque ante ésta realidad no caben posturas clásicas.

Dirigentes sindicales y empresarios se dan cuenta del límite a que hemos llegado, más allá del cual es híper-inflación, donde los perdedores son el trabajo y la inversión. A manos de los precios.

Tampoco lo entiende nuestra clase política opositora, hoy atenta a sus internas y al fraseo de circunstancia, como si el próximo cambio de gobierno no fuera la puerta del infierno para ellos. Dicen “la inflación es de Cristina” y se lavan las manos, a cortoplacismo enfermizo.

En la otra cara de la moneda, el gobierno vergonzante realiza este ajuste para poder imprimir moneda a lo loco en la próxima campaña electoral. Ya no es enfermedad sino pandemia.

Es como si todos prefirieran que el curso de la crisis se encargara por sí solo del ajuste. Como en la híper de Alfonsín, la estampida de la Convertibilidad, el Rodrigazo peronista y las crisis de balance de pagos del siglo XX.

Así, nuestra clase política no nos sirve, no prevé ni anticipa, entonces, ¿con qué Autoridad va a gobernar?…Tienen que ponerse.

 Efecto Droga

El efecto droga de la inflación anula la creatividad política aún en vísperas de una crisis institucional, proviene de un antiguo vicio de nuestra democracia: no dar malas noticias. Como si pudiéramos funcionar de espaldas al conocimiento cuando éste no nos gusta.

Hoy, ese conocimiento dice: “o conducimos el ajuste o éste nos conduce, espontánea y fatalmente”, arrastrándonos a una nueva frustración que, Dios no quiera, erosiona nuestra voluntad de ser.

Aunque, si el Ajuste prospera, el próximo gobierno tendrá derecho a la ilusión…con una nueva Moneda.

 

 

EL ARBOL DE CENTRODERECHA

On 5 enero, 2014, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

El derrumbe electoral del cristinismo, multiplicado por el desorden económico y los desbordes sociales asociados, ha producido reacciones diferentes. La centroizquierda encontró un camino fecundo en la construcción de UNEN, desde allí se orienta siguiendo un patrón ni caudillista ni dogmático, que la coloca primera en la competencia. Importante cuando el divague presidencial comprime el tiempo.

La centroderecha, indispensable para nuestro equilibrio y maduración política, se muestra titubeante, personalista o caudillista, inconclusa en el rol esperado.

 Un árbol de muchas ramas

Centroderecha es un concepto político, ético y económico, que implica autoridad moral, orden institucional y crecimiento económico en libertad. Mayor que su lugar relativo frente a la centroizquierda.

En nuestro escenario político en replanteo, la convergencia de fuerzas de centroderecha es necesaria, pero bajo definición de un núcleo de pensamiento basado en principios compartidos y trabajo intelectual. Sin ese trabajo, ocurre como ahora, sus partes actúan bajo órdenes de un jefe, al tanteo, exacerbando diferencias personales. Disgregándose.

Esa convergencia puede realizarse mejor cuando las partes se reconocen,  entonces vale repasar las fuentes, dejando para nunca la derecha cerrada, elitista y dogmática. Dichas fuentes originales y convocantes fueron el proyecto conservador y el intento de Perón, diferentes en las raíces convergentes en la copa.

El peronismo se encuentra estancado y dividido, a plena añoranza de su pasado, sin futuro definido. Su vacío fue pasto del populismo, ahora vergüenza de peronismo en renovación sobre valores de centroderecha.  Roberto Lavagna, Eduardo Curia y Eduardo Amadeo, economistas de reflexión política, se afligen correctamente, más por la escases, el Trabajo y la moneda que por el dinero

Todos coinciden con Perón, general de la nación y socio de conservadores-populares, también con la centroderecha económica, a la que adhieren de hecho, valorando la creación de riqueza.

Este giro en el pensamiento económico peronista, se logró con trabajo intelectual, comprobación empírica del fracaso populista y decantación política. Hace a la confluencia con sectores racionales de la política, superando al caudillismo que lo sumerge.

Mientras tanto, la razón conservadora cuenta con testimonios únicos de acción política y trabajo intelectual, la onda larga de la derecha. El pensamiento de unificador Urquiza llega hasta nuestros días a través de la Constitución escrita por Alberdi, representa una definición política sostenida en la excelencia intelectual, es la base de todas nuestras leyes y enorme refugio de la libertad.

El brazo de Mitre nos llega a partir de sus magníficos esfuerzos de trabajo intelectual, sobre nuestra Historia y en el diario La Nación. La actualidad de Roca es a través de la expansión de la agricultura, la  educación sobre valores patrios, la separación de la Iglesia y el Estado, el prestigio de colocarnos entre las diez naciones más ricas del mundo y la enorme creación de trabajo demandante de miles de miles de inmigrantes: fenómenos nunca repetidos. Positivista, fue el primer desarrollista.

Todos resultados de la derecha profunda, aunque formen parte de otros ejemplos no ejemplares, como la actitud golpista y un régimen elitista sin consideraciones sociales y laborales. Fallas catapultantes, originarias de la segunda ola de derecha, la popular y peronista.

Hay futuro a reconocimiento de errores, social en la visión conservadora, económico de estatismo-inflacionario en el peronismo. Aceptándolos surge lo mejor de cada cual, fungibles en una visión unificada y realista…ninguno puede por sí solo.

Es que la macroeconomía coloca en un mismo conjunto al PRO, al Peronismo federal y al Frente Renovador. En una síntesis de mayor interés para la Nación que las versiones territoriales de jefe de gobierno, gobernador e intendente respectivos.  Roberto Lavagna es factor común. Sus tres candidatos suman el 54% del electorado, (Ipsos Mora y Araujo. Perfil 5/1/14)

 Costo político del personalismo

PRO es centroderecha, pero su actitud frente al gobierno, perdiendo  iniciativa opositora, no coincide con la demanda de su propio electorado. Y cuando presenta un acuerdo oscuro con Cristóbal López, gestado con  metodología kirchnerista, surgen dudas sobre la impunidad  que intenta la corrupción K.

 ¿Por qué habría acuerdo solo en el juego?, ¿cómo sigue el intercambio de conveniencias? El personalismo zigzagueante no imprime carácter, y el contraste con la firmeza de Elisa Carrió se vuelve inevitable.

Sergio Massa no es peronista, radical o conservador, su transversalidad no es chicha ni limonada, ha sido participe y constructor del desastre populista y se dice  “de centro”, a pura ambigüedad utilitaria. ¿Quién le cree?, ¿cuál es su garantía de no impunidad al delito K?, ¿quién dice que ante la necesidad electoral no retorna al populismo?

Es triste comprobar que algunos líderes de centroderecha carecen de convicción ético-política, cuando entre sombras se menea un pacto de impunidad inaceptable…Falla de líderes, no del Programa CD.

Ahora, si buscamos el pensamiento de centroderecha no tenemos más que mirar a La Nación en sus editoriales y periodistas. Pagni, Morales Solá, Alconada Mon, Fernández Díaz, Mariano Grondona, por nombrar solo algunos, contrastan con el vacío de pensamiento de la Fundación Pensar.  Descubren y describen el juego de juego-lavado. Y el caso de las coimas en el senado, de fuerte desprestigio radical.

Entonces, ¿a dónde queda la centroderecha? En buena parte del electorado independiente, que no recala en partidos caudillistas, peronistas o gerenciadores, pero convoca: ¡unidos, más allá de  capitostes!

En el peronismo, porque los gobernadores De la Sota, Scioli, Romero, Das Neves, y los empresarios De Narváez y Puerta por un lado, Massa y Reutemann por el otro, son ramas de ese árbol. En el sector agropecuario, en la CGT y “los gordos”, en algunos pocos banqueros sanos-derechos, en otros pocos industriales sanos-derechos. En lo rescatable de PRO. Entre todos no forman una centroderecha organizada, sino un abanico disperso buscando identidad… ¡como cuesta madurar!

Sin Ética no hay Autoridad

La aproximación política, basada en el entendimiento macroeconómico, entre peronistas, gestionadores y conservadores es necesaria, aunque imposible bajo pacto de impunidad o método menemkirchnerista de corrupción constante. Porque, sin ética explícita no hay autoridad y sin ella no hay onda larga en la política.

A estribor centroderecha, a babor centroizquierda, son las bandas que se unen en la proa…para navegar.

 

 

 

 

 

 

 

 

DÉTENTE DE NAVIDAD

On 14 diciembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

Un hombre melenudo sufría por sus dudas y ausencia de certezas, le impedían  posicionarse y empeoró cuando dudó sobre su existencia. ¿Existo? se preguntaba. Enfrentó el problema con método y dijo: “si puedo pensar y conocer entonces existo”, “cogito ergo sum”. Sobre su duda construyó  certeza, sobre ella, con método, levantó un edificio gigante de filosofía y análisis matemático. Era Rene Descartes.

Este recuerdo vale cuando los argentinos perdemos certezas y  multiplicamos dudas. El espectáculo de la “fiesta” de la presidenta cuando el país está de luto por los muertos, por los malones desatados y por la insubordinación de las policías provinciales, resultó escalofriante.

Una vez más la falta de realismo envuelve la torpeza populista y derrite el principio de autoridad. ¿Con qué credibilidad va a conducir un  gobierno derrotado en las urnas, sin re-elección posible, desbordado en la seguridad y culpable de la inflación?

Es más, se trata de un gobierno que sospecha un complot destituyente sin notar que él ha sido el autor de la tragedia, a partir de la desesperación que trae la inflación, la competencia entre los empleados del Estado por mayores salarios, la embestida del Trabajo por no quedarse atrás, la extorción económica a los gobernadores no alineados y la ausencia de planes para enfrentar el déficit fiscal. Más la contra-extorción policial que devuelve la que antes realizó el gobierno  sobre las provincias.

Cuando el gobierno, de hecho, está siendo superado por los acontecimientos ya no podemos jugar al gato y al ratón, todos somos ratones y corresponde darnos reglas de juego. No olvidemos a Raúl Alfonsín.

Una enorme cuota de responsabilidad adicional va cayendo sobre los hombros del liderazgo habitual, empresarios, sindicalistas, jefes partidarios, la Iglesia, la Prensa y sobre todo la Justicia. Y los  independientes que peticionan, demandan y exigen un cambio equilibrado y pacífico.

Es aquí cuando aparece la necesidad de usar el método cartesiano, revisando hasta el fondo los pilares falsos que nos llevaron a ésta situación, no se trata de ganar votos sino de consolidar el equilibrio entre precios y salarios, entre cantidad de dinero y cantidad de bienes, entre gasto público e ingresos públicos, dejando extorsiones mutuas, dándonos la mano para aguantar.

¿Por qué no hacer de nuestras dudas una certeza, como Rene Descartes?La construcción de ellas se hace con Acuerdos Básicos, es el aporte partidario, cuando empresarios y trabajadores  acompañan, cuando los independientes debemos solidaridad en la construcción.

¡La democracia automática no existe!

Incógnita en la centro-derecha

Mientras nos desordenamos como conjunto, en la centro-derecha crecen  dudas adicionales. ¿Para qué el acuerdo entre Cristóbal López y Mauricio Macri? Mejora ingresos municipales pero pierde credibilidad como presidenciable, cede Ingresos Brutos cuando trata de elevarlos, se presenta como opositor-conveniente para el gobierno creando dudas sobre su capacidad de lucha, ¿tiene proyecto o actúa sobre la marcha?

¿Cree que haciendo negocios con el “capitalismo amigo” entusiasma a los independientes?, ¿piensa que con marketing político compensa esa falta de identidad?

Le “hace el juego a López” cuando debiera exigir al gobierno, pidiendo la renuncia de Boudou y Gils Carbó. ¿Personalismo o falla de equipo? ¿Levedad o inconsistencia? Una derecha no-dogmática no implica sin-pensamiento. Y si es floja deviene en  populismo, como en los noventa, es lo que busca el cristinismo.

 Cómo erguirnos

Mientras el gobierno resuelve su inconsistencia entre el programa Capitanich y la tontera camporista de Kicillof-Zannini, los partidos opositores deberían llegar a un acuerdo entre sí al respecto de la inflación, para apoyar al gobierno o quitarle todo apoyo. Como conjunto fuerte, no como partes dispersas; como iniciativa política, no como balconeo. Creando certezas.

El tratamiento entre sí de este tema desbordado hace a la reconstrucción de Autoridad, aunque algunos se nieguen “porque son de derecha” o “porque son de izquierda”. Cuando enfrentar un problema compartido no es perder identidad, lo demuestra la reunión entre la Mesa de Enlace y los partidos.

No es izquierda o derecha, es ¡consistencia o Nada!

La Détente

Muchos años atrás, con referencia a la guerra fría, el Gral. De Gaulle proponía la détente, distención. Algo sabio en sí mismo y base de la coordinación que llevó a la Europa unida, rica y competitiva.

Lo mencionamos porque hoy necesitamos nuestra détente, que en tiempos de navidad y año nuevo, de recogimiento y reflexión, podemos establecer. Especialmente, cuando tenemos a Francisco entre nosotros, que predica el reconocimiento del otro, détente tan antigua como el mundo, facilita  el modo “todos ponen” de reconciliación sin ventaja.

No necesitamos erigir al dios-dinero como pide Francisco,  tampoco al dios del odio, resentimiento y poder, como propone el populismo de malones.  Distención es distinguir y luego ensamblar lo mejor de cada uno, posible desde que ética pública y generación de riqueza no están en las antípodas.

De babilonios a romanos dieron sentido al diezmo, el diez por ciento de nuestra fortuna para hacer por los demás y construir futuro. ¿Por qué no hacer un esfuerzo solidario cediendo 10 por ciento de inflación entre todos?

Bajar del 27 al 17 por ciento no tiene secretos para la ciencia económica, pero ésta no dispara sin soporte político. Ahora el gobierno, los partidos opositores y el pueblo lo deseanentonces, ¿cuál es el problema?

 

La patria está complicada

Hector Méndez, presidente de UIA dijo: “Creo que en estos momentos hay que tener gestos patrióticos porque la patria está complicada”. Se refirió al ajuste de precios pactado por 120 días y tiró una piedra sobre el agua que nos inunda. La misma formó círculos concéntricos que llegan tanto al Trabajo como al Ministerio de Trabajo.

Porque, ¿quién dijo que el Trabajo es obtuso y no lo va a comprender? “Hay que ayudar a la paz social” dijo Moyano. Ambos deberían aceptar la excepcionalidad que nos afecta, decretando y aceptando un aumento acotado de salarios, sumado a la decisión de reducir la emisión para que el esfuerzo laboral no se frustre. Una reducción en el consumo, hasta estabilizar los precios, es complemento necesario.

La ética de la responsabilidad pide a gritos un Acuerdo: interpartidario-opositor-contra inflación… ¿otra Mesa de Enlace?

Es la propuesta independiente en la détente de Navidad.

 

 

 

 

 

 

 

¡ TODOS JUNTOS Y DE UNA VEZ !

On 28 noviembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

¿Por qué cayó Moreno, sino por su ineptitud para detener la inflación y ahuyentar a inversores? ¿Por qué cayó Marcó del Pont sino por su incapacidad para evitar la pérdida de reservas? ¿Por qué perdió Cristina en las elecciones sino por el agotamiento de su modelo?

Ahora, los nuevos funcionarios, ¿irán a los hechos o seguirán en el “relato”?

Veamos. Kicillof está allí como garante ideológico, para defender su dogma,  Capitanich está allí para llegar a 2015, va por los votos, ninguno está allí para resolver el más significativo de los hechos: la inflación.

 Al formular nuestra hipótesis predictiva sobre la derrota del populismo, hecha hace muchos años, sostuvimos que: son los hechos, no el discurso político, los que determinan el éxito político. Ellos y no la vocación voluntarista de poder, deciden finalmente la inclinación de nuestra gente.

De modo que la derrota electoral y el reemplazo de los funcionarios más representativos fueron previsibles, forman parte de la secuencia de derrumbe y retirada que arrolla al populismo cristinista sin solución de continuidad.

Su desesperación por llegar a 2015 lo ha obligado a cambiar de rumbo, así cayeron Moreno y Marcó del Pont, Lorenzino y Yahuar, los pagos al Ciadi, la resignación frente a los holdauts, el Indec mentiroso, la indemnización a Repsol y el ajuste de precios de combustible. Giro por derecha, a toda ortodoxia, ¡demostrador preciso de la inconsistencia populista!

 Así como valoramos el giro del jefe de gabinete hacia funciones de virtual primer ministro, aproximación al parlamentarismo francés y creación de un fusible decoroso ante toda crisis política.

La corrección de la improvisación económica alcanzada requiere un esfuerzo adicional, que explica la búsqueda de Capital productivo para Vaca Muerta y Capital financiero para el Banco Central, mientras éste ajusta el tipo cambio.  Explícito reconocimiento al capitalismo y al mercado.

De todas maneras insuficiente. Porque si no se revierte la inflación no llegarán inversiones, no se detendrá la emisión ni la perdida de reservas, en cambio se reactivarán el conflicto en paritarias y la disgregación política en todas sus formas.

 Es hora de pensar distinto

¿A que apostó Cristina sino a ganar votos? Su meta no cumplida fracasó por abandono de la cuestión crucial: la solución de los problemas reales. Debería servir de lección a nuestros políticos, hoy buscando votos y candidatos carismáticos, sin enfrentar los problemas reales.

¿Nunca entenderán que la secuencia ganadora es inversa? Primero una convocatoria consistente, luego los votos…que llegarán cuando tengan que llegar, más allá de calendarios electorales.

Los que encuestan para conocer las prioridades del electorado van detrás de los hechos, sin  innovar, buscando el aplauso rápido, no la solución. Es el método de quienes no hacen los deberes, estudiar problema por problema y solución por solución, sin generar conocimientos para abordar la realidad. Forma parte de esa clase política acostumbrada a colgarse de un caudillo “que haga punta”, para luego fracasar todos juntos por falta de resultados, es la historia basal del peronismo pos-Perón y de nuestro cambalache siglo XX.

Los independientes rechazamos el método de abrazar a quejosos realzando sus conflictos, método populista por izquierda y derecha. Preferimos el de generar soluciones precisas y profundas, esfuerzo y realización.

 Convocar al esfuerzo

Se trata de convocar a enfrentar al flagelo que destruyó a éste gobierno y a la Nación, y no resiste una corrección gradual: la inflación. El gradualismo se come al que lo intenta, porque el daño actual es tan grande que demandaría años plagados de conflictos y pésima gobernanza.

Sin una arremetida hasta 10% de inflación, (después el gradualismo sirve), acordada entre partidos opositores para respaldar anticipadamente al ganador 2015, éste va a volver a caer como De la Rúa. Un presidente que  ignoró el problema económico durante su campaña.

Este ataque frontal necesario es de enorme beneficio, para el trabajo que está recibiendo salarios licuados, para nuestra clase media que ha perdido capacidad de ahorro-consumo, y para una Nación que busca su identidad ganadora.

 Un esfuerzo colectivo que, en la medida que lo realicemos, nos dará confianza para ir por más: el crecimiento. Pero no puede iniciarse con partidos temerosos del “costo político” al tiempo que se consagran perdedores por ausencia de convicción y convocatoria.

Actualmente, ninguno demanda esta lucha difícil y dolorosa, a pesar que una vez ganada dará las condiciones de moneda sana y competitiva, únicas para empinar la demanda de trabajo y la capacidad de ahorro-consumo.

 El programa Todos Juntos

Un acuerdo interpartidario y otro con el Trabajo son inevitables,  ninguno por sí sólo tiene condiciones para superar ésta inflación, mucho menos un gobierno que no percibe los hechos, sino sus consecuencias electorales. Veámoslo por partes.

El peronismo quebrado ya no es uno sino dos, o tres, disperso y entregado a sus internas. Como que el Trabajo que lo representa se debate entre dispersión y ambigüedad, corrido por el populismo de izquierda y la vaina de Micheli.

El Pro, todavía sin nivel nacional, difícilmente pueda comandar un acuerdo entre partidos hambrientos ante una sucesión vacía. Como tercero en cuestión,   sin una definición profunda, no lleva la voz cantante.

El FAP ha podido capear su dispersión pero sin ofrecer una propuesta económica, sus internas no resueltas esperan tiempos electorales a pesar que la memoria de la Alianza pide definiciones a rajatabla.

No hay en la oposición una convocatoria precisa y profunda contra la inflación. El gobierno, infla-adicto, no tiene resto ni convicción para realizarla y el deterioro económico-social actual ya socava al próximo gobierno.

 Por eso, el acuerdo para quebrar la inflación es de todos o de ninguno, así como montarlo sobre tiempos electorales es jugar a la ruleta rusa. De allí nuestra convocatoria, para hacerlo en 2014 en el seno del Congreso de la Nación, ¡Todos Juntos y de Una Vez!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA NADA O LAS COSAS

On 11 noviembre, 2013, in Politica independiente, by Carlos Lanusse

 LA NADA O LAS COSAS

(BASES RACIONALES PARA UN ESFUERZO COLECTIVO)

En su indagación metafísica Martín Heidegger se preguntaba: ¿por qué se da más bien el ente y no más bien la nada? En nuestra metafísica política la pregunta es inversa: ¿por qué se da más bien la nada y no más bien el ente (la Nación)?

Es que finalizadas las elecciones legislativas nuestra política parece retornar a su viejo nihilismo: nada en el gobierno, nada en la oposición. Es porque como conjunto hemos reemplazado a la mayor entidad, la Nación, por otras menores, parciales, nuestros partidos políticos. Esa partición supera a la visión de conjunto.

Cuando un país tiene que apurar el tranco para llegar entero a 2015, ¿de qué le sirven gobierno y oposición? Se agotan entre sí. Como ambos continúan en su parcialidad, atomizándose, nos acercamos al ideal nihilista: ninguna Nación. Y a la disyuntiva: o clavamos un proyecto nacional en el centro de nuestro devenir o continuará este ninguneo.

Así, de cara a los candidatos presidenciales, vale preguntarnos ¿cuáles hacen por su partido y cual se ocupa de la Nación?

El período de reconstrucción comenzó a partir del derrumbe cristinista pos 2011, aunque se inició sobre su impericia más que por iniciativa opositora. De ahora en más, ante el agotamiento del ciclo kirchnerista, se impone uno creativo.

Este requiere los esfuerzos de PRO, FAP y FR para, diferenciándose, demostrar que serán una opción política en 2015, pero también un esfuerzo macroeconómico de conjunto que actúe como soporte de todos ellos,  porque las transferencias de poder entre partidos no tienen efecto neto sobre la Nación.

Ambos objetivos requieren un proyecto insignia, guiador-ordenador de la voluntad económica de ésta Nación.

 EXPORTAR-O-PERDER

La locomotora alemana funciona recreando el Euro a partir de su antigua vocación: exportar; como que en la composición de su PBI las exportaciones participan con el 50%. ¿Podremos reconstruir nuestra economía sobre ese concepto?

Es un proyecto sólido de largo plazo, distinto a la interpretación financiera de nuestros noventa, aunque de enorme capacidad financiera por las inversiones que atrae el aumento de reservas. Muy alejado del populismo de factura política, basado en un consumo trunco por pérdida de reservas e inflación constante. De alto perjuicio al Trabajo.

Significa un cambio en nuestros precios relativos, impuestos a la exportación y cepo cambiario, que no puede iniciarse sin matar la inflación como paso previo. Ello requiere atacar el gasto público, los subsidios y la emisión monetaria, configurándose otro modelo, con un requisito ineludible: contar con el acuerdo del Trabajo, convocándolo en todas sus fracciones.

Porque si será uno de los sectores más beneficiados por el incremento de su demanda, también tendrá que aguantar la reducción del gasto público y la austeridad monetaria, hasta  resultados. Algo que ocultan los economistas al servicio de la visión político-partidaria, de retorno a la Nada.

Este esfuerzo colectivo tiene sentido a la luz de los actuales “términos de intercambio”, de los más favorables de nuestra historia económica, y puede recibir financiación inicial apenas comience el círculo virtuoso. Nos están esperando capitales nacionales y extranjeros, útiles frente a un anhelo nacional: una moneda con respaldo, útil para ahorrar.

Podemos comenzar ahora con acuerdo del Trabajo o esperar que se agoten las reservas siguiendo el “tempo político”, nuestro nihil-compromiso.

 Incorporación del Trabajo al pensamiento económico

La incorporación del Trabajo a la discusión macroeconómica pretende lograr la integración entre objetivos económicos y laborales. Una quimera bajo la politización populista, próxima al peronismo, pero fracasada por inducción a la inflación.

Son las exportaciones industriales y agropecuarias, las que enhebran los objetivos económicos de creación de riqueza y sociales de creación de trabajo.

Significan un acuerdo horizontal entre partidos políticos y la integración vertical entre trabajo y producción. Acotando la política a nuestra horma del realismo económico.

El Trabajo no trabaja

Mientras nuestros políticos papan votos el Trabajo pierde, por licuación de salarios, pérdida de ocupación y  precarización del empleo. Y los jefes sindicales “balconean” ese deterioro.

Los señores Moyano, Caló y Micheli, se acercan, esquivan y agregan a cuanto partido aparece, pero no se agitan ante las causas económicas de la inflación y pérdida de empleo.

¿Acaso lo hemos visto a Moyano protestar por la emisión monetaria?, ¿creerá que los salarios no tienen que ver con “eso”?, ¿o sospecha que la racionalidad económica no coincide con su intención política?

Caló o Micheli, ¿protestan por el atraso cambiario responsable por las pérdidas de puestos de trabajo o también se especializan en acople político? Ellos y sus acólitos, ¿aguantarán dos años hasta elecciones y tres adicionales para recuperar al Trabajo, sin mostrar resultados ni ser remplazados?

Y en caso de reaccionar, ¿cómo lo harán?, ¿con más consumo como los socialistas españoles hasta reventar, con más endeudamiento como Menem o a puro subsidio como le gustaba a su amigo Néstor?

Nuestra realidad los empuja hacia dos verdades: “un país que no genera divisas no genera trabajo” y “el Trabajo no se edifica sobre  partidos, sino sobre la causalidad económica.”.

Cuando el populismo cristinista quedó desbordado por impericia, nuestra gente dejó de acompañarlo, ahora tampoco acompaña a la dirigencia gremial. Todos asociamos la visión política laboralista con la politización cristinista… aún que se enfrenten entre sí. Cristina y Hugo, enfrentados, perdieron juntos.

¿Cuántos votos cosechó Moyano? ¿Anda perdido entre De Narváez y Massa, entre acompañar a Micheli o enfrentarlo? ¿Cuál es su propuesta de reconstrucción?  Caló ha sido calado como pendular, Micheli, ¿habla solo?

Se entregan a la política porque prefieren la dimensión caudillista-tribal a la económica-racional, mientras trabajadores y clase media comprueban que capital & tecnología son herramientas suficientes para la  creación de trabajo:   la economía es la que paga los salarios.

El tiempo de dirigentes laborales sin límites de mandato ha terminado,  no da para seguir protestando sin aportar o serán reemplazados por quienes lo hagan. Tiempo de abandonar la Nada… para ir a las Cosas.